| CÁTEDRA ERNESTO CHE GUEVARA |
27 de diciembre del 2003 |
Néstor Kohan
Madres de Plaza de Mayo
Presentación del volumen:
Introducción al pensamiento marxista
(Buenos Aires, Ediciones Madres de Plaza de Mayo - Editorial La Rosa Blindada, 2003. 285 páginas).
Pedidos y consultas: editorial@madres.org , madres@satlink.com
¡Los pedantes del marxismo piensan que todo esto
no es sino charla ética, romanticismo, falta de noción realista!
¡No, señores! Esto es saber unir la
teoría revolucionaria con la política revolucionaria!
Lenin
Una herramienta de trabajo
Los textos que presentamos a continuación están pensados como una herramienta de trabajo colectivo. Intentan promover y ayudar a un proceso de estudio, originariamente impulsado por la Cátedra de Formación Política Ernesto Che Guevara de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, pero destinado también a diversos colectivos de compañeros y compañeras de los movimientos sociales que hoy sienten la necesidad de la (auto)formación política.
El cuerpo central del volumen está constituido por una Guía de Estudios, concebida como una Introducción al Pensamiento Marxista. A esta Guía de Estudios la acompaña, como material de apoyo y profundización, una selección bibliográfica.
Además de haber trabajado en común con los compañeros del CEPIS de Brasil, hemos consultado y discutido los contenidos de la Guía con diversos movimientos sociales que nos acercaron sus necesidades, opiniones y sugerencias.
Inicialmente, la Guía circuló impresa en forma artesanal, tanto en nuestra cátedra como en diversos círculos de militantes, seminarios y cátedras de otras ciudades del país. A partir de esa demanda del material, consideramos oportuno reunir en un mismo volumen la Guía y parte de la bibliografía para facilitar la tarea.
Los manuales de marxismo
¿Por qué elaborar una nueva Introducción al Pensamiento Marxista si ya existen numerosos manuales de marxismo? Por diversas razones.
En primer lugar, la mayoría de estos manuales está estructurada a partir de una visión economicista del marxismo. El economicismo constituye una caricatura del marxismo. Una reducción extrema de las tesis de Marx, al punto que lo convierten, simplemente, en "un teórico de la economía". Esto significa que, en todos estos manuales, la economía aparece separada y divorciada de la política (como si tuvieran existencia autónoma, como si fueran fetiches con vida propia). Y ambas -economía y política-, como si existieran al margen de la ideología, la cultura, la filosofía y el sentido común.
Por eso los manuales tradicionales de marxismo se editaban, habitualmente, del siguiente modo: Manual de economía marxista; Manual de filosofía marxista (bajo el título de Manual de materialismo dialéctico); Manual de sociología o teoría política marxista (que llevaba por título Manual de materialismo histórico). Como si estos "rubros" y "parcelas" del saber no formaran parte de una misma concepción unitaria de la sociedad y la historia.
En estos manuales, el marxismo se convierte en una "teoría de los FACTORES". Es decir, que según la versión que los manuales intentan divulgar y difundir, para el marxismo, la sociedad sería algo así como una sumatoria: [Factor económico + Factor político + Factor ideológico]. Marx habría descubierto el primer "factor", el económico. Habría que completarlo, supuestamente, con los factores restantes…
Esta visión, deformada y vulgar, constituye una simplificación absoluta del pensamiento revolucionario. Una simplificación, no porque explique este pensamiento en términos fáciles, comprensibles y accesibles a todos (lo cual sería muy bueno…), sino una simplificación porque lo deforma, lo mutila, lo segmenta, lo fractura y, finalmente, lo termina transformando en algo completamente inútil para pensar y actuar contra el capitalismo.
En segundo lugar, consideramos que esos manuales incurren en un mismo vicio de origen. No obstante haber sido confeccionados para divulgar el marxismo y haber cumplido esa función en determinado momento de la historia, todos estos manuales, sin excepción, en sus múltiples variantes (los stalinistas de la Academia de Ciencias de la URSS o del PC francés, los trotskistas del SWP norteamericano [Partido Socialista de los Trabajadores de EEUU] o aquellos que calcan y traducen al español los esquemas y recetas de Louis Althusser), parten de una misma concepción pedagógica.
En ella existe una rígida jerarquía entre "el que sabe" y "el que no sabe". Entre aquel que, supuestamente, vuela velozmente por las altas cumbres de "la ciencia" y aquel otro que camina lentamente por el subsuelo ideológico del sentido común. A través del manual, el primero le "transmite" al segundo la doctrina y el sistema. En lugar de socializar el saber disminuyendo y tendiendo a disolver las jerarquías culturales, estos manuales terminan reproduciéndolas, en una nueva escala y con lenguaje "progresista".
Sólo podría escaparse a esta reproducción de las jerarquías si el manual incluyera, de manera central y necesaria, una remisión a la experiencia vital y subjetiva del lector y la lectora, en lugar de presentarle las definiciones descontextualizadas y ordenadas al margen de la propia historia. De esta manera permitiría que quien se inicia en el estudio del marxismo pueda construir su propia aproximación a la teoría, a partir de sus propias necesidades.
Al presentar ya "cocinadas" las respuestas, previamente elaboradas por los autores del manual sin la participación activa del sujeto que lee, estudia y pretende (auto)formarse, el manual reproduce entonces esa jerarquía implícita. El lector debe aceptar que lo conduzcan de la mano, pasivamente, hacia la revelación de "La Verdad".
Además, en ellos el saber no se concibe como una aventura abierta y en construcción sino como un círculo ya cerrado de antemano. En el manual todo está resuelto. El marxismo, nos previenen, ya solucionó todo. El marxismo, nos inculcan, tiene todas las respuestas acabadas. El marxismo, nos gritan, constituye una doctrina clausurada, terminada y férreamente circular. Un Sistema (con mayúsculas). Sólo nos resta repetirla, memorizarla y "aplicarla".
Todas esas experiencias pedagógicas parten de respuestas preconcebidas en lugar de presentar preguntas e interrogantes abiertos. Cuando aparecen preguntas, si es que aparecen, lo cual es más bien raro, son sólo de repaso o de "aplicación de las definiciones aprendidas". Su pedagogía es una pedagogía de la repetición, no de la pregunta ni de la interrogación.
El Che sobre los manuales
El Che Guevara, en una carta a Armando Hart Dávalos que reproducimos en este volumen, caracteriza a esos manuales, sencillamente, como "ladrillos". El Che afirma que estos textos "tienen el inconveniente de no dejarte pensar; ya que el partido lo hizo por ti y tú debes digerir. Como método, es lo más antimarxista, pero además suelen ser muy malos". Más tarde, el Che evalúa en el mismo sentido el manual de M.M.Rosental y M.Straks Categorías del materialismo dialéctico (típico manual de la corriente soviética). Lo caracteriza, sin mayores trámites, como "un manual incompleto, lleno de dogmatismo". Refiriéndose a ese dogmatismo cerrado, el Che sostiene que para aquella cultura política, en la que se basaban estas experiencias pedagógicas de divulgación, "el Manual era una Biblia -ya que por desgracia la Biblia no es El Capital sino el Manual-". De este modo, Guevara sintetiza la incomprensible reverencia con que el marxismo oficial en los países del Este europeo trataba a aquellos experimentos pedagógicos.
En esos "ladrillos" -que por lo general disputan entre sí y a los codazos para ver cuál es el más ortodoxo- la teoría ya viene masticada. Sólo hace falta tragarla, si es que uno se anima a hacerlo (ejercicio que no siempre es grato).
¿Marxismo sin historia?
En su mayoría, esas propuestas de divulgación marxista responden al modelo cultural y pedagógico consolidado en la Unión Soviética durante los años '30 (aún cuando en algunas de ellas se cuestiona discursivamente al stalinismo). Al hacer completa abstracción de las coordenadas históricas del lector o la lectora, nunca se parte de la sociedad en que se vive y que se pretende cambiar. El sujeto que lee y estudia y el objeto a estudiar no están vinculados entre sí. Están escindidos y radicalmente separados. No hay interacción alguna entre sujeto y objeto, no hay dialéctica. Hay un divorcio absoluto entre lo que se lee y lo que se vive en la vida cotidiana. En el mejor de los casos, algunos de estos manuales invitan al lector a realizar un esfuerzo por encontrarle "aplicación" a las definiciones que se formularon previamente. Esto sucede, precisamente, porque se estudia y se repiten fórmulas, definiciones y citas al margen de la sociedad histórica en la cual se vive.
No es casual que en el contenido de todos esos manuales no se encuentre referencia alguna a la historia de América Latina (las culturas de los pueblos originarios, el aplastamiento realizado por la Conquista europea, las masacres, los genocidios periódicos, el neocolonialismo, las recurrentes dictaduras militares, los desaparecidos, las "democracias" contrainsurgentes, etc.).
En la bibliografía de esos manuales tampoco pueden hallarse textos producidos por revolucionarios y marxistas latinoamericanos. ¿No existen? ¿Nadie produjo en nuestras tierras algo que valga la pena ser leído? ¿Nadie pensó algo digno de estudiarse?
En esos manuales sólo se hace referencia a la historia europea, aparentemente la única que posee "dignidad" para convertirse en objeto de estudio teórico. Únicamente se leen o se citan a sus "clásicos"… (pues se atribuye el carácter "clásico", exclusivamente, a los revolucionarios y pensadores europeos, ya sea que pertenezcan a las revoluciones burguesas de los siglos XVI, XVII y XVIII o a las revoluciones proletarias de los siglos XIX y XX).
Por todo esto, cuando decidimos en la Universidad Popular encarar esta tarea de formación política, nos resultó imprescindible tratar de abordar el desafío desde otro ángulo.
No somos autosuficientes. No pretendemos descubrir (por enésima vez) la pólvora. Antes que nosotros, varias generaciones han reflexionado sobre sus experiencias y las han sedimentado en determinados saberes teóricos colectivos, entre los cuales el pensamiento marxista constituye uno de los fundamentales. El mismo Che Guevara, en uno de los textos que reproducimos en la bibliografía seleccionada en este volumen, señala que "hay una cuestión que tenemos que entender, nosotros no podemos ser hijos de la práctica absoluta, hay una teoría; que nosotros tengamos algunas fallas, algunos motivos de discusión de algunos aspectos de la teoría, bueno, pues perfecto, para poder hacer eso hay que conocer aunque sea un poquito de teoría, ahora inventar la teoría totalmente a base de la acción; solamente eso, es un disparate, con eso no se llega a nada y hay una teoría elaborada por gente que han tenido una capacidad realmente asombrosa, porque la capacidad que tuvo Marx para desentrañar las relaciones de producción es algo realmente admirable, casi inconcebible en aquella época; y la capacidad de Lenin para sistematizar todo eso, para llevarlo a la práctica, es algo también de una altura enorme".
A partir de esa reflexión del Che y, sobre todo, a partir de nuestra propia reflexión y nuestra propia experiencia política, las nuevas generaciones seguimos considerando útil y necesario formarnos en esta tradición de pensamiento revolucionario. ¡Hoy, después de la rebelión popular del 19 y 20 de diciembre del 2001, más que nunca!
Pero ya es hora de ir abandonando el pesado lastre del dogmatismo y el eurocentrismo, ambos cristalizados en los manuales. Creemos, por ello mismo, que Carlos Marx, Ernesto Che Guevara y Paulo Freire pueden y deben darse la mano, en América Latina y en el mundo.
A partir de esa convicción, hemos elaborado esta Guía y hemos reunido estos materiales que la acompañan y complementan.
Para que el marxismo sea una herramienta eficaz en la lucha contra el sistema capitalista, en lugar de un peso muerto que hay que cargar en la espalda por temor a la ortodoxia. Para que nos permita pensar la sociedad latinoamericana y su dolorosa historia, en lugar de ocultarla y negarla con argumentos supuestamente "progresistas". Para que nos facilite la tarea, en lugar de obstaculizarla. Para que nos permita comprender la necesidad de unir al campo revolucionario anticapitalista y antimperialista, en lugar de generar divisiones artificiales, narcisistas, estériles e incomprensibles. Para que nos ayude a radicalizarnos cada vez más, en lugar de moderarnos y hacernos paulatinamente más "realistas" e institucionales. Para que nos permita hacer observables nuestras falencias y debilidades colectivas, en lugar de cegarnos y volvernos cada vez más sordos. En suma, para que nos invite a formular nuevas preguntas, en lugar de clausurar los debates.
El criterio de selección
La Guía de Estudios sugiere, para aquellos colectivos que tengan la necesidad de profundizar, una bibliografía adicional (que, obviamente, se puede completar y ampliar al infinito). Reproducirla completa implicaría editar numerosos tomos, gruesos, caros e inaccesibles al bolsillo popular. En lugar de hacer eso, en este volumen hemos escogido una mínima parte de ella, pero -desde nuestro punto de vista- altamente significativa. La hemos ordenado cronológicamente.
Hemos seleccionado las célebres Tesis sobre Feuerbach [1845] de Carlos Marx [1818-1883] porque este texto revolucionó completamente la historia de la filosofía y las ciencias sociales. Marcó un antes y un después. En esas cortas líneas, a pesar de su pequeña extensión, el fundador de la filosofía de la praxis sintetiza su concepción de la sociedad, de la historia, del ser humano y de la política. Allí Marx, oponiéndose a toda concepción metafísica y dualista (sea materialista o idealista) destaca en primer plano la unidad dialéctica e histórica del sujeto y el objeto, la concepción del individuo inserto en relaciones sociales, la necesidad de prolongar la teoría más allá de sí misma, mientras reclama una visión dinámica de la educación en la cual los educadores también deben ser reeducados.
Hemos incorporado la Introducción de Lenin [1870-1924] a las Cartas de Marx a Kugelmann [1907] porque en este apretado texto, el máximo dirigente de la revolución bolchevique formula su propia visión política y teórica del marxismo. Hemos elegido, precisamente, a Lenin, porque hoy en día, en muchos relatos académicos donde campea el posmodernismo y otras corrientes teóricas análogas, se lo pretende enterrar como un fósil inservible y caduco.
Fiel a su estilo militante, Lenin interpreta aquí el legado revolucionario de Marx de modo polémico, cuestionando justamente aquello que a principios del siglo XX se consideraba "marxismo ortodoxo". Un marxismo disecado, rumiado, adornado con citas de Marx pero completamente inoperante para la lucha política cotidiana, además de ser inofensivo contra el capitalismo. En esas afiebradas páginas, Lenin rescata el espíritu revolucionario del marxismo que condujo a Marx - a despecho de muchos "marxistas"- a apoyar en forma entusiasta la insurrección de la Comuna de París en 1870. De este modo, Lenin destaca sus enseñanzas políticas, rechazando al mismo tiempo a aquellos cientificistas del socialismo que intentaban descalificar a Marx por su "romanticismo".
De José Carlos Mariátegui [1894-1930], el "primer marxista de América" como se lo bautizó alguna vez, incorporamos Aniversario y balance [1928]. En esta editorial de la revista peruana Amauta (impulsada por el mismo Mariátegui), el fundador del Partido Socialista peruano, precursor del Che y uno de los grandes pensadores marxistas de Nuestra América, condensa todas sus discusiones con el populismo de Víctor Raúl Haya de la Torre (fundador del APRA [Alianza Popular Revolucionaria Americana]). Esa editorial marcó la historia política de América Latina. A partir de la discusión con Haya de la Torre, Mariátegui sienta las bases de la polémica contra todos aquellos que fantasean en forma ilusoria con un supuesto "capitalismo nacional" y con una pretendida "tercera vía"… atajos pensados para frenar, desviar o postergar indefinidamente la lucha por el socialismo. Ilusiones del discurso burgués de nuestra época, que en el lenguaje de la década del '20 asumían los nombres de "revolución agraria", "revolución nacional" o también de "revolución democrático burguesa".
Adelantándose cuatro décadas al Che Guevara y a la revolución cubana, Mariátegui defiende en esa editorial el carácter socialista de la revolución latinoamericana.
De Antonio Gramsci [1891-1937], ese gran cerebro encarcelado por el fascismo de Benito Mussolini, hemos reproducido un pequeño pasaje de sus Cuadernos de la cárcel: el inicio del cuaderno N°11, elaborado entre 1932 y 1933, aproximadamente. En esas anotaciones, el pensador revolucionario italiano reflexiona sobre los desafíos que, a la hora de emprender la formación política, acompañan toda iniciación en el estudio de la filosofía y del marxismo. Polemizando con las visiones elitistas que pretenden reservar la filosofía para los círculos de "iniciados" y "especialistas", Gramsci aboga por un marxismo abierto al debate con el sentido común popular, entendiendo a este último como campo de disputa y batalla entre diversas concepciones del mundo.
De Ernesto Che Guevara [1928-1967], cuyo pensamiento ocupa un lugar central en esta Introducción al Pensamiento Marxista, hemos seleccionado diversos materiales. Algunos más célebres, otros mucho menos transitados.
Los primeros tres textos que reproducimos son escasamente conocidos. Constituyen fragmentos de las intervenciones del Che en las reuniones bimestrales organizadas en el Ministerio de Industrias entre 1962 y 1964, cuando la revolución cubana le encomienda la tarea de la industrialización.
Solamente en estos tres casos y en la carta a Armando Hart, el título del fragmento ha sido puesto por nosotros, con el fin de identificar mejor la temática abordada por el Che. Estos tres fragmentos corresponden a las desgrabaciones y versiones taquigráficas de las exposiciones orales realizadas por Guevara, en medio de charlas y discusiones teóricas y políticas con sus compañeros y el equipo de dirección del Ministerio de Industrias. Ninguno de estos fragmentos (ni tampoco el resto de las extensas exposiciones orales que tuvieron lugar en el Ministerio) aparecen en las supuestas "Obras Completas" que algunas editoriales mercantiles han hecho circular con fines comerciales. Los hemos extraído de El Che en la revolución cubana, edición de sus escritos en siete tomos realizada en 1966 por el Ministerio cubano del Azúcar. Tenemos la firme convicción que esos materiales constituyen un aporte valiosísimo, tanto para la formación política de las nuevas generaciones de revolucionarios latinoamericanos como para la investigación rigurosa del pensamiento del Che. Esa es la razón por la cual los reproducimos en este volumen.
Al primer texto (del 21/12/1963) lo hemos titulado Sobre la conciencia comunista y el trabajo voluntario porque, precisamente, de ello trata el fragmento. En él, Guevara analiza el pensamiento filosófico del joven Marx, el de los Manuscritos Económico Filosóficos de 1844, y su relación con El Capital , su gran obra madura. Pero el análisis del Che no se queda en la filología ni en la erudición gratuita. Adopta de los Manuscritos de Marx la necesidad de concebir la lucha revolucionaria por el comunismo como una lucha que no puede prescindir, bajo ninguna circunstancia, de la conciencia del ser humano. Una afirmación que iba a contramano de lo que por entonces -y durante muchos años después, incluso- se consideraba la "ortodoxia del marxismo". En este pasaje, el Che identifica una de las vías prioritarias para desarrollar la toma de conciencia: el trabajo voluntario.
Al segundo texto (del 22/2/1964), lo hemos titulado Sobre la teoría marxista y la necesidad de la formación política. Constituye un pequeño pero muy ilustrativo pasaje del Che, ya que muestra la importancia que le otorgaba al estudio y la formación de sus compañeros. Allí Guevara descarta de plano aquello que muchas biografías malintencionadas le atribuyen: el rechazo de toda teoría, el pragmatismo, el diletantismo y la pretensión de ser un improvisado "hijo de la práctica". Graves errores que en nuestra época han reaparecido en el campo popular bajo el ropaje del discurso "basista", que se niega a estudiar argumentando que el pueblo no necesita ninguna teoría o, a lo sumo, que esa teoría saldrá espontáneamente de la marcha cotidiana. No casualmente, en esa conversación con sus compañeros, el Che reclama la necesidad imperiosa para los militantes de estudiar a Marx y a Lenin.
Al tercer fragmento (del 5/12/1964) lo hemos titulado Polémicas en un viaje a Moscú. Es, quizás, uno de los fragmentos más controvertidos. Debe ser leído como lo que originariamente fue: una charla que el Che mantiene con sus compañeros y colaboradores políticos más cercanos de los círculos de dirección del Ministerio que él dirigía. No es un texto de un discurso público. No es una declaración política "oficial". No es un documento enviado a la imprenta, sentando la posición del Estado cubano en un foro internacional. Es, sencillamente, un racconto personal donde el Che les relata a sus compañeros las polémicas que mantuvo en un viaje a Moscú y qué opina él de las acusaciones y cuestionamientos que le hicieron, impugnándolo por su supuesta adhesión al trotskismo (término que, en aquella pretendida ortodoxia doctrinaria, era sinónimo de todo lo demoníaco). Allí el Che se adelanta más de tres décadas al derrumbe de la Unión Soviética y de los países del bloque del Este, vaticinando - a partir del análisis marxista, no de la bola de cristal ni de la futurología- la tendencia al retroceso hacia el capitalismo de Yugoslavia, de Polonia, de la Alemania del Este y de la propia Unión Soviética.
Creemos que este texto resulta sumamente aleccionador, no por el sentido que en él encontrarían las editoriales comerciales interesadas en "revelaciones espectaculares" sobre Guevara, sino más bien porque nos permite conocer el pensamiento íntimo del Che. Su manera de tratar los debates teóricos y las polémicas políticas. El reclamo que hace, explícitamente, por leer todos los materiales, por no desechar ninguno de antemano, por no apelar al prejuicio ni acudir a la fuerza para acallar las opiniones ajenas. Todo un estilo de comprensión del marxismo, radicalmente ajeno al que predominó en la Unión Soviética y en otros países del Este europeo.
El siguiente texto que reproducimos es el más célebre de todos: El socialismo y el hombre en Cuba [12/3/1965]. Guevara aborda aquí el problema de la cultura revolucionaria, la creación de nueva subjetividad y cuestiona la alienación del mercado capitalista y el fetichismo de todo mercado (incluyendo el de la transición socialista). También aborda el problema de la relación -no siempre fácil- entre el socialismo y el arte, el lugar de los intelectuales en la revolución y la necesidad de ir superando a la mercancía como el gran organizador social.
En este texto se condensan gran parte de los debates y reflexiones que el Che Guevara maduró a lo largo de su experiencia revolucionaria. Este escrito constituye un clásico del marxismo, no sólo en América Latina sino también a nivel mundial.
La Carta de Guevara a Armando Hart Dávalos (escrita en Tanzania, el 4/XII/1965) habla Sobre los estudios de filosofía. Por eso la hemos titulado de ese modo. Allí el Che cuestiona a los manuales clásicos de introducción al marxismo (principalmente a los soviéticos, pero también a los franceses) y sugiere una nueva pedagogía estructurada de un modo más vinculado a la historia, dimensión ausente en aquellas experiencias previas de divulgación. En lugar de asumir al marxismo como una doctrina cerrada, el Che propone abordar su historia, analizando las diversas fases y las diversas épocas de gestación, incluyendo los grandes autores que aportaron a la elaboración de esta concepción del mundo y esta metodología.
El siguiente material bibliográfico seleccionado es el famoso Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental (16/4/1967), también conocido por su consigna Crear dos, tres… muchos Vietnam. En este texto, su testamento político, el Che plantea la lucha global contra el imperialismo capitalista, mucho antes de que se pusiera de moda el término "globalización". El Che, polemizando con los etapistas del marxismo y los eternos partidarios del "mal menor", vuelve a insistir en el camino abierto cuarenta años antes por Mariátegui: "las burguesías autóctonas han perdido toda su capacidad de oposición al imperialismo -si alguna vez la tuvieron- y sólo forman su furgón de cola. No hay más cambios que hacer; o revolución socialista o caricatura de revolución".
Este documento puede resultar muy útil para nuestros problemas políticos actuales. Fundamentalmente, para discutir cuál es el mundo en el que hoy estamos pensando, cuando decimos que "Otro mundo es posible".
El último texto del Che Guevara que reproducimos es su Carta de despedida a mis hijos donde aflora concretamente, en el plano de su vida familiar e íntima, el humanismo revolucionario, dimensión fundamental del marxismo y el socialismo.
Concluyendo la selección bibliográfica, incorporamos un trabajo reciente de Fernando Martínez Heredia, titulado Guevarismo (2001). Fernando Martínez ha dado clases en nuestra Cátedra de Formación Política y en nuestra Universidad Popular. Este pensador cubano dirigió en los '60 la revista Pensamiento Crítico y el Departamento de Filosofía de la Universidad de La Habana. Tiene varias investigaciones realizadas sobre el marxismo del Che y es uno de los principales conocedores de su pensamiento a nivel mundial. Elegimos este trabajo suyo, porque a pesar de su corta extensión, resume sintéticamente los núcleos centrales de lo que suele entenderse como "guevarismo". El artículo está redactado como una voz de diccionario y tiene la ventaja de condensar las tesis que plantea (muchas de ellas polémicas).
El cuerpo junto al discurso, un desafío pendiente
Finalmente, incluimos dos textos nuestros, de los coordinadores de la Cátedra. Ambos fueron elaborados en oportunidad de la apertura de clases de este segundo año (2003) de la Cátedra Che Guevara. Esta apertura tuvo lugar en la esquina de la fábrica Brukman (en la avenida Jujuy al 500, en Capital Federal), recuperada por sus obreras, luego desalojadas y ferozmente reprimidas por la policía.
En ambos textos intentamos dejar en claro el eje de esta propuesta de formación política. No se trata de consumir pensamiento marxista como se consume una mercancía. Tampoco se trata reemplazar los viejos manuales de divulgación por otros nuevos, "renovados" y aggiornados, conservando intactos los vicios de antaño.
Sospechamos de toda manipulación oportunista del Che Guevara. Tomamos distancia y nos oponemos a cualquier intento de transformar al Che en una figura mansa y domesticada, servida al gusto del buen consumidor.
Rechazamos la caricatura academicista del marxismo, convertido en una ideología bienpensante, políticamente correcta, de salón, legislatura, papers y buenos modales. Creemos, como creía el Che y todos aquellos y aquellas que fueron consecuentes con su ejemplo, que no se trata de desearle suerte al agredido y al humillado, sino que hay que poner el cuerpo junto a las ideas y al discurso. No podemos tener la lengua y la cabeza a la izquierda y el cuerpo a la derecha. Esa enseñanza, central en la vida y en el marxismo del Che, también la aprendimos de la experiencia vital de nuestras queridas Madres de Plaza de Mayo.
Por eso esta Cátedra de Formación Política Ernesto Che Guevara inauguró sus clases de Introducción al Pensamiento Marxista, no en la tranquilidad de un aula, calentita y silenciosa, sino en bullicio ensordecedor de la calle, entre los bocinazos, codo a codo junto con las trabajadoras textiles de Brukman. Acompañadas por la dureza y la ternura de los obreros ceramistas de la fábrica Zanón, los piqueteros de la Aníbal Verón y el Movimiento Teresa Rodríguez, así como también por numerosos estudiantes y vecinos de asambleas barriales.
La formación política y el estudio teórico deben hacerse en forma rigurosa y sistemática. Es una tarea a largo plazo. Pero no los concebimos como un fin en sí mismo, sino en función de contribuir a las luchas colectivas de nuestro pueblo.
Recuperar nuestra historia
Una ultima aclaración. Para nosotros publicar esta Introducción al Pensamiento Marxista junto a La Rosa Blindada constituye un honor. José Luis Mangieri, su director, ha sido uno de los grandes difusores del pensamiento del Che Guevara y de la cultura marxista en nuestro país. Además de haber editado las poesías de Raúl González Tuñón, de Juan Gelman y de muchísimos otros poetas, La Rosa Blindada -como revista y editorial- ha jugado un papel fundamental en la formación política de varias generaciones de revolucionarias y revolucionarios argentinos. Muchos de nuestros compañeros desaparecidos se formaron con estas publicaciones.
En los '60 y los '70, gracias a La Rosa Blindada, ellos pudieron leer y estudiar a Marx y a Lenin; al Che Guevara y a Fidel Castro; a Gramsci, a Lukács y a Brecht; a Ho Chi Minh, a Vo Nguyen Giap y a Le Duan; a Mao y a Trotsky; a Rosa Luxemburg y a Rudi Dutschke; a Wilhelm Reich e Isaac Deutscher, entre muchos clásicos del pensamiento socialista mundial.
Más de treinta años después, seguimos pensando que otro mundo es posible y necesario, seguimos creyendo que la única lucha que se pierde es la que se abandona, seguimos apostando con la cabeza y el corazón a la revolución socialista latinoamericana.
Por todo esto, estamos firmemente convencidos de que la herencia revolucionaria de los que nos precedieron debe formar parte de nuestro propio aprendizaje colectivo. Desde la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo y desde la Cátedra de Formación Política Ernesto Che Guevara le agradecemos a La Rosa Blindada la posibilidad de compartir con nosotros la edición de esta propuesta pedagógica.
Índice general del volumen
[Primera parte]
p.9: La formación política, un desafío pendiente (presentación del volumen)
p.25:Introducción al Pensamiento Marxista (Guía de Estudios)
Presentación de la guía de estudios
p.29: (I) La crisis de la sociedad latinoamericana y la resistencia de los pueblos contra el capitalismo
p.35: (II) La ideología del poder y el sentido común popular
p.47: (III) ¿Por dónde empezar a estudiar? (Necesidad de un Método y una Filosofía propios)
p.57: (IV) La conquista de América, el genocidio y el nacimiento del capitalismo
p.71: (V) La sociedad capitalista (El capitalismo como modo de producción y reproducción)
p.89: (VI) El capitalismo como sistema mundial en expansión
p.101:(VII) ¿Por qué nunca se derrumba el capitalismo? (Capitalismo = violencia + consenso)
p.115: (VIII) La lucha política, la hegemonía y la conciencia socialista
p.125: (IX) La resistencia, la dialéctica del progreso y el conflicto social en la historia
p.133: (X) El proyecto socialista y sus valores
[Segunda parte]
p. 139: Programa de la Cátedra de Formación Política Ernesto Che Guevara (Unidades, conceptos teóricos y bibliografía sugerida)
[Tercera parte]
Bibliografía seleccionada
p.161: Carlos Marx: Tesis sobre Feuerbach [primavera de 1845]
p.165: V.I.Lenin: Introducción a las cartas de C.Marx a L.Kugelmann [febrero de 1907]
p.179: José Carlos Mariátegui: Aniversario y balance [Editorial de la revista Amauta N°17, septiembre de 1928]
p.185: Antonio Gramsci: Apuntes para una introducción y una iniciación en el estudio de la filosofía [Fragmento del Cuaderno de la cárcel N°11, 1932- 1933]
p.193: Ernesto Che Guevara: Sobre la conciencia comunista y el trabajo voluntario [Fragmento de la reunión bimestral en el Ministerio de Industrias del 21/12/1963]
p.197: Ernesto Che Guevara: Sobre la teoría marxista y la necesidad de la formación política [Fragmento de la reunión bimestral en el Ministerio de Industrias del 22/2/1964]
p.199: Ernesto Che Guevara: Polémicas en un viaje a Moscú [Fragmento de la reunión bimestral en el Ministerio de Industrias del 5/12/1964]
p.207: Ernesto Che Guevara: El socialismo y el hombre en Cuba [12/3/1965]
p.229: Ernesto Che Guevara: Sobre los estudios de filosofía [Carta a Armando Hart Dávalos del 4/XII/1965]
p.235: Ernesto Che Guevara: Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental [16/4/1967]
p.255: Ernesto Che Guevara: Carta de despedida a mis hijos
p.257: Fernando Martínez Heredia: Guevarismo [marzo de 2001]
p.271: Néstor Kohan: Con el Che Guevara, en Brukman y en donde haga falta [Inauguración de la Cátedra de Formación Política, abril de 2003]
p.283: Claudia Korol: El Che Guevara en Brukman [Inauguración de la Cátedra de Formación Política, abril de 2003]