| E L R E I N O D E L R E V É S |
5 de mayo del 2004 |
Micheline Matos
Adital
Uno de los temas importantes a ser debatido con urgencia entre los argentinos es la reestatización del Correo, que durante años fue explotado de manera privada por el Grupo Macri y que Néstor Kirchner a través de un decreto lo reestatizó por un periodo de 180 días, que vence el próximo día 19 de mayo. Lo más interesante es que el gobierno argentino puso al alcance de la población la decisión de reprivatizar o no los servicios del Correo nacional. Una campaña hecha a través de petitorios puede definir el rumbo de servicio Postal argentino.
La empresa postal fue rematada en septiembre de 1997 a favor del grupo Macri (Socma), asociado al Banco de Galicia y con el servicio técnico del correo británico. Franco Macri puso como titular del Correo a Jorge R. Aguado, ex gobernador bonaerense de la dictadura, quien estuvo en ese puesto hasta 2002. Luego se lo dejó a Raúl Casa. El saldo de la gestión privatizadora fue la modernización y 3 mil empleados despedidos. Hubo aumentos generalizados de tarifas (en 2003 la casilla de correo subió 750 por ciento). Se pagaron altísimos sueldos para los directores, al punto que dos de ellos se llevaban 400 mil pesos mensuales. El colmo de esta historia es que Macri violaba el contrato de concesión pues desde agosto de 1999 no pagaba el canon anual al Estado, de 103 millones de pesos (dólares de ese tiempo). El canon impago, que se dejó de pagar absolutamente desde marzo de 2000, había llevado a una deuda con el Estado de 700 millones de pesos.
La opinión publica sobre los cambios de la privatización se transformaron en rosario de quejas por la constante suba del precio de las cartas. Entre enero de 2002 y mayo de 2003 los envíos nacionales aumentaron entre el 70 y el 400 por ciento. También se empinaron los precios de las cartas internacionales y se etiquetaron de ese modo las dirigidas a las islas Malvinas, que desde siempre habían sido consideradas como franqueo dentro del país.
La empresa estaba en concurso de acreedores y la justicia estaba a punto de decretar su quiebra, cuando en noviembre de 2003 el PEN (Poder Ejecutivo Nacional) cesó la concesión y dispuso la reestatización temporal del Correo. Una Unidad Administrativa de tres miembros, encabezada por el diputado Eduardo Di Cola (PJ, Córdoba), tomó la posta y se dispuso a administrar los buzones durante seis meses, preservando la fuente laboral para 12 mil empleados.
Si el correo hoy factura 500 millones de pesos anuales y está en vías de mejoría, superado el trance liquidador de 1997-2003, ¿por qué privatizarlo otra vez? Es lo que se preguntan muchos argentinos. Adital habló con dos argentinos sobre el tema.
"El Correo Argentino fue por muchos años un gran problema. Realmente poder hacer un giro postal era como mandar algo a Groenlandia. Cuando se privatizaron varios servicios, una gran currada menemista, el correo avanzó mucho, pero si bien el servicio mejoró, prefiero que el estado (Ahora con la informática) sea quien gane los réditos", afirma Néstor Rodolfo Larrart, más conocido como el mago Rodó.
Ya el analista de sistemas, Javier Nestor Vivo, creer que "si un servicio prestado por el estado no funciona bien, conviene privatizarlo, pero es fundamental que la privatización esté bien hecha, el servicio realmente mejore y la empresa privatizadora cumpla con sus obligaciones. En el caso del correo, la empresa no pagaba un dinero mensual al estado como estaba definido", reitera.
Una serie de dirigentes sociales y políticos están haciendo circular un documento donde piden al "gobierno nacional y el Congreso que el Correo argentino sea reestatizado definitivamente, con control de los trabajadores. Allí recuerdan que se trata de un servicio estratégico y que sobre 189 integrantes de la Unión Postal Universal solamente tres lo tenían privatizado en forma total (Argentina, Burundi y Nigeria.
"La recuperación del Correo debe servir a todo el pueblo argentino y en particular debe reparar la injusticia cometida contra los trabajadores despedidos, los que deben ser reincorporados (8 mil según cálculos de fuentes gremiales)", afirma una convocatoria de uno de los petitorios que circulan por todo el país. Para firmar: recuperemoselcorreo@yahoo.com.ar.
* Micheline Matos es periodista de Adital. Con informaciones de La Arena y arnet.com.ar.