| E L R E I N O D E L R E V É S |
14 de mayo del 2004 |
Sebastian Hacher
Rebelión
Todos lo preguntaron y obtuvieron la misma respuesta: mi esposa está muy
mal, no quiere hablar. Algunos medios hasta trazaron, en base a
testimonios de terceros, un perfil de María Elena, la madre del joven Axel
Blumberg, cuyo secuestro y asesinato conmovió al país.
La conclusión fue siempre la misma; es una madre destruida por el dolor,
que perdió a su único hijo, algo que sólo puede entender quién haya pasado
por la misma situación. Pero, a diferencia de otras madres, a ella las
crónicas la ubican apenas como un dato de color, ensombrecida por la energía
de su esposo, Juan Carlos Blumberg, presentado como el mesias de la
seguridad.
La mujer quedó relegada a una figura triste que pasea por la casa durante
las entrevistas, que se limita a acompañar a su marido y que, incluso, ha
sido calificada por él como "una intelectual sin sentido común". (1)
Hubo quienes especularon por su silencio, pero nadie quizo arriesgar
hipótesis. Finalmente, supimos la verdad: al momento de ser secuestrado y
asesinado Axel, su padre llevaba casi una década de separación con su
mujer,no vivía (ni vive hoy) en la casa de Martinez donde suele dar
entrevistas y, además, mantiene una relación estable con otra persona, con
la que convive en la zona de norte del Gran Buenos Aires.
El dato al que accedimos podría haber sido difundido antes por cualquier
otro medio. Y, sin embargo, todos eligieron seguir el tren de mantener la
ficción de una relación que no existe más.
Seamos claros en esto: no interesa aquí la vida personal Juan Carlos
Blumberg, ni se puede pensar que su estado civil valida o inhibe su dolor. Porque separarse, tener otra pareja y no vivir con los hijos, es algo
normal en cualquier ser humano. Un dato que no enturbia el amor de un
padre, ni hace mas o menos noble su "cruzada". Y, normalmente, información
como esta interesaría sólo a revistas del corazón, o cronistas televisivos
que esos que acostumbran a diseccionar a sus ídolos al aire.
Lo que sí llama la atención es que Blumberg haya decidido ocultar
deliberadamente esa situación. Que su "entorno" -del que casi no hay
registro público- se haya detenido en ese detalle, que alguien haya
susurrado "No conviene decir que estás separado".
¿Aconsejó alguien a Juan Carlos Blumberg que decir que estaba separado de
su mujer podría mellar su perfil de "gente decente"? ¿Operaron en ello
fuerzas interesadas en construir una imagen marketinera sobre el dolor de la familia?
Pensarlo, solamente pensarlo, eriza la piel
Y preocupa, precisamente, porque hay mucho en la cruzada Blumberg que huele
a política calculada. No se trata solamente del manejo de cámara en todos
los canales de TV, ni de la infraestructura prestada por Laboratorios Bayer
(2) para financiar la campaña, o de los rumores de que la empresa Siemens,
la cuarta importadora de telefonía celular del país y eterna interesada en
el negocio de los DNI, haya "influido" en la confección del petitorio que
recorrió el país (3). Tampoco es un punto central el rol de la "patota
sindical" durante la visita de Blumberg al congreso (4), o la
participación de personajes de la ESMA en la cruzada (5).
Ni siquiera es extraño que los medios, que hablan tanto de Blumberg, hayan
dicho en realidad tan poco: estamos acostumbrados a sus mentiras, a que
inventen operativos, fragüen causas y exageren situaciones para genenar
temor social.
Todo eso, si se quiere, son anécdotas que sólo sirven para ilustrar el
caso.
Porque, en realidad, lo más preocupante son las consecuencias últimas del
rumbo que está tomando la "cruzada Blumberg" en materia de seguridad en el
país.
Dias atrás, en un artículo a propósito de los 13 años del asesinato de
Walter Bulacio, se daba cuenta de como el discurso que comenzó a prevalecer
a partir del "efecto Blumberg" se asemejaba cada vez más al de la
"Tolerancia Cero", la politica impulsada por el ex-alcalde de New York,
Carlos Giulani. Se señalaba allí como esa "formula de exportación" en
materia de seguridad había ganado terreno a nivel internacional, con
consecuencias peligrosas; criminalización de la pobreza, brutalidad
policial, persecución racial y de movimientos sociales, y el miedo
generalizado en la población. (6)
El reciente viaje de Juan Carlos Blumberg a Miami, llamativamente poco
cubierto por los medios de comunicación argentinos, no hizo más que
confirmar que no se trataba de simples casualidades, sino de una
coincidencia ideológica, y ahora práctica, con los sectores más retrógrados
de policía y los "think tanks" neoliberales de Estados Unidos.
El jefe de la Policía de Miami, John Timoney, es el "tercer hombre", luego
del Carlo Giulani y William Bratton en materia de "Tolerancia Cero". En
Argentina, fue presentado el 10 de Marzo en una conferencia sobre
seguridad, invitado por fundaciones argentinas y por el Manhattan Institute,
la usina ideológica de la mano dura al estilo norteamericano.
Ahora, luego de su viaje, Blumberg propone -¿u ordena?- que la policía
argentina sea educada en la nueva meca de la "Tolerancia Cero". Algo que,
no está de mas decirlo, ya hizo la policía Bonaerense a mediados de los 90,
durante el reinado de Duhalde en la provincia de Buenos Aires, con los
resultados por todos conocidos.
Quizás, esta nueva etapa de la "cruzada Blumberg" diga mucho acerca de a
donde quieren llegar.
En materia de educación policial, no se puede decir que John Timoney no
tenga experiencia: el año pasado viajó a Irak, a pedido del Departamento
de Defensa norteamericano, para entrenar a la policía que colabora con el
regimen de ocupación. En esa ocasión, trabajó en común con el U.S. Army's
173rd Airborne Brigade, la brigada que tomó la ciudad de Kirkuk (8).
Claro que se ganó ese lugar de instructor demostrando ser un pionero de las
tácticas de la "guerra contra el terror" de Bush, en la "guerra interior"
contra la inseguridad...y contra la población.
Ya en 1994, en su paso por la Policía de New York, según un informe de
Amnesty Internacional, "la ciudad conoció "un aumento del 34% en los casos
de civiles muertos a tiros". El mismo año, aumentaron de "53,3% los casos
de civiles matados siendo detenidos por la policía". Amnesty también
informó
que el New York City Civilian Review Board, encargado de vigilar las
actividades de la policía, "reportó que recibió 4 920 nuevas quejas, un
aumento de 37,43 % sobre el año anterior".(9)
Mas tarde, en el año 2000, mientras estaba al frente de la policía de
Filadelfia, siguió con la misma línea. El informe del 2000 de la Police
Advisory Commission, reportó un número de quejas récord. El caso más
conocido quedó registrado en un video que mostraba un record: 10 oficiales
de la policía golpeando a un detenido 59 veces en 29 segundos utilizando
los pies y sus bastones. Filadelfia es también considerada, gracias a
Timoney, como la ciudad de Estados Unidos donde la población negra sufre
mayor represión Allí también fue el encargado de reprimir las
manifestaciones contra la convención del Partido Republicano, con cientos
de detenciones, denuncias por brutalidad policial, acoso a la prensa y
torturas. (10)
Pero la consagración definitiva, la obtuvo en Noviembre del 2003, durante
la represión a la movilizaciones contra el ALCA en Miami, la ciudad donde
actualmente es Comisionado de Policía. Allí, con un presupuesto adicional
de 8,5 millones de dólares-sacados de los fondos que Bush destinó para Irak
(11)- Timotey demostró que durante la instrucción que dio en Irak, la
sintesís entre las tácticas de la "tolerancia cero" con las menos sutiles
de la "guerra contra el terror" de Bush.
"Uno tiene que asegurarse de mantener una mano alrededor de una de sus
gargantas", comentó en aquel entonces Timoney al Washington Post, agregando
que los manifestantes "esta vez, se enfrentarán a algo nunca antes visto". Además del equipo represivo de última generación y una barrera blindada de
2500 policías, el jefe Timoney inauguró para la prensa.
Jeremy Scahill, reportero de Democracy Now, lo contó así: "Es un grupo
paramilitar. Miles de soldados vestidos con uniformes color khaki con una
armadura negra completa y máscaras de gas, marchando al unísono por las
calles, golpeando sus palos contra los escudos, canturreando "atrás, atrás,
atrás".
Los resultados Noviembre en Miami fueron claros: 250 detenidos, denuncias
por torturas, asaltos sexuales, vegaciones y racismo. Algo que, ahora lo
sabemos, forma parte de la "doctrina Bush" en su "guerra global contra el
terror".
La misma que Blumberg quiere que la policía argentina, experta en esos
menesteres, vaya a perfeccionar a la cuna del terrorismo global. Y quizás,
como en los Estados Unidos, las mentirillas mediáticas sean el primer paso,
y la demostración de que la guerra contra el terror esta llegando a casa.
Notas:
(1). Citamos, por ejemplo, la reciente crónica de La Nación: "...(Juan
Carlos) Blumberg la mira irse, pero no la ve. No se hablan, y da la
sensación de que la escena es un espejismo de algo que fue una familia
feliz...No hay contacto; no hay besos entre ellos; se los ve lejos, tan
distante uno de otro que la imaginación vuela y uno se pregunta qué se
reprocharán en la soledad de la habitación " (10.04.2004 - Pag 17)
(2) Laboratorios Bayer había ofrecido infraesctructura para la investigación
durante el secuestro de Axel, algo que fue declarado publicamente por Juan
Carlos Blumberg. Parte de esa logística, según pudimos comprobar, se está
utilizando hoy en la campaña. Sobre Bayer y Blumberg, ver: http://old.clarin.com/diario/2004/03/25/g-04201.htm
(3) Los puntos del petitorio que despertaron los rumores son dos. Incluso
algunas versiones, no confirmadas por este medio, señalan que Blumberg
estuvo acompañado en el congreso por un alto funcionario de la comopañía: "Una ley que obligue a la registración pública de la telefonía celular
móvil
con indicacion de los datos personales del titular y su documentación. Asimismo, se registren quiénes venden o alquilen dichos aparatos. Prohibición de venta a quienes registren antecedentes penales. Regular la
facultad de las fuerzas de seguridad a verificar la titularidad en la vía
pública y al secuestro de la tenencia irregular". Y "Adoptar un sistema de
documentación personal (DNI) que impida su falsificación o adulteración,
similar a lo implementado en los pasaportes".
(4) Se trata de Di Prospero, secretario adjunto de la Asosiacion de
Personal
Legislativo, un hombre de Ruckauf que organizó la logística dentro del
congreso para recibir a Blumberg, y que se presentó como su custodio. Al
respecto, ver: http://www.pagina12web.com.ar/diario/elpais/1-33882.html
(5) La participación de personajes de la ESMA se da a través del ITBA, el
Instituto Teconólogico Buenos Aires, donde estudiaba Axel. El
establecimiento está dirigido por algunos torturadores que figuran en el
informe de la CONADEP. Al respecto, ver "¿Blumberg presidente?" (http://lahaine.org/b2/articulo.php?p=3239&more=1&c=1)
(6) El informe "De Bulacio a Blumberg, del Estado Cero a la Tolerancia
Cero"
se puede consultar en: http://www.argentina.indymedia.org/news/2004/05/193422.php (05.05.2004)
(7) http://www.atlas.org.ar/agenda/evento.asp?Id=800
(8) En inglés: http://www.philly.com/mld/dailynews/5935480.htm?1c
(9) Amnesty International, Police Brutality in the New York City Police
Department, 1996
(10) En inglés: Ver carta de Human Rights Watch (http://www.hrw.org/press/2000/08/phil-ltr0822.htm)
(11) "Los 8.5 millones de dólares que se gastaron en seguridad durante la
reunión del ALCA provinieron directamente de los 87 mil millones de dólares
que el mes pasado Bush le sacó al Congreso para Irak, un hecho escasamente
informado más allá de la prensa de Miami". Naomi Klein, diario La Jornada,
30.11.2003