| A R D E B O L I V I A |
26 de septiembre del 2003 |
Bolpress.com
Los campesinos en Bolivia rompen el silencio y se levantan
en armas. Felipe Quispe, el "Mallku", principal dirigente de la
Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB)
dijo hoy que los aimaras están alzados en armas en defensa de la tierra,
territorio y el gas natural.
"Los aimaras originariamente hemos sido dueños del territorio. Tenemos que
reclamar que llegue a nuestras manos, por eso vamos a plantear la
autodeterminación de la nación aimara en las zonas donde estamos alzados en
armas. No vamos a dialogar todavía. Vamos a mantener nuestra posición
revolucionaria, una posición radical", dijo el dirigente en una entrevista
con el programa Paralelo 21, de la mexicana Radio Universidad de
Guadalajara.
"El sábado anterior, cuando estábamos abriendo el diálogo con el ministro de
Agricultura, Guido Añez, el viceministro de Gobierno, José Luis Harb; cuando
estábamos preparando la agenda para el diálogo, en ese instante el ministro
de Defensa (Carlos Sánchez Berzaín), estaba dirigiendo el combate en
Warisata. Ese día hemos tenido que romper el silencio y abrir el fuego por
primera vez ante nuestros opresores", dijo el dirigente.
El sábado, un operativo de "rescate" de turistas, cuyo retorno fue
obstaculizado por el bloqueo campesino en la provincia Omasuyos, a unos 90
kilómetros al norte de la Paz, dejó un saldo de seis muertos, cinco
campesinos y un conscripto, además de una veintena de heridos, cuando un
contingente policial-militar, dirigido por el polémico ministro de Defensa.
El enfrentamiento en Warisata se produjo en momentos en los que, después de
la primera movilización de la denominada "guerra del gas", Quispe se reunía
con el ministro de Agricultura, Guido Añez, para acordar una suspensión del
bloqueo.
"Toda la zona de la provincia Omasuyos está en armas. Warisata, todo ese
sector se ha alzado en armas (S) para volver ser lo que habíamos sido en los
tiempos inmemoriales. Los blancos y mestizos nos tienen que respetar en este
país, porque ellos son llamados, son inquilinos, pero gobiernan", dijo el
dirigente caracterizado por un discurso nacionalista.
"Hemos estado trabajando en algunas zonas preparando a la gente, poco a
poco. De aquí a un tiempo, esto podría ser como los hermanos zapatistas de
Chiapas, en México , o como las FARC, en Colombia, o como otras
organizaciones revolucionarias que todavía piensan que se puede tomar el
poder político con las armas", agregó Quispe en la entrevista con Paralelo
21.
Dos brazos
Según el dirigente, que instruyó un bloqueo de carreteras en el altiplano
paceño que ha dejado desabastecido a los mercados de la sede de gobierno,
los indígenas aimaras recurrirán a los dos brazos que tiene el movimiento
campesino: uno legal, constituido en el Parlamento a través de los cinco
diputados del Movimiento Indigena Pachacuti (MIP) y el otro, el brazo
movilizador, que actúa en los caminos, y que es "la Bolivia clandestina",
con el cual controlan casi el total de las provincias.
Tras los enfrentamientos, los canales de televisión mostraron imágenes de
centenares de campesinos que gritaban "guerra civil, ahora sí". Algunos de
los manifestantes empuñaban viejos fusiles mauser que los historiadores
aseguran fueron distribuidos por el MNR, partido del actual presidente,
durante la década de los años 50, cuando los campesinos se convirtieron en
uno de los pilares del primer gobierno de Víctor Paz Estenssoro.
Sin embargo, Quispe, agregó para evitar la masacre del gobierno, los
campesinos saben cuando dar pasos atrás, y en este sentido, permitieron la
salida de viajeros de la zona de Luquisani en la provincia Muñecas, que se
encontraban en la zona desde hace varios días atrapados por el bloqueo de
caminos que persiste en esa región, pero sin la intervención del gobierno.
Gas para los indígenas
Según el dirigente, que plantea la nacionalización de los recursos
hidrocarburíferos, "el gas natural debe ser nacionalizado, debe pasar a
manos de los indígenas, industrializado en la llamada Bolivia y recién
vender a otros países".
Consultado acerca la oposición a la venta del gas por puertos chilenos,
Quispe dijo que se les ha enseñado a ser antichilenos en los cuarteles
militares donde acuden a realizar el servicio militar obligatorio. "En los
cuarteles nos hacían gritar "viva Bolivia, muera Chile". Por eso nos
oponemos a que el gas salga por Chile, tampoco por Perú. Primero tiene que
ser distribuido en Bolivia", agregó.
Consultado acerca el posible encuentro con autoridades de gobierno para
generar las condiciones del diálogo, Quispe dijo que antes se debe ordenar
el repliegue de los efectivos militares y policiales que controlan las
carreteras y liberar a todos los campesinos que fueron detenidos y tomados
en calidad de presos políticos que se encuentran en la cárcel.