Cartas a Rebelión
Cartas de la 1 a la 10 de un total de 1173 cartas.


16/02/2018

Trump es el hombre de empresa que la guerra estaba necesitando

Hace unos pocos meses Rusia exhibió su misil intercontinental, el temible “Satán 2”. Este podría “crear el infierno en la Tierra”, según informó la agencia de noticias rusa RT en Español.

Dicho misil tiene la capacidad de borrar del mapa toda la costa este de los Estados Unidos, pues su capacidad de carga útil es 1.000 veces más potente que las que Estados Unidos arrojó sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, garantizan los expertos en la materia.

El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, dijo a su vez que no iba a dejar a ningún estadounidense vivo, y como consecuencia de estas palabras hay barcos estadounidenses y chinos bien armados surcando las aguas que se encuentran cerca de la Península de Corea.

Estados Unidos, con Donald Trump a la cabeza, no se quedó atrás frente a tanta ostentación de poder militar, y hace apenas unos pocos meses lanzó en Afganistán su famosa bomba no nuclear más grande, llamada la madre de todas las bombas.

Estamos presenciando en directo por Facebook y todas las redes sociales otra reedición de la Gran Guerra Mundial, es decir, estamos en pleno desarrollo de la aparente Tercera Guerra Mundial o Infinita Guerra Mundial. ¿Qué sería de Twitter sin el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump?

En este mundo del espectáculo, del show mediático abominable, estamos viendo una película que es muy real, en la que por supuesto no pueden faltar la sangre y los niños muertos de verdad, tampoco la carnicería humana y la matanza universal. Todo es verdad, excepto los motivos que se emplean para justificar la guerra.

Cualquier morboso pensaría que la Tercera Guerra Mundial o Infinita Guerra Mundial es mejor que cualquier película de Hollywood, y más taquillera.

Sin duda, todas estas bombas tienen un costo muy alto. Cuando son lanzadas, las operaciones de las bolsas se fortalecen y el precio del petróleo tiende a subir. El Presidente de Estados Unidos parece estuviera desquiciado, pero en verdad Donald Trump no es ningún loco, posee una enorme fortuna; es un exitoso ejecutivo. Donald Trump es el hombre de empresa que la empresa de la guerra necesitaba.



Fernán Medrano
14/02/2018
Música sin ton ni son 

Los exégetas que se ocupan de elaborar el catecismo del marketing predican que no hay producto malo, sino mala estrategia de mercadeo. Esta sentencia es la plataforma publicitaria usada para vender humo, hielo en los polos, arena en el desierto, canciones llenas de nada: música sin melodía, ni armonía ni ritmo, y que no produce deleite al oírla, sino disonancia, mero ruido sin ton ni son.

La idea principal es desnaturalizar la música, fabricando canciones en serie que no reclamen el concurso del entendimiento en la comprensión de su mensaje; que no consientan el goce de la belleza que supone la letra de las composiciones musicales. La cuestión es –al parecer- que cuando el sonido entre en contacto con el oído, de inmediato la gente comience a menear la cabeza y a zarandear el resto de su cuerpo de involuntaria manera.

A lo mejor se diga que el anterior es un planteamiento demasiado rebuscado; pero para la muestra, existe un botón. Hace pocos meses, un usuario de la red social Twitter realizó una especie de hallazgo arqueológico de índole musical, cuando logró descubrir el mensaje de la famosísima canción Aserejé. A pesar de que este sencillo fue compuesto originalmente en español auténtico, de España, millones de hispanohablantes lo bailaron y lo cantaron sin saber qué bailaban ni qué cantaban. Esto lo dice todo.

En la actualidad nada sucede por artes mágicas o por llana y pura casualidad. En la trastienda de la dictadura del marketing se prepara todo lo que va a ser exhibido con destino al consumismo humano: modas, estilos, frases hechas, gustos, odios, preferencias, tendencias, etcétera. Obsérvese que la música más consumida ahora mismo no sirve para convocar a la reflexión y la crítica de los millones de oídos receptivos; puesto que eso es peligroso (asegurarían los ingenieros de la mente). Eso es poner en movimiento estructuras de pensamiento que entrarían a cuestionar las corroídas estructuras sociales.

Pero la música y la poesía son dos espléndidos sinónimos; son, digo más, hermanas siamesas, ya que ambas tratan acerca del sonido bello y pulido. Música no es cualquier ruido. Lo que en este minuto llaman música es un verdadero antónimo, hasta de sí misma. Hoy en día las composiciones son cada vez más inexpresivas, menos inteligentes; son de una fealdad jamás conocida; adolecen de inspiración y de esfuerzo estético alguno.

A esas formas silvestres de cantar a gritos no se les puede realizar una valoración artística. La verdad es que no resisten un análisis musical, porque no tienen lo que se llama talento sonoro, ni siquiera el otro, el más importante, el talento humano. Los proxenetas de la música tradicional mantienen la aspiración de embrutecer a la audiencia con el fin de que no haya quien los acuse por la destrucción de los cerebros y del menoscabo que efectúan contra el patrimonio inmaterial de la humanidad, conquista de la civilización.

Yo interrogo a la musa: ¿para qué han servido tantos millones de años de evolución?, ¿no más para componer canciones que no tienen imaginación y creatividad ni dicen nada? Pues yo no me lo creo. Es preciso persistir en la campaña de generar cultura, pues la formación de gustos de elevado nivel significará la muerte de la mediocridad en todos los ámbitos. 

Fernán Medrano
08/02/2018

Puto capitalismo

Según el catecismo del padre Ripalda, que sufrimos todos los niños españoles de mi generación, el infierno consiste en “el conjunto de todos los males, sin mezcla de bien alguno”. Una opinión parecida tienen mis sobrinos del capitalismo. Según ellos, este sistema económico sería una pandemia mil veces peor que el cólera o la peste bubónica, y habría de ser extirpado de la faz de la tierra sin ningún tipo de miramiento.  A pesar de tener yo también una opinión bastante mala del capitalismo, no creo, sin embargo, que su grado de perversidad alcance semejantes cotas. El capitalismo, por definición, es la ley de la selva, la ley del más fuerte, pero alguna virtud tiene. Se ha comprobado, históricamente, que asigna los recursos de forma eficiente, o, al menos, de forma más eficiente que otros sistemas.

En una memorable entrevista, el político uruguayo Pepe Mújica sostenía que el estado socialista, en lugar de expropiar los medios de producción, lo que tenía que hacer es permitir la libre actuación de las empresas privadas (e incluso facilitar la entrada de capital extranjero) y posteriormente gravar sus beneficios, así como el resto de rentas, mediante un sistema tributario muy progresivo que redundara en una mejora de las clases populares. En cualquier caso, apuntaba Mújica, el grado de progresividad no podría ser tan alto que provocara la salida de las empresas hacia otros países con mejores condiciones fiscales. De igual forma, centrándonos ahora en el mercado de trabajo, sería perfecto que la ley garantizara unos contratos indefinidos y un salario mínimo de 2000 euros al mes, por ejemplo, pero no hace falta ser Keynes para darse cuenta que tales medidas se traducirían necesariamente en recortes de plantillas y en cierres de empresas. Siguiendo la “solución Mújica”, el estado debería garantizar las mejores condiciones laborales  que fueran compatibles con la buena marcha de la economía y con la creación de empleo. Pero, por muy bien que se hagan las cosas, por mucho que se atine en la regulación del mercado laboral, es imposible que no haya ningún trabajador que tenga que conformarse con unas condiciones laborales inferiores a las que probablemente merezca.

Y ahora engarzo con el título del artículo. La inmensa mayor parte de las mujeres que viven de la prostitución lo hacen de forma involuntaria. No tienen más remedio que hacerlo. Sus condiciones de vida son tan malas y su falta de perspectivas tan grande que se agarran a lo único que encuentran. En un mundo perfecto no debería haber prostitución. Pero el mundo no es perfecto. Y en este mundo imperfecto, el estado tiene la obligación de garantizar unas condiciones laborales dignas para estas  mujeres. Si optara, llevado por un afán moralista o paternalista, por ilegalizar la prostitución, muchas de ellas, si no todas, se quedarían en el paro. En otras palabras, el poder público a veces no se enfrenta a la disyuntiva de elegir entre un bien y un mal, sino entre algo malo y algo peor. (No hace falta ni decir que no estoy contemplando los casos de proxenetismo, que son delictivos  y que deberían ser castigados con el máximo rigor).

En una de sus acepciones, el diccionario de la RAE recoge el siguiente significado de la palabra prostituir: ”deshonrar o degradar algo o a alguien abusando con bajeza de ellos para obtener un beneficio”. Y efectivamente, cuando realizamos trabajos ínfimamente retribuidos, cuando nos sujetamos a clausulas laborales draconianas, cuando se nos exigen esfuerzos excesivos, lindantes con la explotación, en todos esos casos se puede decir que estamos siendo prostituidos. Quizá no haya otro remedio pero estamos siendo prostituidos. Quizá todos seamos, en mayor o menor medida, putas del sistema. Quizá tengamos que conformarnos con que se nos trate dignamente. ¿O quizá tengan razón mis sobrinos?



Juan Alberto Campoy Cervera
07/02/2018

NO HAY HONOR EN UN GENOCIDIO!!
Ayuntamiento de Almería. Que retiren la calle al Crucero Canarias.

El fascismo no ha muerto! Anda disfrazado y cuando puede sale y muerde, reivindicando sus crímenes. 

Comparar a la víctima con el verdugo, justificar el genocidio como un mal menor, reivindicar las figuras de los genocidas, mantener sus estatus y propiedades mientras las víctimas siguen en las cunetas, es una muestra de la debilidad de la democracia española. 

En los actos de guerra del Crucero Canarias, no hay ningún honor, ni militar ni humano. BOMBARDEAR A LA POBLACIÓN CIVIL, indefensa, cuando es una columna de refugiados...es un acto de cobardía de los militares que dirigen la operación y de los elementos de guerra que se utilizan. 

La conocida como la Desbandá: Málaga, Granada y Almería, fue un genocidio. 

La cadena perpetua que el partido popular y  ciudadanos nos van a imponer, está hecha para los desheredados, porque sus delincuentes están en Suiza o paseando por Madrid. 

El fascismo no ha muerto! y no ha muerto porque más de ochenta años de franquismo y postfranqismo, son muchos años para que no haya calado socialmente. 

Y los concejales del PP del Ayuntamiento de Almería pueden comparar a la víctima con el verdugo y salir ilesos de ser incultos o neofascistas.

España está rota;  rota socialmente y políticamente hundida. 
Sobre la base del fascismo histórico y moderno es imposible construir una sociedad democrática. 

Los neofascistas no tienen ningún problema en imponernos su modelo, basado en la injusticia y la dictadura de la oligarquía española. 

La Contrarreforma Laboral, La Amnistía Fiscal, y la Ley Mordaza, son botones de muestra que nos indican los caminos de estos hijos e hijas del general fascista Franco.

Así no puede ser!
Sobre la injusticia histórica no puede haber reconciliación. Ochenta años después, el neofascismo social sigue gobernando España y es necesaria la ruptura con la línea conductora del Franquismo. 

Esa debería ser la tarea de todos/as los demócratas que en el Reino de España vivimos.


Marcos González Sedano
02/02/2018

Pido protección para una cara Real 

Anoche estuve hasta altas horas con amigos compartiendo ideas dentro de la legalidad vigente. Durante el día me había sentido insultado por una noticia que repetían y repetían. 

Pude ver como las pantallas enseñaban a una niña de doce años sin proteger su cara de las peores miradas, como si fuera mayor de edad.

Y pude escuchar que su padre hablaba con ella, pero el tono de su vez denunciaba la farsa. Ningún padre jamás le diría nada de esa manera a un hijo suyo al que quisiera. No podía ser que estuviera hablando con ella.

Entonces entendí lo que le decía y descubrí que ese señor lo que estaba haciendo era darnos órdenes a todos nosotros, a usted también, usando a su hija como persona interpuesta. 

Nos conminaba, sin vergüenza, a que sigamos sometidos a un papel escrito hace cuarenta años y bajo amenaza, entonces y ahora. Un texto que muchos millones, quizás también usted, queremos cambiar. 

Si, quiero cambiar ese papel para proteger la cara de esa niña hasta que sea mujer. Y para que cuando llegue a esa belleza pueda hacer con su cuerpo entero lo que quiera. Y para que luche por la vida como las demás.

Y para que ahora pueda ser una niña. 

Y para que su padre le hable siempre normal.

Domingo Sanz
31/01/2018

 El fascismo va calando en la población española.

Alguien me explicaba ayer algunos símbolos del fascismo italiano de la era Mussolini y, por esa obsesa necesidad por tachar el independentismo catalán aunque no venga al caso, acabó comparando dichos símbolos fascistas con el movimiento independentista de Cataluña y de forma maliciosa me preguntó en público si no estaba de acuerdo con la igualación.

Su sorpresa vino porque le apoyé. Pero añadí que en el fondo todos los nacionalismos tienen rasgos fascistas, incluido el nacionalismo español y que ahí era donde discrepábamos: no en el carácter malicioso de los organizadores del procés, sino en la diferente visión sobre el otro bando. En ese momento algunos se sintieron muy ofendidos porque no entendieron que el hecho de colgar en masa la bandera española en sus balcones como necesidad de exaltación contra el enemigo que quiere destruir la patria es un símbolo fascista.

La conversación fue larga y se expusieron muchos argumentos y se desarrollaron mucho más de lo que aquí procede. El colmo fue cuando intentaron justificarme que el movimiento catalán era más fascista porque eran los herederos de Franco quienes lo alentaban, lo cual también apoye, pero me quedé estupefacto cuando tuve que recordar que no hay mayores herederos de Franco que el gobierno actual y la aristocracia que le rodea (léase Gürtel, Púnica, etc).

El caso es que entendí con terror que el problema actual de España, como de tantos países europeos y de EEUU es que mucha gente (vecinos, amigos, familiares) ha asumido como normales en su vida elementos propios del fascismo de forma inconsciente. Muchos españoles quieren hoy fuera a los inmigrantes, quieren un estado más policial que los proteja, usan frecuentes símbolos nacionalistas (españoles y catalanes) con un sentido fascista de disolución del individuo en la masa patriótica, defienden su partido y a los suyos en un sentimiento de la masa unida a pesar de que sean muy reprobables sus actos...

Entonces recordé que hace unos 8 años afirmé que nos acercábamos irremediablemente hacia 1933 y los ascensos del fascismo europeo y comprendí aterrorizado, ayer tarde, que estábamos ya a escasos meses del momento decisivo en el que un hecho crucial, un acto cualquiera, derivará en la justificación por parte de algún gobierno de elevar varios niveles el grado de fascismo ya latente y la masa que hoy no se reconoce en estas líneas acabará apoyando barbaridades olvidadas.

Más vale que esta población formada por amigos, familiares y vecinos se pare unos minutos a pensar sobre el asunto antes de que sea demasiado tarde y no valgan las lamentaciones. Pues la población alemana no era consciente a principios del s. XX de que el odio al judío y a todo el no perteneciente a su raza acabaría dando lugar a lo que todos conocemos.


David Cotilla Vaca, Profesor de Enseñanzas Secundarias Lengua Castellana y Literatura


David Cotilla Vaca

31/01/2018

No somos hispanos ni latinos

“La lucha por la dignidad y la libertad de los pueblos es una historia sin fin”. — Andrés Manuel López Obrador

Los inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos (EE.UU.) se destacan por ser gente que, a pesar de sufrir todo tipo de vituperios, constantemente levantan la voz para defender su dignidad. Los inmigrantes en EE.UU. marchan, protestan y se organizan día a día. Los inmigrantes en EE.UU. no están dispuestos a perder la esperanza, y tienen confianza de que más temprano que tarde se desharán de las cadenas, del odio, del racismo y de la opresión.

A los inmigrantes en EE.UU. les toca ser indocumentados en su propia tierra, tierra robada; les toca exigir que la ley garantice un trato igual a un inmigrante que a un ciudadano; les toca exigir la legalización de 11 millones de mal llamados “inmigrantes ilegales”; les toca crear santuarios en congregaciones y en ciudades enteras; les toca apoyar a los jóvenes soñadores (#Dreamers) para que, a pesar de todo obstáculo, vayan a la universidad y puedan encontrar un camino para la legalización; les toca oponerse a la militarización de la frontera; les toca reportar los abusos que se cometen en los lugares de trabajo; les toca exigir aumento al salario mínimo; les toca dejar en claro a la sociedad estadounidense de que todas las personas cuentan con derechos humanos y que ningún ser humano es ilegal; les toca oponerse a la colaboración de policías locales con la migra; les toca explicarle al norteamericano de que no son “hispanos” ni son “latinos”, sino que son mexicanos, que son americanos, que son latinoamericanos; les toca aguantar las redadas nocturnas de la migra; les toca resistir leyes injustas; les toca ser víctimas de crímenes anti inmigrantes; les toca aguantar explotación por parte de los patrones; les toca aguantar calumnias, insultos, humillaciones, discriminación, deshumanización…

Por su parte, México, con sus gobiernos corruptos y sus líderes apátridas, observa calladamente como lo humillan y en su cara le construyen otro muro, cuando quien debiera de construir un muro es México, para evitar que EE.UU. siga sacando provecho de la mano de obra barata, para evitar que EE.UU. siga saqueando sus abundantes recursos naturales, para evitar que EE.UU. siga desestabilizando a México.

En el futuro inmediato, México deberá voltear a ver hacia el sur, recuperar a sus paisanos del norte y ponerle un alto a la arrogancia yanqui.


Marco Dávila
26/01/2018
Contra el exterminio del muflón

Leer noticias como la publicada en Navarra.es, el día 14 de diciembre de 2017, y tantas otras parecidas, pone de manifiesto, como tratan desde los poderes públicos al medio natural y por ende a sus especies. En este caso concreto, vemos como se ha planificado y consumado un exterminio del muflón Ovis Musimon en un territorio concreto de Navarra. Como Asociación Defensora de Herbívoros contra Incendios Forestales, (ADHIF) llevamos muchos años defendiendo los herbívoros en la Comunidad Valenciana, pero por desgracia vemos que en otras CC AA llevan las mismas intenciones. Ante estos hechos tan graves queremos expresar nuestro total desacuerdo con esa medida y aportar nuestro punto de vista en este asunto concreto. Los muflones y otros herbívoros estuvieron presentes en toda Europa y fueron cazados desde hace miles de años. Si bien, se extinguió en la península ibérica y posteriormente fue de nuevo introducido a mediados del siglo pasado. Por otra parte, los herbívoros y concretamente éste, no se ha demostrado todavía que sean perjudiciales para el medio ambiente ni para las economías locales, requisitos indispensables que han de reunir las especies de flora o fauna para ser declaradas exóticas invasoras. Llevamos siglos exterminado especies y luego cuando no las tenemos las volvemos a introducir. Por su parte, las especies intentan sobrevivir y en este caso el muflón no necesariamente habrá sido introducido de manera ilegal, puede haber colonizado esos territorios por sus propios medios desde Aragón o la Rioja. Y si así fuere, algo falló en la gestión que Uds hacen de los cotos y del territorio, ¿habrán buscado a los responsables que los llevaron en un camión para luego disfrutar matándolos o hacer negocio? En cuanto a las enfermedades que citan, los animales salvajes, salvo excepciones, están libres de enfermedades, en la naturaleza el débil muere. Cuando se contagian suele ser por el herbivoro doméstico que no cumple la normativa y no al revés. Ahora bien, en el siglo XXI, si algo tenemos que cumplir es la Ley, aplicando, además, el sentido común y en este caso no la han cumplido porque el muflón no es especie exótica invasora. En España, el muflón no está declarado como especie exótica invasora, excepto en Canarias. Tanto en el R. D. Ley 630/2013 de 2 de agosto, en vigor, como en el anterior, el RD Ley 1628 de 11 de noviembre de 2011 el muflón es una especie cinegética y un herbívoro, ungulado y rumiante como el resto de sus parientes, bóvidos y cérvidos que habitan en nuestros montes. La presencia de cualquier herbívoro en nuestros montes, es enriquecedora, se mire desde cualquier punto de vista: Contribuyen a la mejora de biodiversidad, esparcen semillas, sus excrementos crean el hábitats apropiadas para infinidad de artrópodos., sus restos son aprovechado por especies carroñeras protegidas….. Contribuyen en la lucha contra los incendios forestales. Son un atractivos y un reclamo, turístico y paisajístico, y un recurso cinegético, gastronómico, etc. Pero lo más importante, para que una especie sea declarada exótica invasora, que por lo que se intuye en lo publicado, en Navarra lo es, (si bien no citan el artículo o ley que lo haya declarado), tiene que cumplir los siguiente: Que se hibride o trasmita enfermedades graves. No parece que sea el caso. Que desplace a otras especies, tampoco parece que así sea. Que cause graves daños o pérdidas a las economías locales. Si esto no se cumple, no se puede considerar especie exótica invasora y por tanto su gestión puede variar de unas zonas a otras, pero nunca avalar el exterminio. Entendemos que, como ocurre en otros territorios, hay intereses ocultos que no se mencionan y mira por donde le ha tocado el inocente muflón, para demostrar en la Unión Europea que nos tomamos en serio lo de las exóticas invasoras. Si los responsables de esta masacre, aunque solo sea por unos segundos, se fijasen en las fotografías publicadas, podrán observaran que es uno de los mamíferos más pequeños que tenemos en nuestros montes, que está perfectamente adaptado y que superará con éxito el cambio climático que ya estamos sufriendo. Y si después de esto, reflexionan un poco, entenderían que ni las normativas europeas, ni la sensibilidad de las nuevas generaciones… van en esa dirección. No estamos en tiempos de exterminar incumpliendo la Ley. Como defensores de estos animales,  y partidarios de la buena gestión de los ungulados, pero contrarios al exterminio ilegal e injusto, les queremos trasladar la misma pregunta que venimos haciendo al resto de Administraciones  Públicas partidarias del exterminio selectivo: ¿Por qué en lugar de exterminar, de manera ilegal unos muflones inocentes y beneficiosos para el medio, no dedican el mismo ahínco, interés y argumentos, en erradicar el mejillón cebra, el cangrejo rojo… y tantas otras especies de fauna y flora, exóticas invasoras catalogadas e incluidas en el Real Decreto Ley 630 de 2 de agosto? En su comunidad como en el resto, tienen muchas especies exóticas invasoras, y que casualidad, han empezado por el muflón, que no lo es.

Raimundo Montero es Presidente de ADHIF

Raimundo Montero

19/01/2018

La mejor clase de historia

Mi nieta cursa 1º de ESO y sus profesoras han organizado, en horario escolar y sin previo aviso al alumnado, un encuentro colectivo con los abuelos y abuelas que han podido participar en el evento. Así que a las nueve de la mañana hemos formando un corro quieto pero que me ha recordado aquel “de la patata, comeremos ensalada, naranjitas y limones, lo que comen los señores, achupé, achupé, sentadita me quedé”. Veintidós entre alumnas y alumnos más ocho entre abuelas y abuelos y dos profesoras, con una caja en medio de la que han ido saliendo preguntas escritas en papeles de colores sobre los tiempos en que fuimos tan jóvenes. Desde la relación entre profesores y alumnos hasta los envases que se utilizaban para los alimentos, pasando por nuestro primer sueldo, el primer coche que tuvimos, los viajes que no hicimos, quienes vivían en casa y muchas otras cosas, nada se ha quedado en el tintero. Con respeto, pero sin vergüenza ni tonterías hemos ido respondiendo e intercambiando comentarios. Una hora y media sin parar y al final unas cocas de postre para compartir. Un rato estupendo y dos pensamientos que no los quiero solo para mí.

El primero está dirigido a los obsesionados por la competitividad y el triunfo por encima de cualquier otro valor. Dejen la fabricación de robots para las multinacionales, porque solo educando personas en las escuelas conseguiremos evitar que las máquinas del futuro consigan dominarnos.

El segundo me viene porque nací y estudié en Madrid, pero 66 años después he recibido la clase de historia más bella de mi vida. Espero que esos veintidós chavales tengan ocasión de mejorarla, aunque no será fácil. Lo dejo escrito por si cunde, porque es un ejemplo admirable de innovación cara a cara, sin teclados ni pantallas. Gracias a la imaginación y el compromiso con su trabajo del profesorado del IES de Santa María del Camí, un pueblo de Mallorca que ronda los siete mil habitantes.
Domingo Sanz

14/01/2018

SE ACABÓ EL MAÍZ PARA LA MAFIA DEL PODER

En este 2018 votaré por primera vez en mi vida, y lo haré por Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y defenderé mi voto; votaré sabiendo que la mafia golpeará a la patria con billetazos para comprar a los más necesitados; votaré sabiendo que la vía electoral, en un país secuestrado como México, para la izquierda está cerrada, pero, sabiendo también que “cuando el pueblo decide ser dueño y constructor de su propio destino, no hay nada ni nadie que pueda impedirlo”; votaré sabiendo que “los procesos de transformación son lentos pero indispensables y sublimes”; votaré sabiendo que “nada se logra si no se trabaja en informar, concientizar y organizar al pueblo”.

Estoy con AMLO, un líder cuya autoridad moral le da autoridad política; estoy con AMLO, quien, con el ejemplo, nos ha enseñado que “la desobediencia civil es un honroso deber cuando se aplica contra los ladrones de la esperanza y de la felicidad del pueblo”; estoy con AMLO, el líder que cree fervientemente que “nada ha dañado más a México que la deshonestidad de los gobernantes”; estoy con AMLO por ser alguien a quien, en su rol de líder histórico, nadie podría acusar de no hacer lo que le corresponde; estoy con AMLO porque, a pesar de tener claro que “el triunfo de la justicia sobre el poder implica fatigas y confrontación política”, jamás ha claudicado; estoy con AMLO por ser un compañero que sabe “asimilar las derrotas, resistir, avanzar, caer y levantarse, reincorporarse, recomenzar y así hasta la victoria”.

A la mafia del poder: Si creen que son infalibles se equivocan.


Marco Dávila
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