Noam Chomsky: el jinete antiglobalización
Jorge Smith
Agencia Informativa Latinoamericana S.A.
La Habana, 2 feb (PL) Por regla general los rebeldes despiertan la
fascinación de los justos y los inconformes , por eso Noam Chomsky
se ha convertido en el ídolo de las amplias mayorías contestatarias,
que esperan sus artículos como las tablas de Moisés.
En La Habana, en el contexto de la XII Feria Internacional del
Libro de Cuba, se presentó el libro Noam Chomsky en La Jornada,
compilación de entrevistas, artículos, comentarios y reflexiones del
politólogo estadounidense (Filadelfia, 1928).
Todo lo que desde el punto de vista de la palabra tiene que ver
con este intelectual originario de una familia de judíos practicantes
y que sin embargo critica a Ariel Sharon y la política capitalista
estadounidense que lo respalda, sale a relucir en este fascinante
libro.
Sin exagerar, el lingüista por necesidad devino gurú, profeta,
politólogo y sobre todo conciencia social de los 90 y el 2000, bajo
el espaldarazo de miles de lectores que le siguen como al nuevo
profeta, más al estilo rebelde y de martirologio de Juan El Bautista
que Jesucristo .
Para los que escuchan a Noam Chomsky, según afirmó en la sala
Fernando Ortiz el periodista mexicano Luis Hernández, de la Editorial
La Jornada, lo hacen porque tiene algo que decir y lo dice con
sentido.
Desde Brasil, Calgary, Australia y Holanda, agregó, Chomsky,
crítico radical de la política estadounidense, ha demostrado que
posee un vasto y anónimo poderío intelectual.
Según Hernández, su público es capaz de permanecer horas
esperándolo, escuchando sus planteamientos y debatiendo al final sus
ideas porque le da a la ira de la multitud, conceptos y ubicación.
Ricardo Alarcón, el presidente del Parlamento cubano, reverencia
en Chomsky el hecho de que también se le ha querido ignorar.
"Para los grandes medios que controlan y manipulan la información,
como indica el escritor uruguayo Eduardo Galeano, Chomsky simplemente
no existe".
A este intelectual judío es difícil encontrarlo en los diarios y
revistas de circulación masiva, acotó Alarcón, y jamás aparece en los
programas de televisión donde se abordan temas que sin embargo ha
examinado sistemática y rigurosamente.
Quienes dependen exclusivamente de esos medios para enterarse de
la verdad, no pueden saber de su existencia y mucho menos conocer sus
ideas, acotó.
Pero existe una grave paradoja en el caso Chomsky, dijo el también
periodista y diplomático: aunque sus trabajos no han contado con el
favor de poderosas casas editoriales sus lectores crecen en todos lo
continentes y su libro 9-11 ha sido uno de los mayores éxitos en las
librerías de Estados Unidos.
Se conoce que su público es más diverso y receptivo (lo ha
confesado el propio Chomsky) que el que lo oyó denunciar en otros
tiempos la guerra de Vietnam.
Para Alarcón, Chomsky ha hecho una labor notable y cabe destacar
su invalorable aporte para identificar y desenmascarar los métodos y
las técnicas empleadas para dirigir, condicionar y dominar el
pensamiento.
Cuba no escapa a las reflexiones e investigaciones de Noam
Chomsky, y por eso este exclama que "el país antillano ha sido
atacado por más terroristas que probablemente todo el resto del mundo
en su conjunto. Ciertamente más que cualquier país", comentó el
presidente del parlamento cubano.
Paralelamente al lanzamiento de este folleto, ocurre que cinco
cubanos están presos en Estados Unidos por falsos delitos de
terrorismo, según los expertos más renombrados, y esa verdad le es
ocultada a los ciudadanos estadounidenses, ejemplo fehaciente de la
manipulación de la información.
Queda pasar revista a Noam Chomsky como ente individual, en el
cual, con palabras de Alarcón, los poderosos de la Tierra no han
podido ni podrán aniquilar sus mensajes indeseados.