20 de febrero de 2004 |
Walter Raudales
Rebelión
Título.
La joven de las naranjas.
Autor: Jostein Gaarder.
Editorial: Ediciones Siruela.
Traducción del Noruego:
Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo.
España 2003. Páginas
163.
A sus
quince años, Georg Roed, descubre que su padre muerto, hace
más de una década, le dejó una extensa carta
escrita antes de morir. Su madre (la joven de las naranjas) casada ya
con otro hombre, sorprendida por el descubrimiento encontrado dentro
del forro de la silla en donde paseaban a su hijo, espera con ansias,
mientras Georg lee encerrado en su cuarto el inesperado mensaje.
¿Qué dice la carta?
¿Qué puede decir una carta para un hijo escrita por un
padre antes de morir? ¿Qué descubre? Ese es el libro.
Atrapa desde el principio. ¿Qué lector no querrá
saber ese misterio?
El
libro es un relato escrito a dos manos, el niño que cuenta
cómo le impactó esa comunicación de su padre, y
lo hace en primera persona y la carta misma que va siendo develada
entre comentarios del niño: “Mi padre murió
hace once años, cuando yo sólo tenía cuatro.
Creí que no volvería a saber nada de él, pero
ahora estamos escribiendo un libro juntos …”
El
trasfondo de esta reciente novela de Jostein Gaarder es la intensidad
de la Vida, y por supuesto es también sobre la muerte. Aborda
el tiempo y trata de indagar en la profundidad de lo que somos en
verdad y de qué hacemos en este inescrutable universo. En la
carta le formula al hijo la pregunta: ¿Elegirías nacer,
y conocer la vida en toda su intensidad sabiendo que quizá sea
para permanecer sólo un instante en ella? O ¿Rechazaríamos
la oferta? Las respuestas a esa pregunta son exquisitas y sin duda
nos dejará con un gran ánimo por vivir y un deseo
enorme de abrazar y dar un beso a quienes amamos. Georg, a sus quince
años es un gran apasionado por las estrellas y todo lo que hay
en el universo, en ese ambiente encuentra la carta de su padre
escrita antes de morir.
La
carta es la historia de amor de su padre con la joven de las
naranjas, su madre, y cómo lo concibieron, en ella le formula
esas preguntas que debe el niño responder, y mientras le
responde Georg ha escrito este libro.
¿Qué
sentido tiene vivir? ¿Vale la pena arriesgarlo todo por amor?
La trama y el contenido mismo de esta novela va directamente al
corazón de quien la lea, es sobre el amor y a esas dudas
permanentes de los seres humanos. ¿Valió la pena mi
opción? ¿Tiene sentido todo esto que estoy viviendo?
¿Qué debo elegir? Para esas personas que cayeron en el
tedio de su amor o los atrapo la cotidianidad en una telaraña
de necesidades y problemas, convirtiendo en desdichas su amor, es una
buena oportunidad para encontrarse. Ese dilema que habita en toda la
existencia: ¿Cuál es la mirada que debemos adoptar para
mirar el mundo? son preguntas a las que encontraremos respuestas en
esta novela.
La
joven de las naranjas.
“Estas
cómodo, Georg? Es importante que estés bien sentado,
porque voy a contarte una inquietante historia. Pero tal vez te hayas
acomodado ya en el sofá de piel amarillo. Bueno, si es que no
lo habéis cambiado por uno nuevo, qué se yo. O también
puedes haberte sentado en la vieja mecedora del jardín de
invierno que tanto te gustaba….. varias veces he intentado
imaginarme cómo será el mundo dentro de unos años,
pero nunca he conseguido forjarme una buena imagen de ti y de cómo
eres ahora. Sólo se que fuiste. Ni siquiera sé la edad
que tienes a leer esto..” así comienza la carta que
le deja el padre. Es la historia de amor de él con su esposa,
cómo la conoció, cómo la sedujo, el
enamoramiento, la pasión entre ambos, es una linda historia de
dos jóvenes que lo dan todo y se entregan de verdad y de cómo
cada uno fue buscando al otro hasta encontrarse. La joven de las
naranjas es ella, pues cuando la conoció, en un tren, iba
cargando una bolsa con enormes naranjas y la segunda vez que la ve
también va cargada con una enorme bolsa de naranjas, para qué
tantas naranjas, al final, cuando ya se aman descubre que ella era
pintora y estaba pintando una cesta de naranjas, de ahí el
título de la novela. También habla de otros novios
anteriores de la joven de las naranjas, uno de ellos será
luego el padrastro de Georg, y será uno de los grandes
misterios que se irán descubriendo en el relato.
La
Novela
Es
una novela exquisita, sabrosa, es un deleite, si se les puede
calificar con eruditos pero para mí fue un deleite, un
verdadero disfrute mientras mi hija jugaba a saltar la cuerda y
correteaba a su mascota, leer una historia en donde el papá, a
punto de morir de una enfermedad terminal, le escribe a su hijo a
quien dejará y no volverá a ver, y él al momento
de escribir –a sabiendas que va a morir- dice que lo hace
mientras su hijo juega con su tren en el piso y yo ,mientras leo, –
a sabiendo que tengo que vivir- lo hago mientras ella juega. Esos son
los juegos de la literatura.
Lo
exquisito es que habla de la vida misma desde la muerte. Eso no es
fácil, lograrlo con musicalidad y ternura en el lenguaje
escrito esa es la magia que logra el autor. Las preguntas que le va
formulando a su hijo son indudablemente para el lector y así
como el hijo las responde nosotros tendremos también que
respondérnoslas.
Los
grandes temas:
- Llegaría primero la tarde y luego la noche, pues el día tiene su propio ritmo, su propio ritmo cíclico, pero el día siguiente podría empezar exactamente donde empezó el anterior.
-
Pero ¿qué es un ser humano,? ¿Cuál es el
valor de un ser humano? No somos más que polvo que se levanta
del suelo y se esparce por el mundo?
- ¿Qué es este gran
cuento en el que vivimos y del que cada uno de nosotros sólo
podrá disfrutar un breve tiempo?
Vida
- Ya no siento necesidad de ver o vivir más cosas de las que he vivido. Lo que sí desearía fervientemente es mantener lo que tengo… porque estoy muriendo. Unos huéspedes que jamás han sido invitados han empezado a chuparme la energía vital.
- El agitado juego de la vida no tiene espacio para el recuerdo ni para la reflexión, tiene de sobra consigo mismo. - Cada individuo es un arca de tesoros viva, repleta de pensamientos y recuerdos, sueños y deseos. - Algunas veces en la vida tenemos que aprender a echar de menos. Intenté darte fuerzas para que esperaras un poco más. Esa frase es interesante porque surge en un momento en que él se le declara y ella le dice que tiene que esperar, el fenomenal diálogo es este:
“Y pregunto. “¿Cuándo podemos volver a vernos?. Ella permanece un instante observando el asfalto antes de levantar la vista y mirarme. Sus pupilas bailan intranquilas, me parece ver temblar sus labios. Y me propone un acertijo sobre el que reflexioné mucho. Dice:
¿Cuánto tiempo puedes esperar?
¿Qué podía responder a esa pregunta, Georg? Tal vez fuera una trampa. Si contestara que dos o tres días, sería demostrarme demasiado impaciente, y si contestara “toda la vida”, pensaría que no la quería de verdad o simplemente que no era sincero. De modo que tuve que ingeniarme algo intermedio.
Contesté: “Podré esperar hasta que mi corazón sangre de pena”.
Sonrió algo indecisa y me acarició los labios con un dedo. Luego preguntó:
“¿Cuánto tiempo es eso?”
Hice un gesto de desesperación con la cabeza y opté por decir la verdad: “Tal vez sólo cinco minutos”, dije.
Pareció alegrarse por lo que acababa de oír, pero susurró: “Estaría bien si pudieras aguantar un poco más…” Ahora me tocó a mí pedir una respuesta. Pregunté:
¿Cuánto?
“Tendrás que ser capaz de esperarme seis meses”, Creo que dejé escapar un suspiro.
¿Por qué tanto tiempo?.
“Porque es exactamente el tiempo que tendrás que esperar… Si lo consigues, podremos estar juntos todos los días…”
- Sólo estamos en este mundo una vez. Estamos aquí ahora.
Qué
les parece, sencillamente es sabroso. He leído muchos diálogos
en literatura pero ninguno tan excelente como éste. Hacer
diálogos que parecen reales en literatura no es fácil,
incluso cuando un autor abusa del diálogo y se excede –como
hay muchos- cae en lo chocarrero, ( otra cosa es el teatro) pero en
narrativa lograr un diálogo perfecto sólo es posible en
los escritores que saben lo que hacen. Jostein es uno de ellos.
Sobre
el amor a la joven de las naranjas:
- No
sabía quien era ni cómo se llamaba, pero desde el
primer momento ejerció sobre mí un inquietante poder.
- Cómo por arte de magia
ella había conseguido meterse entre yo y el resto del mundo.
- Me dedicó una cálida
sonrisa, y esa sonrisa, Georg, podría haber derretido el mundo
entero, porque si el mundo entero la hubiera visto, ella habría
tenido la fuerza suficiente para acabar con todas las guerras y toda
la enemistad del planeta o al menos habría dado lugar a una
tremenda tregua. No me quedaba otro remedio tenía que
acercarme a ella.
- Es como si todo el resplandor
navideño se hubiera concentrado en una sola mujer.
- No existe una intimidad más
grande que la de dos miradas que se encuentran con firmeza y
determinación, y sencillamente se niegan a apartarse.
- No podemos ser dueños del
pasado del otro, la cuestión es si tenemos un futuro juntos.
- Me enseñó a
descubrir los pequeños intrígulos de la naturaleza. Hay
muchos. Cuando cogíamos flores en el campo, nos quedábamos
a veces mucho rato estudiando los pequeños milagros. ¿No
es el mundo en sí un increíble cuento?… Espero
que tú también hayas heredado una mente receptiva a
esos pequeños misterios. No son menos sugerentes que las
estrellas y galaxias en el cielo. Creo que se precisa más
inteligencia para crear un abejorro que para hacer un agujero negro.
Mi padre fue quien me abrió esa perspectiva. El me enseñó
a levantar la mirada de todas las miserias de aquí abajo. Sus
ojos habían visto algo que nadie más había
visto.
Recomendación
¡Qué
puedo yo decir de una novela excelente! ¿Para qué
hacer una reseña? Sólo invitarles a que la lean. Entre
las toneladas de páginas que se publican a diario de repente
surgen milagros como este. Este libro es de esos sorbos que la vida
nos da a leer de vez en cuando. Al final el hijo optó por la
vida, aunque sepa que estará en este mundo por un corto
tiempo.
El
autor
Jostein
Gaarder nació en 1954 en Oslo, Noruega. Durante 11 años
fue profesor de Filosofía e Historia de las Ideas en un
instituto de Bergen, en Noruega. Se casó y tiene dos hijos.
Siempre escribió cuentos, El Misterio del Solitario
recibió el premio de la crítica literaria de Noruega,
pero fue la publicación de El Mundo de Sofía en
1991, con 25 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo y
traducido a cuarenta y cuatro idiomas, el que le dió a conocer
internacionalmente. Con los beneficios ha montado una fundación
ecologista, la Fundación Sofía.
Jostein Gaarder, publicó en 1986 «El diagnóstico», una colección de relatos al que siguieron dos libros para jóvenes: «Los chicos de Sukhavati» (1987) y «El palacio de la rana» (1988). En 1990 recibió el Premio Nacional de Crítica Literaria en Noruega y el Premio Literario del Ministerio de Asuntos Sociales y Científicos por «El misterio del solitario» y al año siguiente el Premio Europeo de Literatura Juvenil. En España, Jostein Gaarder ha recibido los premios Arzobispo Juan de San Clemente y Conde de Barcelona. En 1992 publicó «El misterio de la Navidad» y al «año siguiente escribió El enigma y el espejo». Otras obras suyas son: Maya y Vita Brevis, entre otras.