18 de mayo de 2004 |
Eduardo Andrade Bone
Rebelión
Precisamente en la última versión del Festival de Berlín, el cineasta chileno Patricio Guzmán, había dado a conocer que el Documental Salvador Allende estaría presente en el Festival de Cannes. Pero en Cannes en la serie documentales, no sólo está la presencia del presidente Salvador Allende, también está Ernesto Che Guevara, a través del documental Diarios en Bicicleta y Michael Moore con el documental Fahrenheit 9/11 que trata sobre los vínculos de la familia Bush con Osama Bin Laden y su entorno.
Ahora
la prensa francesa ha señalado que el
documental sobre Allende es"cautivante y se encuentra muy bien
matizado". La película, que se exhibe fuera de concurso,
relata la vida del presidente desde su primera campaña
electoral hasta que fuera asesinado el 11 de septiembre de 1973 en el
Palacio de La Moneda, por el golpe de Estado fascista encabezado por
el ex dictador Augusto Pinochet, uno de los personajes más
siniestro de la historia política reciente de Chile.
El
propio realizado comenta que en "este documental, se muestra a
Salvador Allende recorriendo los barrios y las provincias en sus
campañas electorales. También obviamente, se muestra el
bombardeo y el trágico desenlace, pero el objetivo es exhibir
el recuerdo que la gente tiene del Presidente, la calidez de su
presencia, el entusiasmo que generó. Para eso hablé con
pobladores de La Victoria, la gente de las maestranzas ferroviarios,
viejos de Valparaíso que recuerdan a Allende en su ciudad
natal".
En
sus declaraciones para la prensa del país galo, Guzmán
expresó además "que Chile sufrió el poder
ejercido por Estados Unidos para derrocar el gobierno de la Unidad
Popular, comparándolo con los conflictos que se viven hoy en
Irak debido a la intervención estadounidense y su genocidio
desatado en el país árabe.
"Nosotros
sufrimos lo mismo en Chile, un avasallamiento de nuestra propia
soberanía por intervención directa de los dólares
norteamericanos para desestabilizar el régimen de Allende.
Eso fue francamente un escándalo y nosotros mismos no sabíamos
que hacer", afirmó.
"Actualmente, la política norteamericana, con Bush frente al problema de Irak, de la guerra de Israel - Palestina y la actitud de Donald Rumsfeld, de Condoleeza Rice, es muy parecida a la de Richard Nixon y Henry Kissinger hace treinta años", puntualizó
el cineasta.
"Por otro lado, el documental narra aspectos de su carrera
política, su ascenso al Gobierno, las esperanzas y la
efervescencia de ese entonces y las las tensiones de los días
que precedieron al golpe militar".
"El pretexto es de otra índole pero es igualmente ilegítimo. Yo creo que Allende les dio mucho miedo, porque era una revolución pacífica, sin pagar el tributo de la guerra civil, que pretendía cambiar, reformar profundamente el Estado", indicó.
El
director de La Batalla de Chile, estuvo trabajando alrededor
de un año en la producción y
montaje del documental, que está siendo exhibido en Cannes,
para luego
ser
presentado en España y Bélgica.
Posteriormente la cinta será presentada en la ciudad de Buenos
Aires, en Quito, Bogota y probablemente en el mes de junio en la
capital chilena.
Entre
los testimonios políticos más destacados se encuentran
los del escritor y político Volodia Teitelboim, el ex alcalde
de Valparaíso Sergio Vuskovic, además de Arturo Jirón,
médico personal de Salvador Allende. También una de las
partes del documental que mayor impactó ha logrado entre el
público asistente, es la entrevista realizada al embajador de
Estados Unidos en Chile en 1973 donde se reconoce la intervención
de su país en el derrocamiento de Allende. Situación
que ahora se quiere repetir con el presidente Hugo Chávez en
Venezuela y Fidel Castro en Cuba.
Patricio Guzmán, es uno de los directores de cine chileno de mayor trascendencia internacional, realizó sus estudios en la Escuela Cinematográfica de Madrid y dentro de sus trabajos más destacados, se encuentra El tren de la Victoria, La Batalla de Chile, La Memoria Obstinada y el Caso Pinochet.