| A R D E B O L I V I A |
1 de diciembre del 2003 |
Carlos Terrazas Orellana
Rebelión
La Nación entera exige un referéndum, que es la expresión máxima de la
democracia, no solamente por el problema del gas natural, los impuestos
excesivos que están asfixiando a las familias bolivianas de modestos
recursos, sino y ante todo, pide un referéndum para adoptar una nueva
Constitución Política del Estado, elaborada en una Asamblea constituyente
representativa del país. El Pueblo no quiere una constitución elaborada por
los partidos políticos, sectarios que defienden únicamente sus intereses. El
Pueblo Boliviano exige una constitución que le garantice su soberanía, sus
derechos, sus riquezas, su prosperidad y su futuro.
La nueva Constitución Política del Estado tiene que ser preaparada,
debatida e incluso redactada en su forma inicial en cabildos abiertos,
foros, asambleas y tribunas populares, como la del Encuentro Social
Alternativo que se realizó paralelamente a la XIII Cumbre Presidencial de
Iberoamérica en Santa Cruz.
El Pueblo Boliviano afirmó, en los dias más sombríos de octubre, su
derecho de asentar sus propias bases constitucionales. Los partidos
políticos y las supuestas élites económicas, sociales, culturales, jurídicas
y otros llamados especialistas o tecnócratas, no tiene más el monopolio de
preparar ni redactar la Constitución de Bolivia, como en tiempos pasados.
La nueva Constitución Política del Estado, no podrá en ningún caso ser una
« costitución bis », sin cambiar nada de fondo, como estarían planificando
juristas y políticos de toda indole, En otras palabras « guardar la misma
filosofía y los mismos privilegios para los partidos políticos y para las
clases dominantes con algunos remiendos endormecedores para el Pueblo ».
Desde su independencia, en 1825, es la primera vez que el Pueblo Boliviano
tiene la posibilidad de definir su propia constitución, con bases sólidas
democráticas y modernas, digna de los paises socialmente más avanzados del
Mundo. Es el momento histórico que tiene el Pueblo Boliviano ante la
espectativa iberoatinoamericana y mundial, que escudriñan con un ojo muy
atento lo que va ha pasar en la Asamblea constituyente en Bolivia.
Una asemblea constituyente debería normalmente estar formado por
representates dignos y elegidos por el Pueblo para este cometido. La actual
Mayoría Parlamentaria, con sus bancadas sectarias, muy desacreditadas por
cierto, ante la Nación y ante el Mundo entero, no responde a esta noble y
digna misíon, que es la de dar una nueva Constitución a Bolivia. Las Leyes,
como la de Hidrocarburos, que ha legislado la Mayoría Parlamentaria, así
como el nombramiento de un agente foraneo, a la cabeza del País, teniendo
pleno conocimiento sobre sus intenciones y prácticas despóticas en contra de
la soberanía nacional, los desacredita y los descalifica automáticamente ha
esos parlamentarios indignos de representar la Nación.
Sin embargo, pese a estos inconvenientes, el Pueblo Boliviano quiere
dotarse de una nueva Constitución. Por lo tanto, los ciudadanos deben
manifestar sus opiniones, sugerencias, ideas afin de evitar que una pequeña
minoría imponga sus propias decisiones o las de una potencia foranea e
imperialista.
Entre algunas ideas que pueden servir de base a discuciones, encuentros,
debates, cabildos para preparar la Asamblea Constituyente podemos sugerir de
una manera breve los siguientes puntos :
Que la nueva Constitución Política del Estado, que ya empezó a escribirse
con la sangre de los hermanos que dieron su salud y hasta sus vidas
defendiendo los principios universales de la democracia que dice : « Que la
soberanía nacional pertenece al pueblo y cuando un gobierno viola los
derechos del pueblo, la insurrección es el más sagrado de los derechos y de
los deberes que tiene el pueblo ».
· Es así que el Pueblo Boliviano ha manifestado, abiertamente ante el
Mundo entero, su deseo de dotarse de una nueva Constitución Política del
Estado que le garantice su soberanía, sus derechos y no solamente sus
obligaciones.
· La nueva Constitución deberá darnos las bases filosóficas, jurídicas,
geopolíticas, sociales. que garanticen los principios fundamenteales de la
Sociedad boliviana. En cuanto a las normas y al funcionamiento
administrativo de las instituciones del Estado no tiene nada que hacer en la
Constitución, puesto que estos puntos pueden ser tratados en reglamentos
internos de la administación sin necesidad de amparo constitucional.
Efectivamente, la actual Constitución Politítica de Estado de Bolivia,
compuesta de 235 artículos y 5 disposiciones transitorias (la Constitución
de los USA tiene 7 artículos y 27 emiendas, la de Francia, 89 artículos.),
tiene la forma de Código « politico », administrativo y civil, con la única
finalidad de confiscar la soberanía del Pueblo en favor de los partidos
políticos « tradicionales ».
· La separación y la limitación de los tres Poderes del Estado deberán ser
la base fundamental de la democracia dentro de la nueva Constitución de
Bolivia. No existe verdadera democracia sin separación y limitación de
poderes, sin respeto de los Derechos del Hombre. Las funciones de un miembro
del Gobierno son totalmente incompatibles y antidemocráticas con el
ejercicio de cualquier tipo de mandato parlamentario, inclusive la función
del Vicepresidente de la República que ejerce tambíen la de Presidente nato
del Senado.
Nuestro actual régimen parlamentario o más exactamente « régimen de
partidos » se adueña de la soberanía del Pueblo y de su democracia directa.
Un presidente electo por este sistema político no puede gozar de la
legitimidad de una democracia moderna. Puesto que resulta ser un presidente
de partido, sectarista que engalardona únicamente los colores de su bancada
y que gobierna el país como si se tratará de administrar su partido o sus
empresas privadas, distribuyendo cargos y riquezas que no le pertenecen,
enajenando los bienes y las aspiraciones del país.
· El Presidente de la República deberá ser elegido por la mayoría absoluta
de los votos emitidos en la primera vuelta. Caso contrario, una segunda
vuelta deberá ser prevista para la elección del presidente entre los dos
candidatos que hayan obtenido los porcentajes más altos del sufragio. Es la
única manera democrática que garantiza la soberanía del Pueblo y la
legitimidad del mandato presidencial. En una palabra, el Présidente de la
República deberá ser el Presidente de todos los bolivianos, y no solo de su
partido o de una asociación de partidos políticos.
· La Constitución deberá preveer claramente, las obligaciones que debe
tener el Pueblo, así como tambíen los deberes y la responsabilidad del
Estado y de sus intituciones hacia el Pueblo.
Para la preparación y la redacción de la nueva Constitución deberiamos
inspirarnos tanto de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre,
así como la del niño y de la mujer. pero tambíen de la sabiduría milenaría,
de la organización comunaria de nuestros Pueblos autoctonos . El sistema del
« El Ayllu » deberá guiarnos y estar presente en la nueva Constitución.
· Por ejemplo, la asistencia y la toma a cargo por la comunidad a los
niños huérfanos, abandonados, a los enfermos, y a los ancianos. Esta manera
de vida secular de los pueblos nativos, que representan más del 50 % del
país, deberá servir de ejemplo a la Nación entera. El Estado tiene la
responsabilidad de velar que se cumpla este avance social.
· La medicina tradicional (y las plantas medicinales), por intermedio de
sus « Kallawayas », que hoy en día ganó su título de nobleza, al ser
declarada por la UNESCO como patrimonio de la Humanidad, deberá ocupar un
buen lugar en la Constitución, principalempente cuando se trate el tema de
la seguridad social y la asistencia médica para todos los bolivianos.
· El respeto y la protección de la naturaleza y de sus riquezas naturales,
que durante milenios los pobladores de estas tierras practicaron y que nos
legaron tierras vírgenes, fecundas sin contaminaciones y que hoy en día
representan nuestras riquezas naturales. Por medio de la Constitución
debemos asegurar su protección, puesto que cientificamente ya ha sido
demostrado, que la protección ecológica es una necesidad vital para Planeta.
Esto nos situa, en el contexto mundial, como un país altamente ecológico con
la mayor cantidad de ecosystemas y bioesfera del Planeta.
· Lo propio resultaría con la utilización del gas natural en nuestro país.
El gas para muchos paises es la energía del mañana, para el nuestro, es la
energía del presente.
· La voluntad que el Pueblo ha manifestado durante los días de octubre en
defensa de la soberanía y de la riqueza nacional, deberá figurar claramente
en la nueva Constitución de Bolivia y de esta manera se pondrá fin a todos
los negociados, concesiones, dilapidaciones, enajenaciones
anticonstitucionales de los gobiernos anteriores. Todas las concesiones
otorgadas a nacionales, multinacionales, hombres de paja, extranjeros,
deberán volver al patrimonio nacional. Lo propio deberá realizarce con los
latifundios y megafundios que se han creado por diferentes medios y que
hasta la fecha son anticonstitucionales.
Dr. Carlos Terrazas Orellana
Doctor en historia (Universidad Paris VII)
E-mail : [email protected]