| A R D E B O L I V I A |
30 de enero del 2004 |
Frente Revolucionario del Pueblo de Bolivia
A lo largo del mensaje del presidente Mesa del 4 de enero de 2004, se pudo
apreciar que no existe la menor intención por cambiar la situación política,
económica y social del país, mas por el contrario se reafirma en continuar
con el modelo sujeto al imperialismo, principalmente yanqui, y por ofrecer
más carga tributaria sobre los sufridos hombros del pueblo boliviano.
Su mensaje lo podemos dividir en dos grandes partes: una, que trata acerca
de la situación política y su propuesta de "nueva democracia"; y la otra,
que aborda una salida a la situación económica vía un "Estado protagonista"
y "acuerdos de libre comercio" con los Estados Unidos.
Respecto a la primera parte, nos dice que se agotó "la democracia pactada,
la democracia de partidos" y que se inició una nueva etapa de transición,
con su gobierno claro está, de "un nuevo modelo de democracia en el que la
participación de las y los ciudadanos sea el eje central sobre el que
tenemos que movernos". Que "se ha quebrado la relación entre el Estado y la
sociedad" y que la misma debe recomponerse sobre la base de "una ciudadanía
responsable" y "el cumplimiento de la ley". Afirma, asimismo, que "la
independencia de poderes -poder ejecutivo, legislativo y judicial- es uno de
los secretos fundamentales para que una democracia funcione adecuadamente".
Finalmente, señala que "las demandas de Bolivia son construir una nueva
democracia, ir hacia una Asamblea Constituyente, lograr un país civilizado",
y para ello se compromete a llevar adelante el Referéndum y la Asamblea
Constituyente. Reconoce que las demandas y los derechos del pueblo son
justas, pero que no pueden ej
ercerse sino dentro de la ley.
Vayamos por partes, acerca de la llamada "democracia" no hay absolutamente
nada nuevo, es el mismo viejo rollo que ya anteriores gobernantes como
Banzer, Tuto, Goni hablaban acerca de una "participación de la ciudadanía"
vía Diálogos Nacionales, u otros como la Participación Popular, sin tener el
poder realmente el pueblo para cambiar el rumbo del país. Se basa en la
democracia representativa como lo establece su constitución, es decir el
pueblo no delibera ni gobierna sino a través de "sus representantes" o sea
los calienta asientos y levantamanos que están en el parlamento y que fungen
de gobernantes.
Sobre la necesidad que tiene el Estado de recomponer su relación con la
sociedad, ésta debe estar sujeta al orden y a la ley, es decir el llamado
principio de autoridad debe imponerse a sangre y fuego. Está anunciado!!
Con relación a la llamada independencia de poderes no hace sino repetir la
vieja cháchara de todo viejo liberal consecuente con sus principios.
Sobre las llamadas demandas de Bolivia, referéndum y Asamblea
Constituyente, ¿realmente son ésas las que quiere el pueblo? No, de ninguna
manera. El pueblo quiere pan, tierra, trabajo, democracia directa,
soberanía, y eso pasa por derrumbar el imperialismo, el capitalismo
burocrático y la semifeudalidad en nuestro país.
Dice que su primer compromiso es el referéndum del gas para el 28 de
marzo, y señala que "la posibilidad de exportar gas a México y a Estados
Unidos se ha eliminado por lo menos en lo que se refiere al contrato de
exportación a California" para continuar con que "todos saben que había un
compromiso firme y una carta de intenciones y que las posibilidades de la
oferta boliviana eran sin duda las mejores para hacer esa exportación". En
primer lugar ahora reconoce la existencia de una carta de intenciones y la
existencia de negociaciones con empresas multinacionales sobre la venta del
gas, cosa que antes lo negaban. En segundo lugar, no explica por que la
oferta boliviana era la mejor. Es de suponerse que al igual que su Ley de
Hidrocarburos, anticonstitucional y entreguista, el gobierno boliviano del
cual Mesa era parte ofrecía a las transnacionales grandes y mayores
utilidades con relación a otros países, ya que ésta es la lógica en la que
se mueve el capitalismo.
Tanto el llamado referéndum del gas como la asamblea constituyente
propuesta por Mesa, están sujetas a la aprobación por parte del Legislativo
de la Ley de Necesidad de la Reforma Constitucional.
Frente al problema económico que atraviesa el país producto de la
implementación del neoliberalismo, plantea salir de la recesión económica y
reactivar la economía sobre la base de cuatro columnas fundamentales: el
gas, la generación de empleo, la solidaridad y la transparencia.
Para las dos primeras, parte por indicar que se resolvería a través de la
instalación de gas domiciliario y por un nuevo "concepto de alianzas" entre
Estado y empresa privada para elaborar conjuntamente estrategias de
crecimiento y de productividad, éste sería su "Estado protagonista". Quiere
pasarnos gato por liebre, como si fuera algo novedoso, cuando en realidad
esto se implementa desde hace décadas y ha mostrado su total fracaso.
También dice Mesa que para abrir mercados se necesita de tratados de libre
comercio, de acuerdos bilaterales con otros países, principalmente con
Estados Unidos. Aquí está su política de puertas abiertas al capital
extranjero y su total sujeción y dependencia del imperialismo yanqui.
Al campo le ofrece proyectos de electrificación y capacitación técnica y
semillas, del problema secular de la tierra ni pío, no dice nada. Es decir
se mantiene intocada la bendita propiedad privada de lo terratenientes de
nuevo cuño en el campo.
Respecto a la columna de la solidaridad, plantea un Fondo Social de
Emergencia de 50 millones de dólares para los sectores más conflictivos que
ha tenido la sociedad, a implementarse con rapidez, bajo costo
administrativo y alto grado de eficiencia. No dice en qué ni cómo se va a
invertir.
Sobre el problema marítimo boliviano y su acceso al mar, lo utiliza como
cortina de humo para buscar arrastrar a toda la población tras esa demanda
patriótica y conseguir el apoyo para sus medidas económicas.
Del problema de la coca señala que toda negociación se dará sobre la base
del cumplimiento de la ley, la misma repetitiva frase.
Finalmente enrrumba hacia la distribución de los ingresos y gastos del
presupuesto nacional para decir que se gasta más de lo que ingresa y que la
solución pasa por que ingrese más dinero al Estado. "Esto demanda sacrificio
de todos nosotros". "aunque el costo que tengamos que pagar por ello sea
alto para todos". Advertidos estamos de que lo que se viene en materia de
impuestos no es nada bueno para el pueblo, y que requiere para cubrir sus
gastos 5,700 millones de bolivianos, de los cuales sólo la deuda externa
consume el 20%, deuda externa que no es sino la necesaria exportación de
capitales que realiza el imperialismo hacia países como el nuestro, para
expoliarnos y obtener renta parasitariamente, muestra clara de la relación
de explotación entre países imperialistas y naciones oprimidas. Amén de
otros gastos en burocracia, gastos reservados y represión para el pueblo que
llega a otro casi 20% de 15,000 millones de bolivianos.
Sobre esto el MAS de Evo Morales, dice que Mesa "apuesta y propone con un
nuevo estilo de hacer política, una apertura transparente del campo
político, donde; posiblemente, nos toca a todos construir un camino propio
para reconstituir nuevamente a Bolivia". (1). ¿Qué significa esto? fe y
confianza en Mesa. ¡Más claro agua!.
En síntesis, Mesa nos ofrece continuar con el modelo neoliberal y mayor
represión para el pueblo si se atreve a rebelarse, y de otro lado mayor carga
impositiva para cubrir las necesidades del imperialismo y de las clases
dominantes, quedando pintado de cuerpo entero su proimperialismo y
sometimiento a los dictados del imperialismo, principalmente yanqui. Queda,
pues, a la clase y al pueblo organizarse para defenderse y luchar por un
gobierno de nueva democracia barriendo al imperialismo y a las clases
dominantes con las armas en la mano a través de una revolución democrática,
hacia una revolución socialista hasta alcanzar nuestra meta dorada: el
comunismo.
(1). Publicado en http://www.masbolivia.org/articulos/apuesta.htm