| A R D E B O L I V I A |
25 de mayo del 2004 |
Carlos Terrazas Orellana
Tribuna boliviana
Las preguntas que el Presidente propone para el 18 de julio:
1 ¿Está usted de acuerdo con la abrogación de la Ley de Hidrocarburos 1689 promulgada por Gonzalo Sánchez de Lozada? Sí o No.
2 ¿Está usted de acuerdo con la recuperación de la propiedad de todos los hidrocarburos en boca de pozo para el Estado boliviano?
3 ¿Está usted de acuerdo con refundar Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, recuperando la propiedad estatal de las acciones de las bolivianas y los bolivianos en las empresas petroleras capitalizadas, de manera que pueda participar en toda la cadena productiva de los hidrocarburos?
4 ¿Está usted de acuerdo con la política del presidente Carlos Mesa de utilizar el gas como recurso estratégico para el logro de una salida útil y soberana al océano Pacífico?
5 ¿Está usted de acuerdo con que Bolivia exporte gas en el marco de una política nacional que cubra el consumo de gas de las bolivianas y los bolivianos, fomente la industrialización del gas en territorio nacional, cobre impuestos y/o regalías a las empresas petroleras llegando al 50 por ciento del valor de la producción del gas y el petróleo en favor del país; destine los recursos de la exportación e industrialización del gas, principalmente para educación, salud, caminos y empleos?
Análisis y comentario:
El presente análisis y los comentarios que vamos a realizar sobre las preguntas presentadas por el gobierno del Presidente Carlos Mesa, no significan, ni buscan en ningún momento, dar directivas o consignas para el referéndum del 18 de julio. Es un elemento de análisis que intenta hacer comprender claramente la motivación y los objetivos que implican estas preguntas. En cuanto a las respuestas, estas deben ser libres y soberanas, conformemente al derecho democrático obtenido por el pueblo boliviano que, por primera vez en su historia, desde la fundación de la república en 1825 (excepto el referéndum, excluyente a las masas populares, organizado por un gobierno de facto en 1931) va ha pronunciarse directamente para decidir el camino que va ha tomar respecto a la utilización de sus recursos hidrocarburíferos.
En todo caso, si hay un consejo que se pueda dar a las bolivianas y a los bolivianos que tienen el derecho de manifestar su opinión a través del referéndum, es la de utilizar este medio para poder ser escuchados masivamente y útilmente. Evitar el boicot, evitar la anulación por añadir cualquier cosa en la papeleta de la consulta, es no dejar pasar su voz en beneficio de otra persona que, sí habrá manifestado su deseo, respetando las reglas impuestas en esta consulta popular.
1 ¿Está usted de acuerdo con la abrogación de la Ley de Hidrocarburos 1689 promulgada por Gonzalo Sánchez de Lozada? Sí o No.
!Quíen conoce realmente la Ley de Hidrocarburos 1689!.
Suponemos que las bolivianas y los bolivianos votarán masivamente en contra de la ley promulgada por Gonzalo Sánchez de Lozada. Los acontecimientos ocurridos en septiembre y octubre 2003 y el resentimiento que la mayoría del pueblo boliviano guarda en contra del ex mandatario, actualmente prófugo en los Estados Unidos, bastarán para votar favorable a su abrogación.
El "Sí" a la abrogación de esa mencionada ley, no tiene otro objetivo que dar carta blanca al Gobierno de Carlos Mesa, para presentar su nueva ley de Hidrocarburos sin necesidad de recibir la aprobación de la opinión pública.
El plebiscito que seguramente va ha obtener el Presidente Mesa, es falso; puesto que sin someter su propio proyecto de ley de Hidrocarburos al referéndum, habrá obtenido una implícita aprobación.
De los análisis realizados sobre el nuevo proyecto de Ley de Hidrocarburos, vemos que éste retoma la mayor parte de la Ley de Hidrocarburos 1689. Abrogar una Ley para volver a presentarla con el mismo fondo no tiene sentido.
Ahora bien, el plebiscito que el Gobierno de Mesa quiere atribuirse con esta pregunta codificada " Al abrogar la Ley de Hidrocarburos 1689, el pueblo boliviano acepta la nueva Ley pronunciada por el gobierno de Mesa". Podría volcarse, según las movilizaciones populares, sindicatos, partidos políticos, en contra del actual gobierno:
Si tan solo, un artículo de la Ley de Hidrocarburos 1689 queda vigente, en su forma o en su fondo, en la nueva Ley propuesta por Carlos Mesa, podría haber un rechazo popular, puesto que no se cumpliría con la soberana decisión popular obtenida en el referéndum, sobre la abrogación total de la Ley de Hidrocarburos 1689.
¡Todo dependerá de la interpretación que se le pueda dar a esta respuesta!
2 ¿Está usted de acuerdo con la recuperación de la propiedad de todos los hidrocarburos en boca de pozo para el Estado boliviano?
¿Cómo se puede recuperar la propiedad de todos los hidrocarburos en boca de pozo para el Estado boliviano?
Sabiendo que la nacionalización no está en el programa del gobierno de Mesa. La refundación de Yacimientos Pretrolíferos Fiscales Bolivianos, como propuesta y parte de la política energética del gobierno, a la cual hace referencia la pregunta N° 3; hace que las dos preguntas busquen la misma respuesta de aceptación. A parte de las empresas petroleras y de los accionistas bolivianos que tienen intereses financieros y políticos dentro de ellas, suponemos que la mayoría de los bolivianos quiere recuperar la propiedad de todos los hidrocarburos.
En estas dos preguntas, a primera vista idóneas y ventajosas para las bolivianas y para los bolivianos, tienen por objetivo dar a las compañías petroleras toda la seguridad jurídica que exigen. No tocar en absoluto a sus intereses y excluir definitivamente, la sombra de la nacionalización de los hidrocarburos, que una gran parte del pueblo boliviano reclama desesperadamente.
¿Cómo es posible?
3 ¿Está usted de acuerdo con refundar Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, recuperando la propiedad estatal de las acciones de las bolivianas y los bolivianos en las empresas petroleras capitalizadas, de manera que pueda participar en toda la cadena productiva de los hidrocarburos?
Es una recuperación simbólica que sirve para salir definitivamente de esta guerra del gas "sin vencedores ni vencidos". El pueblo boliviano tendrá la impresión de recuperar la propiedad de todos los hidrocarburos en boca de pozo a través del Estado boliviano, quien refundará para este cometido YPFB, y que tendrá una participación en toda la cadena productiva de los hidrocarburos (Una cierta presencia en la producción, el control y hasta cierto margen en la comercialización como simple agente de ventas). Mientras que las petroleras habrán conseguido su garantía jurídica que tanto reclaman y seguirán explotando a su gusto, puesto que por referéndum el pueblo boliviano habrá asentado su soberanía sobre todos los hidrocarburos en boca de pozo mediante la participación de YPFB. Nada más.
Responder positivamente a las preguntas n° 2 y n°3 implica dar garantias jurídicas a la petroleras y asegurarlas que, no habrá nacionalización de los hidrocarburos.
Mientras que responder "Sí" a la pregunta n°2 y "No" a la pregunta n°3 obligará al gobierno la recuperación total y definitiva de la propiedad de todos los hidrocarburos en boca de pozo. Sin poder servirse de la refundación de YPFB para asentar la "supuesta propiedad" bajo esta artimaña.
Una vez recuperada la propiedad de los hidrocarburos se podrá refundar YPFB o crear una nueva empresa estatal o mixta con capitales bolivianos y extranjeros, bajo nuevas normas, muchísimos más convenientes para las bolivianas y para los bolivianos.
4 ¿Está usted de acuerdo con la política del presidente Carlos Mesa de utilizar el gas como recurso estratégico para el logro de una salida útil y soberana al océano Pacífico?
¡Qué boliviano, de mente y de corazón, no estaría de acuerdo con recuperar una salida al océano Pacífico!
El tema del enclaustramiento marítimo sirvió bastante al Presidente Mesa, una vez más utiliza este tema, tan sensible para las bolivianas y para los bolivianos, con el único fin de asegurar la exportación del gas. Según sus propias declaraciones del Presidente Mesa, Chile no tendrá ni una molécula del gas boliviano, mientras no se solucione el problema marítimo. Lo cual quiere decir que las exportaciones de hidrocarburos serán para otros países. Ese es el recurso estratégico que la política del presidente Carlos Mesa propone.
Las personas favorables a la exportación del gas votarán seguramente "Si"
Mientras que, las personas opuestas a la exportación de gas como materia prima, deberán reflexionar con la mente y menos con el corazón, puesto que la pregunta esta viciada -el evocar la salida útil y soberana al océano Pacífico influye en el sentido patriótico de los votantes" Este mensaje "subliminal" no debe encegueser al pueblo que ama realmente su patria. El verdadero objetivo de la pregunta es dar carta blanca al presidente Carlos Mesa para que él decida libremente su política, por mandato de esta consulta popular que es el referéndum. El "No" se impone en este caso, si se quiere frenar una política que no conviene realmente a Bolivia.
La temática del enclaustramiento marítimo, o de las aguas del Silala, deberán debatirse en otra consulta popular o en otros lugares, como ser en una aproximación bilateral, franca, con Chile o en su defecto en la OEA, ONU, El Tribunal Internacional de la Haya, etc, etc.
5 ¿Está usted de acuerdo con que Bolivia exporte gas en el marco de una política nacional que cubra el consumo de gas de las bolivianas y los bolivianos, fomente la industrialización del gas en territorio nacional, cobre impuestos y/o regalías a las empresas petroleras llegando al 50 por ciento del valor de la producción del gas y el petróleo en favor del país; destine los recursos de la exportación e industrialización del gas, principalmente para educación, salud, caminos y empleos?
Es la pregunta típica a la cual se responde por "Sí" o por "Sí"
La primera parte de la pregunta, es simplemente la confirmación de la anterior pregunta. Si uno esta de acuerdo con exporta gas... como materia prima. Las personas favorable a este tipo de exportación responderán afirmativamente.
La siguiente parte de la pregunta, después de asegurar que el gas cubrirá el consumo nacional, busca el voto favorable de las personas que están de acuerdo con la industrialización del gas en el territorio nacional.
También esta pregunta, la más consensual de todas, da las garantías necesarias, por medio de referéndum, a las empresas petroleras que estaban muy inquietas antes de haber sido notificadas sobre el contenido de las preguntas de la consulta popular.
En cuanto a las regalías del 18% estas no cambiarán en absoluto, mientras que el Impuesto Complementarios a los Hidrocarburos (ICH) ira subiendo lentamente al cabo de muchos años, hasta llegar a la meta del 32%. Lastimosamente ya vimos en varias oportunidades, que son simplemente, puras especulaciones. Nunca llegarán a ser efectivas.
¡El silencio de la empresas petroleras dice bastante, puesto que ninguna de ellas protestó, no hubieron amenazas con procesos ni otras medidas. Los organismos internacionales como la FMI, Banco Mundial, BID, etc, etc; guardan igualmente un total silencio. Podemos deducir que las preguntas del referéndum les convienen perfectamente a sus intereses.
Al recuperar toda la propiedad de los hidrocarburos, Bolivia tendría dividendos importantes no solamente para la educación, la salud, los caminos y empleos, también tendría suficiente dinero para modernizar todo el país en todos los sectores. El progreso llegaría a las ciencias, técnicas, artes, deportes, etc, etc. El nivel de vida de los bolivianos aumentaría considerablemente, los impuestos bajarían y Bolivia dejaría de ser un Estado mendigo, que vende en 8 millones de dólares la vida y la dignidad de sus habitantes, firmando y ratificando convenios, inmorales sin ética ni respeto para la vida humana, como es el convenio de inmunidad para criminales, de guerra y genocidio, norteamericanos...
Si el "Sí" se impone en las preguntas n°1 y n° 2 y el "No" llega a Carlos Mesa, que apostó por el "Sí" a todas las preguntas. En este caso, el Presidente deberá dar un cambio total a su política o deberá llamar a nuevas elecciones, dando cumpliendo de esta manera; al rol que se le asignó en octubre pasado, que fue el de formar un gobierno de transición, conformemente a las disposiciones democráticas vigentes en la Constitución Política del Estado de Bolivia.
* Carlos Terrazas Orellana, Doctor en historia y diplomado en altos estudios de etnología. (Universidad París VII)