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C H I L E 

19 de mayo de 2004

Chile

La crónica que Diana Arón no pudo escribir

Lucía Sepúlveda Ruiz
Rebelión

Por el secuestro de la periodista Diana Arón, el ministro Alejandro Solís condenó en mayo de 2004 a quince años de prisión al ex jefe de la DINA, General (R) Manuel Contreras y al coronel (R) Miguel Krassnoff. El brigadier (R) Pedro Espinoza, el coronel (R) Marcelo Morén Brito, y el agente y torturador Osvaldo Romo fueron condenados a diez años de cárcel por el mismo delito, que tuvo lugar hace 30 años, el 18 de noviembre de 1974. En la clandestinidad, Diana Aron cumplía tareas de propaganda e informaciones en la Resistencia a la dictadura. Para que no escribiera más, para que no luchara y no pudiera tener el hijo que esperaba, - ya que tenía un embarazo de meses para la detención- , la profesional mirista fue detenida y baleada por la espalda mientras caminaba por la avenida Oss.

En el Centro de tortura de Villa Grimaldi, el Brigadier de Ejército (R) Miguel Krasnoff (condenado a 10 años) reconoció ante la pareja de Diana, Luis Muñoz Eyraud, detenido pocos días después, haberle disparado por la espalda a "Alba", nombre de guerra de la periodista. Hay versiones disímiles sobre el lugar donde fue atendida: la Clínica Santa Lucía o e el Hospital Militar, pero los testigos coinciden en que estuvo en Villa Grimaldi, recinto de tortura que estaba a cargo de Morén Brito en ese año.

En Canal 13 y Quimantú

Nacida el 15 de febrero de 1950, Diana estudió la enseñanza secundaria en el Instituto Hebreo, y se había graduado en la Universidad Católica. Hizo su práctica profesional en el noticiero central de Canal 13 de televisión, junto a Claudio Sánchez y Hernán Olguín, y luego trabajó en la revista juvenil "Onda", de la desaparecida editorial estatal Quimantú. Colegas de la época destacan su capacidad y oficio como reportera y redactora. Como muchos colegas de su generación, Diana se comprometió políticamente, ingresando al MIR, y antes del 11 de septiembre, recopilaba informaciones sobre los sectores golpistas. Después del golpe militar, su opción fue quedarse en el país para impulsar la resistencia a la dictadura. La estructura de informaciones, a la que perteneció, trabajó estrechamente ligada al Secretario General del MIR, Miguel Enríquez, que cayó en combate el 5 de octubre, el mismo año del secuestro de Diana.

Los padres de la joven periodista, de ideas conservadoras, habían emigrado a Israel durante el gobierno de la Unidad Popular, y en 1974, ella vivía en Santiago con su pareja. Enterados del secuestro, los padres regresaron para buscarla a partir de sus contactos con sectores uniformados y de derecha, sin resultado alguno. Su hermana Ana María, hoy destacada académica de la Universidad Católica, realizó también la interminable búsqueda. En el Colegio Hebreo, la familia estableció como homenaje a Diana, una beca con su nombre, para un estudiante sin recursos.

Los careos

En diciembre del año 2002, Luis Muñoz, viajó desde Inglaterra –donde había formado parte del llamado "Piquete de Londres" durante la detención de Pinochet - a carearse con Krassnoff en el Octavo Juzgado del Crimen, en Santiago. El oficial responsable de la represión al MIR, a través de la Brigada Aguila y los grupos Halcón y Tucán, intentó entonces desconocer su rol de torturador en jefe. Pero su responsabilidad fue acreditada a través de estremecedores careos con decenas de sobrevivientes de Villa Grimaldi que dieron testimonio ante la jueza. Diana había sido reconocida en la calle por "Carola", María Ali.

Larga espera de justicia

Aunque la última etapa del proceso correspondió al Ministro Alejandro Solis, la investigación fue reactivada el 2001 por la Jueza especial María Inés Collins, del 8° Juzgado del Crimen, como parte de las medidas adoptadas conn posterioridad a la Mesa de Diálogo. La intención era investigar y/o acelerar los procesos judiciales relacionados con casos de detenidos desaparecidos. La causa había sido sobreseída el año 76. El juez Solís se hizo cargo del "cuaderno Grimaldi" traspasado en enero de 2003 por el Juez Guzmán, acelerando desde entonces las investigaciones relacionadas con esas causas. El secuestro de Diana también figuró en la querella interpuesta ante el juez Guzmán por el Colegio de Perio.

La primera victoria de Diana tuvo lugar en mayo de 2002, cuando en dictamen unánime, la Corte de Apelaciones de Santiago, rechazó los recursos interpuestos en favor del ex Jefe de la DINA, Manuel Contreras, y del Brigadier de Ejército (R) Miguel Krasnoff, procesados por la jueza Collins por el secuestro, tortura y desaparición de Diana Arón. El citado dictamen mantuvo la detención de Krassnoff y Manuel Contreras en el Comando de Telecomunicaciones del Ejército.

También por Miguel Angel

Este es el segundo fallo en contra de Contreras dictado este año por el Ministro Solis. El primero fue por el secuestro del sastre mirista Miguel Angel Sandoval Rodríguez (7 de enero de 1975). Gran parte de la carrera delictiva profesional del General Contreras y la DINA estuvo dedicada en 1974 y 75 a lograr la desarticulación del MIR, según reconoce el Informe de la Comisión de Verdad y Reconciliación. Resulta curioso que 30 años después, cuando el MIR de entonces no existe como tal, que Contreras acuse al juez que lo condena de ser mirista y actuar por odio. El ex jefe de la DINA defendió su actuación en la época, demostrando que sigue considerando legítimo el terrorismo de Estado que imperó en tiempos de la dictadura.

Allá lejos, en la localidad de Brill, al oeste de Londres, como parte del proyecto internacional de Derechos Humanos "Eco Memoria", crece un roble chileno plantado en memoria de Diana Arón por Luis Muñoz Eyraud, ex detenido sobreviviente, el padre del hijo que Diana llevaba en su vientre cuando fue secuestrada.

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