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CUBA FRENTE AL IMPERIO 

2 de febrero del 2004

La campaña contra Cuba llegó a la Argentina

El quinteto de Buenos Aires: Una sociedad al servicio de Estados Unidos

Marcos Taire
Argenpress

La campaña contra Cuba llegó a la Argentina de la mano de la mafia cubana de Miami y de los fundamentalistas de mercado. A muchos les extrañó la presencia de algunas personas en un documento exigiendo al gobierno de Néstor Kirchner sumarse al voto norteamericano para condenar al gobierno de Fidel Castro. Los antecedentes inmediatos de las actividades de Aguinis y Ruiz y sus vínculos con personas e instituciones declaradamente ultra derechistas. El CADAL (Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina) nació con fondos espurios y forma parte del entramado financiado por los EEUU. El llamado Directorio Democrático Cubano, la Atlas Economic Research Foundation, el grupo derechista sueco Timbro, son los padres putativos de esta campaña.

Cinco intelectuales (Sebrelli, Aguinis, Walger, Sáenz Quesada y Ruiz) enviaron una carta al canciller argentino Rafael Bielsa reclamando un cambio en la relación de la Argentina con Cuba. Afirman que se trata de 'la única dictadura remanente de América Latina y donde en forma más visible se desprecian los valores de la libertad'. Reclaman también que se instruya a la embajada en La Habana para que se 'se abra a todo el pueblo cubano'.

En el fondo, el pedido es para que la Argentina vote condenando a Cuba por las supuestas violaciones a los derechos humanos, la embajada reciba oficialmente a los opositores dentro de la isla y remueva a su actual embajador por haber relativizado la situación.

El documento enviado a Bielsa tuvo enorme difusión -página entera- en el diario 'La Nación'. El matutino reveló en esa misma edición algo en lo que no muchos prestaron atención y es el meollo de la cuestión. Dice 'La Nación': 'la iniciativa surgió del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina, una organización no gubernamental y apartidaria que estudia la política de la región y promueve los principios de la democracia liberal'. La nota precisa que el motor del documento firmado por los intelectuales fue CADAL, que además, con la firma de su directivo Gabriel Salvia, acompañó otra nota reclamando que se reciba a los disidentes cubanos en la embajada y que se remueva al diplomático que actualmente se desempeña allí.

CADAL: El dinero no es lo de menos

Sinceramente y casi con ingenuidad, Silvina Walger dice que a los izquierdistas no les importa el pueblo cubano, les importa Fidel. 'Se apoya o no se apoya a Fidel. Y arreglan todo diciendo que son todos de la CIA'.

Probablemente Walger tenga razón al criticar a quienes sin argumentos y sin pruebas acusan a cualquier opositor anticastrista de ser agente de la CIA. Pero si hubiera estado al tanto de las actividades de CADAL y de sus directivos, los vínculos de la institución con el abanico ultraderechista y pronorteamericano en el cual juega un papel fundamental la mafia cubana de Miami y la procedencia de los fondos que dieron origen a la entidad, la señora Walger hubiera meditado antes de firmar el documento.

CADAL nació el año pasado, con fondos aportados por la Atlas Economic Research Foundation, con sede en Washington; el Directorio Democrático Cubano, de Miami; el Instituto Timbro de Suecia y la filial argentina de la Konrad Adenauer Stiftung.

La entidad dice contar con cuatro programas de actividades, pero en su año de vida uno de ellos le llevó casi todo su tiempo y su esfuerzo: 'Democracia y libertad de expresión', destinado a 'promover la apertura democrática en Cuba y llamar la atención sobre la situación de los derechos humanos en ese país'.

La Atlas Economic Research Foundation nació de la mano de la Mont Pelerin, institución madre en la difusión del fundamentalismo de mercado. Las mismas personas dirigen ambas entidades y con sus dineros propiciaron la creación de un centenar de 'tink tank' en cincuenta países. Los fondos con los que cuentan son ilimitados. Las entidades vinculadas desarrollan actividades académicas, realizan lobby, ejecutan campanas. El más conocido miembro de la Mont Pelerin - Milton Friedman-, fue el ideólogo económico preferido de la dictadura militar. La Mont Pelerin no fue ajena a las medidas que condujeron a la Argentina a endeudarse de la forma que lo hizo.

Así como la Atlas es de capital importancia por el dinero que aporta, el prestigio en el ambiente de los tink tank y sus vínculos en la cuna del capitalismo, el Directorio Democrático Cubano juega un rol destacado en la campaña orquestada por CADAL.

DDC: tiene cara de lobo, dientes de lobo, olfato de lobo ¿qué será?

El Directorio Democrático Cubano nació de la mano de la USAID (United States Agency for Development) y la NED (National Endowment for Democracy) que durante el ano 2002 le aportaron el 89 % de su presupuesto. Las pruebas al respecto las aportaron los periodistas norteamericanos Jim Cason y David Brooks, que no fueron desmentidos. Sus máximos dirigentes son Javier de Céspedes, Orlando Gutiérrez Boronat y Janisset Rivero Gutiérrez, tres fanáticos anticastristas estrechamente vinculados a la mafia cubana de Miami.

Gutiérrez Boronat es un ex integrante de la Organización para la Liberación de Cuba, acusada de múltiples actividades terroristas dentro y fuera de la isla. En la actualidad encabeza una campaña destinada a demostrar los vínculos de Fidel Castro con el terrorismo internacional. Casualmente, es el argumento esgrimido por los halcones norteamericanos que propician una agresión a Cuba.

Junto a su socio Javier de Céspedes recorre América Latina difundiendo sus campañas anticastristas y apoyando a los dirigentes y movimientos de extrema derecha de la región. El año pasado el frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador pidió su expulsión del país por entrometerse ambos en la campana electoral en apoyo de la fascista ARENA.

Janisset Rivero es la esposa de Gutiérrez Bonorat. Ella fue la encargada de manifestar contra Cuba en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, actitud que compartió con Reporteros sin Fronteras, entidad que fue declarada non grata por el organismo. Su principal dirigente, Robert Menard, un ex ultra izquierdista, mantiene estrechos lazos con los más furibundos anticastristas cubanos de Miami, entre ellos Nancy Pérez Crespo. Esta mujer, que ni siquiera se preocupa en desmentir su pertenencia a la CIA, integra el Cuban Liberty Council (CLC). La CLC -contra la que hay numerosas denuncias por actividades terroristas- fue expulsada de la Fundación Nacional Cubano Americana de Mas Canosa (insospechado anticastrista) a pocos días de los atentados contra las Torres Gemelas, decisión que no fue cuestionada ni explicada por nadie.

La 'campaña contra el terrorismo' apunta a Cuba

Sabido es que George Bush apunta ya sus bombas hacia esta parte del mundo. Y así como impusieron el Plan Colombia y miran hacia la Triple Frontera, cada vez que pueden acusan a Cuba de integrar la coalición del terror. No importa que no haya argumentos. Hay especialistas que montan las campañas.

En noviembre pasado, la Fundación Internacional para la Libertad que dirige Mario Vargas Llosa, con la Atlas Economic Research Foundation y otras similares, organizaron en Bogotá un seminario titulado 'Las amenazas a la democracia en América Latina: terrorismo, neopopulismo y debilidad del estado de derecho'. Junto a lo más granado de la intelectualidad 'globalizadora' del continente, expusieron, entre otros, expertos en seguridad de los EEUU, funcionarios de inteligencia y pensadores neoliberales.

Obviamente, la figura acusada de todos los males -terrorismo, populismo, etc.- fue Castro. Nuestro país estuvo representado, casualmente, por Marcos Aguinis. El mismo que, un mes después, firmó una 'Carta al pueblo cubano', un anticipo casi calcado de lo que ahora firmó junto a Sebrelli, Walger, Sáenz Quesada y Ruiz. En aquella oportunidad estampó su firma junto a las de Madeleine Albright y Jane Kilkpatrick, dos mujeres que simbolizaron la presencia femenina entre los halcones yanquis. Pero también junto a Aguinis firmaron Gutiérrez Boronat y lo más representativo del anticastrismo de Miami.

La libertad y sus mil rostros

El CADAL que ahora se hizo conocer por su presión al gobierno argentino es coherentemente derechista y neoliberal. En forma simple, despiadada e inescrupulosa, propicia las ideas neoliberales más recalcitrantes. Sin pudor, presentó a un chileno nacionalizado sueco -Mauricio Rojas- que vino a decirnos a los argentinos que la hecatombe económica que sufrió el país 'nada tuvo que ver con las ideas liberales y de la libertad económica'. Para ello escribió un librito titulado 'Historia de la crisis argentina' que, oh casualidad, fue presentado por CADAL y la embajada sueca.

Rojas, un ex militante de izquierda (MIR chileno), asilado en Suecia en 1977, se transformó en los últimos años en uno de los mayores ideólogos de la derecha de ese país. El eje de su pensamiento gira en torno a la eliminación del 'estado de bienestar'.

Para Rojas, 'el estado sueco es enorme y protector, pero muy limitante. No hay derecho a elegir nada, con la enorme tributación el individuo prácticamente no existe para tomar decisiones'.

Su defensa de los valores del mercado le sirvió para ser convocado por el Instituto Timbro, dependiente de la asociación de empresas suecas, que le encargó un área social 'con el objetivo de promover la competencia y la libertad de elegir'. Timbro es un baluarte del ultraliberalismo. Rojas, un inescrupuloso odiado por el enorme exilio chileno en Suecia, dejó a los conservadores y adscribió al populismo de derecha cuando vio el crecimiento electoral de estos.

La Fundación Konrad Adenauer es la otra pata de la mesa servida para el CADAL, junto a la Atlas, el Directorio Cubano y el grupo Timbro. Su presencia se explica por la participación de la democracia cristiana en muchos países de América Latina: en Chile junto a los que conspiraron contra Salvador Allende, en Venezuela con los que sabotean a Chávez. En Cuba apoyan a uno de los sectores más activos del anticastrismo.

A comienzos de los años ochenta, el periodista argentino exiliado en México, Gregorio Selser, demostró que la Adenauer apoyó económicamente a fuerzas de derecha y ultraderecha en Centroamérica en la época de la lucha insurgente.

Dime con quien andas

Fernando Ruiz es un periodista formado en la escuela del fundamentalismo católico de mercado. Estudió en las escuelas del Opus Dei y actualmente es docente de la universidad que ese grupo tiene en la Argentina. Su libro sobre el diario 'La Opinión' generó los más variados comentarios, pero le valió para hacerse conocer en los medios intelectuales argentinos. Su trabajo sobre Cuba es más claramente derechista y apunta a un objetivo: sumarse a la campaña de los EEUU y el exilio cubano de Miami contra el gobierno castrista. No esta solo: aquí en la Argentina las columnas de algunos conocidos periodistas (Joaquín Morales Solá, entre otros) repiten a coro las versiones que 'la embajada' les sugiere en sus encuentros. Otro argentino de Miami (Andrés Openheimer), recorrió un camino similar: un libro contra Castro, columnas en 'El Miami Herald' y finalmente la contratación de la CNN. Todos ellos escriben en 'La Nación', el diario que amplificó la nota impulsada por el CADAL de Ruiz y firmaron los cinco intelectuales.

El libro de Ruiz sobre Cuba (Otra grieta en la pared) fue presentado en varios lugares. En uno de ellos, la Casa Bacardi de la Universidad de Miami, se congregó lo más granado del exilio cubano en esa ciudad. Entre los asistentes, que aplaudieron a rabiar las palabras de Ruiz sobre la falta de libertad en el periodismo cubano, estaban presentes los funcionarios del canal de televisión que pocos días después sacaron del aire un programa del actor argentino Guillermo Francella por haber cometido el crimen de entrevistarse con Fidel Castro.

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