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22 de enero de 2004

En 'Españoles todos' el escritor gallego cuestiona los conceptos de patria y nación

Suso de Toro rebate en un ensayo la idea sobre España que tiene Aznar

Tito Ros
El Mundo


«Sin Aznar yo no hubiese escrito este libro». Este es el principal argumento de Suso de Toro, Premio Nacional de Narrativa 2003 por Trece campanadas, al hablar de su último ensayo publicado, Españoles todos, que ha sido editado por Península.

«Quiero combatir esta idea de España que ha retomado Aznar que nos hace estar constantemente en una guerra civil interna contra Euskadi y Cataluña, y en el campo internacional, contra Europa».La idea, que según Suso de Toro, tiene José María Aznar sobre España, es comparada en el libro con la que tenía Miguel de Unamuno.«Los dos son egotistas y no ponderan las consecuencias humanas de sus actos». Sobre Unamuno se lee en Españoles todos que era «ese vasco convulso y egotista, preso de la búsqueda de la brillantez más narcisista hasta la peligrosidad social, el que primero quiso ser catedrático de euskera (ocupó finalmente la plaza Sabino Arana) y que pasó a continuación a apóstol del castellanismo integrista». Mientras que de José María Aznar, sostiene Suso de Toro que «se siente dueño de España y dice que va a hacer Historia, con mayúsculas».

«Yo quiero gobernantes como Suárez y Calvo Sotelo, que no pretendían hacer Historia», descubre Suso de Toro, y sentencia, a continuación: «El mesianismo en política es peligrosísimo».

El principio del libro está planteado como si se tratase de una partida de cartas y Suso de Toro habla de juego de hipocresías, de tahúres, de cartas marcadas y de ases bajo la manga. «Sobre España no existe un debate sincero y por eso he querido enseñar mis cartas. Yo considero que sin debate sincero no puede haber soluciones y el juego se vicia», sostiene el autor. Precisamente, Suso de Toro quería subtitular su libro «Las cartas sobre la mesa», pero finalmente ha quedado en ese título solo, Españoles todos, que «se lo he robado al dictador Franco, quien tenía una idea de España de orden, de límite y de cárcel, y proclamaba que a sus enemigos se les había de liquidar porque eran malos españoles». Otras lindezas que le dedica en el libro al de El Ferrol son «el viejo asesino» o «el canalla de alma vacía».

Cuando Suso de Toro pone «las cartas sobre la mesa» sobre lo que él considera que es España es rotundo: «Yo sostengo que España como esencia no existe. Los que existen son los españoles, y somos un cruce de muchas cosas con lealtades muy distintas. No somos un recluta como pretendía Franco. Yo no soy igual que un señor que nació en un barrio de Sevilla, pone como ejemplo».

Suso de Toro es de Santiago de Compostela y en el libro se define como «europeo que es gallego y también español». Como compostelano dice estar ligado a una tradición franca y germana. «Santiago la creó la Europa cristiana y mi hipoteca la define Europa. Como europeo yo tengo muy clara la política que quiero en Palestina, Israel o Bagdad. En estos lugares hemos de decidir como Europa y esto tampoco lo ve Aznar», insiste.

Suso de Toro se considera europeo, pero también «ciudadano de una nación que todavía no existe y que es la nación gallega, aunque también soy español, y esto lo noto más cuando salgo fuera, porque visto igual y grito igual que los españoles», destaca, no sin humor.

En Españoles todos Suso de Toro distingue entre dos conceptos que muchas veces se mezclan y confunden: patria y nación. «Para existir solo precisamos de una patria: uno mismo. Cada uno de nosotros mismos es su propia patria». Mientras que por nación entiende: «el espacio público, común, con límite y perfil dibujado racionalmente; en las naciones es donde nos podemos encontrar todos, donde nos debemos encontrar para convivir». Otra cosa es España, y el escritor gallego se autocritica al afirmar que «hemos dejado la idea de España a los españolistas y ésta tiene la misma validez que la España franquista. Todos tenemos responsabilidades y yo asumo las mías. A los de mi generación nos educaron como en un cuartel y parece que necesitamos el sargento del cinturón.No hemos creado otra España que se distinga de la de Aznar y tenemos el deber de pensarla», concluye.

En este sentido, Suso de Toro considera que la situación política que se está viviendo ahora en Cataluña muestra «la riqueza cultural que tiene la sociedad catalana. No necesitan un caudillo y comprenden que la política es pacto. El tripartito va a reintegrar Cataluña en España y va a generar debate», resalta.

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