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17 de abril de 2004

Entrevista con Gianpaolo Nalli del Teatro de Los Andes tras la presentación de “En un sol Amarillo” en el Festival Internacional de Teatro de La Paz (FITAZ–2004)

Cuando la tragedia se vuelve afrenta

Diego A. Mondaca
Rebelión

Bolivia.- El Teatro de los Andes se crea en 1991 con base en Yotala (población cercana a Sucre, Bolivia) en una especie de Teatro–granja donde preparan sus obras, las presentan y se organizan encuentros y talleres. La propuesta del Teatro de Los Andes es formar un actor–poeta, como hacedor y creador. La necesidad de crear reflexiones, de contar historias, de recordar, de “volver en sí”. Un teatro que se podría llamar del humor y de la memoria.

Profesionales en el antiguo sentido de profesar motivaciones, “contarlas en público”. La relación con el publico es la que determina su quehacer: sacar el teatro de los teatros y llevarlo donde esta la gente, a universidades, plazas, barrios, pueblos, lugares de trabajo, comunidades. Buscar un nuevo público para el teatro y crear un nuevo teatro para éste publico. La necesidad de construir un puente entre la técnica teatral y las fuentes culturales andinas que se expresan a través de la propia música, fiestas y rituales. El contacto, el encuentro y el dialogo son imprescindibles para nuestro trabajo cultural.

La importancia y el peso de tener a Paolo enfrente mío esperando las preguntas que le iba a hacer las dicta su obra en el teatro. El “Teatro de Los Andes” del que él es parte importante, presentó variadas obras desde que se fundó, pero, se hizo particularmente conocido por “La Iliada”, obra que se estableció como cuestionadora de las dolencias más enquistadas en nuestras sociedades: la amnistía–impunidad y el indulto, además de su gran calidad técnica y artística.

Tras la presentación de “En un sol Amarillo” en el Festival Internacional de Teatro de La Paz (FITAZ), Nalli cree en dos pretensiones fundamentales de la obra: reflejar el drama humano a causa de eventos naturales y la infamia de las personas. “Gente que aprovecha estas situaciones para hacer corrupción, hacer comercio de cualquier tipo. Corrupción es una palabra que se usa mucho pero no se hace nada. Aún más ahora que ésta fue sobre la ayuda que se mandó a Aiquile para que se sobreponga del terremoto. Estos ladrones que no tienen medida, que no tienen humanidad. Y no sólo fueron los políticos, sino también algunos personajes del pueblo. Nosotros tratamos de despertar la conciencia y el sentimiento mostrando una actitud de cambio que quisiéramos que quede reflejada en el publico. Y es que ésta obra “En un sol Amarillo” plantea una critica directa, interpelando al sistema político y a la sociedad; trazando de forma abierta un estímulo al papel modificador de la conciencia crítica: la obligación no es frenar, controlar o encauzar desde un sector privilegiado de la conciencia política la dinámica cultural, sino favorecer todo lo que es el papel modificador de la conciencia crítica, de la cultura crítica. Como idea –dice Paolo, es fundamental la crítica y la conciencia. Intentar mantener siempre al día y despierto el interés. Nosotros hacemos teatro y ése es nuestro espacio, lo esencial es que cada quien, desde el espacio que le toca, también alimente a un pensamiento critico y a una conciencia”.

VERDADES OCULTAS

En Aiquile y Totora se tuvieron que remover muchas cosas después de aquel triste hecho y la ignominia política que le siguió. Cuéntanos un poco sobre el proceso de elaboración de la obra, entiendo que fue una investigación cuidadosa y penosa al mismo tiempo. Si, son las palabras correctas: penoso y cuidadoso, adelanta Paolo “Intentar hablar de Aiquile, que es una población tan específica para así, también, poder reflejar un hecho que ha sucedido en varias partes del mundo y puede suceder aún. Nuestra investigación se baso en dos puntos fundamentales: (1) Sobre el proceso sistemático de corrupción que sufrió la ayuda que llegaba a Aiquile, donde tuvimos la valiosa ayuda de la Delegación Presidencial Anticorrupción y Lupe Cajías, además de meternos en esos papeles burocráticos y entender esa serie de ‘procesos’ civiles, penales, coactivos fiscales, etc; y (2) una investigación directa, testimonial. La obra es el resultado de un tratamiento y síntesis especiales para poder contener los centenares de testimonios recogidos durante la investigación, testimonios únicos y conmovedores a los que se les dio un trato rítmico, pero, cuál fue el grado de veracidad o autenticidad que se tuvo en esos testimonios. “Es difícil saber lo específico, pero el fondo estaba en todas las historias que recogimos; lo que te pueden decir en privado, pero cuando están en grupo se lo guardan. La gente fue tan simple y real...”

Cuál debería ser el diálogo entre los que hacen del arte un oficio y la realidad que los rodea? “Como artista en esta sociedad boliviana ‘vivimos una realidad’, la estamos viviendo como todos, lo que sí nosotros debemos tener es la capacidad de ver los puntos fundamentales; p.e., para ‘La Iliada’ no se pensó en la guerra de Irak, pero si la obra podía reflejar esa realidad sin problemas, lo mismo paso con ‘En un sol amarillo’, donde se manifiesta un rechazo al poder, a la prepotencia. Nuestras obras son datos de alarma. Queremos hacer denuncia y estimular para que todas las personas y grupos hagan su parte también. Insistes en esto. Si, insisto y siempre lo repito en las diferentes entrevistas que tengo.

La afirmación de la inexistencia del horror –por negación o banalización– no es solo una falsedad sino la afirmación de un sin sentido. Es un acontecimiento cuya existencia se sabe y se oculta. Es por lo tanto la afirmación de un ocultamiento, no del silencio, sino de la inscripción activa de un agujero; la abolición de un real acontecido, que suprime la argumentación y por consiguiente la posibilidad de inscribir su significación “Mira, la información que nos paso la Delegación Presidencial Anticorrupción también la tuvieron muchos medios, quienes no hicieron la necesaria denuncia, con claridad y detalle”.

VERDAD vs. PODER

El planteamiento de “En un sol amarillo” evidencia de forma directa y sin vacilación la mugre que se cierne sobre la verdad, enfrentando a todo un sistema de corte mafioso. Cuán grande puede ser la intromisión del poder sobre la verdad? Sienten temor al estrellarse con este sistema? “Si, nos preocupa. Pero nuestra gran fuerza es el tener claro quién es la fuerza real del país, y no es el poder. Por ejemplo, en octubre se descubrieron varias cosas y se distinguieron varias clases. Nosotros los artistas y los intelectuales debemos entender la fuerza que tiene éste pueblo y de cierta forma también la clase media. Independientemente de la línea política TODOS debemos tener conciencia de esas fuerzas populares. Si callamos el poder sigue, si hablamos solos seremos unos Quijotes. Por ello debemos encontrar unidad sobre los puntos básicos, para mi es así. No se trata entonces sólo de refutar las mentiras de una minoría, sino de restablecer la naturaleza de lo acontecido, no sólo en sus efectos de verdad histórica sino de reinscripción simbólica. La política y el poder no han logrado contener a la cultura y sus expresiones, aunque si han tratado de ponerle trabas o han pretendido instrumentalizarla y adjetivarla.

LIBRE DE ETIQUETAS

En uno de los foros de éste festival se comento que si Bertold Brecht estaría vivo hubiera hecho ésta obra:“En un sol amarillo”. Recordemos que Brecht planteaba, en su tiempo, un teatro “ético y dialéctico”. Qué acomodo tiene esta propuesta de Brecht en nuestra sociedad actual? Esta, en realidad, es la primera obra política bien caracterizada que hacemos. Y, la dialéctica, es muy simple: poder decir las inquietudes que uno tiene, que tu propuesta sea la mejor; nosotros no pensamos que nuestro teatro es el mejor. Es nuestro teatro y nuestra expresión, nada más. Siempre nos preguntan cuáles son nuestras influencias o inspiraciones o mentores, que qué tipo de teatro hacemos, ¿Por qué la necesidad de etiquetar todo?, eso es debilidad. Debemos lograr expresar un sentimiento sin olvidar que vivimos una realidad.

MAYO

La presentación de El Teatro de Los Andes en el FITAZ fue muy aplaudida y comentada por su denuncia directa. Habían tenido presentaciones previas, en Sucre, donde se volteó taquilla y se la reclama de vuelta. “En un sol amarillo” –nos adelanta Paolo– espera presentarse el mes de mayo en Aiquile, lugar del terremoto y victima del oprobio “Esta presentación en Aiquile será determinante. Ahí realmente entenderemos la importancia de nuestro trabajo y si es que lo hicimos bien. Queremos conocer la reacción de la gente, el saber si pudimos reflejar su sentimiento. Tenemos gran expectativa por ese momento. Después queremos presentar la obra en colegios y abrir espacios de diálogo con la gente, con el publico para compartir criterios e ideas. Esto necesita hablar con la gente.

Difícil pero decisivo el poder encontrar mecanismos para que la comunidad en su totalidad se reapropie del asunto y se cuestione; evitar esa espantosa escisión o fractura social ente afectados e indemnes. El tema concierne a toda la humanidad.

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