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17 de abril de 2004

Tavernier dice que el crítica al cine estadounidense "protege la ignorancia"

Efe
El cineasta francés Bertrand Tavernier defendió este viernes en Madrid la "excepcionalidad cultural" en Europa y afirmó que los estadounidenses, con su cine, hacen "proteccionismo de la ignorancia".


Invitado por la Asamblea de Directores Cinematográficos de España (Adirce), el director de películas como "La muerte en directo" o "Una semana de vacaciones" habló de la situación del cine francés y de su evolución tras la II Guerra Mundial y comentó que, de haber funcionado las medidas que impusieron en el cine los norteamericanos, "habrían acabado con el cine francés".

Para evitar el fin de la industria cinematográfica en Francia se creó el Centro de Cinematografía, que destinaba un porcentaje del precio de las entradas para subvencionar la producción de películas y festivales, como el de Cannes.

"Es un sistema fantástico", expresó el cineasta galo, quien mantuvo una charla con directores de cine españoles sobre la "excepción cultural" y, aunque dice que es demasiado pronto para establecer soluciones, apuntó que "sería positivo crear en España un centro parecido al que tenemos nosotros".

El director de "Hoy empieza todo" dijo que el objetivo principal de su visita es "ver los problemas de los directores españoles y buscar soluciones", aunque ante todo está en España "para aprender".

La Asamblea de Directores Cinematográficos de España defiende la llamada "excepción cultural", es decir no considera que las películas sean equiparables a cualquier mercancía, y por tanto sostiene que requieren y merecen el apoyo del Estado.

Tavernier ve "esperanza" para el cine tras el cambio de Gobierno en España y, aunque no quiere inmiscuirse en los asuntos internos españoles, señala como positivo que la víspera, en el Congreso, José Luis Rodríguez Zapatero hablara en su discurso de investidura de "excepción cultural".

El director francés cree que los cineastas tienen varias funciones, ya que "el cine existe para hacer reír, llorar, reflexionar...", y expresó que "cualquier película es comprometida de algún modo".

Tavernier ve una gran diferencia entre el cine de Estados Unidos y el europeo, al señalar que "el americano es afirmativo y el europeo interrogativo", y explica que los norteamericanos "piden soluciones fuertes y optimistas en las películas", mientras que los europeos prefieren "dejar dudas al final".

"Estos finales optimistas habrían sido imposibles en las películas de Buñuel, de Milos Forman en su período sueco, incluso en Michael Powell", dijo el cineasta, quien opina que esta diferencia se complica al hablar de directores europeos que han trabajado en la industria norteamericana.

"En un período de crisis económica -aseguró- las películas que dan una respuesta fácil conmoverán más a un público joven, que es preso de dudas sobre su futuro" y añadió que el cine americano domina "en un público poco formado".

El director de "Salvoconducto" se muestra "totalmente en contra" del doblaje de las películas y afirma que le parece una paradoja que "ahora que se está ampliando Europa y tenemos una gran cantidad de lenguas distintas, algunos países sigan queriendo escuchar películas en lengua materna".

"En el doblaje veo un estímulo a la pereza", señaló el cineasta, quien opina que ver una película doblada es "ver una copia del original" y se declara a favor de luchar por "conocer otros idiomas".

El director criticó la "dictadura de la inmediatez" que existe entre los jóvenes que van al cine hoy en día, porque, entre ellos, "si no has visto una película que han estrenado en pocos días, eres tonto".

"Ahora todos los jóvenes ven lo mismo", dijo Tavernier, y advirtió de algunos peligros que corren los jóvenes, como que la televisión "ha cambiado totalmente su visión" y que los vídeo-juegos han provocado "una pasividad total ante las imágenes".

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