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26 de abril de 2004

Hernán Gené lleva la obra de Brecht 'Sobre Horacios y Curiacios' al terreno del 'clown'

Sobre el absurdo de la guerra

Quico Alsedo
El Mundo

MADRID.- ¿Payasadas? Para Hernán Gené, maestro argentino del clown, ése es un concepto flexible: «Cuando nos pusimos pegatinas en Sol para que los militares no fueran a Irak y los aviones pasaron sobre nuestras cabezas, ahí sí que me sentí payaso».Su contraataque, ahora, se llama Sobre Horacios y Curiacios.Y se ha buscado un correligionario de altura: nada menos que Bertolt Brecht, que escribió hace 70 años esta sátira de la guerra que Gené lleva al terreno del clown, hasta el día 30, en el Teatro de La Abadía.

«En el absurdo de la guerra estamos como hace un siglo», alega Gené en defensa de su montaje. El argentino, hijo de actores, asegura que «el público no reconocerá a personajes reales» en la obra, «pero sí modelos». Es decir, que no habrá un Bush, pero probablemente habrá muchos bushes, mussolinis y napoleones. «El problema es no distorsionar los personajes», dice, «porque el clown es tan fuerte» como formato que a veces distorsiona la obra adaptada.

Los experimentos, no obstante, con gaseosa, no con Brecht, explica Gené: «Cuando las obras están bien escritas, se resisten a que les hagan decir lo que no quieren decir. Y eso le pasa a ésta». Cree haber sido respetuoso, en otras palabras: «Alguien que ha visto el último ensayo me ha dicho que permanece el espíritu de la obra».

La trama de la pieza se desarrolla en torno a un ejército de seis clowns que intenta detener un conflicto armado entre los susodichos horacios y curiacios. El elenco de actores está formado por Luis Bermejo -conocido por su papel en Días de fútbol-, David Luque, Markos Marín, Ramón Merlo, Daniel Moreno y Julio Cortázar (nada que ver con el novelista).

Gené suscribe letra por letra la concepción escénica de Brecht, eso de que «el teatro debe estar comprometido con la realidad».Lo cuenta con un ejemplo gráfico: «A principios de los 80, presencié en Buenos Aires una escenificación perfecta de la estupidez de la guerra. Primero, una tremenda manifestación contra el Gobierno.Dos días después, cuando invadimos las islas Malvinas, otra manifestación igual de grande, pero a favor de la dictadura».

Ni siquiera a peticiones de los periodistas Gené, nacido en Buenos Aires hace 43 años en el seno de una familia de artistas, y que explora el mundo del clown desde 1984, quiere reivindicar la importancia del clown en la sociedad actual: «El clown tiene su mundo. Es una minoría dentro de la minoría del teatro, y ahí donde está está bien».

En la música, Sobre Horacios y Curiacios intenta buscar el efecto collage con un buen potaje de ingredientes como Kurt Weill y los Beatles, con el aderezo de diversas cortinillas publicitarias y efectos grabados.

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