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10 de junio de 2004

Neruda y los versos clandestinos

Eduardo Andrade Bone
Rebelión

Con motivo de la celebración del Centenario del Nacimiento de Pablo Neruda, han sido innumerables las actividades nacionales e internacionales, que se han realizado en torno del poeta. La edición de libros nuevos, reediciones de sus obras poéticas, exposiciones, documentales y discos tributo de innumerables artistas, han marcado las actividades en torno de la figura de Neftalí Ricardo Reyes Basoalto (Pablo Neruda) . Nacido un 12 de julio de 1904 en Parral.


El 4 de marzo de 1945 Pablo Neruda es elegido senador de la República por las provincias de Tarapacá y Antofagasta (norte de Chile). El 30 de mayo de este mismo año obtiene el Premio Nacional de Literatura y el 8 de julio decide ingresar a las filas del Partido Comunista de Chile.


Era el año 1948 cuando el gobierno de Gabriel Gonzáles Videla, que había llegado al poder con el apoyo de los comunistas, decide ponerse al servicio de la oligarquía chilena y después de serias divergencias con los comunistas dicta La Ley de Defensa de la Democracia, conocida también como "Ley Maldita", se desata la persecución contra el movimiento popular chileno, las organizaciones sindicales y el Partido Comunista es declarado fuera de la ley.


El 6 de enero de 1948, en el Senado Pablo Neruda lee un discurso en el cual expresa su posición crítica a la gestión sostenida por el gobierno de Gonzáles Videla, los textos de esa oratoria posteriormente son conocidos con el título de Yo acuso. El 3 de febrero de ese año la Corte Suprema decide aprobar el desafuero de Neruda como senador de la República y dos días después los "tribunales de justicia" ordenan su detención.


A partir de allí Pablo Neruda pasa a la clandestinidad, pero aún así el poeta se las arregla para publicar dos textos de lucha: Que despierte el Leñador y Coral para el Año Nuevo de la Patria en Tinieblas, para luego comenzar a escribir el Canto General, los dos poemas luego pasan a formar parte de la mayor obra cumbre de Pablo Neruda. Ahora la editorial LOM junto a la Biblioteca Nacional, han resuelto publicar un facsimil del Canto General, similar al que fuera editado en la clandestinidad, con motivo del centenario del poeta. Además esta nueva edición incorporará también el Homenaje de los Poetas Franceses a Pablo Neruda, con la colaboración de autores como Luis Aragon y Paul Valéry.


Ahora el periodista y escritor José Miguel Varas, en su oportunidad le realizó una entrevista al destacado dirigente comunista, ex ministro de Hacienda del gobierno de Salvador Allende Americo Zorrilla (ya fallecido), quien jugará un papel importante en la edición de los versos clandestinos. La verdad que al calor de esta nueva reedición del Canto General es bueno conocer fragmentos de esta conversación.


"En un período clandestino como el de González Videla, uno vive absorbido en mil preocupaciones. De manera que no puedo decir exactamente cuándo, ni quién, pero alguien me dijo u oí decir, que el compañero Neruda estaba trabajando en una obra muy importante".


¿ Fue él quién le comunicó el proyecto de editar clandestinamente el Canto General en Chile ?


No. Tuve conocimiento concreto de esa empresa del Partido en una reunión a la que se me citó y en la que participamos tres personas; José Venturelli, un compañero a quién llamaré Pérez y yo. Aquella primera reunión tuvo por objeto plantear la tarea por encargo de la dirección del Partido. Este grupo permaneció en funciones hasta que el libro salió a la circulación.


¿Cuál fue su función o tarea específica en ese grupo ?


A mí me tocó ocuparme de organizar la elaboración técnica, todo lo que se llama impresión del libro. El compañero Pérez representaba, podríamos decir, el papel del editor y tuvo, entre otras, la tarea, muy importante, de organizar la venta clandestina del libro. José Venturelli, además de ilustrarlo con sus dibujos, dio la orientación artística en cuanto a diagramación y formato. En este aspecto, yo había trabajado antes con diagramadores, técnicos en diseño, pero Venturelli aplicó un criterio muy ajeno a la técnica tradicional, una concepción, digamos propia, partiendo de las limitadas posibilidades técnicas que se disponían.


¿ Por qué se uso un formato tan grande ? ¿No conspiraba esto contra las posibilidades del trabajo clandestino ?


El formato y las demás características de la presentación del libro fueron ideas que Venturelli llevó al grupo. Efectivamente, a primera vista hay una contradicción flagrante entre lo que debe ser una impresión clandestina y lo que fue este libro, grande y voluminoso y con una portada con grandes letras. Cuando se hace un trabajo de imprenta clandestino, se procura habitualmente reducir y simplificar al máximo. Se prefiere el formato pequeño, de bolsillo; se eliminan elementos exteriores que identifiquen con demasiada evidencia el contenido; se trata de aprovechar al máximo cada página, llenándola de tipografía pequeña apretada. En este caso,por un conjunto de razones políticas y prácticas, este formato audaz resultó un acierto. Así l demostraron los resultados.


¿ Cómo organizó usted concretamente su parte del trabajo ?


Para cumplir la tarea, se organizó otro equipo que funcionaba en forma absolutamente independiente del grupo inicial, en otro plano. Formaban parte de él, principalmente, Guillermo Labaste, antiguo carpintero mueblista, a quién el Partido preparó como administrador de imprenta, como se dice ahora, como ejecutivo gráfico; y Manuel Recabarren, obrero prensista, buen técnico gráfico (detenido desaparecido en 1976). Con este equipo hubo que resolver muchos problemas. Debe tomarse en cuenta que nuestro Partido tenía una larga experiencia en materia de propaganda clandestina. Pero en este terreno no había llegado más allá de la publicación de la revista teórica, trabajo que se podía comparar con el de editar el Canto General por su volumen ni por sus características. Aquí se trataba de editar cinco mil ejemplares de un libro de 468 páginas y de formato grande (27 x 19 cms). Baste decir que en él se usaron alrededor de cuatro toneladas de papel.


Obtener el papel debe haber sido difícil…


Efectivamente. No debía ser detectado el trabajo que hacíamos durante el proceso de producción del libro y, una vez aparecido, la policía del dictador no debía estar en condiciones de saber dónde se había hecho. Esto redujo necesariamente las opciones en cuanto al tipo de papel a usar. No podían ser los papeles especiales que la Papelera producía según pedidos directos sino aquellos más de "batalla", que era posible comprar en el comercio sin dificultades que utilizaban todas las imprentas. Esto determinó que para los 3.000 ejemplares de tiraje de precio más bajo se decidiera usar el papel 264, algo amarillento y áspero y para los 2.000 de precio más alto, el muy usado y conocido papel "pluma".


¿ Cómo se resolvió la cuestión de la tipografía ?


Los aparatos represivos estudiaban atentamente la propaganda clandestina impresa y, a través de la tipografía utilizada, podían localizar a menudo el lugar donde se hizo. O, a lo menos , reducir el radio de la búsqueda. Afortunadamente, nuestro Partido tenía por ahí arrumbada sin uso por 15 años o más, una colección de matrices de linotipia que pudo usarse para componer

el trabajo, sin mayor riesgo, la composición mecánica la hizo un solo linotipista. En la misma forma, la compaginación la hizo un solo hombre, el compañero Osorio. La impresión la tuvo a su cargo Manuel Recabarren. Cada etapa se cumplió en un lugar diferente. Es decir, el metal de la composición fue retirado del lugar donde se hizo el trabajo y trasladado hasta el otro punto, donde se efectuó la compaginación. Las páginas armadas fueron llevadas después a la imprenta donde se hizo la impresión. Complicado y peligroso pero se logro sin fallas.


¿ En ningún momento olió la policía lo que se estaba haciendo ?


Anduvo cerca. Neruda contó en una de las conferencias que dio en la Universidad de Chile lo que ocurrió un día que allanaron la imprenta donde se estaba imprimiendo el Canto General.

Buscaban propaganda clandestina. Mientras los agentes revisaban por todo los rincones, el oficial a cargo de la pesquisa observaba atentamente, afirmado en los pliegos recién impresos del canto General, hojas de 55 por 77 centímetros que deben haber formado un bloque de una altura de 1,40 metros más o menos. Los compañeros habían tenido la precaución de colocar encima varios pliegos de una revista hípica y el policía no tuvo la idea de mirar más abajo.

De esta imprenta, se iban sacando los pliegos uno tras otro, ya impresos y se escondían en otros lugares que nunca supe (y que no tenía por qué saber).


¿ En qué momento se juntaron esos pliego para formar el libro ?


Más adelante. Antes hubo que resolver otras cosas. Los títulos por ejemplo. No eran muchos. Para componerlos obtuvimos la colaboración de varias imprentas sin que lo supieran, los préstamos de material son de vieja tradición entre los gráficos chilenos. Por ejemplo, necesitábamos las letras S, N, G y O para un título. A una imprenta un camarada pedía prestada la palabra "Santiago". Y a otra, otra palabra que nos daba el resto de las letras que necesitábamos para determinado título. . El papel que se empleó si no sólo de línea. No hubo problemas con la confección de clisés para las ilustraciones que, separados del texto no daban una indicación clara del contenido. Fueron encargados a un taller de fotograbado como un trabajo comercial corriente. Resultó más complicado incluir las fotografías que están al principio y final del libro y en la que aparece el rostro de Neruda y Neruda con la Hormiguita, tomados de espaldas, caminando. Estas hubo que imprimirlas por separado, en papel adecuado y pegarlas como láminas en cada ejemplar del libro ya encuadernado.


¿ Y como fue la encuadernación ?


Muy complicada y trabajosa. La edición completa fue cosida a mano por un solo operario encuadernador de alta calificación, compañero de mucha confianza a quien yo había conocido en las Juventudes Comunistas de Valparaíso, allá por 1934. le gustaba el campo y vivía en un sector semi-agrario, poco poblado. En su casa tenía además un pequeño taller en el que fabricaba baldosas. Allí se dedicó durante meses, sin interferencias, a la tarea de armar y encuadernar cada ejemplar. Posteriormente, a los libros se le colocaron las tapas que, a su vez fueron impresos en otro taller, con sus títulos en letras dibujadas.


¿ Cómo se hacía la corrección de pruebas ?


Las pruebas se llevaron, a medida que salían a las reuniones del grupo inicial. A alguien se encargaba de entregarlas a los que intervenían en la corrección. Yo estaba informado por Luis Corvalán, como encargado del Frente de Propaganda del Partido, tenía la responsabilidad central en todo lo relacionado con la edición. Al leer Algo de mi vida supe que él hizo la corrección; también supe, posteriormente, que Joaquín Gutiérrez participó en esta labor.


¿ Cómo recibió el propio Neruda el libro ? ¿Le gustó?


Mucho, según me dijeron. Le llegó el primer ejemplar cuando se encontraba en París, el mismo día en que se realizaba un acto en homenaje a Picasso. Neruda concurrió a ese acto, habló, contó con mucha emoción la forma como se había editado en chile el Canto General, mostró el libro

y, finalmente, se lo regaló a Picasso. En cuanto terminó el acto, se lo quitó diciéndole que era el único ejemplar que tenía.


Cabe agregar finalmente que el 28 de enero de 1950, se extingue el permiso constitucional para ausentarse del país que le ha dado el presidente del Senado, Arturo Alesandri Palma. Se publica en México el Canto General, en dos ediciones: una, a cargo del Comité Auspiciador, y la otra, en Ediciones Océano. Ambas llevan ilustraciones de David Alfaro Siqueiros y Diego Rivera. En Chile se hacen también dos ediciones clandestinas. El 23 de septiembre de 1973 muere Pablo Neruda en Santiago de Chile. La opinión pública internacional y el mundo de la cultura se entera, con profundo estupor, de sus casas de Valparaíso y de Santiago, donde se velan sus restos, han sido saqueadas después del golpe fascista de 1973. Sus funerales se transformaron en la primera expresión de lucha y protesta en contra de la dictadura militar encabezada por Augusto Pinochet.

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