11 de enero del 2001

Dieciocho momentos de la historia que conmovieron al mundo

Grandes acontecimientos del Siglo


Granma

La Revolución Mexicana

La primera revolución social del siglo tuvo lugar en América y surgió de las profundidades del México insurgente, indígena y empobrecido, sujeto como pocos a la voracidad del insaciable vecino del Norte, que ya le había arrebatado la mitad de su rico territorio. El año 1910 marcó el inicio de un profundo y violento proceso de cambios que, no obstante tener lugar en medio de agudos enfrentamientos internos, fijó la condición de México como país pionero en el continente en la implantación de una reforma agraria, la defensa de sus recursos naturales y una política exterior independiente.

Primera guerra mundial

El primer gran holocausto del siglo en tierra europea costó a la humanidad entre 10 y 14 millones de vidas de personas. Centenares de miles de soldados de 38 países marcharon al combate dispuestos a morir engañados por ideales inexistentes, porque, realmente, la guerra se desató debido a las contradicciones interimperialistas, cuando las potencias habían ya prácticamente terminado el reparto del mundo y Alemania, que había quedado fuera, intentó por la vía de las armas una nueva distribución territorial del planeta.

La Gran Revolución Socialista de Octubre

La Gran Revolución Socialista de Octubre abrió una nueva era en la historia de la humanidad. La frase antedicha, no por conocida, deja de reflejar con exactitud lo acontecido el 7 de noviembre de 1917 en la vieja Rusia de los zares. Cuando los obreros, soldados y campesinos, dirigidos por el Partido Bolchevique y V.I. Lenin, conquistaron el poder en la gran nación para iniciar la inédita experiencia de la construcción socialista, estaban definitivamente marcando un hito no solo para el siglo XX, sino para toda la historia del devenir humano. Las ideas primarias de Carlos Marx y Federico Engels sobre el poder obrero-campesino se hacían realidad por primera vez en una parte considerable de Eurasia, no obstante las difíciles circunstancias de su ascenso en el contexto feudal o incipiente capitalista de Rusia. El poder soviético fue capaz de resolver enormes tareas en beneficio de las masas desposeídas y crear un potencial humano que hiciese posible inconmensurables hazañas en la historia de la Humanidad, no obstante las riquezas y costos en vidas aportados para vencer los innumerables conflictos provocados por sus enemigos, entre ellos la Guerra Civil y el triunfo en la Gran Guerra Patria. Al margen de cualesquiera otras consideraciones, de las acciones del enemigo, de los errores propios o de las traiciones de algunos hombres, la Revolución de Octubre sembró la semilla siempre presta a fructificar e irradió una luz inapagable.

Guerra Civil Española

La República Española fue aplastada por la barbarie nazifascista. Durante la Guerra Civil (1936-1939) sangre de miles de víctimas se derramó en lo que sería la antesala de la Segunda Guerra Mundial. Desde su instalación en 1931, la República vivió un lustro con más penas que glorias, debido a las divisiones internas y las vacilaciones del gobierno. No obstante, las fuerzas democráticas lograron avances sin precedentes, lo que llenó de pánico a los fascistas y sus aliados. Hitler y Mussolini dominaban ya en Alemania e Italia. Con su apoyo, y la complacencia de las grandes potencias capitalistas, el golpe de Estado reaccionario que capitalizó el general Francisco Franco, desató la confrontación armada. La reacción jamás hubiera vencido a los republicanos sin la ayuda del nazifascismo y la hipócrita "no intervención" de las potencias occidentales. Los patriotas solo contaron con el respaldo de la URSS, la ejemplar solidaridad internacional y el heroísmo de sus hombres y mujeres, lo que hizo posible sostener la lucha hasta 1939.

Segunda Guerra Mundial

Cuando Hitler y el nazifascismo llegaron al poder, aprovecharon las diferencias entre las potencias capitalistas para rearmarse y, llegado el momento, amenazar al mundo con su poderío militar en alianza con Italia y Japón. Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia alentaron al gobierno fascista alemán, pensando que se lanzaría contra la Unión Soviética sin ver el peligro que se cernía sobre el planeta en su ceguera política anticomunista. Las tropas de Berlín se anexaron Austria, tomaron Checoslovaquia y se lanzaron sobre Polonia y otros países europeos, para emprender luego un ataque traicionero a la URSS, lo cual dio inicio a la Gran Guerra Patria. La URSS pagó con más de 20 millones de vidas para defender su soberanía y liberar, de paso, a muchas de las naciones europeas y asiáticas engullidas por la maquinaria militar y racista de los hitlerianos, surgió a partir de ahí el campo socialista y el mundo tuvo un contrapeso a la hegemonía mundial capitalista, que favoreció el auge de la social democracia europea y el rompimiento final del sistema colonial en naciones de Africa, Asia y América Latina. .

Inicio de la era nuclear

El 2 de agosto de 1939, Albert Einstein informó a Franklin D. Roosevelt la posibilidad de construir "bombas atómicas", los trabajos que se realizaban para ello en la Alemania nazi y solicitó acelerar esas investigaciones. El presupuesto no se asignó hasta diciembre de 1941, un día antes del ataque japonés a Pearl Harbor. En diciembre de 1942, EE.UU. logró la reacción en cadena controlada y el 16 de julio de 1945, a las 05.30 horas a.m. en Alamogordo, Nuevo México, la primera explosión nuclear controlada. El 6 de agosto de 1945, a las 08.16 horas a.m. una explosión horrible borró de las faz de la Tierra a la ciudad de Hiroshima y más de 80 000 personas murieron instantáneamente; tres días después ocurre lo mismo en Nagasaki. El mundo había cambiado para siempre, el chantaje nuclear y la guerra fría habían surgido.

La Organización de Naciones Unidas

Mantener la paz y la seguridad internacionales, fomentar entre las naciones las relaciones de amistad, realizar la cooperación internacional en la solución de los problemas de carácter económico, social, cultural o humanitario y en el desarrollo del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales. Servir de centro a los esfuerzos de las naciones por alcanzar estos propósitos fueron las funciones otorgadas a la ONU, bajo los principios recogidos en la Carta de las Naciones Unidas, aprobada y ratificada originalmente por 50 estados en la primavera de 1945. No cabe duda de que la ONU ha sido un instrumento vital e imprescindible, luego de la devastadora Segunda Guerra Mundial. Pero tras sus nobles principios originarios, y su propia bandera, también se han escudado quienes la han utilizado como instrumento de su voracidad imperialista. El mundo de hoy no es el mismo que existia cuando se fundaron las Naciones Unidas. Al organismo mundial pertenecen cerca de 200 países, en su mayoría del Tercer Mundo. El reclamo de la democratización de sus instituciones, en particular del Consejo de Seguridad, y del fortalecimiento de su papel para promover el desarrollo y la paz, bajo la máxima de respetar la igualdad soberana de sus miembros, tienen en este fin de siglo renovada vigencia.

La Revolución China

Partiendo del seno de uno de los países más extensos y poblados de la Tierra, la Revolución China -triunfante en 1949- fue la consecuencia de una larga marcha cuajada de triunfos y reveses dirigida por el Partido Comunista y apoyada por todas las fuerzas patrióticas y democráticas de aquella nación secularmente sumida en la explotación, el saqueo y la humillación. La Revolución China fue la confirmación en los hechos de las verdades universales del marxismo-leninismo aplicadas a las condiciones concretas de aquella realidad, a sus necesidades y características. La China socialista de hoy, fruto de la revolución, es una potencia mundial cuyo desarrollo acelerado y exitoso es orgullo de su pueblo y admiración de todos.

Guerra de Corea

Estados Unidos sufrió en Corea su primera derrota militar en la historia, cuando se vio obligado a firmar el armisticio del 27 de julio de 1953, tres años después de haber protagonizado y arrastrado a sus aliados, bajo la égida de la ONU, a una devastadora guerra de agresión para destruir a la joven y socialista República Popular Democrática de Corea. EE.UU. había incumplido el acuerdo de finalizar su ocupación del sur de la península, que mantenía desde la derrota de los colonialistas japoneses en la Segunda Guerra Mundial. Bajo la dirección del mariscal Kim Il Sung y nucleado en torno al Partido del Trabajo de Corea, el hermano pueblo de la península, no obstante sufrir cuantiosas pérdidas, logró conservar el Norte del país y continuar luchando por la reunificación de su Patria, pese a los obstáculos y la presencia masiva de tropas norteamericanas en el territorio del Sur.

La Revolución Cubana

No podría escribirse la historia de América en este siglo que concluye sin un antes y un después, y el acontecimiento que marca esa línea divisoria es, sin lugar a duda, el triunfo de la Revolución Cubana, dirigida por Fidel Castro, el 1ro. de Enero de 1959. Las radicales y profundas transformaciones económicas y sociales emergidas como consecuencia del hecho revolucionario, las firmes posiciones de principio en defensa de la soberanía nacional y la decisión de darse un destino propio e independiente por voluntad de su pueblo, han hecho converger sobre la pequeña isla del Caribe la atención del mundo entero y le han conferido a cuanto aquí ocurre una repercusión e influencia internacionales. Al transitar victoriosa por la segunda mitad de la centuria -sobreponiéndose con abnegación y heroísmo a obstáculos, conjuras y agresiones de todo tipo- la Revolución Cubana avanza con inteligencia y valor y se proyecta decididamente hacia el futuro, con un pueblo unido y poseedor de ideas y conocimientos que desarrollan incesantemente para ocupar dignamente un puesto destacado en un mundo cada vez más complejo y contradictorio.

Descolonización de Africa y Asia

Este siglo fue el de la liquidación total del colonialismo en Africa y Asia, hecho que representa una victoria de los pueblos sobre el imperialismo, representado fundamentalmente por seis grandes potencias: Inglaterra, Bélgica, Holanda, Francia, Portugal y Alemania que controlaban en 1914 el 70% de la Tierra, con casi el 70% de la población del mundo. Todo el continente africano estaba repartido, salvo Etiopía y Liberia. Después de la Primera Guerra Mundial quedaron eliminadas como potencias colonialistas Alemania, que pierde su imperio africano: cuatro colonias y posesiones de Oceanía, y Rusia, que se convierte después de la Gran Revolución de Octubre en el primer país socialista, liberándose el imperio colonial zarista, que se integra a la Unión Soviética como repúblicas autónomas. La victoria de la Unión Soviética sobre el fascismo y la escisión del mundo en dos sistemas sociales diferentes aceleró la lucha de liberación de los pueblos colonizados. En el período comprendido entre 1945 y 1975 el mapa político y económico del sistema colonial se hundió, primero por Asia: Siria India, Birmania, Paquistán, Viet Nam, mientras en Africa, apenas disipado el humo de la guerra se presentaron los primeros síntomas de la desintegración, que comenzó por Libia, Sudán, Ghana y Guinea, hasta que en 1960 se produjo la gran catástrofe colonial con la independencia de 16 territorios, que culminó con la de las colonias portuguesas, en 1974. El proceso de descolonización era la culminación de un rosario de esfuerzos y luchas de los colonizados en un mundo donde, evidentemente, una nueva correlación de fuerzas favorecía los movimientos de liberación de los pueblos.

La conquista del espacio

Surge en la imaginación de hombres como Cirano de Bergerac en 1649 y Julio Verne, en 1865, y se realizó en el siglo XX. En octubre de 1957, la Unión Soviética puso en órbita el primer satélite artificial de la Tierra; un mes más tarde, el segundo satélite lleva a bordo a la perrita Laika; la mejor amiga del hombre permitió las evidencias de que los humanos podrían adaptarse al espacio; en septiembre de 1959, el primer descenso suave sobre |la Luna y en febrero de 1961 sale hacia Venus la primera nave espacial. El 12 de abril de 1961, Yuri Gagarin observa por primera vez la Tierra desde el espacio cósmico y completa una vuelta alrededor de ella. Después, la conquista del cosmos se aceleró y pasó por el primer alunizaje de dos astronautas norteamericanos sobre la Luna, su exploración automática con el Lunajod, el envío de naves hacia otros planetas, la permanencia prolongada de varios cosmonautas en el espacio, el desarrollo de transbordadores capaces de cumplir misiones en el espacio y aterrizar nuevamente, y hasta la construcción y empleo actual de la Estación Espacial Internacional, con una tripulación internacional.

La Crisis de octubre

La Crisis de Octubre o la Crisis de los Misiles como también se le conoce ha sido, sin duda, uno de los acontecimientos más trascendentales del Siglo XX y cuando se hable de ella o quien lo haga no podrá obviar nunca, desde cualquier posición política o ideológica, el relevante y responsable papel jugado por la Revolución Cubana y Fidel durante aquellos días, calificados por el Che de "luminosos y tristes". Aquel 22 de octubre de 1962 cuando Fidel Castro decreta a las 17:35 horas la "Alarma de Combate" para todo el país, lo hizo en defensa, principalmente, del principio de soberanía que asiste a todo Estado independiente. Ese mismo día, horas más tarde, el presidente John Kennedy decretó el bloqueo naval contra Cuba. Lo que llevó a aquellos dramáticos trece días no fue sino la impotente y prepotente reacción del Imperio, que no pudo recuperarse nunca del fracaso de Playa Girón y, utilizó infructuosamente desde abril de 1961 todas sus armas , incluyendo la posibilidad de la agresión directa para lo cual se preparó y dispuso. Fue la dirección soviética quien solicitó la instalación en Cuba de misiles nucleares, los que fueron aceptados por la Revolución Cubana, como un elemento que fortalecía el campo socialista y ayudaba, de alguna forma, a mejorar la llamada correlación de fuerzas. Mientras Cuba se convirtió en una gran trinchera, las superpotencias involucradas se pusieron de acuerdo tras bambalinas y desoyeron el programa independiente de cinco puntos presentados por el Gobierno Revolucionario cubano y que se resumía en el respeto a la soberanía, el fin de las agresiones y el bloqueo, y la devolución de la base naval de Guantánamo, reclamos que siguen sin cumplirse.

La Guerra de Viet Nam

Cuando el último helicóptero despegaba del techo de la embajada de Estados Unidos y las fuerzas de liberación vietnamitas tomaban el último reducto enemigo en Saigón, se estaba ofreciendo al mundo uno de los hechos más trascendentales de esta centuria: el colofón de la gesta de un pueblo que durante este siglo derrotó sucesivamente al colonialismo, al neocolonialismo y al imperialismo. Guiados por el pensamiento de Ho Chi Minh, el pueblo vietnamita necesitó casi tres cuartas partes del siglo para librarse de las ocupaciones francesa y norteamericana y los 25 años restantes para reponerse de las secuelas de una de las guerras más cruentas de la historia, la agresión brutal masiva de Estados Unidos, que generó la repulsa y solidaridad internacional e incluso de la inmensa mayoría del pueblo norteamericano, cuyos jóvenes, en número creciente, se negaron a servir de carne de cañón e instrumento asesino de la injusticia. Casi 4 millones de vietnamitas víctimas de la agresión norteamericana abrieron el camino para la independencia y reunificación de su Patria y hoy ese hermano pueblo labora ingentemente para alcanzar el objetivo de construir un Estado socialista moderno y culto.

Fin del Apartheid e Independencia de Namibia

La batalla de Cuito Cuanavale marcó decisivamente la historia africana. En la margen delantera del río los internacionalistas cubanos y combatientes angolanos afincaron la primera línea de fuego. Allí se estrelló, con furia inocultable, el ataque de los racistas sudafricanos. Aquella heroica gesta, reconocida por todo el continente negro, hizo morder el polvo de la derrota a la arrogancia del apartheid y abrió las puertas a la independencia de Namibia, saldada con otra batalla, la de Calueque, junto a los patriotas de la SWAPO. "Los Mig-21 nos partieron el corazón", escribió un anónimo soldado sudafricano en mayo de 1988. Para el ya desaparecido líder del ANC, Oliver Tambo, la batalla de Cuito Cuanavale fue el Waterloo del apartheid. Aquella heroica gesta hizo morder el polvo de la derrota a la arrogancia racista y abrió las puertas a la independencia de Namibia. A principios de 1990, después de 26 años de encarcelamiento, Nelson Mandela salía de prisión. Su liberación anunciaba el final del sistema de segregación racial en Sudáfrica, por el que millones de negros fueron marginados y masacrados durante décadas por la minoría blanca. Mandela, símbolo de la resistencia del ANC, del Partido Comunista Sudafricano y de otras organizaciones, sería luego el primer Presidente negro en la historia del país y bajo su administración continuaría el desmantelamiento de aquella política inhumana que recibió el apoyo abierto y encubierto de Occidente, en particular de Estados Unidos.

Derrumbe del socialismo europeo y desintegración de la Unión Soviética

Con la llegada de la última década del Siglo, el mundo se encontró con dos hechos que conmovieron a la humanidad: el derrumbe del campo socialista europeo y la desintegración de la Unión Soviética. El abandono del socialismo en los antiguos estados del Este de Europa ocurrió cuando la autodestrucción del sistema se impuso a la necesaria rectificación de errores; cuando la llamada "perestroika" devino utilización oportunista y en traición a principios que se levantaron durante décadas; cuando se prefirió entregar el poder para que se instaurara otro sistema, en vez de corregir el rumbo en bien del presente y el futuro. El papel de las fuerzas externas, sobre todo de Estados Unidos y sus agentes, en este proceso de destrucción socialista, estuvo y está muy presente. Con la caída del socialismo europeo, llegaron males aún sin superar una década después. Llegaron las mafias, las drogas, la extracción de dinero y capitales bancos y países occidentales. Llegó la privatización y con ella el desempleo, la caída del nivel de vida, las diferencias entre los nuevos ricos y los cada vez más pobres. En el caso de la desintegración de la URSS, los nuevos estados se enfrentan a estas y otras dificultades, en algunos casos más traumáticas, como las guerras y el terrorismo. La actual dirección rusa se ha propuesto y avanza por el camino difícil de revertir la situación económica y social cuyo saldo negativo resultó evidente en los primeros años de cambio político. Ahora, se trata de devolver a Rusia su verdadero papel de vanguardia a nivel nacional e internacional, lo que pudiera significar un cambio en la actual correlación de fuerza mundial, donde el hegemonismo y la unipolaridad norteamericana se han impuesto.

De las guerras árabe-israelíes a la Intifada

La Intifada de hoy en los territorios de Gaza y Cisjordania. La ocupación israelí por años de las Alturas del Golán sirio y de la parte sur de Líbano, esta última devuelta hace apenas dos meses. Los fracasos reiterados de los planes de paz para la región. El incumplimiento de Israel de todas las resoluciones de la ONU proclamadas desde 1948 hasta hoy. Estos hechos caracterizan los 52 años desde que se proclamó el Estado de Israel y con ello, el componente étnico-religioso en aquellas tierras fue subvertido para dar paso a las guerras, las agresiones y las ocupaciones de nuevos territorios por el naciente Estado judío. Así se iniciaron las llamadas guerras árabe-israelíes, a partir del injusto reparto de las tierras donde siempre habían vivido los palestinos. Con el retiro de las tropas de la entonces metrópoli británica se produjo la primera guerra, cuyo final fue la ocupación por Israel de nuevos territorios que no figuraban en el plan de la ONU. En el norte ocupó Galilea y Nazaret; en el centro se apoderó de Jerusalén oeste, y al sur de una franja del Sinaí. Cuando en la última década del siglo se tomaron nuevos acuerdos de paz entre palestinos e israelíes en Oslo, ya Israel se había apoderado ilegalmente del 93 por ciento de las tierras palestinas. En todo este proceso, y en la actualidad, los gobiernos de Estados Unidos, en su condición de juez y parte, han brindado todo tipo de apoyo a Israel. Además de dar ayuda militar por más de 3 000 millones de dólares al año, facilitarle la más moderna tecnología de guerra y apuntalarlo económicamente, Estados Unidos no permite con su veto en el Consejo de Seguridad, que ninguna iniciativa para que Israel cumpla las decisiones internacionales y se retire incondicionalmente de los territorios ocupados, haya podido tener éxito.