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E C O L O G Í A 

28 de agosto del 2003

La guerra tóxica contra las drogas

Herbicida GM asociado con poderoso hongo

Jeremy Bigwood
CounterPunch, 23 de agosto de 2003´
Traducido para Rebelión por Germán Leyens

Cunde la alarma entre científicos por la relación entre la aplicación de un herbicida común a las cosechas de alimentos y la resultante proliferación de hongos en la cosecha. Se señala que el popular producto de Monsanto Roundup, que contiene un producto químico llamado glifosato aumenta el tamaño de las colonias del hongo Fusarium, un género de mohos a menudo muy tóxicos que ocurren naturalmente en los suelos naturales y que invaden ocasionalmente los cultivos, pero que generalmente es controlado por otros microbios. Si esas afirmaciones corresponden a la realidad, no sólo cuestionan el principal herbicida utilizado en el mundo, sino que también ponen en peligro la aceptación mundial de la línea bandera de los cultivos genéticamente modificados de Monsanto "Roundup Ready".

"Parece que el trigo tratado con glifosato sufre niveles más elevados de una enfermedad tóxica de hongos conocida como Fusarium head blight que los campos de trigo a los que no se ha aplicado glifosato" dijo la científica Myriam Fernández del Semiarid Prairie Agricultural Research Centre en Swift Current, Saskatchewan, en una reciente entrevista.

Fernández agregó: "Aún no hemos terminado con el análisis de cuatro años de datos o escrito el estudio". Aunque la investigación de Fernández recientemente llegó a los titulares en todo Canadá, no fue la primera en discutir la relación entre las fórmulas de herbicidas que contienen glifosato y el refuerzo de hongos potencialmente tóxicos, pero fue la primera en informar sobre la posibilidad de daños potencialmente tóxicos a las cosechas, causados en el trigo y en la cebada, dos de los cultivos más importantes de Canadá.

Según el doctor Harvey Glick, jefe de Asuntos Científicos de Monsanto, que mantiene su actitud crítica: "Parece ser que la Dra. Fernández hizo un estudio sobre el terreno basado en los niveles de Fusarium y luego sobre los factores que podrían estar relacionados. Así que, por lo que veo, no fue de causas y efectos. Es sólo que vieron que en su área de estudio que algunos campos tenían niveles más elevados de Fusarium, por la razón que sea, y luego consideraron una lista de factores que podrían tener que ver y que uno de ellos fue que en esos campos se utilizó Roundup el año anterior.

Puede ser así, pero, durante las últimas dos décadas, varios científicos de Nueva Zelanda a África han notado e investigado la relación entre el glifosato y Fusarium a través de experimentos en pequeña escala en la relativa oscuridad de sus laboratorios y que han informado sobre los resultados de su trabajo a través del mundo oculto de las publicaciones académicas. El resultado de todo este trabajo, es "sólo menos de 50 trabajos científicos", dice el doctor Robert Kremer, un especialista en suelos de la Universidad de Missouri. Este conjunto de trabajos muestra un aumento en Fusarium u otros microbios después de la aplicación de glifosato.

El Dr. Glick de Monsanto no está de acuerdo: "Roundup tiene más de 30 años y los científicos han estado estudiando todos los aspectos de su uso por lo menos durante ese período. Así que existe una tremenda cantidad de información. Y por eso existe un nivel tan elevado de confianza en que el uso de Roundup, basado en todo este trabajo previo, no tiene ningún impacto negativo en los microbios del suelo... Y gran parte de ese material ha sido publicado".

La continua investigación del Dr. Kremer trata del efecto de la relación entre el glifosato y Fusarium sobre la soya, y también sobre la soya "Roundup Ready". Monsanto ha estado produciendo una serie de semillas genéticamente modificadas "Roundup Ready " para varios cultivos incluyendo algodón, soya, trigo y maíz, para ser utilizadas exclusivamente con su exitoso herbicida de glifosato, Roundup. Los cultivos " Roundup Ready" no son afectados por el herbicida Roundup, que destruirá todas las plantas competidoras en el mismo terreno como ser las malezas. Como son genéticamente modificados, no han sido fácilmente aceptados en numerosos países fuera de EE.UU., y están prohibidos en Canadá y Europa.

El Dr. Kremer estableció en sus experimentos con soya "Roundup Ready" que "el glifosato parece estimular el Fusarium en el área de las raíces de las plantas", en tal grado que considera que el aumento de los niveles de Fusarium es "el modo secundario de acción del glifosato" Aunque encontró colonias de Fusarium en las raíces de sus plantas, que podrían reducir potencialmente la cosecha, no las encontró en la soya cosechada. A pesar de ello, expresó su preocupación por las consecuencias de esa acumulación de Fusarium en el suelo.

El Dr. Kremer también señaló: "No vimos el refuerzo del Fusarium cuando se utilizaron otros herbicidas". Sin embargo, en el caso de cultivos de "Roundup Ready", Roundup tiene que ser utilizado exclusivamente como herbicida, o en combinación con otros productos químicos. La utilización exclusiva de otros herbicidas constituiría una violación de contrato.

Por lo tanto, si Roundup aumenta los niveles de Fusarium, los cultivos de " Roundup Ready" que utilizan Roundup como herbicida, podrían convertirse en desastres potenciales, aumentando los niveles de Fusarium en el suelo a niveles tan críticos que podría producir una epidemia y transmitirse de un campo a otro en un área considerable.

En un reciente artículo titulado "Algodón GM culpado por la enfermedad", Farm Weekly , una publicación australiana, predijo que "hasta un 90 por ciento de la zona algodonera podría ser inundada en la próxima década por Fusarium, el patógeno marchitador transmitido por el suelo" debido al algodón "Roundup Ready" (Algodón RR).

La contaminación de cereales por Fusarium, tales come el Fusarium Head Blight (FHB) en el trigo y la cebada que la Dra. Fernández está estudiando en Saskatchewan ha causado serias pérdidas de cultivos. Aproximadamente un quinto de la cosecha de trigo en Europa es perdido cada año en Europa por el FHB, y en Michigan, se estimó que entre un 30 y un 40% de los cultivos fueron destruidos durante 2002 por la plaga. Cuando el moho pasa sin ser detectado a la cadena alimenticia, las epidemias de Fusarium pueden tener efectos aún peores: una epidemia de Fusarium en cereales fue considerada responsable por miles de muertes en Rusia durante los años 40 y más recientemente en 2001, causó una serie de defectos mortales al nacer entre mexicano-estadounidenses consumidores de tortillas en Brownsville, Texas.

Cuando es cultivado en platos Petri, Fusarium puede mostrar diversos colores, que varían a menudo de color naranja a salmón, y tiene diferente apariencia en diferentes cereales y en diferentes etapas de su ciclo de vida. En el trigo y en el centeno puede aparecer con un color blanco terroso; en el centeno como un óxido negro y en la avena puede verse cerca de negro o de un color naranja rojizo. Pequeñas cantidades de contaminación de granos son invisibles al ojo humano, y hay que realizar tests químicos para detectarla. Ya que esos tests son pagados por el agricultor, hay pequeñas cantidades que llegan continuamente a los productos alimenticios comerciales. A niveles más elevados puede convertirse en un problema serio.

El hongo Fusarium puede producir una serie de toxinas que no son destruidas en el proceso de cocción, tales como vomitoxina que, como su nombre sugiere, causa generalmente vómitos y no la muerte, y compuestos más letales que incluyen la fumonisina, que puede causar cáncer y defectos al nacer y el muy mortífero agente de guerra química, la fusariotoxina, llamada más a menudo toxina T2.

Durante 2000, el Congreso de EE.UU. planeó la utilización del hongo Fusarium como un agente de control biológico para destruir cultivos de coca en Colombia y otro hongo para destruir adormideras en Afganistán, pero esos planes fueron rechazados por el presidente Clinton que estaba preocupado de que el uso unilateral de un agente biológico sería percibido por el resto del mundo como guerra biológica. Las naciones andinas, incluyendo Colombia, donde iba a ser utilizado en la guerra de la droga contra los cultivos de coca prohibieron su uso en toda la región. Sanho Tree, director del Instituto de Estudios de Política del Proyecto de Política de la Droga comentó sobre el uso de un producto químico que produce un microorganismo prohibido: "EE.UU. ha suministrado decenas de miles de galones de Roundup al gobierno colombiano para su uso en la fumigación aérea de cultivos de coca. Hemos estado utilizando una flota de aviones de fumigación para lanzar cantidades sin precedentes de glifosato sobre cientos de miles de acres en uno de los ecosistemas más delicados y biodiversos del mundo. Este fútil esfuerzo ha hecho poco por reducir la oferta de cocaína en nuestras calles, pero ahora vemos que un posible efecto secundario de esta campaña podría ser el comienzo de una epidemia de Fusarium en la cuenca del Amazonas. La guerra de la droga ha tratado en vano que la cocaína no llegue a las narices de la gente, pero podría, en su lugar, abrasar los pulmones de la tierra".

Por el vínculo entre el glifosato y el Fusarium, la Unión Nacional de Agricultores de Canadá ya se está oponiendo a la introducción del trigo "Roundup Ready" genéticamente modificado, y este tema no muestra indicios de desaparecer. Sólo el tiempo dirá si Monsanto podrá "arreglar" los problemas de los cultivos de"Roundup Ready" con más ingeniería genética -esta vez para controlar el Fusarium- o si su principal herbicida y su línea bandera de cultivos de "Roundup Ready" serán rechazados por los agricultores de nuestros días.

Jeremy Bigwood es un escritor e investigador independiente especializado en América Latina. Una versión más breve de este artículo fue publicada por IPS.

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