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E C O L O G Í A 

9 de octubre del 2003

Iberdrola ni es "verde" ni juega limpio


Ecologistas en Acción

La campaña de publicidad de la compañía Iberdrola, en la que se asocia consumo de electricidad con mejora del medio ambiente para promocionar su sección de renovables, ha levantado las iras de Ecologistas en Acción tanto por su irresponsable fomento del consumo eléctrico como por el descarado 'lavado verde' de una compañía muy contaminante.

Iberdrola es la segunda compañía eléctrica del Estado, superada sólo por Endesa. De las grandes empresas del sector es la que ha invertido más en la generación de electricidad con fuentes renovables, concretamente con eólica y minihidráulica. Sin embargo estas instalaciones son una parte muy pequeña de su parque de generación. Durante el 2002, según datos de la propia empresa, la generación con renovables no llegó al 4% de la producción total. La mayor parte de la energía vendida bajo la "marca" Iberdrola es de origen nuclear, concretamente el 46% en 2002, y el resto se debe a carbón y fuel (28%), grandes pantanos hidráulicos (18%), cogeneración y centrales de gas en ciclo combinado. Para Ecologistas en Acción la publicidad que hace la compañía a cuenta de esa pequeña parte de generación de bajo impacto ambiental es un auténtico engaño al consumidor, que puede deducir sin más que, si su suministrador es Iberdrola, la electricidad que utilice no creará problemas ambientales.

Pero la realidad está muy lejos de los mensajes publicitarios. La acumulación de residuos radiactivos de alta actividad directamente adjudicables a la participación de Iberdrola en la operación de centrales nucleares llegó, en el 2002, a las 1.294 toneladas. Unos residuos de los que la compañía no se hará cargo, sino que somos todos los ciudadanos los que pagamos y pagaremos por su gestión. Permanecerán radiactivos durante miles de años y no se sabe todavía dónde almacenarlos para evitar su contacto con la biosfera en semejante escala de tiempo. Hay que sumar a esto la producción de residuos radiactivos de media y baja actividad que se guardan en El Cabril (Córdoba) en una instalación propiedad del Estado. Ecologistas en Acción estima que en 2002 las actividades nucleares de Iberdrola enviaron a El Cabril 568 m3 de estos residuos, residuos que permanecerán radiactivos durante centenares de años.

Sus centrales de carbón y fuel emitieron el pasado año a la atmósfera 43.606 toneladas de óxidos de nitrógeno y 84.449 toneladas de dióxido de azufre. Estas sustancias provocan problemas en el sistema respiratorio, disminuyen la resistencia a las infecciones, aceleran el envejecimiento de los pulmones y facilitan el desarrollo de enfermedades crónicas. Son también el origen de las lluvias ácidas, que producen graves daños sobre los ecosistemas. Los óxidos de nitrógeno son precursores de la formación de ozono troposférico que a su vez es un potente contaminante que alcanza concentraciones muy altas en periodos veraniegos. España ha superado en el año 2002 los límites legales de emisiones de óxidos de nitrógeno por grandes instalaciones de combustión anteriores a 1987 (principalmente centrales térmicas y refinerías). Estos límites están definidos en la directiva comunitaria 88/609/CEE y fueron traspuestos a la legislación nacional por el R.D. 646/1991. Ambas normas tienen como finalidad mejorar la calidad del aire, prevenir las lluvias ácidas y la contaminación transfronteriza. E Iberdrola es responsable de más de un 15% de esas emisiones.

La compañía se enorgullece de la alta proporción de su generación eléctrica que no provoca emisiones de CO2, aún así sus emisiones superaron el pasado año los 13 millones y medio de toneladas.

El futuro que perfila Iberdrola también ahoga el verde con los combustibles fósiles porque, según anuncia en su Plan Estratégico 2002-2006, ampliarán sus instalaciones renovables (minicentrales hidroeléctricas y eólica) hasta los 3.830 Mw y las centrales de gas en ciclo combinado hasta los 6.536 Mw, de las que 2.536 Mw se construirán en Brasil y México. Los ciclos combinados de gas producen menos emisiones que las centrales de carbón y fuel, pero no son "energía limpia". Se puede estimar fácilmente que a lo largo de un año, operando el 70% del tiempo, emitirán 14 millones y medio de toneladas de CO2 y 12.500 toneladas de óxidos de nitrógeno.

En definitiva, para Ecologistas en Acción las energías renovables forman una pequeña parte del negocio de Iberdrola pero sigue siendo un negocio de gran impacto medioambiental, y no se prevé que se produzca una reducción sustancial en el futuro.

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