19 de enero de 2000

Comer o Ser Comido

Nieves y Miro Fuenzalida.
La Rosa Blanca

Elias Caneti, hace ya algunos años atras, remarcó que cada uno de nosotros es ..."un rey en medio de un campo de cadáveres" ...Si solamente reflexionamos por un momento en el número de criaturas que cada uno de nosotros ha consumido en el lapso de una vida para asegurar nuestra existencia, el significado de la frase de Caneti, inmediatamente adquiere una importancia, cuyas dimensiones nunca antes habiamos considerado.

El acto de consumir el mundo se caracteriza por una tension de amor y pérdida, de vida y muerte. Es por eso que el ejercicio de poder sobre la Naturaleza nos llena de exitamiento y pasión, por un lado, y repulsion y disgusto, por otro.

Las normas y regulaciones, compensaciones y dispensaciones que una cultura es- tablece para ..."consumir la Naturaleza" ...producen y reflejan su visión del mundo. Se ha dicho que ..."la historia del hombre es solo inteligible en el con- texto de la historia del alimento" ...Y nunca esto ha sido más evidente que en la cultura del vacuno, con sus rituales y prácticas, que han sido y continuan siendo inmensamente pervasivas, afectando y moldeando cuestiones de diferencia- ción de clase, de identidad nacional, de política colonial e imperialista, de teorías raciales y dicriminación femenina y masculina ...Y hasta el dia de hoy, más que nunca, el complejo industrial de la carne, continua influyendo la psicología, el estilo de vida y valores a través del mundo, transformándolo en una fuerza cultural formidable en los asuntos humanos. Es por esta razón que su cuestionamiemto es válido y el caso en favor del vegetarianismo no es banal, sino que muy por el contrario, tiene ramificaciones políticas y emancipatorias importantes.

Como alguien dijo ..."después de todo tenemos que comer" ...Cierto. Y sin embar- go, ésta que es una necesidad fundamental, sin cuya satisfacción la vida no es posible, le es negada a un inmenso número de seres humanos. De acuerdo con UNICEF y la Organizacion Mundial de la Salud, el 10 % de la población mundial no tiene suficiente para comer. 550 millones de seres humanos sufren la falta crónica de alimentos. Otro 10 % vive al borde del hambre. De 40 a 60 millones de personas mueren de hambre y mal nutrición y cientos de millones viven en condiciones miserables. El hecho es trágico y no porque no haya suficiente alimento en el mundo, a lo menos en estos momentos, sino a factores políticos que afectan su producción y distribución.

Hambruna infantil en Sudán Hoy en dia, existe más de un billon de vacas que pastan en un cuarto de la superficie del planeta. Tierra arable que podría ser puesta al servicio de una variada producción agricola. Para comprender la gravedad del problema considera- mos los siguientes hechos. Para producir una libra de carne se requieren 16 libras de grano. 16 libras de cereal contienen 20 veces más calorías, 8 veces más proteinas, una gran cantidad de fibras y ausencia de grasa, comparado con una libra de carne. La mayor parte de las cualidades nutritivas del cereal se pierden cuando el ganado lo ingiere y procesa. Sólo el 11 % reproduce carne.

El 89 % se pierde en el proceso de conversión. Solamente en Estados Unidos, la cantidad de grano y cereal que se pierde por año, en este proceso de conversion, equiva- le a una taza por día; cada día, para cada ser humano que habita este planeta.

En America Latina hay 9 vacas por cada 10 personas. En Argentina, Brasil, Para- guay y Uruguay las cabezas de ganado exceden la población humana.

En Estados Unidos hay 100 millones de vacas, lo que equivale a una vaca por cada 2.5 norteamericanos. Y en Australia, el número excede en 40 % al de la población humana.

200 millones de individuos participan en la industria de la carne, lo que la convierte en un gran negocio. Y gran negocio es, cuyo control radica en corpo- raciones internacionales en manos mayormente de intereses norteamericanos y eu- ropeos. La nueva forma de la explotación neo-colonial, cuyo interés es el de la mantención y extención de la cultura carnívora- y que hoy en día ya alcanza a los países asiáticos- tiene consecuencias enormes y de largo alcance. El intento de crear un solo mercado mundial para la carne contiene poderosas repercu- siones políticas para las naciones en desarrollo, especialmente en Latinoameri- ca, en donde los pobres, que constituyen su mayoría, se transforman nuevamente en sus víctimas. Más y más tierras cultivables se convierten en áreas de pasto- reo con el consecuente desplazamiento masivo de campesinos, de la tierra que tradicionalmente les sirviera de sustento.

La cuestión de privilegio y poder, de expropiación y explotación en el mundo mo- derno, se reduce finalmente al recuento calórico de cada ser humano en este pla- neta. Más de tres cuartos de la dieta asiática se compone de granos. Un adul- to consume entre 300 a 400 libras de granos al año. Un norteamericano medio, por contraste consume sobre una tonelada (2000 libras) cada año, 80 por ciento de ella, en forma de carne. Actualmente 2 de cada 3 personas en el mundo consumen primariamente una dieta vegetariana. Con un tercio de la producción granera dirigida a la industria de la carne, por un lado, y con un aumento del 20 % de la población mundial, en la próxima década, por otro lado, las posibilidades de una masiva crisis de alimentos, no es irreal.

Uno de los aspectos más fundamentales en la producción de carne es la necesidad de tierras cuya consecuencia es la continua y progresiva deforestación y deser- tificación de nuestro planeta. En Estados Unidos 260 millones de acres son perdidos en beneficio del complejo industrial de la carne. Un 25 % de la foresta de América Central. Solamente en Costa Rica la deforestacion alcanza al 80 %. En México 37 millones de acres sacrificado por la producción vacuna. Por cada hamburguesa consumida, el precio ecológico es la deforestación de 6 yardas cuadradas. La continuación, a largo plazo, de este rápido y continuo proceso de deforesta- ción es la erosión y la pérdida y destrucción total de miles de otras especies.

Laboriosamente la Naturaleza había venido tejiendo la rica variedad biológica.

De mascada a mascada la hamburguesa se devora. Y de mascada a mascada, en pocos minutos, destruimos lo que había tomado millones de años en adquirir su ser. En este proceso 40 especies se extinguen al dia.

La vida en el planeta es posible porque cierta cantidad de calor es atrapada por los gases en las capas de ozono, permitiendo a la tierra el desarrollo de la materia orgánica y con ello, la vida. Pero cuando gases animales, son reflejados de vuelta a la superficie terraquea, empezamos a experimentar el efecto del aumento de la temperatura global y que si continua, sus resultados seran profundos y devastadores. Y su causa, probablemente primaria, es la deforestación y los productos digestivos de desecho del ganado mundial, que emiten una inmensa cantidad de methano, que alcanza entre 9 al 35 por ciento, del total emitido a la atmosfera. Aunque esto parezca poco, es sin embargo significante. Una pe- queña cantidad de methano refleja un gran incremento en la radiación infraroja que retorna a la superficie planetaria.

El mundo y todo lo que contiene esta aquí para mi satisfacción y placer. Esta es la premisa implícita de nuestro antropocentrismo limitante. Y hoy en dia, a lo largo del desarrollo tecnológico, su culminación pareciera ser el egocen- trismo inflado a proporciones cósmicas.

El moverse más allá de la cultura de la carne, no es sólo una cuestión de gusto culinario, sino que un acto político emancipador. Esto es el deseo de reconstituirnos y transcender nuestra consciencia fragmentada, originando una nueva sensibilidad basada en una consciencia transegoica, capaz de restablecer nuestros lazos vitales con la Madre Tierra.