21 de noviembre del 2002

La marea negra del Prestige puede afectar a decenas de miles de aves de 18 especies de todo el Atlántico y del Mediterráneo


Nereida Cuenca. SEO/BirdLife

Una de las siete Áreas Importantes para las Aves de la costa gallega está cubierta de petróleo, y otras tres se encuentran muy amenazadas. En esta época del año, migran por la costa gallega 18 especies distintas de aves procedentes del Atlántico y del Mediterráneo. En caso de temporal, se detienen allí, por su riqueza de alimento, hasta que amaina. SEO/BirdLife estima que miles de estas aves podrían estar afectadas por la marea negra en alta mar, aunque resulta difícil detectarlas desde la costa.

Las aves marinas presentes en la zona de la catástrofe poseen diversos orígenes: Costa atlántica europea de las Islas Británicas, Bretaña francesa y más al norte Groenlandia y Canadá Islas del Atlántico Sur (Malvinas, Tristán da Cunha) Mediterráneo Aves sedentarias que crían en Galicia y permanecen el resto del año allí.

Galicia alberga las últimas colonias de la población ibérica de Arao Común, subespecie prácticamente extinguida. Además, recibe araos británicos y franceses durante la invernada y la migración, junto con decenas de miles de otras aves marinas, como pardelas, petreles, alcatraces, págalos, charranes, gaviotas y cormoranes, que se acercan a estas aguas por su enorme riqueza. En esta época se censan habitualmente miles de alcatraces en paso cada día. Todas estas aves se encuentran ahora en la zona de la catástrofe y los últimos datos apuntan a que pueden ser miles las aves muertas por causa del petróleo.

Efectos del petróleo sobre las aves

Las aves son muy sensibles en esta época a vertidos de petróleo, ya que se congregan en las mejores zonas, como la del Banco Gallego y la costa atlántica de Galicia, si hay temporal. El petróleo destruye la impermeabilización de las plumas, lo que hace que el pájaro quede completamente empapado y sin protección al frío, lo que le lleva a su muerte por hipotermia. Por otro lado, las plumas mojadas dificultan enormemente el vuelo, ya que aumentan de peso, y la reducción de su flotabilidad les lleva a ahogarse. Además, muchas de las aves ingieren petróleo al tratar de limpiarse el plumaje, y quedan intoxicadas.

Urgentes medidas legislativas

Desgraciadamente, la mayoría de las aves rescatadas con vida y llevadas a los centros de recuperación no sobreviven debido a los daños críticos que han sufrido. Las poblaciones de aves afectadas pueden tardar muchos años en recuperarse. El impacto económico sobre el sector pesquero y turístico es enorme. Resulta necesario trabajar, pues, para evitar estas catástrofes, lo que podría lograrse con una adecuada legislación sobre el tráfico marítico.

Además, SEO/BirdLife exige la puesta en marcha de una Directiva Europea sobre responsabilidad ambiental que asegure la cobertura económica de las labores de limpieza de las áreas afectadas por vertidos contaminantes (como el caso de la mina de Aznalcóllar en Doñana o las mareas negras, como la generada por el Prestige ).

Consecuencias del desastre del petrolero Erika (costa de la Bretaña, Francia, 1999)

Se vertieron 10.000 toneladas de crudo, causando una gran marea negra en una de las zonas de nidificación de aves marinas más importantes de Europa. Murieron entre 120.000 y 300.000 aves, de las que se encontraron 44.000 ejemplares.

Los costes estimados generados por este desastre ecológico fueron de 108 millones de euros, de los cuales 23-30,5 millones se dedicaron a la limpieza de la costa y de las aves, 19 millones se achacan al sector pesquero y otros 30,5 millones al sector turístico.

Para más información: Carlota Viada (Responsable de Áreas Importantes para las Aves de SEO/BirdLife. Tel.: 629-448822