http://www.rebelion.org
E C O N O M Í A 

29 de abril del 2003

Hacia donde va la flexibilidad laboral en Chile

Patricio Malatrassi
ICAL

Hay un discurso hipócrita y formalista que pretende socavar lo que queda de la normativa laboral vigente y lo hace en función de una supuesta racionalidad. Es hipócrita porque apela a la idea de que desde la abolición de la esclavitud, las personas son dueñas de su capacidad de trabajo y del destino que le dan. Suponen naturalmente un mundo que mezcla la realidad con la no realidad en que se supone que las personas tienen la libertad de decidir cuánto destinar al ocio, "con todas sus variantes", y cuánto al trabajo. El único problema de este supuesto es que las personas no viven en el ideal mundo de la burguesía, sino en uno donde operan implacablemente las leyes económicas del capital. Es cosa de preguntarle a una joven que trabaja en los grandes Mall que opinaría un empresario de su decisión de destinar los días domingos al ocio. Así una vez embalados en el mundo de la fantasía los promotores de la libertad como bien abstracto muestran su preocupación visceral por los más jóvenes y los que están formando un hogar y educando hijos deseen trabajar más horas y tengan, incluso, más de una posición ocupacional (Cosa que ya hace mucho rato hacen por ejemplo los profesores que trotan desesperados de una jornada a otra y de escuela en escuela.) y así sigue este discurso hipócrita por las madres de familia que desearían jornadas más cortas que las que no lo son, por los jóvenes que desean trabajar y estudiar, por los discapacitados, por los más pobres que desean progresar y que están dispuestos a reducir sus horas de ocio, dedicando más al trabajo diario, semanal o anual.

Y ¿cuáles son las soluciones que ofrecen estos hipócritas preocupados para todos estos ejercicios liberales? Primero la flexibilidad de las jornadas y el levantamiento de las rigideces legales, que, según ellos, por definición, limitan su libertad y capacidad de maximizar sus ingresos, así como su bienestar personal y familiar; segundo la eliminación del salario mínimo legal, que al estar por encima del de equilibrio. Naturalmente este salario de equilibrio nos llevaría al pleno empleo.

Sin embargo la realidad es que alegar flexibilidad laboral como forma de resolver los problemas de salario, de empleo, de la extensión y distribución de la jornada de trabajo, tipos de contratos y la finalización de la relación laboral sirve de tapadera al verdadero problema que quieren abordar los empresarios : la eliminación de todas las formas de protección del trabajador y la liquidación del movimiento sindical.

Y esto es así porque uno puede dejar de preguntarse al analizar el Código Laboral por qué en todos estos años los empresarios, por ejemplo no han utilizado el artículo 37 que permite al Director del Trabajo, previo acuerdo distribuir la jornada de trabajo y descansos por 4 años renovables. O el artículo 40 (bis A) que permite pactar contratos de trabajo con jornada parcial, cuestión que implicaría darle trabajo a las madres de familia que desearían una jornada más corta, o el 40 bis C en que las partes podrán pactar alternativas de distribución de las jornadas laborales.

Si quieren contratar jóvenes sin experiencia y menores de 21 años el Artículo 78 (79 y 81) permite los contratos de aprendizaje hasta por dos años. Que estas remuneraciones sean inferiores al salario mínimo y libremente fijadas por las partes y libres de cualquier regulación determinada para el resto de los trabajadores en los contratos colectivos y fallos arbitrales.

Los trabajadores del agro podrán de acuerdo con el Artículo 89 efectuar labores que les encomienda el empleador, aún cuando no sean las determinadas en los respectivos contratos de trabajo. (Situación que también opera en la construcción, servicios, etc.) Para este sector incluso los salarios son flexibles, y hasta en un 50 % podrán estipularse en regalías. En cuanto a las situaciones de termino de contrato hay por lo menos 17 formas de poner fin a un contrato de trabajo.

Estos ejemplos demuestra que aquí lo que está en juego no es la flexibilidad ni la adaptabilidad. Aquí se trata de poner en libre ejercicio las leyes del mercado en un mundo real donde el desempleo en sectores de jóvenes del primer quintil ( los más pobres) llega al 40 % según las encuestas oficiales.

La flexibilidad laboral que es la posibilidad de hacer variables las condiciones de trabajo, que hoy es esgrimida por los empresarios como el medio ideal para resolver el problema y de los salarios y de las jornadas de trabajo está contemplada ampliamente en la legislación vigente. La amplitud de las variables que estos quieren definir bajo el concepto de flexibilidad sólo refleja el curso de sus intereses de clase. En estos términos han hecho sinónimos flexibilidad con desregulación que son dos conceptos diferentes. Se trata de desregular y precarizar los salarios se trata de desregular las jornadas laborales, se trata de desregular los despidos, etc., etc. En síntesis que no haya regulación y que los trabajadores atomizados aglomerados en distintos grupos y clases al margen de sus organizaciones sindicales tomen acuerdos al margen de estas.

Por último la experiencia internacional en estos temas muestra que en función de esta flexibilidad se extiende en ritmos de trabajo acelerado no sólo a 10 o 12 horas diarias, sino que incluso se trabaja en un segundo turno y, recientemente también en días domingos y festivos. Allí la situación de los salarios no corresponde ni al incremento en los días de trabajo, ni a las normas establecidas, ya que si bien las horas extras son remuneradas, no ocurre lo mismo con el pago extraordinario que implica trabajar en los días feriados. La tendencia es que estos se convierten en días de trabajo normal, mediante la variación de la jornada, a fin de que la empresa se ahorre el pago extra.

Otro elemento que hoy está regulado por el artículo 21 que estipula que el tiempo en que el trabajador que se encuentra a disposición del empleador sin realizar su labor, que no le sean imputables deberá recibir su remuneración completa. Ahora a través de la flexibilización de la jornada y de os salarios envían a "descanso" (ocio) a los trabajadores y disminuyendo el salario en porcentajes que varían de acuerdo a esta experiencia en porcentajes que van desde una disminución de un 25 % (Ford) hasta un 100 % (maquiladoras) es decir en otras palabras el salario puede reducirse a cero.

Estos son entonces los elementos que determinan la adaptabilidad laboral y los alcances no declarados de su concepción. Es un concepto ilimitado, cuyo único límite el aguante de los trabajadores y trabajadoras de cualquier condición que de acuerdo al concepto neoliberal son libres de determinar de acuerdo a sus preferencias cuánto destinan al ocio y cuánto al trabajo.

Envia esta noticia