| E C O N O M I A |
27 de abril de 2004 |
Resumen Latinoamericano
El prestigioso profesor brasileño José Luiz Moniz Bandeira, una de las
principales referencias académicas de la diplomacia de Itamaratí, dijo que
las negociaciones hacia el Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA)
que impulsa Estados Unidos van camino a "colapsar" ya que las condiciones
dispuestas por Washington son "inaceptables" para las economías del
Mercosur.
Su conferencia en la Sala Maggiollo de la Universidad de la República el
miércoles por la noche estuvo precedida por una emotiva evocación de lo que
fuera su arribo a esta ciudad "con lo puesto", huyendo de la dictadura que
se iniciaba en su país cuatro décadas atrás.
El Profesor Luiz Alberto Moniz Bandeira recordó que en esas fechas no tenía
ni siquiera abrigo para protegerse del frío y que debió alojarse en un
hotelucho de la zona de Carrasco, de los más baratos en 1964, puesto que
"nadie buscaba la playa" por aquel entonces. Uruguay y su Universidad
abrieron las puertas y acogieron a quien hoy es considerado uno de los
elefantes blancos en materia en geopolítica de Itamaratí (la cancillería
brasileña), la escuela de diplomacia más importante de América latina.
Por separado, pero junto a él, llegaban a Uruguay en aquel momento figuras
políticas del Brasil de la talla de un Leonel Brizola, líder del Partido
Democrático Trabalhista, que fuera gobierno en el estado de Rio de Janeiro y
uno de los dirigentes más revulsivos de la izquierda brasileña antes del
nacimiento del Partido de los Trabajadores entre otros varios que se sumaron
a la lucha social y a los cuadros académicos del país.
"Colapso" del ALCA
Moniz Bandeira dedicó buena parte de su disertación ante la representación
diplomática de su país, autoridades universitarias y estudiantes de
Relaciones Internacionales a criticar lo que asu juicio representa un
proyecto "inaceptable": el ALCA, cuyas negociaciones calificó como próximas
al "colapso".
A su juicio "las negociaciones del ALCA apuntan a un colapso total porque es
imposible de aceptar los que los americanos quieren imponer". Sintetizó esos
acuerdos como la apertura absoluta en materia de compras del Estado,
reglamentación de inversiones, patentes y servicios.
"Los mayores consumidores de bienes de capital, de la producciópn de la
industria pesada, son los gobiernos", dijo. "Si Brasil acepta el ALCA",
agregó, perderá la posibilidad de delinear una política industrial que
fortalezca los productos nacionales, porque "vendrán las mega empresas
norteamericanas, con el apoyo de sus presidentes, como (el Vicepresidente de
Estados Unidos Dick) Cheney, que están en el gobierno, para imponer sus
productos con medidas de dumping".
Dijo que las corporaciones estadounidenses "tendrán (con el ALCA) un campo
enorme para pastar aquí en América del Sur" de aceptarse el acuerdo.
"Estados Unidos no quiere el ALCA para dar superávits a Brasil, Argentina,
Uruguay o Paraguay (sino) para obtener superávits como han obtenido a lo
largo de los años 90'", opinó. Ejemplificó diciendo que durante la vigencia
de las denominadas "relaciones carnales" entre Argentina y Estados Unidos
-esto es la presidencia de Carlos Menem y Ricardo De la Rúa- el país vecino
acumuló un formidable déficit, mientras que del comercio intra-Mercosur
obtuvo ganancias. Aunque dijo no querer ingresar en polémicas sobre
experiencias que han sido superadas, Moniz Bandeira interrogó: "¿al servicio
de quién estaban?" esas administraciones "cuando trataban de desestabilizar
el Mercosur para adherir al ALCA".
En contraposición a ello, el especialista invitado ilustró lo que en la
terminología diplomática de su país se ha dado en llamar el ALCA-light: "es
un 'alca-setlzer', que se disuelve". Según el mismo, los países pueden
efectuar sus "acuerdos" pero "sin aceptar las reglas que los Estados Unidos
quieren imponer".
El especialista señaló que existe de parte de México mucha "frustración" con
el North American Free Trade Agreement (Tratado de Libre Comercio de Norte
América, NAFTA, según sus siglas en inglés), como consecuencia de lo cual el
gobierno de Vicente Fox ha dado señales de acercamiento al Mercosur, para
"incomodar" a Estados Unidos.
Moniz Bandeira asimiló el planteo de la administración Bush a la conocida
como "Doctrina Monroe", que rigió las relaciones internaciones de Estados
Unidos hacia el hemisferio según la cual "América (es) para los
(norte)americanos".
"Comunidad de Estados Sudamericanos"
Por otra parte apuntó sobre una situación de "inestabilidad" en el
continente, que favorece la dependencia y que debe ser superada a través de
la "unión". Chile -donde las "tensiones sociales son crecientes", según
Moniz Bandeira- puede "en cualquier momento atacar a Bolivia" por su reclamo
de salida soberana al mar. Pero a juicio del especialista el "núcleo" de una
integración eficaz pasa por la "Cuenca del Plata", aunque sin despreciar que
Venezuela ya en la actualidad "podría ser otro miembro del Mercosur", lo
cual por otra parte ha sido una aspiración explícita de Caracas.
Moniz Bandeira abogó por el cambio de denominación del Mercosur por el de
"Comunidad de Estados Sudamericanos". Dijo que la vocación integracionista
de Brasil y Argentina se remonta al período pre-independiente, pero apuntó
que las distintas potencias imperiales -la Real Corona Británica en los
siglos XVIII y XIX y los Estados Unidos más tarde- han "obstruido" esas
tendencias en su provecho propio. Dijo que otro obstáculo en ese propósito
ha sido la "inestabilidad" en materia de política internacional en Argentina
y Uruguay. Los sucesivos gobiernos en ambos países, sostuvo han impedido la
conformación de una "política de Estado" y "de compromiso" en materia de
integración.