8 de noviembre del 2001

La globalización del comercio margina a los países en desarrollo, según la OIT


AMDPress

La actual trayectoria de la economía global está llevando a crecientes desigualdades entre los países más y menos desarrollados, marginando a muchos de estos últimos en el reparto de los beneficios de la globalización del comercio. Así lo asegura la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un documento de trabajo hecho público hoy, 6 de noviembre, y que será estudiado esta semana.

El informe, que se centra en los efectos de las políticas de liberalización comercial en el empleo, reconoce que las teorías económicas que consideran esa liberalización como beneficiosa en términos absolutos para los países en desarrollo, "raramente se corresponden con el mundo real". La apertura de mercados puede imponer "fuertes coste de ajuste" en forma, por ejemplo, de un alto desempleo, algo que se ha hecho patente en los estudios sobre Brasil y México en los que se basa el documento.

Además, según la OIT, mucho países en desarrollo no son capaces de impulsar las infraestructuras y la formación necesarias para los cambios económicos que se imponen. En este contexto, "se deben realizar todos los esfuerzos necesarios para minimizar los costes sociales a través de medidas como el análisis previo del impacto social, en particular el impacto en los cambios de precios sobre los pobres, la posible destrucción de mercados importantes para los productores pobres y los cambios en la demanda de fuerza laboral", afirma la organización.

El estudio no se muestra, sin embargo, en favor del proteccionismo como solución a los problemas de la pobreza y el desempleo sino que asegura que "el sistema de comercio multilateral abierto es claramente preferible". El problema que plantea es cómo se reparten los beneficios también hacia los países en desarrollo y, en ese sentido, aboga por la liberalización del comercio en la agricultura y en productos manufacturados con uso intensivo de fuerza de trabajo.

La toma de posición de la OIT se produce apenas tres días antes de la apertura de la cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Doha (Qatar). El comisario de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Unión Europea (UE), Franz Fischler, defendió ayer que las negociaciones comerciales que se iniciarán en la reunión tengan "un fuerte contenido de desarrollo". Fischler coincide con la OIT en que la integración de los países en desarrollo es "un elemento clave para superar los desequilibrios económicos" actuales.

Entre las medidas concretas que defiende la UE, según Fischler, están el incremento del acceso a los mercados de los productos originarios de los países empobrecidos y que los países desarrollados les ofrezcan condiciones comerciales preferenciales e intensifiquen su ayuda.

En su discurso ante la reunión bienal de la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el comisario explicó que los acuerdos comerciales preferenciales deberían ser estables y predecibles para estimular mayores inversiones y el desarrollo de los sectores agrícola y agroalimentario en los países en desarrollo. Además pidió que cuando se proporciones ayuda alimentaria sea en forma de asistencia no reembolsable y en una forma en que no dañe la producción local de alimentos.