11 de diciembre del 2001

Chile: cesantía y cesantes

Arnaldo Pérez Guerra

Las últimas cifras de cesantía entregadas por el gobierno, para el trimestre agosto/octubre, señalan que el desempleo baja a un 9,7%. Para el INE (Instituto Nacional de Estadísticas), representa una disminución de 0,3% con respecto a igual período del año pasado. El número de desocupados a nivel nacional sería de 572.010 personas. Cifras discutibles, pero que entregan algunas luces para entender la crisis económica que enfrenta el país. Recordemos que la tasa de desempleo, según la Universidad de Chile -en su última encuesta para el Gran Santiago-, se empina en 14,9%, mientras el INE reconocía un 10,1%. Cifras que contrastan con la dramática realidad que viven miles de desempleados. En muchas comunas, los cesantes se están organizando para enfrentar la crisis y las políticas económicas neoliberales.

Para el INE la baja se debe fundamentalmente a "factores estacionales". En este trimestre se inician las "labores agrícolas", que involucran un alto número de obreros agrícolas o trabajadores temporales ('temporeros'), quienes reciben sueldos miserables, están expuestos a largas jornadas de trabajo, y a intoxicaciones por el uso indiscriminado de pesticidas y agroquímicos.

Los jóvenes (entre 15 y 24 años) siguen padeciendo, en carne propia, la cesantía. Son los más afectados por el desempleo, según las cifras oficiales, con un 22,5%. La realidad supera las mezquinas cifras entregadas por el gobierno. Según algunos economistas, esta cifra podría elevarse prácticamente al doble.

Según el INE, la cesantía registra un aumento en 7 regiones, disminuye en 5 y se mantiene constante en 1. Crece en la I Región a un 11,3%; en la IV Región a un 10,3%; en la VI, a 8,8%; en la VII, a 14,4%; en la IX, a 7,1%; en la X, a 6,4%; y en la XI Región a un 4,8%.

Parece una completa ironía, con las cifras y explicaciones entregadas por el INE y el gobierno, que en las regiones con mayores actividades agrícolas (IV, VI y VII) las tasas de desempleo continúen elevándose.

Las ciudades más afectadas por la cesantía, siguen siendo: Lota en la VIII Región, con un 18,8%; Valparaíso, capital de la V Región, con un 17,9%; Curicó, con un 15%; Coronel, con un 14,8%; Vallenar, con un 14,6%; y Linares, con un 14,5% de desempleo.

Gobierno optimista

Luego de conocer las cifras del INE, el Presidente Ricardo Lagos señaló: "Por primera vez hemos logrado aumentar, desde que comenzó la crisis, el número de personas ocupadas. Esto ha sido posible gracias a los 150 mil empleos que desde el gobierno hemos creado. Tenemos que seguir trabajando con mucha fuerza, con entusiasmo para derrotar el desempleo".

El ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre, señaló que las cifras del INE significaban una gran victoria debido a la "recesión económica": "Sin lugar a dudas ha sido una victoria, mientras en todas partes del mundo hoy día el desempleo está subiendo, nosotros hemos logrado bajar. El año pasado tuvimos durante todo el invierno y parte de la primavera cifras de desempleo de dos dígitos y este año apenas los rozamos durante un mes y ya estamos nuevamente en un dígito, espero sigamos bajando las cifras".

El Presidente anunció, el domingo 25 de noviembre, en el programa de Radio Cooperativa "Habla el Presidente" (www.cooperativa.cl) la creación de 90 mil empleos adicionales para el 2002, que se sumarán a los 150.000 ya creados. "Vamos a crear 90 mil empleos adicionales con las obras de ampliación del Metro, la extensión de la Jornada Escolar y otras medidas, y mantendremos los Programas de gobierno de 150 mil empleos que prometimos y que ahí están; y si es necesario, los mantendremos el 2003". El anunció anticipó las cifras del INE, y trató de bajarle el perfil a las denuncias de los trabajadores: Los empresarios están despidiendo a miles de trabajadores para presionar al gobierno a que no promulgue la Reforma Laboral. El presidente de la CUT, Arturo Martínez (PS) señaló, hace algunas semanas, que los empresarios pretenden "despedir a un millón de trabajadores como parte de su campaña para apoyar a la derecha política". Las denuncias se encuentran hoy en la Dirección del Trabajo, para ser investigadas.

Según este organismo, se registran 100 mil despidos más que el año pasado en el período enero/septiembre. Pero a este indicador se debería agregar la cifra de despidos presentados ante notarías, números que aun se desconocen.

El año 2000 se registraron 336.000 despidos, hoy la cifra se eleva a los 450.000 desempleados.

El optimismo del gobierno tiene pies de barro.

Crecimiento y desaceleración

El Imacec (Índice Mensual de Actividad Económica) de septiembre fue de 2,4%. Para este año la economía nacional acumula un crecimiento de 3,3%. Sin embargo, según el propio Banco Central, sigue mostrando señales de "desaceleración". El Banco de Inversión JP Morgan proyecta un crecimiento de un 3,3%, y bajó su proyección desde un 3,8%, para el 2002.

"No sabemos exactamente qué va a pasar en los próximos meses, estamos viviendo un escenario de grandes incertidumbres", señaló el consejero del Banco Central, José de Gregorio, al periódico La Tercera, el 20 de noviembre.

Con la desaceleración del tercer trimestre, que se extendería a los primeros meses del 2002, señalan los economistas, la reactivación se "posterga" hacia la última parte del 2002.

Otras señales que demuestran lo profundo de la crisis son las medidas "pro empleo".

Economistas de la Universidad de Chile, David Bravo y Joseph Ramos planten un conjunto de propuestas para "potenciar el empleo" y "minimizar los incentivos de despidos en periodos de contracción económica". Entre las iniciativas se encuentra el establecimiento de "salarios participativos", donde parte de la remuneración dependa de variables como utilidades, ventas, producción, etc. De esta forma, se explica, junto con generar "incentivos a la producción y a la contratación adicional, el mecanismo actúa como freno a los despidos": "En periodos de baja demanda o recesivos, los salarios bajarían automáticamente, por lo que el empresario tiene menos incentivos para reducir su plantilla. Al contrario, los salarios se potenciarían en períodos expansivos pues participarían de las mayores ganancias de la empresa". Así, los trabajadores verían bajar sus sueldos aun más, con la promesa de que cuando la economía marche bien sus remuneraciones subirán. Para los empresarios, la derecha y sectores en extremo liberales de la Concertación, estas ideas no están nada de mal.

Los mentados economistas citan la experiencia japonesa, donde "el 25% del total de las remuneraciones anuales corresponde a bonos en función de los excedentes de las compañías".

Otra medida propuesta es "la posibilidad legal de que las empresas reduzcan el horario de trabajo establecido en los contratos en situaciones calificadas como recesivas por alguna autoridad": "Reducir las horas a todo el personal con una disminución proporcional del ingreso, promoviendo así la mantención del empleo por sobre la reducción del personal". Además, "establecer cláusulas en las negociaciones salariales (salario mínimo o reajuste del sector público) para el congelamiento de las remuneraciones en casos en que la tasa de desempleo se incremente por un umbral preestablecido por alguna autoridad". Medidas que no merecen comentarios, pues se explican por sí solas. Se quiere instalar en los trabajadores, además del miedo a perder el empleo -que supera el 65% en las encuestas-, el miedo a exigir sus derechos y a luchar por mejoras salariales.

Programas Municipales de la VIII Región

A pesar de las amenazas empresariales y el optimismo del gobierno, muchos trabajadores siguen luchando por un trabajo digno: "El drama de la cesantía la VIII Región se agudiza cada día más y son miles los compatriotas y sus familias que viven en una condición de miseria por falta de un fuente de trabajo".

El gobierno, luego de la Marcha Nacional contra la Cesantía y por Salarios Dignos, realizada el 28 de agosto desde el norte y sur del país hacia Santiago, se comprometió a crear más puestos de trabajo en forma inmediata: "Los presidentes del Senado y la Cámara de Diputados plantearon su más pleno apoyo a agilizar los planes para crear trabajos, pero nada de ello ha ocurrido. Aun no se implementan proyectos que se encontraban aprobados por parte de los SEREMIS (Secretaría regional ministerial) y con un protocolo de acuerdo, luego de una movilización realizada por el sindicato Luis Emilio Recabarren de Lota. Asimismo no se han aprobado los proyectos para el Sindicato Solidaridad de Lota", señalan en un comunicado los trabajadores de los programas municipales de la VIII región.

"Los cesantes no podemos. Nuestro drama es profundamente humano y el gobierno, el Parlamento y los empresarios deben asumirlo con carácter de urgente. Para hacer presente nuestra realidad llevaremos a efecto una movilización en todas las comunas de la Región.

Movilización de carácter nacional y simultánea el 28 de noviembre a fin de poner el tema de la cesantía en primer plano y que realmente se generen puestos de trabajo ahora, en nuestra región y todos los cesantes del país".

La experiencia de los cesantes de La Granja

Vilma Álvarez es presidenta de la Junta de Vecinos de Villa Comercio II y del Comando de Cesantes de La Granja, que agrupa a unas 700 familias de las poblaciones Malaquías Concha, Millalemu, Sanitas, Yungay, Joao Goulart, Los Rosales, Villa Comercio, San Gregorio y Los Paltos.

Cada población tiene un numeroso comité de cesantes: de 100 a 500 personas, jóvenes, adultos y jubilados. La mayoría de los miembros son jefas de hogar, con problemas graves como embargos o atrasos en el pago de dividendos y servicios, como luz y agua.

"Estamos tratando de formar dirigentes juveniles en Yungay y Los Rosales. Que los jóvenes hagan nuestro boletín del Comando de Cesantes. Abarcamos poblaciones del sector norte de la comuna y queremos llegar al sector sur, creando grupos de discusión, fortaleciendo el desarrollo de dirigentes, sobre todo juveniles. Faltan jóvenes con claridad respecto de 'hacia dónde ir'. No sólo luchar por empleo, sino crear conciencia más clasista en la población".

Hasta ahora las poblaciones Yungay, Joao Goulart y Los Rosales no han sido proclives al alcalde. Estas poblaciones se encuentran marginadas y atrasadas en cuanto a recursos: "a lo poco y nada que el municipio puede entregar respecto a educación, capacitación, planes de empleo, etc.", explican los cesantes. Por eso, la organización de este comando se ha fortalecido allí: "Tenemos que abarcar toda la comuna, ése es un compromiso", señala Vilma Álvarez.

En el Comando de Cesantes, son principalmente las mujeres las que están levantando las banderas de lucha: "Llegan muchas mujeres con guaguas -bebés- y niños, y quieren solucionar los problemas. Las mujeres están cumpliendo un rol interesante. Han salido de sus cuatro paredes y comienza a organizarse. Eso un buen síntoma para el resto de la sociedad, pues augura cambios".

Organizar a los cesantes

Algunos pobladores proponen no pagar las cuentas de luz y agua, y hacer convenios directamente con sus vecinos: "así no pagaríamos, en un pozo sin fin, deudas que van acumulando intereses sobre intereses". Agregan: "Es una injusticia que nos corten los servicios a las familias cesantes, dejándonos sin luz o agua o quitándonos nuestras viviendas. Deberíamos impedir que entraran las camionetas de esas empresas a las poblaciones. Tenemos que llegar a esos niveles de lucha, haciendo Comités de Autodefensa de nuestra realidad poblacional, como cuando luchábamos contra la dictadura de Augusto Pinochet. Estamos todos 'cabriados' - agotados, aburridos, iracundos- porque no tenemos respuesta a nuestras necesidades. Sólo nos dan aspirinas".

El Comando de Cesantes se constituyó en julio. Antes no existía nada. La coordinación se dio en la práctica. En un principio los dirigentes pensaban que no era necesario hacer Comités por barrio, pero llegaban demasiadas personas a las Asambleas y surgió la necesidad de tener delegados por sectores.

Reúnen fondos con 'peñas' -pequeños espectáculos musicales y venta de comidas- y bingos bailables. Han hecho marchas y tomas simbólicas de la Municipalidad de La Granja. Una de sus exigencias es que se entregue un paquete de mercaderías a las familias cesantes: "Se repartían 60, y ahora entregan 175, pero todavía es poco para las necesidades que hay. Son 10.000 los inscritos como cesantes en la municipalidad", señalan.

Además de los cesantes, están los 'allegados': 3 ó 4 familias hacinadas en casas pequeñas y sin posibilidades de acceder a una vivienda. El ahorro es imposible pues los sueldos son muy bajos:
"Los desempleados estamos mal, pero también lo está el conjunto de la población y los que trabajan con sueldos miserables. Ése es el sentido de darle organización a toda la rabia, impotencia y amargura que hoy se siente.

La gente esperó que la democracia, por si sola, resolviera sus problemas, y no es así, se resuelve con organización y lucha. Ése es el paso que le cuesta dar a la población, pero acá en La Granja, en pocos meses hemos crecido mucho. En la comuna hay más de 20.000 cesantes, contabilizando sólo los que tienen finiquito".

Los problemas siguen allí

La relación con el alcalde Claudio Arraigada (DC) no ha sido buena: "Nos humilla. Si queremos hablar con él, no nos recibe, dice que no puede resolver y que no hay dinero. Pudiera no tener los recursos, pero su actitud es prepotente y hostil. Piensa que si vamos con gente que tiene problemas a exigir nuestros derechos es como que se quisiera atacarlo. La realidad es que los problemas siguen allí y él se hace a un lado".

Según la municipalidad, sólo en La Granja hay 10.000 cesantes inscritos. Los inscritos deben ir todos los días a la municipalidad y 'ver si hay trabajo' en la oficina municipal encargada de las ocupaciones. "La gente se cansa de ir, y no hay trabajo. Deben esperan desde las 8:00 AM hasta las 15:00 horas. Pasan lista. Es humillante. Si te despiden y te inscribes, te pueden contratar en la misma empresa por medio sueldo o $105.000 mensual", unos US$150. Todos los días la oficina se abarrota con 300 a 400 personas esperando, y hay 2 ó 3 cupos: "La gente está agotada. No hay perspectivas. Los empleos del gobierno son malos, con jornadas extensas y no cubren locomoción ni alimentación. Hay un retroceso enorme en los salarios con respecto de 1997-98. En esa fecha no se recuperaba aun la pérdida desde la dictadura en el poder adquisitivo y los salarios. Hoy, la lucha no es sólo por recuperar lo perdido en dictadura, sino lo que teníamos en 1997".

Movilización y Proyectos

Lo que viven estos pobladores no se aleja de la realidad que padecen miles y millones de familias en todo Chile.

"El alcalde nos debe dar respuesta formal respecto de los trabajos de 2002. Se van a construir y ampliar colegios, un consultorio, una zona cívica, y queremos empleo y que esos trabajos no queden entre los 'apitutados' -amigos del alcalde".

Vilma Álvarez agrega: "Tenemos que crecer, desarrollarnos y, al mismo tiempo, fortalecernos dándole un contenido político y social a nuestros comités. Hoy el trabajo que ofrece el mercado no es estable; son a 'plazos fijos', 'por horas', 'por faena', o con 'boletas de honorarios'. Quien encuentre trabajo constantemente será un 'futuro desempleado'. El derecho al trabajo no se termina al encontrar un empleo, porque es demasiado precario, inestable y no garantiza las necesidades básicas. Debemos crear conciencia y luchar por leyes que garanticen el derecho al trabajo digno, educación y salud gratuitas, acceso a la vivienda, etc., y que sea el Estado el que se haga cargo. Ésta sociedad tal y como está sólo nos ofrece guerra y muerte, está caduca y hay que cambiarla".

Los cesantes de La Granja tienen proyectos y petitorios: que se contrate en el verano a cuadrillas de trabajadores de la construcción para restaurar colegios. Que la municipalidad amplíe los trabajos en el Parque Brasil, contratando a más desempleados, etc. En agosto le entregaron al MOP (Ministerio de Obras Públicas) una lista de 150 trabajadores para la obra Acceso Sur, que se va a construir en la comuna: "Contestaron que, a lo menos, se contrataría a 50 personas. Estamos esperando, si son sólo palabras no nos va a quedar otra que tomarnos el ministerio. Le pedimos al municipio que nos avalara ante el MOP, pero no lo hizo". Esa es la actitud de la mayoría de los alcaldes. El miércoles 28 se tomaron la municipalidad nuevamente para exigir trabajo. El Comando de cesantes se opone a la "externalización" de los servicios del Hospital Padre Hurtado, que atiende a las comunas de San Ramón, La Pintana y La Granja. Plantean que se construya allí una Posta para adultos y evitar, así, el éxodo al Hospital Sótero del Río, en Puente Alto, donde deben ir a atenderse: "Hicimos un marcha al Hospital. En la población Malaquías Concha estamos trabajamos conjuntamente con la Unión Comunal, el Comité de allegados y Comité de salud para la defensa del Hospital. No queremos que más encima se privatice. Es lo poco y nada que nos queda en salud y que también nos quieren quitar".