5 de marzo del 2002

El accionar de Enron en Argentina

Andy Pollack
ZNet

Haciendo una rápida búsqueda en la web de las palabras Enron y Argentina se obtienen casi siempre referencias que comparan las dos situaciones, o una sátira reciente en la que Kenneth Lay reclama inmunidad alegando que Enron ES Argentina. También se puede incluso tropezar con el artículo de Mother Jones en el que se detalla cómo George W. Bush intrigó con el gobierno argentino en beneficio de Enron cuando era gobernador de Texas.

Ayer en Nueva York los manifestantes contra el Foro Económico Mundial relacionaron los problemas de los trabajadores de Enron y los de Argentina. Pero no creo que siquiera estos manifestantes se den cuenta de lo estrechamente relacionados que están estos dos asuntos.

Resulta que Enron está profundamente envuelta en Argentina, lo que no es sorprendente dada la extensión de los intereses globales de la empresa. Sus holdings allí son Transportadora de Gas del Sur (TGS, cuyo website la describe como "la compañía líder de transporte de gas en Argentina, que opera el gasoducto más extenso del país y de Latinoamérica"). La página web de la misma Enron dice que "presta servicio a 4,3 millones de clientes, de los cuales 3,1 millones residen en el área del Gran Buenos Aires".

Para entender el significado de estas cifras vale la pena hacer notar que en 1998 el 48% de la energía utilizada en Argentina se produjo con gas natural (como se cita en un informe elaborado por la embajada de Brasil en Washington, que investiga este tipo de cosas a causa de los gasoductos internacionales que se están emplazando a través de los países de la región).

Y aquí tenemos una cita de Moneycentral, el sitio de Microsoft: "No llores por Transportadora de Gas del Sur (TGS), Argentina. La compañía reparte más del 60% del gas natural utilizado en Argentina a través del sistema de gasoductos más grande del país (4.300 millas). Anteriormente estatal, TGS posee la licencia exclusiva (hasta el 2027) para transportar gas desde los yacimientos del sur y el oeste argentino hasta los distribuidores de sus alrededores y del área metropolitana de Buenos Aires. Los servicios de TGS incluyen tratamiento, procesamiento y la comercialización del gas licuado de petróleo. La compañía planea exportar energía a los países vecinos, y está construyendo una red de fibra óptica en Argentina. Es propiedad en un 70% de la Compañía de Inversiones de Energía, controlada conjuntamente por Pérez Companc y el gigante de la energía norteamericano Enron".

Correcto, Enron. Incluso el sitio de TGS lo dice con más detalles, cuando dice que su accionista mayoritario es la Compañía de Inversiones de Energía S.A. (CIESA), "que junto con el grupo Pecom Energía y Enron Corp. poseen aproximadamente el 70% de las acciones comunes de la compañía. El 30% restante es propiedad actualmente de inversores locales y extranjeros".

¿Y quién es CIESA? Otra vez de la página de TGS: "CIESA es propiedad en un 50% de Pecom Energía (cuyo accionista mayoritario es el mencionado Pérez Companc), y en otro 50% por los subsidiarios de Enron. CIESA puede dirigir el manejo de la empresa, controlar la elección de la mayoría del directorio, determinar la política de participación y otras políticas de la empresa, y de decidir el resultado de cualquier asunto que se someta a votación de sus accionistas".

TGS surgió a través de un proceso de privatización de los que Enron impulsó en todo el mundo (para obtener una buena reseña de los crímenes internacionales de Enron "Comenzamos nuestras operaciones a fines del año 1992, como resultado de la privatización de Gas del Estado S.E. (GdE), la anterior compañía estatal".

(leer "Enron: El Evangelio Global del Gas", en www.moles.org/ProjectUnderground/motherlode/enron.html).

Y TGS ha hecho una significativa inversión en telecomunicaciones a través de su subsidiaria Telcosur, gracias a lo cual está "posicionándose como un operador de operadores independiente y ofreciendo servicios también a grandes compañías dentro de nuestra área de influencia".

Dice TGS: "Telcosur nació a fines de 1998, con el objetivo de aprovechar los activos y la infraestructura de telecomunicaciones existentes en TGS, así como la incipiente desregulación del mercado de las telecomunicaciones y la experiencia de empresas energéticas en otros países que incursionaron exitosamente en el negocio de las telecomunicaciones." Las compañías de telecomunicaciones "experimentadas", por supuesto, son Enron. Y su éxito en este negocio, según documentó recientemente el Wall Street Journal, reventó. Y no por causa de un fraude, sino por la saturación de la capacidad de la fibra óptica (esto es un desajuste entre la oferta y la demanda que en el capitalismo tiende precisamente al tipo de fraude en el que se especializa Enron). En otro artículo mío detallo cómo el modelo de mercado de Enron puede, bajo un sistema más racional, ser utilizado incluso para planificación informatizada, pero esa es otra historia.

Pero a pesar de los errores de Enron en el campo de las telecomunicaciones, Telcosur sigue su "experiencia" al evitar las ventas directas prefiriendo la comercialización de materias primas, servicios e instrumentos financieros: "Una diferencia importante con respecto a otros operadores es su independencia, ya que por dedicarse al mercado mayorista, no compite con sus clientes en sus operaciones minoristas: conmutación, frame-relay, telefonía, entre otras." . Provee "servicios de valor agregado, en otras palabras, un transportista de capacidad para operadores telefónicos (carrier de carriers) y para otros grandes usuarios corporativos." Telcosur está también "instalando una red de fibra óptica de gran capacidad que va a comunicar Buenos Aires, Bahía Blanca y Neuquen, las rutas más activas de esta área de servicios".

Enron se encuentra ahora en pleno proceso de desmantelamiento de sus subsidiarias alrededor del mundo para acrecentar sus divisas, y al menos se ha hablado de un comprador potencial de la subsidiaria argentina. Este comprador es Sempra Energy International, que posee el 43% de los intereses de dos grupos de compañías de servicios de gas natural, Sodigas Pampeana S.A. y Sodigas Sur S.A., y que "presta servicio a 1,3 millones de clientes en el centro y sur de Argentina, transportando aproximadamente un tercio del gas natural que se distribuye en el país". Sempra, un importante operador en Chile y en toda Latinoamérica, también posee Southern California Gas y San Gas & Electric, y acaba de adquirir las operaciones de comercialización de energía de Enron de Londres. No han aclarado si la compra seguirá adelante.

Mientras tanto, los trabajadores argentinos demandan la estatización de las empresas de diversos sectores. Hoy, 5 de febrero, los argentinos marchan frente a las oficinas de Repsol para demandar empleo. Repsol, de acuerdo con el Partido Obrero, "es la séptima compañía petrolera del mundo, ha obtenido beneficios fabulosos gracias a la privatización, y es responsable de despidos generalizados, corte de pagos y cierre de refinerías".

Si las movilizaciones en Argentina continúan profundizándose puede ser que la demanda de estatización (esta vez bajo el control de los trabajadores) de todo el sector energético se profundice. Y si se apunta a las subsidiarias argentinas de Enron, pueden incluso animar a que en EEUU algunos piensen en soluciones similares aquí.


Título original: Enron's Operations In Argentina
Autor: Andy Pollack
Origen: Znet, 7 de febrero de 2002
Traducido por: Tatiana de la O y revisado por: Juan Heguiabehere