25 de agosto del 2001

Chile: Economistas advierten "desempleo estructural"

Arnaldo Pérez Guerra

CESANTÍA: UN PAÍS EN EL ABISMO

La encuesta Ocupación y Desocupación en el Gran Santiago de la Universidad de Chile, entregó un inquietante 15% de cesantía durante junio. El desempleo no experimenta mejorías, y tiende a empeorar. Se trata de un problema estructural. Mientras el producto alcanza niveles similares a los de hace dos años, la cesantía aumenta. La construcción, industria, transporte y telecomunicaciones, y el comercio son los sectores más afectados; y los jóvenes que superan el 30% de cesantía.

Según Osvaldo Larrañaga, director del Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas, esto equivale a 393.800 personas sin trabajo: Un aumento de 1.2% respecto de las cifras de marzo, ubicadas en un 13.8%, y un incremento de 0.6% respecto del año anterior, en que la cifra era de 14.4%.

El índice de desempleo es el segundo más alto de los últimos años, pues en 1999 la cifra se empinó en 15.4%. Larrañaga objetó las explicaciones de las autoridades económicas: "Si se considera la variación del desempleo en 12 meses, en 12 de las 13 últimas mediciones, este aumenta respecto de hace un año atrás. Este procedimiento elimina los efectos 'estacionales'.

(...) El desempleo no está experimentando mejorías, sino que a largo plazo ha tendido a empeorar. Es una situación preocupante porque se trata de un problema estructural. No existen signos de un quiebre en esta tendencia, sino incluso lo contrario" (Ver Cuadro Evolución del Desempleo).

Así, se demuestra con cifras contundentes que "el desempleo es un problema estructural más que coyuntural": Mientras el producto alcanza niveles similares a los que tenía hace dos años, la cesantía aumenta preocupantemente. "Es difícil que baje a menos de 10% en los próximos dos años".

El estudio establece que los índices más altos se encuentran en sectores como la Construcción (26.1%), Industria (14.7%), Transporte y Telecomunicaciones (14%) y Comercio (12.9%). Por grupo de edades, entre los jóvenes de 14 a 19 y de 20 a 24 años, con índices de 36.6% y 27.9%, respectivamente.

Refiriéndose a los "planes de empleo estatales" el economista Larrañaga afirmó que: "pueden representar un alivio para muchos hogares, pero por la magnitud de las cifras su incidencia es parcial. (...) Para muchos hogares que están experimentando los rigores de la situación económica son insuficientes en términos de una estrategia que permita enfrentar el problema de una alta desocupación que adquiere características estructurales".

Semanas antes que la Universidad de Chile diera a conocer su encuesta, el ministro (s) de Economía, Álvaro Díaz, reconoció que "hay razones estructurales de desempleo en sectores como la pesa, agricultura y pequeña minería". También el ministro del Trabajo, Ricardo Solari, ha afirmado que "la agricultura se enmarca en los sectores con desempleo estructural".

Sin embargo, otras autoridades aseguran que "no existen razones para hablar de un fenómeno estructural": El ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre, señaló a la prensa que: "Cuando estamos en una situación que no tiene más de dos años, es prematuro hablar de desempleo estructural. Hay que ver la evolución del desempleo de aquí a 12 ó 24 meses, antes de tener una opinión tan temeraria como ésa" (La Tercera, 24/julio).

PROPUESTAS, ANUNCIOS Y AMENAZAS

Para el economista de CEPAL, Manuel Farfán -ex ministro de Hacienda- las altas tasas de cesantía se relacionan directamente con los problemas por los que atraviesan las PYMEs: "Para romper el círculo vicioso 'alto desempleo-bajo consumo' es necesario que el Estado se preocupe de mantener un flujo de capitales hacia ellas. (...) Hay que crear una institucionalidad estatal de apoyo firme a las pequeñas y medianas empresas, no sobre la base de perdonazos y reprogramaciones, sino con el objetivo de mantener un flujo de financiamiento en las partes bajas del ciclo" (El Diario, 25/julio).

Arturo Martínez, presidente de la CUT, señaló que la responsabilidad de la cesantía no recae sólo en el gobierno, sino también en los empresarios. Con duras palabras exigió la renuncia del equipo económico del gobierno: "Llegó el momento en que el ministro Eyzaguirre dé explicaciones al país. Dijo hace unos meses que tenía controlada la situación, y si no puede hacerlo que se vaya. (...) Producto de la política económica del gobierno y los empresarios cada vez estamos más cerca de los dos dígitos, lo que es preocupante. (...) El gobierno debería entregar un subsidio de cesantía equivalente al 75% del salario mínimo por 4 meses".

Los "planes de empleo", que el gobierno destaca como pilares fundamentales a la hora de evitar que los índices de cesantía alcanzaran los dos dígitos, son vistos sólo como "medidas de emergencia".

El presidente Ricardo Lagos ha señalado que se les dará continuidad a los "planes de empleo" hasta diciembre: Inicialmente, finalizarían en octubre. Su permanencia revela que la crisis de la cesantía es de fondo. Otros anuncios presidenciales enmarcan el fenómeno en la misma dirección.

Lagos anunció -frente a pobladores de La Pintana, una de las comunas más pobres del país- un proyecto de Ley para "suspender el pago de dividendos del SERVIU a jefes de hogar cesantes". Según cifras del ministerio de Vivienda (MINVU) informó se beneficiará a unos 20 mil cesantes, que estaban obligados a pagar entre $5.000 y $35.000, lo que puede ser un alivio para miles de familias, pero sólo esquiva el problema. Otro antecedente es la cuenta del Director de Presupuestos, Mario Marcel y del Secretario General de la Presidencia, Claudio Huepe, que anunciaron que los "programas de apoyo al empleo habían significado 100.006 ocupaciones durante junio", principalmente gracias a que el MINVU "adelantó obras" y al "reforzamiento del programa de empleos locales". De otra forma las cifras de cesantía hubiesen superado largamente el 9.7% del INE.

Diversos sectores sindicales y políticos afirman que es necesario implementar una política más agresiva de empleo, desde el Estado. Los actuales programas gubernamentales no bastan para revertir cifras que van en aumento, y se convierten sólo en un paliativo que maquilla las cosas, pero no resuelve el problema de fondo.

Una de las propuestas que apoyan sectores progresistas de la Concertación es despachar prontamente el proyecto de Ley sobre Reformas Laborales - criticado por la CUT y los sindicatos como insuficiente- como una efectiva manera de "crear más empleo". Los empresarios y la derecha replican amenazando con "más cesantía", cada vez que se toca el tema.

Baste como ejemplo, el análisis del economista del CEP, Harald Beyer, que afirma se observan cifras de "reactivación económica, pero que las tasas de desempleo se mantendrán altas". Su explicación -que no se aleja de la de empresarios & derechistas- es que: "Hay un mercado laboral rígido, con alzas en el salario mínimo y un seguro de cesantía que encarece la mano de obra. Y el proyecto de reformas laborales no ataca los problemas de fondo, sino más bien los exacerba" (El Diario 25/julio).

Ricardo Ariztía, presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), asegura que "el país aún no se reactiva lo suficiente", señalando que "es prematuro afirmar que las cifras de desempleo obedecen a un problema estructural, pues hay países más desarrollados que tienen índices mayores". Para los empresarios la generación de nuevos empleos depende del aumento del consumo, la apertura de nuevos mercados y algunas "señales" que debiera hacer el gobierno, es decir, echar pie atrás con la Reforma Tributaria y la Reforma Laboral, que según palabras de Ariztía "están provocando mucho ruido".

LA IRONÍA DE LAGOS Y EYZAGUIRRE

Ya el trimestre marzo-mayo había indicado la tendencia del alza de las tasas de desocupación. El desempleo había alcanzado la cifra de 9.6%, aumentando un 0.5% respecto de igual período del año anterior. Para la Región Metropolitana, significó un aumento de 9.1 a 9.3%, según el INE.

El gobierno y su equipo económico atribuyeron este aumento "al período invernal, principalmente el término de faenas agrícolas, propias del verano, y al menor número de obras en construcción".

Otra explicación recurrente fue "la débil recuperación económica".

El ministro Nicolás Eyzaguirre señaló refiriéndose al aumento de la cesantía: "Lo lamentamos, desde luego, y aseguramos a la población que estamos haciendo todos los esfuerzos posibles por ir poco a poco derrotando el flagelo del desempleo. (...) Para los próximos meses no puedo descartar que tengamos un período de deterioro, o sea, una leve alza respecto de este 9.6%. No puedo descartar que pase ligeramente el 10%". Para él no existía una tendencia hacia el alza: "Esta cifra sólo se basa en factores estacionales. (...) En estricto rigor, el 9.6% del último trimestre móvil se justifica enteramente por factores estacionales. Hacia el invierno la economía naturalmente genera menos empleo. Por tanto, esto no constituye una tendencia estructural al alza del desempleo".

Pero las propias cifras gubernamentales le juegan una mala pasada al ministro: En el trimestre febrero-abril, el INE informó que el desempleo alcanzaba la cifra de 9.1%, que representaba un aumento de 0.6% con respecto al mismo trimestre del año 2000, y un 0.3% con respecto al trimestre anterior (enero-marzo).

El presidente Lagos, luego de conocer el 9.7%, advirtió que "la cifra de desocupación no nos deja contentos", aprovechando de anunciar que "el Estado creará 150.000 nuevos empleos", llamando al sector privado "a trabajar con más fuerza, y hacer lo suyo". A su juicio el esfuerzo del Estado y el sector privado, "junto a cuentas fiscales ordenadas y un Banco Central fuerte con una política monetaria sólida, impidió que el desempleo llegara a los dos dígitos". Para Eyzaguirre, la nueva alza del desempleo se convierte irónicamente en un triunfo porque no alcanzó los dos dígitos: "estamos recibiendo la cosecha que hemos venido fundando por mucho tiempo, el 9,7 demuestra que el empleo y la fuerza de trabajo han comenzado a subir".

ACUERDO NACIONAL CONTRA DESEMPLEO

En diciembre de 2000 los economistas Hugo Fazio y Manuel Riesco (CENDA-ARCIS) propusieron soluciones concretas para frenar el desempleo y reactivar la economía, en el documento "Acuerdo Nacional Contra el Desempleo", que entregaron al gobierno.

El documento propone aumentar el gasto público: "Es urgente que el gobierno adopte una política fiscal reactivadora. Es decir que se aumente el gasto público en forma significativa. La insistencia de reducir el gasto público constituye, junto desaciertos del Banco Central en la conducción de la política monetaria, muestra de falta de flexibilidad".

En otro punto se proponía abordar el tema de la política minera: "La política minera vigente, o la carencia de una política minera nacional (es el) origen principal de la gravedad de la reciente crisis en Chile y con ello, constituye la principal causa de la extensión y duración de la cesantía en este ciclo". La política minera establecida en dictadura y desplegada por los gobiernos de la Concertación "está basada en la entrega a empresas privadas de la concesión plena de nuestros minerales, los que pueden explotar sin pagar un arriendo o royalty. Adicionalmente, existen mecanismos que les permiten eludir buena parte y no pocas veces la totalidad de los impuestos normales a las ganancias. (...) Si un país no cobra el arriendo o royalty óptimo, puede llegar a generar lo que se ha denominado un inmyserring growth o crecimiento empobrecedor. Tristemente, Chile ha sido el primer país del mundo en demostrar dicho teorema, puesto que mientras en 1995 recibió US$6.431 millones (dólares de 1999) a cambio de 2.4 millOtra propuesta es poner en marcha una red efectiva de "protección de los trabajadores para los momentos en que la cesantía se extiende cíclicamente. No existe mejor defensa contra la cesantía que el establecimiento de un subsidio que asegure a todos los trabajadores que van a contar con un ingreso razonable y relacionado con el que perciben usualmente, mientras la economía no es capaz de reincorporarlos nuevamente al trabajo productivo.(...) La propuesta de la CUT: establecer un subsidio de cesantía equivalente al 75% de la última remuneración".

PROPUESTAS ADICIONALES

Financiar un programa de construcción de establecimientos educacionales: "Actualmente están aprobados proyectos de construcción de establecimientos por un total aproximado de US$200 millones, los cuales se han debido paralizar en razón de la restricción presupuestaria impuesta por la equivocada política para enfrentar la recesión adoptada por nuestra autoridades económicas. (...) Que se suplemente el presupuesto con los recursos necesarios para "iniciar esa construcción (...) forma socialmente más segura de reactivar la construcción y con ello dar empleo a varios miles de cesantes".

Otra propuesta es resolver la situación de los empleados públicos (EE.PP.) con daño previsional, producto de su "semi-forzoso traspaso al sistema de AFP en 1981" y que les significó perder un 59% de sus pensiones. "Los recursos equivalen a aumentar por una vez en un 3.2% el déficit actual de cargo fiscal del sistema previsional. (...) Suplementar el presupuesto en dicha cantidad y proponer un plan especial de jubilaciones que les permita obtener pensiones equivalentes a las que perciben quienes están adscritos al sistema antiguo. Además de resolver un problema social impostergable, puesto que se trata de personas de edad avanzada, permitiría contratar una cantidad importante de trabajadores para reemplazar a los que jubilen".

Todas estas propuestas para frenar la cesantía están plenamente vigentes, sólo falta la voluntad política de llevarlas a la práctica. Hugo Fazio agrega otras: Reforzar los programas municipales de empleo y aumentar el gasto en salud, educación y obras públicas. Los "recursos necesarios" se pueden obtener por medio de medidas que "eviten la evasión de impuestos, mejorando su recaudación" -a lo que apunta en parte la Reforma Tributaria, que ya los empresarios exigen al gobierno que retire- y por medio de "créditos internacionales para inyectarlos en actividades productivos".



CUADRO EVOLUCIÓN DEL DESEMPLEO (*)

Junio 1999............. 15.4%
Septiembre ............ 14.4%
Diciembre .............. 12.4%
Marzo 2000............ 13.1%
Junio .................... 14.4%
Septiembre ............ 15.0%
Diciembre .............. 13.4%
Marzo 2001.............13.8%
Junio .................... 15.0%

(*) Departamento de Economía. Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas. Universidad de Chile

CIFRAS del INE

* Las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) indican que el desempleo alcanzó el 9.7% en el trimestre abril-junio. Aumentando 0.3% a nivel nacional, respecto de igual período el año anterior. En la Región Metropolitana habría bajado de 9.7% a 8.9%. Mientras, a nivel nacional se incrementó de 9.6% a 9.7% respecto al trimestre móvil anterior.

El INE considera "ocupada" a cualquier persona que la semana anterior a la encuesta afirme haber trabajado al menos una hora.

* Los desocupados serían 563.160 personas, lo que significa un aumento a igual trimestre del año anterior de 2.99% (16.370 personas), los cesantes disminuyeron en un 0.13% (590 personas) y los que buscan trabajo por primera vez aumentaron en 22.6% (16.960 personas). En relación al trimestre anterior los desocupados aumentaron en 1.38% (7.690 personas); los cesantes aumentaron en un 2.02% (9.320 personas), y los que buscan trabajo por primera vez disminuyeron en un 1.74% (1.630 personas).

* La desocupación por sexo es de 9.5% para los hombres y de 10% para las mujeres. Con respecto a igual trimestre del año anterior, la tasa masculina y femenina aumentan en un 0.3 y 0.2% respectivamente. Respecto al trimestre anterior, la desocupación para los hombres aumenta en 0.3%.

* El desempleo por regiones se desglosa de la siguiente forma: la VII Región aumentó de 12.1 a 13.5% con respecto a igual período del año anterior. La V Región registra un aumento de 11.2 a 12.6%. La VIII Región aumenta de 9.5 a 11.9%. La I Región sube de 8.7 a 10.8%, y la IV aumenta del 7.1 a un 10%.