8 de mayo del 2001

EEUU: Agro protegido

Hernán Pérez Zapata
Servicio Informativo "alai-amlatina"

El Profesor de Agricultura Neil E. Harl de Iowa State U. (Ames, Iowa) declaró que "en el año 2000 más del 50% del ingreso neto de las fincas vino del apoyo gubernamental y se espera algo similar en el presente año. El año pasado el Estado pagó un récord de US$28.000 millones directos que no eran tan altos desde los años 80s". (The New York Times, abril 29, 2001, sec. 3, p 5).

La historia de la agricultura en los E.U. presenta dos fases contradictorias. La de su revolución democrática del siglo XIX y la actual de protección a sus productores y el impulso a políticas neoliberales, recolonizadoras de los países bajo su órbita.

Una referencia la tenemos entre 1.860-63 durante el Gobierno de Abraham Lincoln. Se eliminaron las importaciones de cereales de Europa. El propio Presidente Lincoln se puso del lado de quienes proponían apoyo gubernamental a la producción en contra de los importadores que defendían la traída del alimento europeo por ser de mejor calidad y de menor costo. El Gobierno se orientó en favor de los primeros. Se ocupaban las ricas tierras estadounidenses, se generaba empleo y no salía del país el dinero de las importaciones.

Otra medida fue el Morrill Act de 1.862 conocida como Ley de los Land Grant Colleges, o Colegios de Tierras Donadas por las Municipalidades, que dieron origen a las Universidades. Se basaba en la integración de la enseñanza agrícola con la investigación de los problemas de los productores y la extensión de las soluciones encontradas.

Estas medidas gubernamentales se toman en desarrollo de la vía farmer o campesina resultante de la guerra de secesión que destruyó el régimen feudal-esclavista del sur. Se dio paso al capitalismo de libre competencia. Se acumularon capitales para la industria, las ciudades y el progreso que sirvió para que éste país se convirtiera en una avanzada.

La organización de los agricultores les permitió conquistar políticas gubernamentales acogidas por el Congreso que llevaron a la protección de esa producción estratégica para la industria y la seguridad alimentaria nacional.

Además, se impulsaron obras públicas de fomento como electrificación, vías, mecanización, distritos de riego, conservación y correctivos del suelo, créditos baratos, control de plagas, enfermedades y malezas, subsidios, comercialización y almacenamiento de excedentes de la producción, entre otros servicios estatales.

Lo contradictorio se presenta después de la Segunda Guerra Mundial. Los E.U. utilizan sus excedentes de alimentos como un instrumento para quebrar las producciones nacionales de otros países. Ejercen un dominio económico y político sobre las naciones a las que impone sus políticas. Arruina, los esfuerzos realizados por las burguesías nacionales, los trabajadores y los campesinos, a través de sus exportaciones e importaciones.

El caso colombiano

En el caso colombiano hemos visto la quiebra de importantes sectores. El primero fue con el trigo en la década de los años 60, con aplicación de la Public Law 480. Se nos impuso trigo barato, fiado y con bajísimas tasas de interés. De unas escasas toneladas iniciales, hoy importamos 1.100.000 toneladas anuales.

Se arrasaron las zonas productoras de Boyacá, Cundinamarca, Nariño, Cauca, Caldas y Antioquia.

Ahora, con la apertura económica aplicada desde 1990 se repite la misma historia con el maíz. Pasamos de importar 20.000 toneladas en 1990 a más de 1.800.000 toneladas anuales en la actualidad. Casos similares se presentan con los casi 8 millones de toneladas de alimentos que se importaron el año pasado. Hace 10 años importábamos menos de un millón de toneladas. También se pretende importar hasta café que exportamos desde 1830.

La globalización neoliberal norteamericana implementada por el FMI, el BM, la OMC y ahora con el Plan Colombia y el ALCA, lleva a la ruina total del campo colombiano. Con ello se provoca la crisis en la industria, en el empleo y en general en toda la economía colombiana.

Sólo con un programa como el propuesto por la Asociación por la Salvación Agropecuaria de Colombia podremos salir de la crisis, aprovechando aún muchas de las experiencias positivas que nos enseñan éstos breves análisis de la experiencia norteamericana de hace ya más de 140 años. Las fundamentales: eliminar las importaciones y proteger la producción nacional.