E C O N O M Í A 

22 de enero del 2003

Chile: Cuenta regresiva para el pequeño campesinado

Patricio Malatrassi
Taller de Economía Ical

Si se quisiera tener una imagen de lo que ocurrirá en el agro chileno después de la firma de los convenios suscritos con los "amigos americanos" debemos volver la mirada a Méjico donde ha diez años de la firma del tratado los trabajadores mejicanos lo sienten y lo lloran. La amenaza tardía del campesinado mejicano para impedir a partir de este año el ingreso de productos con arancel será vano. Las migraciones ilegales de campesinos a EU han aumentado en un 20 %, la mayoría pequeños productores.

Así en Chile despues de la firma del TLC con Estados Unidos y la Union Europea los aceites, el azúcar y el trigo cuya producción estaba protegida por las bandas de precios, no contarán con este mecanismo que asegura que el precio se moverá en una determinada escala que da cierta seguridad en la producción con un piso y un techo dentro del cual moverse sin que haya situaciones catastróficas ni para los productores ni para los consumidores, en otros términos que al momento de sembrar se sabe el rango donde se desplazarán los precios de la cosecha.

De las producciones señaladas quizá la más afectada será la producción de trigo que cuenta con 400 mil hectáreas, que corresponde casi a la mitad de la superficie sembrada en cultivos anuales.

Genera cerca de 90 mil empleos directos principalmente desde la VI a la X regiones. Ya hay evidencias de que la producción de este producto, sin duda el más importante en la dieta de los chilenos sufrirá mermas. Hay estudios de la Facultad de Economía Agraria de la Universidad Católica que muestran que de no existir la banda la tendencia a la disminución de la producción en el período 1998-2000 habría sido prácticamente de un 8 %.Estas cifras aumentarían notablemente con un arancel cero y con el fin del respaldo de la banda contempladas en los acuerdos internacionales. Aquí se manifiesta en la realidad una amenaza que esgrimían los sectores reaccionarios contra la Unidad Popular de que se pretendía controlar a la ciudadanía por el hambre. Cosa naturalmente falsa, pero que aquí veremos en práctica, sin que la derecha ni su gobierno digan ni hagan nada.

Aquí se acerca un cataclismo social de enormes consecuencias que afectaría al igual que en México al pequeño campesinado del secano costero centro sur y según algunas cifras entregadas por algunos expertos del sector, la superficie sembrada podría disminuir entre 100 mil y 200 mil hectáreas. Y de acuerdo con la experiencia acumulada será muy difícil mantener a los productores en el sector y a pesar de los 12 años que faltan ni siquiera intentando la asociación de los pequeños agricultores para que produzcan a escala se reducirá la magnitud de la amenaza ya que en la producción de commodities se necesita mucha tecnología, mucha gestión, economías de escala notables, todos estos elementos posibles con mayor facilidad en empresas medianas o grandes. Pensar en la reconversión es pensar en un imposible; de 100 hectareas de trigo quizá sería posible reconvertir un 10 % a través de créditos, pero el otro 90 % tiene un nivel de endeudamiento insoluble para el pequeño productor.

Es este panorama el que llevó a los dirigentes agrarios del sur a desembarcarse de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) planteando en sus documentos que: "Al productor norteamericano lo subsidian ( 180 mil millones en los próximos diez años) porque EU quiere que en todo el mundo haya trigo de su país. Es una política de Estado. De hecho el trigo argentino no ha podido ingresar a Brasil, pero si el estadounidense, a pesar que el precio dentro de Estados Unidos es superior al de Argentina:

Se habla entonces del acceso a nuevos mercados con millones de nuevos consumidores potenciales pero no se dice que ya es consumidores están totalmente abastecidos por sus producciones internas y por la competencia de otros países con una cercanía mucho mayor.

Debemos recordar que de acuerdo a estudios a este respecto los costos de transporte significan un mayor costo entre un 7 y un 17 % y son un elemento que en el caso de Chile ubicado al extremo de los mercados de llegada obliga a considerar. La agricultura chilena enfrenta grandes riesgos si no hay una política de protección del interés nacional al respecto. Se está poniendo al borde del abismo al segundo sector exportador después de la gran minería, cuatro mil novecientos millones de dólares el último año y que genera más de 780 mil empleos directos, con la mayor capacidad de contratación de mano de obra del país.

El sector exportador y las grandes y medianas empresas productivas tienen mejores perspectivas para subsistir, la suerte de los pequeños productores enfrentan un negro panorama donde sus días están contados si no hay una muy clara y definida política al respecto. El nulo aumento en las superficies sembradas de trigo, arroz, maíz y los ínfimos progresos en la producción lechera así lo indican.