25 de noviembre del 2002

Las medidas comerciales de EE.UU. son una amenaza para el acceso a los medicamentos en Latinoamérica y en el Caribe


Según Médicos Sin Fronteras los objetivos comerciales propuestos por Estados Unidos son una amenaza para el acceso de las personas que viven con VIH/SIDA y otras enfermedades en Latinoamérica y el Caribe, que necesitan de medicamentos asequibles para salvar sus vidas.

En la víspera de la VII Conferencia Ministerial para la creación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que tuvo lugar en Quito (Ecuador), EE.UU. ha estado presionando a los países para que adopten medidas mucho más restrictivas sobre el comercio de productos farmacéuticos que las contemplados en el Acuerdo de Derechos de la Propiedad Intelectual de la Organización Mundial del Comercio (ADPIC). Además estas medidas ignoran con ostentación la Declaración relativa al Acuerdo sobre los ADPIC y la salud Pública adoptada en Doha por Organización Mundial del Comercio (OMC).

Dicho Acuerdo dice explícitamente que el Acuerdo sobre los ADPIC deberá ser interpretado y aplicado de una manera que apoye el derecho de proteger la salud pública. MSF hace un llamamiento a EE.UU. para que abandone estos objetivos puramente comerciales y restrictivos "ADPIC +" en interés de la salud pública de la región, y afirma que los negociadores del ALCA deberían respetar el acuerdo histórico alcanzado en Doha.

"Al proponer en Quito medidas que van más allá de lo establecido por el ADPIC y que debilitan el espíritu y la Declaración de Doha, EE.UU. antepone los derechos de la propiedad intelectual y las patentes a la salud pública", señala Rachel Cohen, representante estadounidense de la Campaña por el Acceso a Medicamentos Esenciales de MSF. "Hace menos de un año, en Doha, los 142 miembros de la OMC, entre ellos EE.UU. y Canadá, reafirmaron el derecho de los países miembros de la OMC a proteger la salud pública y a promover el acceso a medicamentos para todos. Acuerdos comerciales regionales como el ALCA, suponen un paso atrás respecto a lo conseguido en Doha ", insiste Cohen.

La propuesta de EE.UU. en la Conferencia Ministerial del ALCA en Quito restringiría la competencia con genéricos, la herramienta más efectiva que tienen los países para reducir los precios de los medicamentos esenciales, impediría las importaciones paralelas y limitaría las circunstancias bajo las cuales un país puede conceder una licencia obligatoria de fabricación o importación de medicamentos genéricos.

La delegación estadounidense en Quito también busca extender los periodos de las patentes farmacéuticas más allá de los veinte años requeridos por el ADPIC y buscar nuevas restricciones para el uso de datos de ensayos farmacéuticos (seguridad y eficacia), que podría tener como resultado un bloqueo de la introducción de genéricos en el mercado.

"Si EE.UU. consigue lo que quiere en Quito, los países de Latinoamérica y el Caribe perderán uno de los mecanismos más importantes que tienen para poder acceder a medicamentos asequibles: la competencia con genéricos", afirma Rachel Cohen. "Si el ALCA hubiera estado vigente hace seis años, el programa de Brasil para el SIDA, que ha permitido un acceso universal a antirretrovirales, a través de la producción local de los medicamentos, no hubiera sido posible", comenta Cohen.

"En Honduras, el precio de algunos medicamentos originales para el SIDA cuestan una media de cuatro veces más que las versiones de calidad de los mismos. Lo que significa que, con el mismo presupuesto, podemos tratar cuatro veces más pacientes" dice el Dr. Nick Silberstein, Coordinador médico de MSF en Honduras. "Si el ALCA crea un sistema que dificulta la posibilidad de usar genéricos más baratos, hará aún más difícil el tratamiento para estos pacientes. Un precio asequible supone un mayor acceso a medicamentos vitales en el caso del SIDA", señala Silbertein.

MSF actualmente en América Latina lleva a cabo proyectos en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y Perú. Los equipos de MSF ofrecen atención médica a personas con VIH/SIDA, malaria, enfermedad de chagas, leishmaniasis, tracoma y otras enfermedades, así como atención primaria, atención prenatal e infantil, y otros servicios para poblaciones desplazadas y sin hogar, y para indígenas.