22 de junio del 2001

Estuve en Goteborg

Susan George

ATTAC-Suecia tiene actualmente entre 4.000 y 5.000 miembros, que en relación con la población de Suecia, significa tanto o más que a Francia después de menos de un año de existencia, lo que ha sido reconocido como un fenómeno político significativo.

ATTAC-Suecia ha estado trabajando desde hace meses en la preparación de la Cumbre de Goteborg, negociando con el Gobierno y la policía para que las manifestaciones se desarrollen pacíficamente.

El presidente del Consejo de ATTAC, Hans Abramsson que ocupa une cátedra universitaria de estudios para la paz y América Vera-Zavala se han reunido con el primer ministre Goran Persson (la foto de América con la camisa blanca adornada con la insignia roja de ATTAC al lado de Persson, salía en un número de "Metro", la publicación de la Cumbre). Todo esto está dentro de la tradición sueca de la concertación y el consenso y, según los miembros de ATTAC, se estableció una confianza mutua.

Desgraciadamente, todos estos esfuerzos han sido inútiles. Los problemas empezaron el jueves por la tarde. El Gobierno había cedido diversas escuelas para que los militantes pudieran dormir. Corría el rumor de que había armas escondidas en una escuela, los ocupantes se negaron a salir, y la policía hizo instalar inmensos contenedores para bloquear todos los accesos a la escuela.

Empezaron algunas escaramuzas entre policías y contestatarios dentro de un parque próximo donde la policía iba a caballo, contrariamente a una de les promesas hechas durante las negociaciones.

A pesar de todo, nada grave sucedió el jueves, aunque la tensión comenzaba a subir. El viernes, los ocupantes del movimiento "Globalisation from Below", "Ya Basta" y "Tute Bianche" fueron evacuados. Ese mismo día, personalmente yo estaba en la zona alternativa donde estaban las tiendas acogiendo a múltiples organizaciones y a todos los forums. Pero a menos de 500 metros del lugar los enfrentamientos y los destrozos empezaron. En la Gran Avenida, que los ciudadanos de Goteborg comparan con los Campos Elíseos de París, al final de la tarde no había ninguna vitrina intacta. Aproximadamente unas doscientas personas habían conseguido implicar en la batalla a un millar o algunos más.

La policía, completamente desbordada, con los vehículos destruidos, dispararon fuego real y una persona como mínimo fue gravemente herida de bala en el abdomen, otras con heridas leves. Los suecos no se habían encontrado nunca con este tipo de violencia en su territorio, y quedaron profundamente afectados.

Condeno de manera clara y precisa esta violencia, y esto por diversas razones:

- Independientemente de las posiciones filosóficas sobre la cuestión y aparte del hecho de que nuestros colegas suecos se han quedado bastante traumatizados, la violencia hace inevitablemente el juego al adversario. Incluso en el caso de provocaciones y cuando la policía es la responsable del inicio de las hostilidades y, como pasa a menudo, se nos coloca a todos en el mismo saco.

Los medios de comunicación, evidentemente no hablan más que de esto. Las ideas, las razones de nuestra oposición, las propuestas están completamente escondidas.

- El Estado se define por su "monopolio de la violencia legítima". Cualquiera que piense poder afrontar y ganar en este terreno, no ha ido muy lejos en el análisis político. Cualquiera que piense que rompiendo escaparates y atacando a la policía "amenaza al capitalismo", no tiene pensamiento político de ninguna clase.

- No podemos construir un movimiento amplio y popular sobre la base de una cultura de unos jóvenes y de una gente que están dispuestos a que les rompan la cara. Todas las persones que tienen miedo de los gases, de la violencia, la gente de mi edad, las familias con hijos, la gente menos en forma físicamente, se abstendrán y no vendrán a ninguna de nuestras manifestaciones.

- No es nada democrático. Estoy harta de estos grupos que nunca están a la hora del trabajo preparatorio, que no hacen nunca nada en la política de cada día, pero que aparecen en las manifestaciones como unas flores "venenosas" para romper cualquier acuerdo que haya estado negociado por los demás. Además, todo esto romperá las alianzas entre los que condenan la violencia y aquellos que la toleran y rechazan hacerlo.

- Se insulta a los que rechazan y condenan la violencia tratándolos de "reformistas". Pero la contraposición "reforma-revolución" no tiene ningún sentido en el contexto actual y no es, al mi entender, donde se sitúa el problema. No es nada "revolucionario" dividir el movimiento social y rechazar aliados potenciales, no es nada revolucionario generar la simpatía por nuestros adversarios por parte de la mayoría de la población, no es nada revolucionario oponerse a todas las medidas parciales (como la Tasa Tobin) esperando el "Gran Día", es idiota y es contraproducente.

Bien, estoy harta de esta tiranía y tengo miedo de que si se continua dejándolos hacer, acabarán por destruir el movimiento, la mejor esperanza política desde hace treinta años.


(traduccion ATTAC Cataluña)