| I N T E R N A C I O N A L |
4 de noviembre del 2003 |
José Merino del Río
Servicio Informativo "alai-amlatina"
Cuando en vísperas de la
agresión a Irak, Harlan Ullman le propuso a su jefe Rumsfeld,
secretario de Defensa de Bush, el concepto de "impacto y
terror" para iniciar las operaciones de castigo contra el
pueblo iraquí, no sabía que su fórmula sería copiada por Bob
Zoellick para aplicarla a la guerra comercial que Estados
Unidos lleva a cabo en diversos lugares del planeta.
Ullman, miembro del Centro de Estudios Estratégicos y hombre
de confianza de Rumsfeld, recomendó lanzar en pocas horas un
ataque selectivo y demoledor sobre puntos estratégicos de
Irak, cuyo impacto ocasionaría el terror generalizado entre la
población y la caída del régimen iraquí. Impacto y terror se
concibió así como el binomio destinado a matar y con el horror
de la muerte extender rápidamente el pánico y la rendición.
La estrategia comercial de la Administración Bush está
supeditada a la dominación militar y económica de los Estados
Unidos, tal como reza en el Proyecto para el Nuevo Siglo
Americano(PNAC), convertido tras el golpe de Estado fáctico
que llevó a Bush al poder, en la política oficial
estadounidense. Todos los miembros fundadores y firmantes de
las declaraciones del PNAC, controlan hoy el gobierno de los
Estados Unidos. Zoellick es "uno de los nuestros", dijo la
Administración cuando defendió su nombramiento en la
secretaría de Comercio. Es un equipo ultraderechista con pocas
fisuras en su seno; como en los tiempos de Monroe o de
Theodore Roosevelt, creen fervientemente que el mundo es para
los americanos, y que el destino manifiesto necesita del gran
garrote.
Así que cuando Zoellick llegó a Zapote e irrumpió en el
despacho del presidente Abel Pacheco, con la amenaza de que si
Costa Rica no se retiraba del G-20 constituido en la cumbre de
Cancún y no privatizaba sus telecomunicaciones quedaba fuera
del TLC, fue como si hubiera arrojado la madre de todas las
bombas, para desatar inmediatamente una campaña de guerra
psicológica, dirigida a provocar el miedo y la pronta
rendición.
Asistimos desde entonces a una campaña feroz que pretende
descalificar y aislar mediante el insulto y la manipulación a
los diversos sectores sociales del país que expresan críticas
al TLC, mientras se elogia sin mesura las supuestas bondades
de un tratado cuyo texto permanece escondido y se anuncia una
catástrofe nacional si Costa Rica no cede a las presiones del
gobierno de Bush.. Se trata de una política de intimidación y
chantaje que busca quebrar las posiciones del Estado y de la
sociedad costarricense en temas clave como telecomunicaciones,
energía, agua, seguros, finanzas, hidrocarburos, producción de
alcohol, salud, educación, agricultura y biodiversidad, y
radicalizar las políticas neoliberales de privatización,
liberalización y desregulación de nuestra economía y nuestros
recursos, incluidas las funciones del Estado democrático en
cuanto a sus responsabilidades frente a las necesidades de
desarrollo soberano de la nación.
Paul Kennedy, historiador y profesor emérito de la
Universidad de Yale, comentaba que un reciente sondeo del
Proyecto Pew de Tendencias Globales, con una muestra de 38 mil
personas en 44 países y 16 mil entrevistas en 20 países,
colocaba a Bush como la persona más impopular de la Tierra.
"El sondeo es asombroso--concluía Kennedy-- porque mide el
espantoso alcance del miedo y el odio que inspira la
Administración Bush en todo el mundo".(El País, España,
19/6/2003). La Directora del Informe sobre Desarrollo Humano
2003 de la ONU, Sakiko Fukuda, y el economista de la
Universidad de Columbia, Jeffrey Sachs, publicaban también un
artículo conjunto en el que denuncian cómo la globalización se
ha convertido en un "bastión de los ricos", y critican
duramente las políticas egoístas de los países ricos, en la
que destacan el caso de los Estados Unidos, donde la ayuda
proporcionada a los países pobres es la más baja de todo el
mundo donante en función de sus ingresos, el 0.1% del Producto
Interno Bruto.(El País, España, 6/8/2003).
Sirvan las referencias anteriores para ilustrar la catadura
del gobierno con el que ¿se negocia?, un tratado de libre
comercio. Y hablamos del gobierno y no del pueblo
estadounidense. Detrás del TLC están las transnacionales.
Precisamente la política de Bush ha llenado de dinero los
bolsillos de los más ricos, y ha batido las marcas de pobreza,
desempleo, déficit y gasto militar de las últimas
administraciones.
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