| I N T E R N A C I O N A L |
11 de noviembre del 2003 |
Eduardo González. Rebelión
La difusión por parte de la cadena de televisión qatarí Al Yazira de serie
de imágenes en su página por Internet en las que se muestra a soldados
estadounidenses atando a mujeres y niños iraquíes y afganos en sus propios
hogares ha creado un fuerte revuelo internacional, sobre todo entre los
medios islámicos occidentales, según informó la propia cadena.
En una de las fotografías se aprecia cómo un soldado de Estados Unidos ata
las manos de una atemorizada niña iraquí de seis años en presencia de otros
pequeños y familiares. En otra, un soldado registra a un niño afgano de
apenas cuatro años en un control del Ejército estadounidense. Según la
cadena, la difusión de estas imágenes ha sido la causa de que su página de
Internet se haya visto "inundada" de mensajes de usuarios en los que
muestran su repulsa e indignación.
El Consejo para las Relaciones Americanas-Islámicas (CAIR) ha abierto una
investigación para determinar la naturaleza de estos hechos y se está
asesorando para decidir las futuras acciones. "Esta clase de imágenes
aumentan los resentimientos hacia las tropas americanas en Irak y puede
jugar también un papel fundamental en la desmoralización de los soldados,
que se ven obligados a amarrar a pequeños niños", declaró en Washington el
portavoz de CAIR, Ibrahim Hooper.
Por su parte, un portavoz del Centro de Observación Islámico (IOC), con
sede en Londres, declaró quee estas imágnes revelen "una indiferencia
completa para los Derechos Humanos de los iraquíes". "A cualquier ser humano
normal debería repelerle la mera idea de que se ate a niños", afirmó este
portavoz, citado por Al Yazira. "Habría que preguntarse sobre el estado
mental de unos soldados que se ven forzados a hacer esto", añadió.
Recientemente, el IOC suministró a Al Yazira fotografías en la que se
mostraba a soldados estadounidenses registrando a un muchacho de cuatro años
en una aldea afgana de la provincia de Paktika (sureste de Afganistán), como
parte de una operación militar. Entonces, un oficial de alta graduación
justificó esta acción con el argumento de que el niño podría llevar
explosivos consigo y que la seguridad de los soldados estadounidenses era
más importante que el corazón o los sentimientos.