| I N T E R N A C I O N A L |
28 de febrero de 2004 |
¡¡Bienvenidos a esta tierra, bañada por las aguas del Atlántico y del Mar
Caribe, cruzada por el soberbio río Orinoco. Tierra coronada por las nieves
perpetuas de los Andes....
Tierra sobrecogida por la magia infinita de la selva Amazónica y sus cantos
milenarios...
¡Bienvenidos a Venezuela, esta tierra sobre la cual un pueblo patriota ha
tomado de nuevo las banderas de Simón Bolívar, su Libertador, cuyo nombre
trasciende por estos confines.
A decir de Pablo Neruda, en su "Canto para Bolívar":
Padre nuestro que estás en la tierra,
en el agua, en el aire
De toda nuestra extensa latitud silenciosa,
todo lleva tu nombre, padre en nuestra morada:
tu apellido la caña levanta a la dulzura,
el estaño bolívar tiene un fulgor bolívar,
el pájaro bolívar sobre el volcán bolívar,
la patata, el salitre, las sombras especiales,
las corrientes, las vetas de fosfórica piedra,
todo lo nuestro viene de tu vida apagada,
tu herencia fueron ríos, llanuras, campanarios,
tu herencia es el pan nuestro de cada día, padre.
¡¡Sí, señores: Bolívar, aquel otro "Quijote sin locura" (como ya había
llamado Napoleón Bonaparte al Universal Caraqueño Francisco de Miranda)
quien sobre estas mismas tierras de Suramérica intentó la Unión de las
Repúblicas Nacientes en una sola, fuerte y libre.
En la carta de Jamaica, en 1815, señala, refiriéndose al Istmo de Panamá y a
su idea de convocar allí un Congreso Anfictiónico, cito:
"Ojalá que algún día tengamos la fortuna de instalar allí un augusto
congreso de los representantes de las Repúblicas, Reinos e Imperios a tratar
y discutir sobre los altos intereses de la Paz y de la Guerra, con las
naciones de las otras tres partes del Mundo".
Se inscribe precisamente Bolívar, como Líder Antiimperialista, en la misma
perspectiva histórica que 140 años después de aquella carta visionaria de
Kingston, tomó cuerpo en la Conferencia de Bandung en abril de 1955. Bajo la
inspiración de Nerhu, Tito y Nasser, se reunió un grupo de importantes
líderes para afrontar grandes desafíos. En esta conferencia los líderes
manifestaron sus deseos de no involucrarse en la confrontación Este_Oeste y
más bien trabajar juntos para el desarrollo nacional. Este fue el primer
hito clave: la primera Conferencia Afro_Asiática, el antecedente inmediato
de los No Alineados, habiendo reunido a 29 jefes de Estados. Allí nació,
pudiéramos decirlo: "La Conciencia del Sur".
En la década de los 60 ocurrieron dos acontecimientos de una enorme
significación política: nacimiento del Movimiento de los No Alineados en
Belgrado en 1961 y del Grupo de los 77 en 1964: dos hitos y una orientación
histórica clara: la necesidad del Sur de tomar conciencia de sí mismo y de
actuar conjuntamente en una realidad planetaria caracterizada por el
desequilibrio y el intercambio desigual.
En la década de los 70 se destaca el surgimiento de una propuesta, emanada
de la IV Cumbre de Jefes de Estado de los Países No Alineados en Argel en el
año de 1973: la necesidad de instaurar un nuevo orden económico
internacional. Ratificada por la Asamblea de Naciones Unidas en mayo de
1974. Esta propuesta, que conserva plena vigencia, terminó por convertirse
en una mera referencia histórica.
En la década de los 80 ocurren dos acontecimientos de suma importancia para
las luchas del Sur: en 1987 nace en Kuala Lumpur la Comisión del Sur, bajo
la dirección de Julius Nyerere, aquel inolvidable luchador de Tanzania y del
mundo. Dos años más tarde en septiembre de 1989 nace en Belgrado, en el
marco de la reunión del Grupo de los No Alineados ,el Grupo de los 15 con la
finalidad de reforzar la cooperación Sur_Sur.
En 1990, la Comisión del Sur presentó su propuesta estratégica a la que se
llamó: "Desafío para el Sur". Y después... después vino el Diluvio. Vino el
diluvio con la caída del Muro de Berlín y la implosión de la Unión
Soviética; aparece la Unipolaridad y llegan, a decir de Joseph Stiglitz, los
"Felices años 90".
En el Diluvio Neoliberal se hundieron todas aquellas luchas, ideas y
propuestas y el mundo comenzó entonces a presenciar el llamado "Fin de la
Historia" y el canto de victoria de la Globalización Neoliberal.
Globalización que es hoy, además de realidad objetiva, arma de manipulación
que pretende condenarnos a la pasividad, ante un Orden Económico Mundial que
excluye a nuestros países del sur y los condena al eterno papel de
productores de riquezas y receptores de migajas.
Nunca antes el mundo tuvo tan formidable potencial científico_técnico, tanta
capacidad de crear riquezas y bienestar. Auténticas maravillas tecnológicas
que han hecho de cualquier punto del planeta un espacio siempre cercano en
términos de distancias y comunicaciones, no han servido para traer bienestar
a todos sus habitantes, sino tan solo al exiguo 15% que vive en los países
del Norte.
La globalización no ha traído la supuesta interdependencia, sino una
acentuación de la dependencia. Lejos de globalizarse la riqueza, se ha
extendido la pobreza. El desarrollo ni se ha generalizado ni se ha
compartido. Por el contrario, el abismo entre el Norte y el Sur se ha hecho
tan gigantesco que es evidente lo insostenible del orden económico actual y
la ceguera de los que pretenden justificarlo para continuar disfrutando de
la opulencia y el despilfarro.
El rostro de este orden económico mundial de la globalización con signo
neoliberal, no es solo el de la internet, la realidad virtual o la
exploración del espacio exterior.
Ese rostro es también y con dramatismo mucho mayor en los países del Sur, el
de 790 de millones personas que sufren hambre, el de 800 millones de adultos
analfabetos, el de 654 millones de seres humanos que hoy viven en el Sur y
que no sobrevivirán los 40 años de edad. Es la cara áspera y dura del orden
económico mundial dominado por el Neoliberalismo, que exhibe cada año en el
Sur, la muerte, por causa de enfermedades casi siempre prevenibles y
curables, de más de 11 millones de niños y niñas menores de 5 años, a un
ritmo espantoso de más de 30 mil cada día, 21 cada minuto, 10 cada 30
segundos. En el Sur la proporción de niños que sufre mal nutrición es de
hasta 50% en no pocos países, mientras que un niño, que habita en el Primer
Mundo consumirá en toda su vida, según la FAO, lo que consumen 50 niños en
un país subdesarrollado.
Las grandes posibilidades que una globalización de la solidaridad y la
verdadera cooperación pudiera traer a todos los que habitamos el planeta,
con sus prodigios científico_ténicos han sido reducidas por el modelo
neoliberal a esta grotesca caricatura colmada de explotación e injusticia
social.
A nuestros países del Sur se les repitió una y mil veces que la única y
verdadera "ciencia", entre comillas, capaz de asegurar el desarrollo y el
bienestar para todos sin excepción, se sintetizaba en dejar que los mercados
funcionaran sin regulación, privatizando todo y creando condiciones para las
inversiones del capital transnacional, prohibiendo al estado intervenir en
la economía.
¡¡Casi que la piedra filosofal, mágica y maravillosa!!
El pensamiento y la política neoliberal fueron creados en el Norte para
servir a sus intereses, pero es conveniente resaltar que nunca han sido
verdaderamente aplicadas allí, sino que fueron esparcidas por el Sur en las
últimas dos décadas y llegaron a alcanzar la funesta categoría de
pensamiento único.
Con la aplicación del pensamiento único, la economía mundial en su conjunto,
creció menos que en las tres décadas que corrieron entre 1945 y 1975, cuando
se aplicaron políticas keynesianas que propiciaban la regulación de mercados
por la intervención del Estado. La brecha que separa al Norte y al Sur
continuó creciendo no solo en términos de indicadores económicos, sino en el
estratégico sector del acceso al conocimiento, del cual depende
fundamentalmente la posibilidad del desarrollo integral en esta época.
Los países del Norte con el 15% de la población mundial, concentran más del
85% de los usuarios de internet y controlan el 97% de las patentes. Esos
países cuentan con 10 años de escolaridad promedio, mientras que en el sur
apenas alcanza a 3,7 años y en muchos países es inferior.
La tragedia del subdesarrollo y la pobreza del África, que tiene sus raíces
históricas en el colonialismo y la esclavización de millones de sus hijos,
ahora se ha reforzado con el neoliberalismo procedente del Norte. En esa
región la tasa de mortalidad infantil de menores de 1 año es de 107 por mil
nacidos vivos, mientras en los países desarrollados es de 6 por mil nacidos
vivos y la esperanza de vida es de 48 años, treinta años menos que en los
países del Norte.
En Asia, el crecimiento económico de algunos países ha sido notable, pero la
región en su conjunto sigue mostrando el retraso respecto al Norte en
aspectos básicos del desarrollo económico y social.
Estamos, queridos amigos, queridas amigas, en América Latina, el escenario
predilecto del modelo neoliberal en las últimas décadas. Aquí el
neoliberalismo alcanzó categoría de dogma doctrinal y se aplicó con especial
rigor.
Los resultados catastróficos están a la vista y constituyen la explicación
de la creciente e incontenible protesta social que los pobres y excluidos de
América Latina han venido haciendo desde hace años, cada día con mayor
fuerza, en reclamo de su derecho a la vida, a la educación, a la salud, a la
cultura, a la existencia digna como seres humanos.
Amigas y Amigos:
Con estos mismos ojos vi, un día como hoy hace exactamente 15 años, el 27 de
febrero de 1989, cuando se desató aquella intensa jornada de protesta en las
calles de Caracas contra el llamado paquete neoliberal del Fondo Monetario
Internacional, que terminó en una verdadera masacre conocida como "El
Caracazo".
El modelo neoliberal prometió a los latinoamericanos mayor crecimiento
económico, pero en los años neoliberales el crecimiento no ha alcanzado
siquiera la mitad del que se obtuvo en la etapa 1945_1975 con políticas
diferentes.
El modelo recomendó la más estricta liberalización financiera y libertad
cambiaria para lograr mayor ingreso de capitales extranjeros y mayor
estabilidad, pero en los años neoliberales las crisis financieras han sido
más intensas y frecuentes que nunca antes, la deuda externa regional que era
inexistente al finalizar la Segunda Guerra Mundial, hoy alcanza en América
Latina 750 mil millones de dólares, es la más elevada en términos per cápita
en el mundo y en varios países equivale a más de la mitad del PIB.
Sólo entre 1990 y el año 2002 América Latina entregó como pagos por su deuda
externa 1 millón de millones 528 mil millones de dólares que duplica el
monto de la deuda actual y representó un promedio de pagos anuales por 118
mil millones de dólares. Es decir, cada 6,3 años pagamos la deuda, pero esta
carga perversa continúa allí inmutable e inextinguible.
¡¡Es una Deuda Eterna!!
Por eso, desde aquí aprovecho en nombre del gobierno y del pueblo
venezolano, ofrecer nuestra más sólida compresión y respaldo pleno y
profundo a las decisiones que ha tenido a bien tomar nuestro compañero y
hermano Néstor Kirchner en defensa de la República de Argentina.
Es evidente que esta deuda va mucho más allá de los normales y razonables
compromisos de pago por parte de cualquier deudor y se ha convertido en un
instrumento para la descapitalización de nuestros países, además de la
imposición de medidas socialmente dramáticas, que luego van generando
poderosos factores políticamente desestabilizadores para los gobiernos que
insisten, algunos en aplicarlas.
Yo decía hace poco en alguna reunión de presidentes que hay que mirar muy
bien lo que está sucediendo en América Latina, porque fuertes protestas
populares de las pobres víctimas de la aplicación de un modelo ha generado
perturbaciones en nuestro Continente.
En el año en el año 2000 cayo un gobierno en el Ecuador, en el 2001 cayo el
gobierno del Presidente De La Rúa en Argentina, en el 2002 caí yo pero por
otras causas, la otra cara de la moneda, pero luego al poco tiempo cayó el
gobierno de Bolivia.
Fuerte movimientos populares, los pobre de los pobres que han dicho "ya
basta" y claman por un nuevo modelo en América Latina.
Se nos dijo que fuéramos ultraliberales en el comercio y que elimináramos
cualquier barrera que pudiera estorbar la entrada de las importaciones
procedentes del Norte, pero ha resultado que los campeones verbales del
libre comercio son en realidad los campeones prácticos del proteccionismo.
El Norte gasta 1.000 millones de dólares diarios en hacer lo que nos
prohíbe, esto es, subsidiar productos ineficientes.
Quiero decirles,_ y esto que les voy a decir es un dato absolutamente cierto
y verificable: cada vaca que pasta en tierras de la Unión Europea, recibe en
sus cuatro estómagos 2,20 dólares diarios como subsidio, teniendo mejor
suerte, esa vaca, que unos 2.500 millones de pobres de los países del Sur,
quienes apenas sobreviven con menos de 2 dólares diarios de ingreso.
Afortunada la vaca.
Con la propuesta del ALCA, el gobierno de los Estados Unidos quiere que
alcancemos, para beneficio de ellos, el arancel cero y que entreguemos
nuestros mercados, nuestro petróleo, nuestros recursos de agua y
biodiversidad y además nuestra soberanía, mientras que el mítico acceso al
mercado de ese país permanece cerrado por un muro de subsidios agrícolas. Es
un modo peculiar de aliviar el enorme déficit comercial de Estados Unidos,
haciendo ellos exactamente lo contrario de lo que nos presentan como
principio sagrado de política económica.
El neoliberalismo prometió a los latinoamericanos que, si hacían las
concesiones que el capital transnacional demandaba, las inversiones se
derramarían sobre la región. En efecto, el ingreso del capital aumentó, pero
una parte importante fue por la compra de empresas públicas a veces a
precios de remate y otra parte fue por el ingreso de capitales golondrina
que vinieron a especular en el clima de liberalización financiera.
El modelo neoliberal prometió que después de un período de ajustes algo
doloroso, pero imprescindible para arrebatarle al estado la regulación de la
economía y liberalizar el comercio y las finanzas, la riqueza se extendería
sobre América Latina y dejaría atrás la larga historia de pobreza y
subdesarrollo. Pero el ajuste doloroso y temporal se ha hecho permanente y
pretende hacerse eterno. Sus resultados no pueden ocultarse.
Si tomamos 1980 como la fecha convencional del inicio del ciclo neoliberal,
era pobre entonces alrededor del 35% de la población latinoamericana.
Después de más de dos décadas de neoliberalismo, el 44% de los
latinoamericanos y latinoamericanas son pobres. La pobreza castiga con
particular crueldad a los niños. Es una triste verdad que en América Latina
la mayoría de los pobres son niños y la mayoría de los niños son pobres. A
fines de la década de los 90 la CEPAL informaba que el 58% de los niños
menores de 5 años eran pobres y lo eran también el 57% de los niños de 6 a
12 años.
La pobreza de los niños y adolescentes tiende a reforzar y perpetuar las
desigualdades mediante el acceso a la educación , como lo demuestra un
estudio del Banco Interamericano de Desarrollo sobre 15 países en los que
los jefes de hogar del 10% de población de más alto ingreso, tenían como
promedio 11 años de educación, mientras que los del 30% de población de
menor ingreso, solo tenían 4 años de educación.
El neoliberalismo prometió riqueza y ha multiplicado la pobreza, pero además
ha convertido a América Latina en la región más inequitativa del mundo en
términos de distribución del ingreso. En ella, el 10% más rico de la
población_ aquellos a los que satisface el neoliberalismo y les entusiasma
el ALCA_ recibe casi el 50% del ingreso total, en tanto que el 10% más
pobre_ los que no aparecen nunca en la crónica social de los medios de
información de la oligarquía_ recibe apenas el 1,5% del ingreso total.
Este modelo explotador ha convertido a América Latina y el Caribe en una
verdadera bomba social presta a estallar si continua creciendo el
antidesarrollo, el desempleo y la pobreza.
Aunque las luchas sociales se agudizan e incluso algunos gobiernos han sido
derribados por rebeliones populares, desde el Norte nos dicen que la reforma
neoliberal no ha dado sus buenos resultados porque no se ha aplicado por
completo.
Es decir, ahora pretenden recomendarnos la fórmula del Suicidio.
Pero nosotros sabemos, compañeras y compañeros, que los pueblos no se
suicidan. ¡¡Los pueblos despiertan, se levantan y combaten!!
En conclusión, excelencias, el orden económico y social de la globalización
neoliberal, por su injusticia y desigualdad, pareciera ser para el Sur un
callejón sin salida.
Por consiguiente, la aceptación pasiva de las reglas excluyentes que este
orden económico y social impone, no puede ser la conducta a seguir por los
Jefes de Estado y Gobierno que tenemos las más alta responsabilidades ante
nuestros pueblos.
La historia de nuestros países no admite dudas en cuanto a que la pasividad
y los lamentos para nada sirven y que, en cambio, la acción unida y firme es
la única conducta capaz de sacar al Sur de su triste función de retaguardia
explotada y humillada.
Fue gracias a la lucha heroica contra el colonialismo que los países
subdesarrollados quebraron aquel orden económico y social que los condenaba
a la condición de colonias explotadas. El colonialismo no fue derrotado por
la acumulación de lágrimas de dolor ni por el arrepentimiento de los
colonialistas, sino por los siglos de heroicas luchas por la independencia y
la soberanía en la que nuestros pueblos hicieron prodigios de resistencia,
de tenacidad y de sacrificios.
Aquí en América del Sur, estamos este año precisamente, conmemorando 180
años de aquellas jornadas heroicas de Ayacucho, donde los pueblos unidos
convertidos en ejércitos libertadores, después de casi 20 años de guerras
revolucionarias y al mando de líderes luminosos como José de San Martín,
Bernardo O?higgins, José Inacio Abreu e Lima, Simón Bolívar, Antonio José de
Sucre y José Artigas, echaron al imperio Español desde estas playas del
caluroso Caribe hasta las frías tierras de la Patagonia, terminando con 300
años de coloniaje.
Hoy ante el evidente fracaso neoliberal y la gran amenaza que el Orden
Económico Internacional significa para nuestros pueblos, preciso es retomar
el Espíritu del Sur.
En ese camino se inscribe esta cumbre en Caracas, como ya lo señalaban en
sus palabras mis colega presidentes de Zimbabwe, Robert Mugabe, e Irán,
Seyed Mohammed Khatami.
Propongo que relancemos el G_15, pero más que como grupo, como un Movimiento
de Integración del Sur, que impulse todas las corrientes posibles, que vaya
al encuentro del movimiento de los No Alineados, del Grupo de los 77, de
China....
¡¡De todo el Sur!!
Propongo que retomemos las propuestas de la Comisión del Sur de 1990. Ya
pasó la ilusión de los 90, se hunde el modelo neoliberal. Es momento de
retomar la tesis que tantos años fueron impulsando la esperanza del sur.
¿Por qué no colocar en el centro de nuestra atención y nuestras acciones de
políticas las propuestas de conceder varios miles de "Becas del Sur" por año
a alumnos de los países subdesarrollados para continuar estudios en el Sur,
o la de multiplicar la cooperación en materia de salud para disminuir la
mortalidad infantil, prestar la atención primaria, combatir el SIDA y tantas
otras acciones que serían sólo posible, si las impulsamos con una
imprescindible dosis de solidaridad, para aliviar el sombrío panorama de la
vida en el Sur y enfrentar así la costosa e inefectiva dependencia del
Norte?
¿Por qué no establecer el Foro de Deudores como medida de elemental defensa
para celebrar consultas y coordinar políticas de acción colectiva, teniendo
en cuenta el funcionamiento pleno del Foro de Acreedores estructurado en
diversos órganos para proteger sus intereses?
¿Por qué no avanzar en el sistema de preferencias comerciales entre países
en desarrollo que sólo existe en forma simbólica, mientras que el
proteccionismo del Norte expulsa a nuestros países de los mercados?
¿Por qué no estimular el comercio de compensación y promover las corrientes
de inversión dentro del Sur en vez de competir en forma suicida entre
nosotros ofreciendo concesiones a las empresas transnacionales del Norte?
¿Por qué no crear la Universidad del Sur?
¿Por qué no crear el Banco del Sur?
Estas y otras propuestas conservan su valor y esperan por nuestra voluntad
política para llevarlas a la realidad.
Pero finalmente, amigas y amigos, deseo referirme en especial a una
propuesta que creo tiene gran significado dentro de este conjunto:
En el Sur somos víctimas del monopolio mediático del Norte que actúa como un
poderoso sistema encargado de difundir en nuestro países y sembrar en la
mente de nuestros ciudadanos, informaciones, valores y patrones de consumo
que son esencialmente ajenos a nuestras realidades y que se han conformado
como el más formidable y efectivo instrumento de dominación. Nunca es más
perfecta la dominación que cuando logra hacer que los dominados piensen en
los mismos términos que los dominadores.
Para enfrentar y comenzar a cambiar esta realidad, es que me atrevo a
proponer la creación de un canal de televisión que podría ser captado en
todo el mundo con la información y las imágenes del Sur. Este sería el
primer y fundamental escalón para romper el monopolio mediático.
Este canal de televisión del Sur pudiera transmitir a todo el planeta,
dentro de muy poco tiempo, nuestros propios valores, nuestras propias
raíces, para decirle a los pueblos del mundo, con el verso del gran poeta
Mario Benedetti, hombre de ese Sur profundo que es el Uruguay, allá donde el
río de La Plata se abre tanto que parece un mar plateado, donde se bañan el
Buenos Aires querido y el Montevideo azuloso en su poema: "El sur también
existe" el cual leo a continuación, para dejar instalada con un gran
optimismo, y agradeciendo la presencia de todos ustedes, esta XII Cumbre a
la que queremos llamar "El Relanzamiento del Movimiernto de Integración del
Sur".
Dice Mario Benedett:
"EL SUR TAMBIÉN EXISTE"
con su corno francés
y su academia sueca
su salsa americana
y sus llaves inglesas
con todos sus misiles
y sus enciclopedias
su guerra de galaxias
y su saña opulenta
con todos sus laureles
el norte es el que ordena
pero aquí abajo abajo
cerca de las raíces
es donde la memoria
ningún recuerdo omite
y hay quienes se desmueren
y hay quienes se desviven
y así entre todos logran
lo que era un imposible
que todo el mundo sepa
que el Sur también existe.
Señoras y Señores
Muchas Gracias.