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I N T E R N A C I O N A L 

2 de mayo de 2004

Falleció el periodista chiapaneco, defensor de los derechos indígenas y gobernador en rebeldía

La vida en el tiempo de Amado Avendaño

Hermann Bellinghausen
La Jornada


Gobernador en rebeldía contra todo pronóstico, siempre ha sido un personaje improbable, extraordinario y, como él mismo ha repetido, indestructible. ¿Por dónde empezar? Algunas fechas están habitadas para siempre por Amado Avendaño. Después de visitar la selva Lacandona la plana mayor del PRD, en mayo de 1994, el partido designa al ciudadano Avendaño su candidato a gobernador de Chiapas. En julio, priístas poderosos intentan asesinarlo. El 8 diciembre toma posesión como gobernador en rebeldía. El 14 febrero de 1995 renuncia el gobernador oficial impuesto Eduardo Robledo Rincón y llega Julio César Ruiz Ferro, quien hoy aún debe decenas de vidas indígenas. Ese 4 de marzo llega al Zócalo, encabezada por Amado, la marcha de la Asamblea Estatal Democrática del Pueblo Chiapaneco. Pero no, la historia empieza mucho antes.

Tiempo en voz de sus contemporáneos

El martes 6 de febrero de 1968 apareció en San Cristóbal de las Casas el primer número del semanario Tiempo, dirigido por Amado y Elmer Avendaño, quienes anuncian en su primer editorial: "En él encontrará el curioso lector la noticia, producto de averiguaciones e indagaciones previas, el comentario mesurado: el pulso de los acontecimientos. Y como sustrato que todo lo anima y da vida, el entusiasmo juvenil de sus dirigentes y el firme propósito de decir la verdad: el compromiso con la comunidad de ser su abanderado en sus justas peticiones y anhelos. Bienvenido sea, pues, al mundo de las letras, y que nuestro público, certero juez de lo bueno y constructivo, dé su veredicto totalmente aprobatorio al espíritu que norma y normará a este semanario''.

Han pasado 34 años, y ese entusiasmo devino escuela para periodistas de Chiapas, México y el mundo. Amado Avendaño, el decano de los periodistas locales, precursor en la defensa de derechos humanos e indígenas en los Altos de Chiapas, ha sido siempre, como él mismo reconoce, un hombre amado por quienes lo conocen, que somos tantos. "Abogado de profesión, periodista de oficio".

En 1998, Javier Molina recordaba en La Jornada el gran hito de Tiempo, su segunda fundación: "Otro martes, el 11 de enero de 1994, la publicación ya es un diario dirigido por Concepción Villafuerte, esposa de Avendaño. Ese día aparece una noticia nueva: Tiempo recibió un comunicado del EZLN para su publicación". Allí, el subcomandante Marcos escribió: "Los compañeros me han encargado que vea la forma en que se puede hacer público, creo que su periódico podría ser un medio para que este pronunciamiento se distribuya en otros lados. No pedimos que se esté de acuerdo con nosotros o nuestro camino, sólo que nos den la oportunidad en la prensa de decir nuestra palabra. Esperamos que a través de ustedes, de lo poco de periodismo honesto e imparcial que queda en Chiapas, se puede cumplir la demanda de difusión que hacen los compañeros del CCRI''.

Días atrás, el primero de enero de 1994, Tiempo había dado noticia al mundo del levantamiento indígena que cambiaría a México, y en especial la vida de Amado Avendaño Figueroa, el primer reportero que habló con los insurrectos en la plaza central de San Cristóbal de las Casas.

A partir de ese día, las oficinas de Tiempo, es decir la casa de Amado y su mujer Concepción Villafuerte, se convirtió en sala de redacción y difusión para los principales diarios de América y Europa. Dicho en corto, fue el primer servicio de fax para la recién encendida mecha zapatista.

En su modesto quehacer cotidiano, en su aprendizaje de los indígenas dignos, la familia Avendaño Villafuerte (incluyendo a sus hijas Amalia, Elia y Concepción, su hijo Amado y su yerno Elio Henríquez) estaba preparada para lo que vino. Y que casi le cuesta vida a don Amado. Su historia ya está en la historia.

"La historia del periódico Tiempo -ha dicho Juan Balboa- es el tiempo de la historia del periodismo chiapaneco contemporáneo. Es imposible separarlo, parece que nacieron juntos. Las páginas hechas en un principio letra por letra y, después, en ese rompecabezas que era la prensa plana, fueron dibujando un periodismo abierto, crítico y, sobre todo, invadido por los pobres entre los pobres que fueron, y siguen marginados de la prensa".

Al treinta aniversario de Tiempo, Jaime Avilés diría: ''sigue siendo, heroicamente, el primer periódico de los pueblos indios de Chiapas, y este título que nadie le escatimaría sin insultarse a sí mismo es su mayor pendón de gloria''. El historiador Andrés Aubry ha recordado: ''Tiempo publicaba lo que pasaba en la calle, era la noticia caliente, por lo tanto callada por el resto de la prensa. Todos los números de este periódico son documentos históricos, tiene incluso fotos que son en sí noticia''.

Para Jesús Ramírez Cuevas, "esas hermosas páginas forman ya parte de la historia''. Guimar Rovira, autora de 'Las mujeres de maíz' y una entre los muchos "hijos" periodísticos que acogieron los Avendaño, reconoció que Tiempo "ha sido una escuela de periodismo, de dignidad, de amor, de entrega. Allí he encontrado computadora, un plato en la mesa, un abrazo cuando lo necesitaba". El estadunidense John Ross lo llamó "cruzado periodista".

La muerte no pudo

En septiembre de 2000, el periodista José Reveles documentó la existencia de un complot para asesinar en 1994 al indestructible Amado Avendaño. Concepción Villafuerte reveló que entre los complotistas se contaban Eduardo Robledo Rincón y Jorge Enrique Hernández Aguilar, además del autor intelectual del operativo criminal, Germán Jiménez Gómez.

Reveles dio a conocer que Jiménez ya había ensayado asesinar a Amado Avendaño el 16 de julio de 1994. Finalmente, la madrugada del 25 de julio, un tráiler Kenworth, conducido por Luciano Tress Virgen, embistió la camioneta en que Avendaño y sus colaboradores se dirigían a Tuxtla Gutiérrez para participar en un desayuno con los demás candidatos a la gubernatura para los comicios de aquel año. En el "accidente" perdieron la vida Jorge Ernesto Fonseca García, Agustín Rubio Montoya y Rigoberto Mauricio Villafuerte. Avendaño sobrevivió, pero en condiciones de salud tales que le impidieron proseguir personalmente con su campaña. Durante meses perdió el habla, y quedó con daños visuales permanentes.

Los responsables, cobijados por el aparato gubernamental, no sólo siguieron impunes, sino que han recibido "premios". En testimonios escritos para sus hijos por doña Conchita, ésta señala que Hernández Aguilar recibió como "pago" la titularidad de la Procuraduría General de Justicia del estado, antes de pasar a la Coordinación de Seguridad Pública, cargo que ocupaba durante la matanza de Acteal. Don Amado relató a su vez en 2000 que, al enterarse del complot, sufrió tal contrariedad que se enfermó. No podía creer que atentara contra él su antiguo discípulo y protegido.

En una larga misiva de Villafuerte a Hernández Aguilar se lee: "Si tan grande era el compromiso que tenías con Eduardo Robledo Rincón, ¿por qué no lo planearon mejor y mataron sólo al candidato? ¿Por qué tenían que matar a inocentes, a jóvenes que apenas comenzaban a vivir?... Nosotros tenemos la obligación de contarles a nuestros muertos que sus asesinos están vivos y gozan de cabal salud, que se siguen reproduciendo y causando más crímenes". Y le dice: ''Tú estás ahora del lado de los corruptos, de los represores, de los criminales", y recapitula su trayectoria ligada a la creación de grupos paramilitares. Después de desearle que viva muchos años, "tantos como sean necesarios para que veas los frutos de tus obras", le recuerda su participación en la masacre de Acteal.

Avendaño diría a una delegación de observadores internacionales: "A raíz del accidente se hizo una explosión publicitaria extraordinaria y entonces el pueblo, por coraje, por lastima, por admiración, el día de las elecciones un mes después del accidente-atentado, fue y voto por mí. A la hora en que Ernesto Zedillo viene a darle el mando a Robledo, el pueblo de Chiapas se convoca en la capital del estado, Tuxtla Gutiérrez, y me dice te vamos a dar el Bastón de mando porque tú triunfaste. Los zapatistas me reconocen como su gobernador y nos instauramos como gobierno de transición en rebeldía. El problema es que no tenemos recursos, el pueblo es pobre. Aporta para los gastos, pero llegó un momento en que no podemos sostenernos. Mis colaboradores, fueron poco a poco eliminados (plomo o plata)".

Y recuerda que en sus tiempos heroicos, "otro que me ayudaba fue Samuel Ruiz García. Había veces que había que pagar multas o fianzas y entonces cuando yo no tenía iba con el obispo. De esta manera sacamos a gente de la cárcel, y cuando nos fallaba la presión jurídica, por el hecho de que son indígenas y no tienen recursos, hacíamos la denuncia pública, de tal modo que el periódico se convirtió en un vocero de los indígenas. Me habían ubicado como una especie de su colaborador o de su ayudante".

En diciembre de 1994, el EZLN invitó a Amado Avendaño a encabezar el gobierno popular en rebeldía en el estado de Chiapas, y simultáneamente declaró territorios en rebeldía a los ocupados por población civil "que apoya a nuestra justa causa". El llamado del EZLN fue acompañado con la ofensiva Paz con Dignidad para los Pueblos Indios de Chiapas mediante la cual creó los municipios autónomos.

Al amanecer enero de 1994, el Tiempo de San Cristóbal sintonizó al mundo entero en un sólo tiempo. Era un fenómeno al que el otro fenómeno, la sublevación indígena, dio curso y proyección universal. En aquellos días de sorpresa y confusión, de caos y peligros, conforme los testigos se fueron acercando, encontraron un asidero en el Tiempo. La noticia parecía fuera de proporción y los elementos para comprenderla estaban en Tiempo. Los primeros faxes al mundo, los primeros cables, salieron de una sencilla casa en el barrio de San Diego, apenas distinta de las casas que la rodean: el hogar-taller de los Avendaño Villafuerte. Diversas crisis alcanzaron a Tiempo y lo retiraron de la circulación, pero rencarnó en el semanario Tiempo y finalmente en la Foja Coleta.

El ocho de diciembre de 2000, el EZLN difundió un saludo: "Termina su período de seis años al frente del ejecutivo del estado de Chiapas, el Gobernador en Rebeldía, don Amado Avendaño Figueroa. Durante su mandato sufrió persecuciones, calumnias y, siendo candidato, un atentado en contra de su vida. Sin embargo, se mantuvo firme y, a pesar de amenazas y chantajes, continuó su labor sin aspavientos.

"Entre sus logros están la difusión de las demandas indígenas en todo el mundo, su oposición a la militarización y paramilitarización de las comunidades, su repudio a la estrategia de simulación del gobierno zedillista, y su apego a una ética política de la que muchos podrían aprender bastante.''

En eso estamos todavía.

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