28 de noviembre del 2002

Fidel Castro encabezó el encuentro hemisférico de lucha contra el área comercial

Llama Evo Morales a Lula, Chávez y Lucio Gutiérrez a rechazar el ALCA

Gerardo Arreola
La Jornada

La Habana, 25 de noviembre. El triunfo electoral que convierte al ex coronel Lucio Gutiérrez en el próximo presidente de Ecuador y el proceso similar que llevó el mes pasado a Luiz Inacio Lula da Silva al gobierno de Brasil, matizó hoy la apertura del segundo Encuentro Hemisférico de Lucha contra el ALCA (Area de Libre Comercio de América) y permitió al líder indígena Evo Morales, quien llegó al umbral de la presidencia de Bolivia en junio pasado, lanzar una propuesta:

"Quiero decirle al compañero Lula, al compañero Lucio Gutiérrez, al compañero Hugo Chávez, que estén al lado del pueblo y no al lado de las trasnacionales. Hago un llamado, a nombre de los pueblos, para que no entren al ALCA.

"Solamente con que Lula no entre, no habrá ALCA para Latinoamérica. Si nos complementamos con el compañero Hugo Chávez, con el compañero Lucio Gutiérrez, con seguridad por primera vez en Latinoamérica el imperio puede ser derrotado".

Por segundo año consecutivo se reúne en La Habana el movimiento agrupado en torno al Foro Social Continental, que se propone frenar el proyecto de apertura comercial en el hemisferio y explorar una integración latinoamericana, bajo el lema "No al ALCA. Otra América es posible".

El presidente Fidel Castro, en traje civil azul oscuro, encabezó la primera sesión del cónclave que concluirá el jueves, con asistencia de 964 activistas, dirigentes sociales y académicos de 41 países, en su mayor parte de Canadá, Estados Unidos y México, los socios de la primera experiencia regional librecambista en el área.

Fresco el resultado electoral en Ecuador, el canciller Felipe Pérez Roque dijo a la prensa: "Hemos visto que Lucio Gutiérrez ha obtenido una victoria contundente; creemos que es la voluntad popular y esperamos que responda exitosamente a las grandes expectativas que tiene el pueblo ecuatoriano".

Antes de la sesión de apertura, Ecuador era tema de conversación en los pasillos del Palacio de las Convenciones. El caso viene a la discusión porque este foro se propone pasar del diagnóstico a las opciones organizativas y concluir con un Plan de Acción.

El ambiente en los corrillos y las primeras intervenciones en la tribuna del encuentro sugirieron interrogantes como los alcances o límites de los inminentes gobiernos de Brasil y Ecuador y el actual de Venezuela, así como la forma preponderante que ha de asumir la resistencia al ALCA - o un proyecto de reorientación económica regional-, si electoral, social o una combinación de ambas.

Entrando a los puntos calientes, Evo Morales, el líder cocalero que disputó con fuerza la presidencia de Bolivia, anticipó a la prensa los tramos fundamentales de lo que sería su intervención ante el plenario del encuentro:

"Queremos hacer un llamado desde esta conferencia, desde esta tierra liberada, a Lula, a Lucio Gutiérrez, a Hugo Chávez, a respetar el pensamiento, el sentimiento de los pueblos de América Latina; fundamentalmente a cumplir con las promesas electorales, a que las políticas económicas no estén sometidas a las trasnacionales".

"No consideraría a Lucio Gutiérrez un golpista, sino un héroe. El tenía dos caminos, al frente de un grupo de militares: masacrar al pueblo o plegarse a la lucha popular, a la lucha de los pueblos indígenas. Y en toda América Latina los pueblos indígenas se levantan ahora para poder recuperar primero el poder y después poder recobrar el territorio. Estamos hablando de que los recursos naturales como el oro, la plata, el estaño, los hidrocarburos, el gas, vuelvan a manos de los latinoamericanos".

"El ALCA es un proyecto de neocolonización... debería llamarse área de libre ganancia de las Américas. Si se aprueba, será una política de economicidio, que va a eliminar a los pequeños productores, especialmente a los pueblos indígenas".

En Bolivia, resumió Morales, la designación por el Congreso del actual presidente Gonzalo Sánchez de Losada surgió "de una alianza de narcos y corruptos, organizada por la embajada de Estados Unidos".

Sin embargo, el movimiento campesino indígena va a las elecciones. "Queremos pasar de las protestas a las propuestas. No llegamos al palacio de gobierno, pero queremos ahora gobernar desde el Congreso Nacional. Y nuestras propuestas tienen apoyo".

-¿El Parlamento los aleja de la calle? -se le preguntó

-El trabajo parlamentario tiene mucha aceptación. Aunque dentro del Congreso somos minoría, fuera de él somos mayoría. Vamos a coordinar la acción parlamentaria con la acción social, si no son entendidas, si no son aceptadas nuestras propuestas en el Congreso Nacional.

-¿Insistirá en la vía electoral?

-Depende de las organizaciones sociales. Yo no decido. El MAS (Movimiento al Socialismo, que lo postuló) no es un partido, sino un movimiento político con base en los movimientos sociales. Ellos decidirán si participamos o no. Yo me inclinaría a participar, pero coordinando acciones sociales de manera conjunta.

-¿Es partidario de buscar el poder por la vía institucional?

-Una cosa es el gobierno, otra cosa es el poder...

-Parece que usted no cree en los partidos políticos...

-Sí, yo soy muy honesto y responsable. Yo creo más en los movimientos sociales que en los partidos políticos.

En el arranque del encuentro, la chilena Marcela Escribano planteó como referentes principales del debate el ingreso de las negociaciones del ALCA a una etapa decisiva, bajo la co presidencia de Estados Unidos y Brasil, que por ahora representan las posiciones más distantes.

En la misma línea de discusión, el economista y diputado cubano Osvaldo Martínez expuso que el gobierno del presidente George W. Bush, beneficiado con el mandato de fast track, presiona para cumplir su propia meta de llegar a 2005 con un acuerdo hemisférico concluido, pero simultáneamente ha crecido la resistencia popular ante el proyecto en el último año.

La estadunidense Karen Hansen estimó que Bush dispone de una estrategia múltiple: presionar para el ALCA pero avanzar, al mismo tiempo, en la conclusión de acuerdos bilaterales (Chile; Centroamérica en los prolegómenos y República Dominicana, Ecuador y Uruguay en el horizonte).

Hansen expuso una vertiente optimista: a) el fast track fue aprobado con apenas tres votos de diferencia en la Cámara de Representantes, muestra de un Congreso muy dividido; y b) el plazo de 2005 parece lejos, por lo cual Canadá está buscando una cumbre extraordinaria en México para el año próximo. "Ven en peligro el ALCA".

El boliviano Pablo Solón quiso desagregar más aún el análisis y propuso cuatro formas de abordarlo: a) las negociaciones propias del ALCA, b) la ronda de negociaciones en curso de la Organización Mundial de Comercio (Agenda Doha para el Desarrollo), c) los mecanismos de integración regional (TLC de América del Norte, Plan Puebla-Panamá) y d) acuerdos bilaterales.

El brasileño Gilberto Maringoni hizo un repaso entusiasta del ascenso político de Lula, el Partido de los Trabajadores y el movimiento social que los respaldan. En esencia, el vuelco electoral se produjo, a su juicio, por el "gigantesco descontento popular", una campaña que supo conectarse con el sentimiento de las mayorías y una división en las clases dominantes, incapaces de unificarse. La cuestión, resaltó Maringoni, es que "no sabemos hasta dónde va a llegar esa división". El encuentro sigue esta semana trabajando en talleres temáticos, paneles y conferencias.