15 de diciembre del 2001

Saqueos a supermercados en varias provincias argentinas


Página 12/Rebelión

El fantasma de los saqueos dejó de ser una de las fantasías que más alteraba a la dirigencia política. Tanto en Rosario como en la ciudad de Mendoza hubo varios incidentes con grupos de personas que se presentaron a pedir comida frente a supermercados. "Esta mañana, unos 70 cartoneros se presentaron a reclamar que se le permitiera retirar efectivo a los acopiadores que les compran los cartones con los que ganan de 3 a 5 pesos diarios", comentaron a Página/12 varios funcionarios provinciales y municipales.

Reparaban en el hecho por dos razones. Por un lado, por el peso que la falta de efectivo circulante tiene entre los sectores más carenciados, en una zona que tiene una historia de postergaciones. Y por otro, recordaban que en Santa Fe hay entre 5 y 6 mil cartoneros en la misma situación. Así explicaban que anoche la policía provincial hubiera convocado a todos sus efectivos que se encontraban de franco. También destacaban que los reclamos fueron en el mismo lugar donde comenzaron los saqueos de 1989.

"En la madrugada del viernes hubo un intento de 'robo' al supermercado Santa Ana", dijeron a este diario voceros de la jefatura de la policía santafesina. Señalaban que en esa ocasión fueron detenidos cuatro jóvenes cuyas edades van de los 17 a los 25 años. Acostumbrados a las teorías conspirativas, remarcaban que los apresados tenían antecedentes penales. Los elementos secuestrados dan más cuenta de la necesidad que del afán de enriquecimiento: verduras, jabones y sidra. En el mismo local, unas horas más tarde, un grupo compuesto mayoritariamente por mujeres y niños salió corriendo sin pagar. A las pocas cuadras fueron detenidas unas 10 personas que habían dado cuenta de las góndolas de carne.

Lejos de la mirada que un vocero policial hizo de los hechos, un funcionario municipal enrolado entre los seguidores del Intendente socialista popular Hermes Binner minimizaba que se estuviera frente a episodios premeditados y organizados. "En estos casos siempre se puede decir que hubo alguien que fogoneó pero si la gente no necesita, no sale", precisó ante una consulta de este diario.

El titular del radicalismo Angel Rozas no coincidió con este punto de vista y atribuyó los saqueos a maniobras políticas. "Muchos seudodirigentes aprovechan la situación de desesperación de muchos argentinos. Los motivan y los llevan a cometer saqueos o algunas otras actividades que hemos visto en el pasado", dijo en su paso por Santa Fe.

Episodios aislados se vivieron en distintos puntos de la ciudad. En la zona sur, frente a la empresa mayorista Micropack fue asaltado un camión que estaba descargando mercadería. En el incidente fue detenida una persona. Horas más tarde, en la zona norte de la ciudad, en la localidad de Empalme Granero, se viviría uno de los momentos más violentos. Unas 70 personas se presentaron frente al supermercado Azul para reclamar alimentos. La movilización de unos 200 efectivos policiales fue enfrentada por los vecinos, quienes desde los techos apedrearon a los uniformados. Hubo disparos al aire y gases lacrimógenos. Un chico de entre 8 y 10 años fue herido por el perdigón de una bala de goma. A pesar de que el menor fue retratado por las imágenes televisivas, la policía santafesinadesmentía el hecho que sin embargo fue admitido por el ministro de gobierno provincial, Lorenzo Domínguez.

El nivel de dirigentes que llegó al lugar testimonia la importancia que iban tomando los acontecimientos. Se podía ver al jefe de la policía de Santa Fe, comisario José Storani, al nuevo jefe rosarino de la fuerza, el comisario Jorge Populin, el subsecretario de promoción comunitaria del gobierno provincial, Daniel Bonis y el secretario de promoción social rosarino, Daniel Zamarini. Los dirigentes comenzaron a negociar con los vecinos de Empalme Granero. Así comenzó el reparto de bolsas de alimentos en el club "La Gloria". Todo con momentos de mucha tensión. Cómo cuando se limitaron las raciones a los jefes de familia o cuando una lluvia torrencial amenazó con la finalización de la entrega de comida. Se repartieron unas 400 cajas de comida ante la atenta mirada de tropas de infantería policial. Incluso, discretamente ubicada, se pudo ver a una camioneta del ejército.

Los incidentes siguieron en un local que la cadena Norte de supermercados tiene ubicado en un complejo Village de cines. En esta ocasión, la concentración de gente fue dispersada preventivamente. También hubo saqueos en "La Gallega" un comercio ubicado en las calles Donado y Derqui. La policía informó que se rompieron vidrios y aparecieron cajones de verdura tirados en la vereda.

En la Rosada no podían ocultar su "preocupación". Más aún cuando percibieron que estaban frente a hechos espontáneos que, al caer la noche, había producido las detenciones de unos 28 pobladores de Santa Fe, pobres de solemnidad.

En Mendoza y Jujuy también hubo

Varios locales mendocinos se vieron sacudidos ayer por saqueos. En dos casos grupos formados por mujeres y niños lograron evadir los controles de una supermercado y llevarse mercadería. También hubo tres intentos que fueron frustrados por la policía mendocina. Todos los hechos se sucedieron en el denominado Gran Mendoza, es decir los barrios circundantes a la ciudad capital.

Los hechos comenzaron en el anochecer del jueves en Guaymallén, al este de la capital, en una sucursal de Supermercados Atomo. Un grupo de unas cincuenta personas, conformado por jóvenes y mujeres con niños y unos pocos hombres, sacaron mercaderías sin que los guardias de seguridad pudieran impedirlo. Simultáneamente, en el barrio Godoy Cruz, unas cien personas reclamaron alimentos frente al Supermercado Vea. La fuerte custodia de tropas de infantería, sumadas a la custodia del local, dispersaron la concentración.

El intendente de Godoy Cruz, César Biffi, dijo que su municipio "está otorgando asistencia social a unas 8 mil familias". Sostuvo que la ayuda consiste en la entrega de bolsones con alimentos. El gobernador mendocino. Roberto Iglesias reconoció que "no podemos eludir la asistencia porque esta situación socio-económica es un caldo de cultivo para estos excesos". Paso seguido sugirió que podría tratarse de "actividades planificadas". Por las dudas su gobierno organizó la distribución de mercaderías y alimentos.

También se informó en medios ligados a los servicios secretos de la existencia de saqueos o intentos de saqueos en la norteña provincia de Jujuy.



Sin tarjeta de débito
Por Martín Granovsky

La irrupción en el supermercado fue sin tarjeta de débito. La combinación de pobreza, desigualdad y liquidación abrupta de la economía negra provocó ayer el mayor acto colectivo de desesperación desde el principio de la depresión económica de cuatro años.

Rosario tenía condiciones favorables para un saqueo.

Entre desocupados y subocupados con empleo precario, el 40 por ciento de la población tiene problemas.

En Rosario el desempleo subió un 5 por ciento desde la última medición, divulgada en octubre.

La cifra de desocupados es del 22,8 por ciento, la mayor en una gran ciudad junto con Mar del Plata.

En toda la provincia de Santa Fe, los indigentes pasaron de 257.189 en octubre del 2000 a 353.206 en mayo de este año, según proyecciones elaboradas por la consultora Equis. Indigente es un adulto varón que no cubre 2700 calorías diarias con un costo mensual de 63 pesos.

Sin embargo, ni siquiera la pobreza extrema produce saqueos. Hacía falta el irresponsable shock recesivo impuesto por Domingo Cavallo por encima de la recesión ya existente, que terminó con el esquema de subsistencia de Rosario y sus alrededores.

En este esquema se entiende mejor la visita del ex presidente Carlos Menem al jefe del Ejército, Ricardo Brinzoni, esta misma semana. La Ley de Defensa y la de Seguridad Interior excluyen a las Fuerzas Armadas de la preservación del orden interno. Pero cuando la represión empieza a aparecer como el único camino, reaparece la ilusión de utilizar otra vez a los militares para neutralizar la protesta interna. Parece pensamiento conspirativo. No lo es. Y tampoco es pesimismo: como diría Cavallo, el blanqueo forzoso es muy bueno para la familia argentina. Lástima que, en Rosario, el plástico de la modernidad se haya vuelto explosivo.