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O P I N I O N

1 de diciembre de 2003

La crisis y la democracia

Joaquín Rivery Tur
Granma

"La crisis de los partidos políticos, que ha erosionado la gobernabilidad y desestabilizado la democracia en América Latina, es analizada por 120 delegados de 34 países que participan en un foro interamericano" en Cartagena de Indias, Colombia.

El párrafo es de AP y con esa forma de conceptuar la realidad latinoamericana se esconden los factores reales de lo que está sucediendo en la región, con una buena responsabilidad de Estados Unidos y de las políticas que impone a los gobiernos del Sur.

La crisis de los partidos es, fundamentalmente, la crisis de los partidos tradicionales, los mismos que a lo largo de siglos no ha podido sacar a América Latina de la miseria, analfabetismo, mala salud y falta de seguridad en la vejez.

En todo caso, no creo que se deba hablar solamente de la crisis de los partidos, sino de la hecatombe de la democracia representativa, de la cual esos partidos forman parte indisoluble y son sus primeros representantes.

Los estallidos sociales que derribaron gobiernos en Ecuador, Argentina y Bolivia estuvieron determinados por causas bien concretas que la democracia representativa no pudo resolver, o no quiso, porque ella está hecha para una sola clase.

Siguiendo incondicionalmente a Estados Unidos, la mayoría de los gobiernos latinoamericanos ha estado aplicando en los últimos 20 años las recetas de ajuste estructural que llevó a la crisis de una nueva forma de expresión del capitalismo, pues la anterior, que defendía mínimamente algunas cosas como los derechos sindicales, el cuidado de la educación y la salud pública, fue sustituida por la variante salvaje, la que solamente tiene en cuenta el mercado y convierte a los seres humanos en menos que mercancías.

"¡Es imposible defender la democracia sin fortalecer los partidos políticos!", se dijo en la reunión en un aserto equivocado, porque si algo ha sido fuerte en América Latina han sido las organizaciones políticas tradicionales, que muchas veces se han visto tejidas en la telaraña de dictaduras que no hace tanto cundían por la región.

Hoy, la sucursal de la Secretaría del Tesoro de Estados Unidos, el Fondo Monetario Internacional (FMI), encuentra fácilmente presidentes dispuestos a seguir sus líneas en muchos lugares, a pesar de que el neoliberalismo que pregona ha sumido a la región en más pobreza, insalubridad e ignorancia que nunca.

Da la impresión de que las lecciones no enseñan nada a Washington. Las masas han pasado a desarrollar un papel mucho más activo que antes y se muestran cada vez menos dóciles y más dispuestas a sublevarse para cambiar las reglas del juego.

Lo que hace que la situación tenga cambios menores es precisamente que los medios de difusión masiva, sobre todo la televisión, mantienen a esas masas engañadas todo el tiempo sin explicarles la esencia real del capitalismo, y puede ocurrir como en Ecuador, que las organizaciones sociales derrocaron a Abdalá Bucaram y después no sucedió nada que mejorase su situación; luego derrocaron a Jamil Mahuad y tampoco eso significó ningún cambio, sobre todo para esa pujante sangre indígena que impulsa las rebeliones.

La inconformidad con la "democracia" que reina hoy llevó al pueblo venezolano a votar masivamente por Hugo Chávez en unas elecciones inéditas, y ese mismo hastío de sufrir hizo que se repudiara el neoliberalismo en Argentina y en Brasil, en Bolivia, en Ecuador, en El Salvador y hasta en el mismo Estados Unidos.

Los grandes titulares de la prensa escrita, radial y televisada se dedican con frecuencia a los grandes casos de corrupción que nadie en América Latina ha podido atajar, porque es parte del sistema estatal capitalista y es uno de los males mayores que las poblaciones repudian.

La prepotencia, el nepotismo, el desfalco abierto de los tesoros públicos, el soborno, la alianza con los narcotraficantes se han vuelto partes integrantes de la misma democracia que algunos representantes defienden en estos días en Cartagena de Indias.

¿¡Cómo no van estar en crisis los partidos, si está en crisis la "democracia" que ellos representan!?

Ese enorme movimiento social que recorre el continente contra el ALCA, el neoliberalismo y la injusticia en general no es más que la explosión de las consecuencias creadas por el mismo sistema que aplasta a masas que no aguantan más y han comenzado a decir que otro mundo es posible.

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