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O P I N I O N

2 de febrero de 2004

Aprendizaje y motivación

Feliciano Robles Blanco*
Rebelión

He recibido varios correos discrepantes en torno a mi suposición por la cual considero que aprender es fácil y enseñar muy difícil. Muchos de estos correos manifiestan que aprender es también muy difícil.

Veamos; para que el aprendizaje sea fácil es necesario que exista una motivación adecuada por parte del aprendiz y una vocación docente por parte del enseñante .

Ambos factores fallan en la actualidad, a muchos jóvenes y adolescentes les falta motivación en los estudios de Secundaria porque no ven muy claro que finalidad tiene tanta y tanta materia y ese carrusel de docentes pasando por sus aulas seis o siete veces diarias y no lo tienen claro, porque los docentes ofrecemos muchos modelos diferentes desde el autoritario al condescendiente, desde el que sabe enseñar al que es un desastre.

También es un elemento desmotivador la actitud tan heterogénea de los alumnos desde los que se lo toman en serio, una minoría, a los que se lo toman a cachondeo, desde los “listos” al grupito de los “torpes”.

Todos estos condicionantes hacen que la enseñanza sea difícil.

Para mí, lo ideal es tratar de enseñar a los hijos/as y alumnos/as, a saberse espabilar por sí mismo, esto es, desarrollar el autoaprendizaje y el autodidacta.

Las personas que somos autodidactas estamos aprendiendo permanentemente y no nos preguntamos si nos va a servir o no lo que aprendemos, porque aprendemos de forma natural a medida que lo vamos necesitando en función de nuestras profesiones o placeres, y por lo tanto siempre nos interesa y valoramos todo lo que aprendemos.

Porque otra cosa que hay que inculcar a los jóvenes es que el aprendizaje cuando es significativo es placentero. Y también hay que saberles enseñar cuando un aprendizaje es significativo o no.

Yo entiendo por aprendizaje significativo aquel que nos abre las puertas a nuevas experiencias.

Pongamos un ejemplo. Mi vocación de toda la vida era ser escritor. Sin embargo no dominaba la técnica de saber escribir. Cuando cayó en mis manos el ordenador solamente he tenido interés por aprender el procesador de texto, el correo electrónico y navegar por Internet, todo lo demás relacionado con los ordenadores lo desconozco y no siento ninguna motivación por aprenderlo.

Que siga el debate.

Feliciano Robles Blanco. Licenciado en Ciencias de la Educación

http://feliciano.blogspot.com

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