http://www.rebelion.org
O P I N I O N

3 de febrero de 2004

Pobreza con dignidad

Feliciano Robles Blanco*
Rebelión


A veces tengo la sensación cuando leo artículos relacionados con la pobreza que quienes los escriben nunca han sido pobres, y por tanto tienen una concepción de la pobreza diferente a como verdaderamente la sienten y viven los auténticos pobres.

Hay dos tipos de  representación de la pobreza, la que se origina en las grandes urbes occidentales, ésta es la más estudiada, y la que se origina en los países pobres o zonas rurales.

Me voy a concentrar en el segundo tipo de pobreza porque es donde yo la he vivido y experimentado porque nací en 1947 en un pueblo pequeño cercano a Las Hurdes, comarca considerada la más pobre y atrasada de España.

En aquella época  carecíamos en aquel pueblo de todos los vestigios que dan los signos de Bienestar de una Sociedad acomodada. Por ejemplo, mis padres no tenían ningún tipo de Seguridad Social, y cuando nos poníamos enfermos, cosa que ocurría a menudo, mi padre tenía que pedir dinero prestado a los usureros del pueblo para poder pagar los escasos medicamentos que podíamos comprar. Estas enfermedades, la que tuvo mi padre, luego mi madre y luego yo, significaron períodos de ruina y miseria. Hoy con la cobertura de la  SEGURIDAD SOCIAL que hay en el pueblo, mi familia que vive allí ya no  ha pasado más esas penurias. Por lo tanto el primer punto superador de pobreza tiene que ser una Seguridad Social universal para todos los ciudadanos del mundo.

El segundo rasgo importante de pobreza, es carecer de agua potable y de saneamiento  higiénico. En mi pueblo no había agua potable ni redes sanitarias, y era muy penoso poder conseguir cada día el agua necesaria y la carencia de redes sanitarias de alcantarillado y evacuación daban una aspecto de suciedad y penuria importante. En los años setenta llegó el agua potable a las casas y se construyó una red sanitaria y el aspecto del pueblo cambió radicalmente.  Es pues un  rasgo definitorio de pobreza, la carencia de AGUA POTABLE y saneamiento mediante alcantarillado.

Otro rasgo importante de pobreza es carecer de teléfono, hasta que yo no tuve 12 años, no se instaló el primer teléfono en el Ayuntamiento de mi pueblo. Eso aísla enormemente a las Comunidades, fíjense ustedes, que yo tenía un hermano mayor, cogió una pulmonía y murió estando mi padre de viaje, y mi madre no tuvo ningún sistema de comunicación para poder anunciar a su marido la enfermedad de su hijo y la posterior muerte. Cuando regresó mi padre al pueblo hacía diez días que mi madre había enterrado a su hijo primogénito víctima de una enfermedad hoy día plenamente superable. Así pues la carencia de TELEFONO  es otro signo distintivo de pobreza, y por eso el teléfono debería ser considerado un bien universal.

Igualmente es un rasgo definitorio de pobreza la carencia de ELECTRICIDAD, yo he vivido con esa carencia, y carecer de electricidad es cortar al día muchas horas, cuenten  ustedes la cantidad de cosas placenteras que hacemos con la electricidad, leer o estudiar por la noche,  ver la tele, escuchar la radio, manejar un PC, etc. Hay muchos instrumentos eléctricos que consumen poca electricidad  y aportan bienestar. Por eso la ELECTRICIDAD  también es un rasgo definitorio de pobreza  para los que carecen de ella.

Y qué había de bueno en mi pueblo, que hacía a la gente sentirse mas o menos  feliz? Pues yo creo que  el sistema de propiedad de la tierra que había. En el pueblo había una gran variedad de terrenos   para producir todo tipo de alimentos autosuficientes para las necesidades del pueblo, también había una buena cabaña ganadera, y lo bueno del caso es que estaba todo muy distribuido entre la gente del pueblo. No había apenas gente rica ni familias que no tuviesen sus pequeños huertos, su cabra, gallinas o cochinos y la gente no daba jornales sino que se ayudaban los unos a los otros. Además en el pueblo había muchos artesanos, que hacían todos los trabajos especializados que una comunidad necesita. Este también es un rasgo definitorio de pobreza, las personas carentes de propiedades para su sustento, principalmente VIVIENDA, las que tienen que comprar absolutamente todo lo que necesitan para vivir. En eso si funcionaba bien mi pueblo, las familias todas teníamos  alimentos generados por los recursos propios de cada familia.

Este último apartado quizás es el que más dignifica a los pobres. Tener medios para generar sus propias necesidades.

En mi pueblo, viven aún mi madre y mis hermanos y tienen hoy día un nivel de vida que ellos consideran aceptable, porque ya han conseguido esas carencias que hace 50 años  tenían. Hoy mi madre con 85 años, tiene una pequeña vivienda de su propiedad, cobra una pensión que le permite ser autosuficiente, tiene teléfono, electricidad, agua potable, saneamiento, y sus pequeños huertos y animales donde consigue muchas de sus necesidades.

No tienen coche, ni van de vacaciones, ni un ropero atiborrado, son austeros  y viven felices.  Eso es pues lo que yo llamo Pobreza con Dignidad.

Feliciano Robles Blanco. Licenciado en Ciencias de la Educación

http://feliciano.blogspot.com

Envia esta noticia