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O P I N I Ó N

21 de april del 2004

Enfoque ecológico de la relación imperialismo-colonias

Jaime Nazar Riquelme
Rebelión

La Ecología, entre sus diferentes definiciones contiene la que la considera como la "Ciencia que estudia la estructura, la función y la organización de los sistemas naturales y artificiales".

Las leyes que rigen los sistemas, entendidos como las entidades indisolubles que constituyen los seres vivos con el medio ambiente físico, son las mismas para todos.

El ser humano, obviamente, forma parte de estos sistemas, pero es la única especie que ha desarrollado relaciones intraespecíficas conocidas como relaciones de producción en base a las cuales se ha organizado históricamente en diferentes modos ( la esclavitud, el feudalismo, el capitalismo y, durante el siglo veinte, tentativos de socialismo).

Cada una de estos modos de producción constituyó y constituye un sistema, por lo que son perfectamente susceptibles de análisis con criterio ecológico, teniendo presente las leyes fundamentales de la termodinámica (la energía no se crea, sólo se transforma, y en cada acto de transformación experimenta una pérdida de calor), así como otro concepto, más reciente, surgido con el advenimiento de la cibernética, relativo a la Información.

En ecología, el concepto de información tiene una connotación muy amplia: es, por decirlo así, cada acto, contacto y/o relaciones (con sus correspondientes influencias) producidas directa o indirectamente entre los seres vivos y entre estos y el medio ambiente que los circunda. Nacer, crecer, aprender, jugar, reproducirse, comer o ser comido, enfermarse, etc., morir, constituyen cada uno o en conjunto, información transmitida.

El ecosistema es la unidad, definida en el espacio y en el tiempo, de los organismos vivos con el medio ambiente físico, en la cual se establece un ciclo continuo de materiales gracias al flujo permanente de energía.

Materia y energía representan esencialmente la misma cosa: la materia es energía "procesada", "estructurada", "conformada" y mantenida en el espacio y en el tiempo. Por lo tanto, la materia se crea, se desgasta, se degrada y "muere", es descompuesta y vuelta a crear en un ciclo perpetuo.

La energía, en cambio, fluye por el ecosistema unidireccionalmente; no hay ciclo: la proporciona el Sol, entrando en el ecosistema gracias a la clorofila de los vegetales verdes, fluye a través de la comunidad de vida (todas las especies, incluida la nuestra) experimentando los infinitos cambios cualitativos (al formarse la materia orgánica de los individuos de dicha comunidad), con las correspondientes pérdidas bajo forma de calor a través de los procesos generales de respiración y deyecciones, o quedando fuera del alcance de la comunidad (salvo de nuestra especie) en el espacio y en el tiempo como fósil, por ejemplo, el petróleo.

La comunidad de vida junto con el medio ambiente físico forman la estructura de cada ecosistema. Dado que cada miembro de la comunidad, desde el momento que existe ejerce actividades que obligadamente se repercuten sobre los otros y/o sobre el medio ambiente, dicha estructura funciona , o sea, es dinámica.

La estructura y la función se funden dando origen a su síntesis: la organización del ecosistema, que en la naturaleza adquiere una amplísima variedad (desiertos fríos y cálidos, estepas, praderas, parques, bosques, junglas, lagos, ríos, mares, etc.) según sea el número de especies y el número de individuos por especie, reflejando no sólo la respectiva fisionomía sino también los diversos grados de complejidad, de la cual depende la estabilidad del sistema en el espacio y en el tiempo. Complejidad, estabilidad y flexibilidad, son caracteres correlacionados positivamente, porque cuantas más funciones existan interrelacionadas, mayores son las posibilidades "de reemplazo" o las alternativas para que la energía fluya y sea procesada frente a cualquiera injuria surgida al interior del sistema o proveniente desde fuera.

La utilización de la energía en el seno de la comunidad de vida del ecosistema, no es otra cosa que el permanente procesamiento suyo. Es la información: a mayor diversidad de la comunidad (mayor complejidad) hay mayor procesamiento; hay mayor capacidad de utilización suya por parte de los individuos (llamada, "eficiencia ecológica") en aras de la formación de nuevos individuos, estructuras y funciones, todo lo cual implica necesariamente mayor especialización en las funciones vitales de los individuos, puesto que todos ellos, excepto parcialmente nosotros, dependen de la energía solar que entra al sistema . El hombre, gracias a su evolución tecnológica, extrae energía adicional de los fósiles y de otras fuentes alternativas.

Con todo, lo anterior significa mayores productividades singulares y mayor producción global pero, a la vez, un mayor consumo interno, dejando menos cantidad de energía bruta o poco procesada disponible para ser utilizada por otros sistemas.

Un ecosistema simple ofrece las características opuestas: dada la menor diversidad de estructuras y funciones y, por lo tanto, de mecanismos de equilibrio, la estabilidad del sistema es relativamente precaria, y reducidas son las posibilidades de procesar la energía para su propio beneficio, lo que se traduce en un menor consumo interno suyo, por lo que se genera menos información. Debido a estas circunstancias, queda mayor cantidad de energía bruta o escasamente procesada disponible para ser exportada hacia otros sistemas.

Es por estos motivos que el hombre al explotar la naturaleza busca siempre simplificar los ecosistemas, obteniendo así de ellos los máximos rendimientos: reduce los bosques a una o dos especies como máximo; establece los monocultivos; organiza las actividades zootécnicas generalmente con una única especie por cada unidad productiva.

En los ecosistemas hay dos compartimentos: uno ejerce principalmente las funciones de producción, mientras el otro, las de degradación y transformación de los materiales, funciones éstas, que reclaman una mayor complejidad organizativa para los efectos de proporcionar al reparto productivo los productos finales de la degradación de la materia (minerales para los vegetales) de manera "dosificada", por lo que este último reparto permanece siempre con una organización menos compleja. Existe, por lo tanto, una especie de relación de "dominio", de "control" sobre el reparto productor (sistema "simple") por parte del reparto transformador (sistema "complejo"), en los ecosistemas naturales.

En los sistemas sociales los conceptos mencionados hasta aquí tienen análogo significado, aunque naturalmente deben atribuirse sólo a nuestra especie. El concepto de información es igualmente idóneo: las acciones de "comer y ser comido" (relaciones de producción esclavista, feudal, capitalista); la comunicación en todas sus formas; todas las actividades humanas físicas e intelectuales, sean ellas ejercidas individualmente o a través de instituciones, constituyen, al interactuar directa o indirectamente, flujos de información.

El trabajo humano socialmente ejecutado (actividades políticas, productivas, comerciales, científicas, técnico-industriales, culturales, deportivas, etc.), es el proceso informativo por excelencia en constante progresión, siendo su expresión más elocuente la plusvalía.

En la sociedad humana el sistema complejo está representado por los países desarrollados. Posee características del todo similares a las del ecosistema natural complejo: gran cantidad y amplia variedad de organismos o estructuras, de entes y de funciones productivas, comerciales, de servicios formando cadenas o redes de intercambios; notable diversidad de funciones, porque al interior de cada uno de dichos sectores hay una marcada división del trabajo con diferentes grados de calificación y profesionalidad a nivel campesino, obrero, de los cuadros intermedios, de los profesionales y científicos.

Todo esto supone necesariamente una sobresaliente especialización de las funciones, elevada tecnología, intensa utilización o consumo de la energía que entra al sistema y, como consecuencia, perfección y refinamiento en el procesamiento de la información, que se traduce en una elevada productividad y producción global de bienes de capital, de consumo y de servicios de compleja entidad, pero, sobre todo, en la presente fase histórica, se traduce en la producción de tecnología que incide directamente en el procesamiento de la información misma, o sea, la informática y la telemática.

Un tal intenso ritmo de utilización de la energía en el proceso reticular que la transforma en mercadería, acompañado por otro tanto intenso consumo interior (y despilfarro), exige costos elevados que lo obligan a requerir vitalmente de otros sistemas más simples que le proporcionen la energía bruta o poco procesada en grandes cantidades y a bajos costos, para mantener su propio nivel de organización.

Estos sistemas simples existen y están representados por los países subdesarrollados que en el conjunto planetario ejercen prevalentemente el papel de productores-exportadores de materias primas o de productos escasamente procesados o elaborados hacia el sistema de países desarrollados.

En cuanto sistemas, representan exactamente lo opuesto del anterior en todo lo expuesto.

Esta es la situación objetiva existente entre ambos (eco)sistemas. También aquí se repite la regla del control, del dominio de parte del sistema complejo sobre el simple, pero hay aun mucho más: está el despojo, la explotación con el daño social que ello comporta; está el sometimiento del sistema simple así como también la represión, cuando las poblaciones de tales sistemas tratan de substraerse a este tipo de relación. La información procesada en el seno de nuestra especie mediante el lenguaje, define lúcidamente este tipo de relación de sometimiento como relación colonialista, imperialista, aunque últimamente algunos pretenden negarla o, más eufemísticamente, licuefarla en un etéreo "Imperio".

Como consecuencia de tal relación, el proceso general de procesamiento de la energía (materias primas) con la finalidad de crear información (industrialización), permanece más o menos reducido en función del tipo de dependencia que sufre cada país con el imperialismo mundial (sistema complejo).

Si su relación predominante reside en un sector del sistema complejo que no depende directamente de las materias primas (de su proceso extractivo), el sistema simple o colonia tendrá la "fortuna" de poder utilizar sus recursos primarios en su interior para crear la información representada en la pequeña, la mediana e incluso la industria pesada de bienes de capital y/o de consumo de la cual, una parte más o menos consistente, de todas maneras irá a satisfacer las necesidades del sistema complejo. Ejemplos de este tipo pueden ser Brasil, México, India. La "fuga de cerebros", en particular desde este último país hacia el sistema complejo, preferentemente los Estados Unidos, es un ejemplo emblemático del traspaso de "información con elevado valor agregado".

Si, en cambio, la relación se halla con aquellos sectores del sistema complejo directamente interesados a las materias primas (en su proceso extractivo) para incorporarlas a su propio proceso de transformación industrial, tales países del sistema simple quedarán inexorablemente reducidos a estructuras y funciones que aseguren la máxima cantidad de energía bruta exportable.

Ejemplos de este tipo abundan en el sistema simple. Africa y América Latina casi completas. Chile con la dictadura de Pinochet vivió un proceso reductivo brutal de su variabilidad organizativa; fueron miles las pequeñas y medias industrias y haciendas que desaparecieron principalmente de los sectores de los bienes de capital y de consumo orientados a satisfacer el mercado interno. Fue en cambio favorecido el tejido productivo relativo a la exportación de materias primas minerales, de productos agrícolas (prevalentemente frutas) y productos hícticos. Esto es, energía, materia, información brutas o poco procesadas. Este acelerado proceso reductivo de la organización del sistema chileno fue ejecutado por la dictadura siguiendo escrupulosamente las directrices del nuevo modelo de explotación imperialista, y no constituyó "un fracaso", como en cambio se insistió en sostener en ciertos círculos de la izquierda chilena en aquel entonces, por no haber restablecido el sistema al nivel de organización precedente al gobierno de Unidad Popular.

Los países del sistema del "socialismo real" del área soviética pasaron al sistema capitalista bajo la influencia del sistema complejo, y han comenzado a experimentar la regresión estructural y funcional de manera variable, aunque de todos modos acelerada, hacia la condición de productores-erogadores hacia el sistema complejo, propias del sistema simple.

El sistema complejo no es uniforme. Existen diferencias apreciables entre sus miembros, cada uno de los cuales tiene un "nicho" ecológico (lugar y función en el conjunto del sistema) preciso que interactúa de manera más o menos contradictoria con cada uno de los otros miembros, pero todos buscando productores-erogadores de energía bruta o relativamente procesada en el sistema simple.

Dijimos que la característica primordial de la relación intraespecífica de creación de "información" mediante el proceso de producción y cambio ejecutado por el trabajo socialmente realizado es la plusvalía, y mencionamos las varias formas de organización o modos de producción que el hombre se ha dado en su recorrido histórico. El modo predominante actual es el capitalista, que se caracteriza por la distribución desigual de tal plusvalía. Aun más, la característica esencial de este sistema reside en su acumulación y centralización, procesos ambos que en los últimos sesenta años ha crecido de manera exponencial por lo que ha tenido que encontrar mecanismos que consintieran su reproducción cada vez de manera más expedita. Así, nos encontramos hoy con una plusvalía convertida en capital financiero especulativo que en este proceso de progresión geométrica ha llegado a la fase de auto-reproducción, sin necesidad de crear bienes de capital y/o de consumo (excepto las armas y las drogas) hasta el punto de entrar en contradicción con el sistema que le ha dado origen y en el que ha comenzado a promover procesos de auto-fagocitosis, esto es, de auto regresión estructural, funcional y organizativa. Esto trae aparejada la intensificación de las tensiones internas, porque las redes estructurales y funcionales sufren episodios "deshilachantes" que comprometen el normal flujo de la energía y su transformación material alterando la correcta y eficiente funcionalidad del sistema, o de algunas de sus partes. El mecanismo homeostático (de regulación) del sistema, puesto en movimiento por lo propietarios de los medios de producción y de la plusvalía generada por el trabajo socialmente ejecutado en las mencionadas redes, como es sabido, es la reducción de los costos aumentando la cesantía y, en los últimos tiempos casi una moda, la transferencia parcial o total de procesos productivos hacia el sistema simple, lo que incrementa las tensiones en su propio seno.

En suma, el proceso de acumulación, concentración y centralización del capital, característico del ecosistema humano, en la actual fase de su desarrollo histórico que llamamos "capitalismo" ha adquirido dimensiones gigantescas que lo condicionan a seguir derroteros propios para reproducirse con la velocidad y magnitud progresivas requeridas por su "propio peso", agudizando el sometimiento del sistema simple, y las contradicciones con las redes habituales de procesamiento e intercambio de la energía entrante en el sistema complejo. Es la fase de la locura del sistema. Es el caballo desbocado o, para ser más ilustrativo, es la estampida de bisontes que nos impresionaba tanto cuando niños íbamos al cine a ver las películas del "far west".

Además, el sector que gobierna actualmente el sistema complejo representado por los Estados Unidos de Norteamérica está estrechamente ligado al petróleo, la fuente energética principal que actualmente mueve todo el sistema social planetario. En la cadena de transformación o elaboración de esta energía ocupa un lugar preeminente la industria bélica, el complejo militar- industrial, indispensable para dirimir en su favor las inevitables futuras fracturas que se presentarán no sólo con los sistemas simples, sino con los restantes miembros del sistema complejo. Esta inevitabilidad se deduce del proceso de regresión sistémica antes señalado y, obviamente, de la simple constatación de la expansión agresiva con la que el imperialismo pretende asegurarse su estructura, su funcionamiento y su organización.

Algunas conclusiones, necesariamente provisorias:

1.- El sistema capitalista en el que se halla organizada la especie humana, ha comenzado su fase de retracción, de auto-regresión estructural (y superestructural), debido en buena parte a la ley de la acumulación y centralización del capital. La proletarización y subproletarización, sus antitéticas consecuencias, afectan cada vez más amplias capas sociales también en el seno del sistema complejo; ello es una demostración muy concreta, y actualmente es evidente el predominio de las fuerzas cuyo beneficio inmediato favorece tal regresión.

2.- La alternativa socialdemocrática, concebida como organización sistémica (definida políticamente como "estado social"), perdió su batalla contra las fuerzas neo-liberales que favorecen mejor la acumulación y centralización oligopólica de la mencionada plusvalía especulativa.

3.- Se va delineando un nuevo modelo de colonialismo según el cual, el capital financiero entra con mayor profundidad en el sistema simple, apropiándose también de las estructuras generadas por el propio procesamiento de la energía, de la propia generación de la información: se compran las empresas estatales que controlan nudos vitales de la red como las telecomunicaciones, el transporte, las fuentes energéticas con valor agregado (electricidad, gas, agua), sin mencionar los estragos producidos por dicho capital financiero en sus correrías de autoreproducción etérea o especulativa.

4.- En las situaciones en que la relación de dominio se ha expresado de manera violenta, los esperados procesos de reconstrucción sufren prolongados atrasos o simplemente no se verifican. Los ejemplos se hallan en los países africanos, en la ex-Yugoslavia, en Afganistán, y veremos lo que podrá suceder en Irak. Pareciera ser como si el actual proceso de reproducción del capital financiero monopólico-oligopólico especulativo requiriera de tiempos mucho más breves que antes.., por lo que los habituales tiempos necesitados por las actividades de reconstrucción estructural de los sistemas demolidos por las bombas, sean para él una traba.

5.- El imperialismo ha potenciado considerablemente su arsenal bélico, pero también su sistema de elaboración, administración y difusión de la información. Frente a este instrumento formidable de enajenación, las fuerzas que se oponen a los atropellos de los pueblos tardan en desarrollar mecanismos contrastantes. La utilización de la radio y TV no ha sido aun asumido como patrimonio; se están dando recién los primeros pasos..., hay que acelerarlos, para llevar a cabo con eficiencia y eficacia la grande y decisiva "batalla de ideas" que un gigante revolucionario felizmente aun viviente ha proclamado.

Bagnolo in Piano (RE), Italia
07/03/2004

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