http://www.rebelion.org
O P I N I Ó N

21 de mayo del 2004

El valor del testimonio

Eva Forest
Rebelión

El tema sobre el que vamos a ocuparnos es muy importante. Se trata nada menos que de dar testimonio de una represión, consecuencia de un problema político que los estados y los gobiernos tratan siempre de escamotear. En mucho de los estados democráticos modernos la figura del preso político ha desaparecido. Todos los presos se criminalizan, se les considera delincuentes, se les cataloga en grados de menor a mayor peligrosidad y el preso político es considerado terrorista y muy peligroso. Y para esta clase de presos se construyen cárceles especiales de alta seguridad. De ahí la gran importancia de la denuncia directa de los afectados.

Importancia altamente política. El preso político con su testimonio se convierte en el gran acusador del sistema: él está ahí. Ha sido perseguido, ha sido torturado, ha sido encarcelado, y nadie puede negarlo. El mero hecho de reclamarse preso político conlleva ya la denuncia de que existe un problema fundamental que se oculta y que es la clave de su represión. Su represión, por tremenda que sea, es siempre consecuencia de un conflicto al que no se le quiere dar solución política Importancia porque con su testimonio denuncia, además, la represión. La represión y sus múltiples y complejas formas, otra realidad muy silenciada. Todos sabemos que éste es un tema tabú que no puede abordarse públicamente.

Importancia porque su relato directo le da credibilidad. Es una información de primera mano. A través de ella conocemos cómo es esa represión y descubrimos la política de quiénes la practican Esa represión, en principio, se basa en métodos y técnicas que son comunes a todos los represaliados del mundo tales como la incomunicación, el aislamiento, las palizas, las torturas sicológicas, etc. Pero la represión de cada pueblo tiene sus propias características. De ahí la importancia de este encuentro, de intercambiarse experiencias que nos ayuden a comprender el fenómeno con mayor profundidad. Si en Euskal Herria hiciéramos la historia de la represión a lo largo de estos años de la llamada democracia, nos encontraríamos con cantidad de métodos y técnicas nuevas; de políticas penitenciarias y estrategias distintas (política de dispersión, etc.), hasta el punto que se puede considerar que han convertido este país en un gran laboratorio experimental de la represión. Algo así debe de ocurrir en otras áreas y es fundamental que tengamos noticia de ello para nuestro trabajo de investigación.

Testimoniar es muy importante para la resistencia. Para la resistencia personal porque ya con el mero hecho de denunciar lo ocurrido la persona se siente fortalecida: recupera la dignidad que trataban de quitarle y se enfrenta a la situación. Se incorpora activamente para mantenerse como persona.

Sabe que el objetivo de la cárcel es debilitarle, romperle, aniquilarle y toma la determinación de no dejarse debilitar, no dejarse romper, no sólo de no dejarse aniquilar sino de salir más fortalecido que antes. Le han ido reprimiendo hasta la última y más aislada mazmorra y él, convierte esa mazmorra en un observatorio desde el que sigue minuciosamente la entraña de la represión, recoge los datos y los arroja en forma de denuncia.

Para la resistencia colectiva es también importantísimo el testimonio. Los testimonios colectivos que arrojan luz sobre situaciones concretas y a la vez estrechan los vínculos que trataban de destruir.

Testimoniar es vital para la solidaridad. Quiénes reciben el relato de un torturado, de un expreso se sienten siempre conmovidos por la represión que ha sufrido el compañero. Puede que les mueva un primer gesto de solidaridad humanitaria, pero a través del hilo conductor de la represión son muchos los que presos por la indignación ante tanta barbarie se han puesto a indagar y han empezado a comprender los problemas. Y desde esta comprensión son muchos también los que deciden hacerse solidarios y colaborar.

El testimonio circula y se entrelaza con otros testimonios y es así como se va formando una red y entre rabias y cóleras va surgiendo una necesidad de unirse, de colaborar, de organizarse. Y es así como la solidaridad crece y la conciencia se aclara y surgen nuevas luchas que reclaman, de múltiples maneras, un mundo más libre, más independiente, más justo, un mundo habitable y más humanizado.

Envia esta noticia