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LUCHA ANTIGLOBALIZACIÓN 

31 de mayo del 2003

Cumbre del G-8

El pago de la deuda externa de Iraq, prioritario en la agenda de Évian


Comité de Solidaridad con la Causa Arabe

En el marco del proceso de administración colonial del segundo país del mundo más rico en petróleo, la concesión estadounidense al FMI y al Club de París para que establezcan los mecanismos de pago de la deuda externa iraquí a cambio de 'legitimar' su ocupación y su dominio, se inserta plenamente en el objetivo esencial de imponer una economía capitalista y globalizada en Iraq.

La próxima Cumbre del G-8 a celebrarse en Évian (Francia) los próximos 1 al 3 de junio ratificará el acuerdo previo alcanzado por los ministros de Economía del G-8 en su reunión celebrada en Francia (Deauville) los pasados 16 y 17 de mayo. En dicho encuentro, que tuvo lugar solo unos días antes de la votación en el CS de NNUU de la Resolución 1.483 (el 22 de mayo) por la que se legitima la administración estadounidense del futuro económico de Iraq y la reestructuración de su deuda externa a través de los organismos financieros internacionales, se alcanzó un primer acuerdo para establecer, en línea de lo que días más tarde se aprobaría en dicha Resolución, una moratoria sobre el pago de la deuda exterior de Iraq para 2004 [1] .

Este acuerdo del G-8, que materializó ya entonces la disposición estadounidense a promover la reestructuración de la deuda iraquí como compromiso para garantizar el respaldo del CS a su propuesta de Resolución, supuso activar los mecanismos para tal reestructuración mediante la intervención de los organismos económicos internacionales y, con ello, la cesión de una limitada pero beneficiosa rentabilidad financiera a los gobiernos díscolos del CS a cambio de su voto favorable en el CS. Esta decisión que está recogida en la Resolución 1483 [2] se había negociado y perfilado semanas antes, en Washington, el 10 y 11 de abril, en la reunión preparatoria de la Cumbre del G-8 de junio [3] cuando todavía la invasión de Iraq no se había dado por concluida y Francia, Alemania y Rusia seguían condenando públicamente la guerra ilegal contra Iraq.

Ya en esa fecha, la estimación de la deuda externa iraquí se calculó en un total de 120 mil millones de dólares si bien las autoridades monetarias competentes, el FMI y el Banco Mundial, no han podido acreditar todavía el monto total del endeudamiento. Ello forzó la intervención inmediata del FMI y del Club de París -organismos ahora reconocidos en la Resolución 1.483 como supervisores, junto a EEUU como potencia ocupante, de la gestión de la deuda iraquí- para establecer una contabilidad precisa antes de finales de 2003. A la estimación calculada para la deuda exterior iraquí previa a 1991 -año en que se iniciaron las sanciones económicas contra el país y en el que el Estado de Iraq dejó de hacer frente a sus obligaciones financieras acumuladas previamente-, EEUU, el CS y los organismos financieros internacionales establecen, además, otras deudas en concepto de intereses (47 mil millones de dólares), la 'deuda de guerra'-según estableció el propio marco de las sanciones en 1991 y a cuyo pago se sigue obligando a Iraq en la nueva Resolución 1.483 alcanzando un monto total de 199 mil millones de dólares- y la deuda acumulada por la financiación de contratos pendientes firmados por Iraq con terceros Estados en la última década (unos 57 mil millones de dólares) [4]. Los acreedores mayoritarios de esta deuda por contratos son Rusia (con más de 8 mil millones), China, Japón, Francia, Alemania e India, además de países árabes. Con el fin de garantizar el pago de dicha deuda por parte de Iraq, la Resolución 1.483 ha incluido la intervención directa y activa, en colaboración con la autoridad colonial de ocupación, de las entidades financieras internacionales como el Club de París y el G-8, además del FMI y del Banco Mundial.

Condenar a Iraq a la dependencia y al endeudamiento

Las obligaciones financieras de Iraq exclusivamente en concepto de deuda exterior superan 14 veces la estimación de su Producto Interior Bruto (PIB), que asciende a 27 mil millones. Calculada según la relación deuda/PIB, la carga financiera de Iraq es tres veces mayor que la de Turquía (con una población que triplica la de Iraq) [5] y sobrepasa más de 25 veces la deuda de Brasil o de Argentina, lo que, al obligarle al pago de dicha deuda, convertirá a Iraq en el Estado en desarrollo más endeudado del mundo [6].

Ello explica por qué cuando la invasión ilegal de EEUU y Gran Bretaña se hizo inevitable sin que la Administración Bush y los gobiernos de Francia, Alemania y Rusia alcanzasen un acuerdo para apoyar la guerra contra Iraq, las instancias financieras internacionales (Banco Mundial y FMI) y los organismos económicos creados por los países más desarrollados del mundo como el Club de París y el G-8 -en los cuales los representantes de Francia, Alemania y Rusia ostentan un destacado papel, junto con Japón- determinaran fijar una posición negociada al respecto de la deuda externa iraquí para la inmediata posguerra. Las previsiones, ahora ya confirmadas, de que EEUU no permitiría intervenir económicamente en Iraq a aquellos Estados que se opusieran a su invasión en el CS, particularmente a Francia, Rusia, Alemania y China, implicaron utilizar el mantenimiento y pago de la deuda externa iraquí -cuyo grueso está contraído precisamente con esos Estados- como mecanismo de presión para el imprescindible acomodo del CS con la ocupación militar y la administración estadounidense de Iraq.

Así, incluso antes de que se lanzase la guerra ilegal y mientras franceses, alemanes y rusos mantenían formal y públicamente una oposición frontal a la invasión de Iraq, la deuda externa iraquí se convirtió en una baza esencial -la otra ha sido el mantenimiento de los contratos previamente firmados por Iraq con esos mismos países- para negociar en el futuro inmediato un mínimo beneficio en la explotación financiera del futuro de Iraq, cuando llegase el momento de someter al CS la legitimación de la ocupación y de la administración estadounidense del país. Ello proporciona a Francia, Alemania, Rusia y China una limitada pero beneficiosa participación en el futuro financiero de Iraq al haber establecido finalmente la Resolución 1.483 la obligación de Iraq de pagar su deuda.

Por ello, la Resolución 1.483 aprobada el pasado 22 de mayo por el CS de NNUU que legitima de facto la ocupación militar de Iraq por parte de EEUU y ratifica su determinación de administrar en exclusividad el futuro político, económico y social del país en un nuevo marco neocolonial, adopta los mismos mecanismos previamente pactados el pasado 10 de abril en Washington por los miembros del G-8 y del FMI, y que incluyen la intervención de las instancias financieras del FMI, del Banco Mundial y del Club de París para obligar a Iraq al pago de su deuda externa.

Ello explica asimismo por qué la Administración Bush ha debido operar en esta cuestión desatendiendo las recomendaciones de sus asesores económicos y de las entidades privadas que constituyen los más firmes resortes ideológicos de la política económica neoliberal estadounidense, al respecto de la cancelación de la deuda externa de Iraq. Esta medida, recomendada con anterioridad por los expertos estadounidenses, se preconizaba como esencial para que garantizase a EEUU la exclusión total de terceras potencias económicas de cualquier sector estratégico de la economía iraquí. Dado que la financiación del pago de la deuda externa de los países empobrecidos genera una capitalización extremadamente beneficiosa a los Estados acreedores y al FMI, y que en el caso de un Iraq gestionado por EEUU supondrá retrotraer importantes sumas al mercado financiero de Europa (Francia, Alemania y, por extensión, Rusia) en detrimento del estadounidense, dichos asesores económicos y entidades privadas neoconservadoras y liberales estadounidenses -que intervinieron activamente en las semanas previas a la aprobación de la Resolución 1.483- desaconsejaron, en un principio, la reestructuración de una deuda [7] que se ha convertido finalmente en "el mal menor" que la Administración Bush ha tenido que pagar en la compra venta de los votos del CS para lograr el reconocimiento internacional a su ocupación y administración de Iraq.

Reconvertir Iraq y la región árabe a la economía capitalista

No obstante, la decisión final de reestructurar el pago de la deuda de Iraq desde los organismos financieros internacionales y bajo la supervisión de la autoridad de ocupación, se inserta, igualmente, en el explícito proyecto de reconversión del sistema económico iraquí -público y social- al liberalismo capitalista más exacerbado; proyecto que promueve la Administración estadounidense en el marco de su ocupación militar a través de la privatización de la industria nacional del petróleo, de la "reconstrucción" del país y de la inmediata creación de un nuevo sistema financiero y bancario ya anunciado por el administrador civil de EEUU en Iraq, Paul Brenem.

En efecto, el pasado 25 de mayo Brenem informó de que el Banco Nacional Iraquí y un grupo de bancos privados de nueva creación comenzarán a operar en pocas semanas en el país proporcionando "sustanciosos créditos comerciales a la exportación a Iraq". Igualmente, una vez aprobada la Resolución 1.483 que estipula el levantamiento del embargo, EEUU comenzará a poner a la venta a gran escala el crudo iraquí. "El sistema de créditos lubricará el comercio internacional con Iraq que servirá para demostrar simbólicamente al mundo que Iraq está de nuevo abierto a los negocios" [8]. Tras el anuncio de apertura de las líneas de créditos bancarios para vender bienes a Iraq, Bremer ha declarado que las empresas estadounidenses y británicas serán las primeras en beneficiarse de dichos créditos a la exportación para satisfacer las necesidades de infraestructura de los ministerios, fábricas gubernamentales y compañías privadas iraquíes. Los contratos de venta alcanzan todo tipo de sectores, desde los de tecnología punta y la industria del petróleo, a los transportes y las telecomunicaciones, pasando por los de la construcción y los servicios básicos.

Sentadas las bases para la promoción del liberalismo en Iraq, EEUU pretende extender el sistema capitalista globalizado a toda la región árabe mediante el establecimiento de un Área de Libre Comercio EEUU/países árabes antes de 2010 y una vez que los reajustes de las economías nacionales árabes al liberalismo se consoliden [9]. Como expresaba el ya citado "Executive Morandum" de la estadounidense y neoconservadora Heritage Foundation, cuando recomendaba la cancelación de la deuda antes de concluir la invasión militar del país, "Iraq tiene el potencial de convertirse en una fuente inagotable en Oriente Medio y un ejemplo a seguir por otros. Con las segundas reservas más importantes del mundo en crudo (112 mil millones de barriles) y vastas reservas de gas natural (110 mil millones de pies cúbicos), la economía iraquí puede transformarse si adopta principios sólidos como mantener bajas las tarifas y los impuestos, privatizar los monopolios del Estado y mantener el respeto a la ley. Estos principios reforzarán la libertad económica y crearán las condiciones para un efervescente capitalismo".

En el marco del proceso de administración colonial del segundo país del mundo más rico en petróleo, la concesión estadounidense al FMI y al Club de París para que establezcan los mecanismos de pago de la deuda externa iraquí a cambio de legitimar su ocupación y su dominio, se inserta plenamente en el objetivo esencial de imponer una economía capitalista y globalizada en Iraq en la peor semblanza de lo que fue en el pasado, y vuelve a ser en la actualidad, la práctica de la usurpación colonialista.



Notas

1.- Ridolfo, Kathleen: International Firms vie for Iraqi Reconstrucction" Ref/Rl Newsline, Vol. 7, n. 98, Part III, 27 May 2003

2.- Véase en CSCAweb: El Consejo de Seguridad 'legitima' la ocupación de Iraq y ratifica la administración colonial de EEUU sobre el país

3.- Toussaint, Eric: "Iraq, War, Debt and the G-8": www.belgium.indymedia.org

4.- Según el Center for Strategic and International Studies (CSIS), que calcula que el total de la deuda externa de Iraq alcanza los 127.000 millones de dólares de los cuales 47 mil millones se acumulan en concepto de intereses (basados en las cifras del Banco Mundial de 2001). La carga financiera global de Iraq, según los datos del CSIS alcanza a los 383 mil millones de dólares. Citado en Nile Gardiner, N. y Miles, M.: "Forgetting the Iraqi Debt": www.heritage.org

5.- Toussaint, Eric: op. cit.

6.- Nile Gardiner, N. y Miles, M., op. cit.

7.- "Las naciones europeas no deben esperar tener voz ni voto (directamente o a través de NNUU) en el desarrollo político y económico de Iraq a cambio del olvido de la deuda, ni se debe dar a sus compañías de manera automática un papel en la reconstrucción del Iraq de posguerra". Nile Gardiner, N. y Miles, M., op. cit.

8.- The New York Times, 26 de mayo de 2003.

9.- El presidente Bush se refirió a esta cuestión en su conferencia pública en la Universidad de Carolina del Sur el 9 de mayo de 2003. The New York Times, 10 de mayo de 2003.

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