Antiglobalización - Resurge la lucha social

6 de noviembre del 2001

Acción en Portland contra la brutalidad policial

Dios bendiga al Black Bloc


La Haine

Un grupo de jóvenes realizó una manifestación el 22 de octubre, Día Nacional de Acción contra la Brutalidad Policial. Se organizaron actos en todo el país. En Portland unas decenas de jóvenes se dieron cita en la esquina de la calle 21 con Alberta en el noreste de la ciudad. Llevando carteles hechos a mano y liderados por una mujer disfrazada atravesaron este barrio multirracial, ocupando las calles la mayor parte del tiempo. Llevaban consigo un muñeco gigante de Grim Reaper, que representaba las conexiones entre el poder de las grandes empresas y el sistema judicial.

La gente del barrio recibió la manifestación de manera positiva, muchos coches tocaban la bocina en señal de apoyo según pasaba la manifestación. La presencia policial fue nula en un primer momento, pero inexplicablemente fuerte al final de la marcha. El primer oficial de policía que llegó detuvo la marcha agarrando del brazo al muñeco y ordenó a todo el mundo que subiera a la acera, pero los manifestantes rápidamente tomaron la calle de nuevo. A diferencia de otras ocasiones, la policía no intentó reventar el acto y los jóvenes pudieron realizar con éxito su demanda de justicia.



Dios bendiga al Black Bloc

Por un admirador

22.10.01.- Marcha contra la brutalidad policial el 22 de octubre. Un acto acerca del amor y del compromiso con la justicia. Tuve el enorme placer de caminar con los jóvenes que marchaban en el noroeste de Portland en el día de hoy. El 22 de octubre es un día nacional de lucha contra la brutalidad policial y aunque esperaba una asistencia de mayor diversidad y tamaño, me gustó lo que encontré.

El acto representaba la vuelta a las calles de los jóvenes del Black Bloc aquí en la ciudad. Desde los ataques en la costa este del 11 de septiembre sus apariciones han sido escasas. Esto no es sorprendente si tenemos en cuenta el clima belicoso y represivo que se extendió tras el 11 de septiembre: los actos de oposición son vistos por muchos como "antipatrióticos" en tiempos de paz, y en tiempos de guerra se intensifica este sentimiento. Por esta razón el Black Bloc asumía que podía ser recibido con agresiones. Y por eso fue tan positivo verles en la calle otra vez, en pie por una causa justa.

Desde la izquierda, la derecha y el centro un montón de gente critica a "los anarquistas" sin saber realmente quiénes son ni lo que hacen. No intentaré responder a estas cuestiones aquí; de hecho no hay respuestas para ellos, o podemos decir que hay tantas respuestas como anarquistas. Pero la acción de hoy fue valiente y hermosa. Un montón de gente que parecen preocuparse por la brutalidad policial, el complejo industrial-carcelario, el racismo... no hacen nada más que hablar. Hoy, estos chicos llevaron su mensaje a la calle en un acto de desobediencia civil no-violenta en un barrio donde estos temas están presentes en la vida diaria. Pusieron sus convencimientos en acción, algo más de lo que hacen los que dicen estar sensibilizados.

Tomar las calles es ilegal (técnicamente), pero que dios les bendiga por hacerlo. Quebrantaron la ley para llamar la atención sobre un problema y se mantuvieron comprometidos con su propósito incluso cuando la policía les ordenó que no lo hicieran. Se plantaron ante la autoridad contra la que protestaban, se negaron a llegar a un acuerdo y ganaron.

Su mensaje necesitaba expresarse desde la calle, donde lograría mayor eco y el hecho de que ralentizaran la marcha de unos pocos coches es algo trivial.

Es indignante que mucha gente considere un error tomar las calles con mensajes políticos estos días; la nuestra es una reivindicación totalmente justa y el hecho de que no se perciba así es una muestra más del lavado de cerebro de la maquinaria propagandística. Los conductores de coches no pagan las calles ellos solos. Nos pertenecen a todos y debemos compartirlas.

Esto fue un intento de aproximación de una comunidad a otra. Si no llegamos a construir una coalición permanente, por lo menos se hizo un esfuerzo de comunicación. Y mucha gente lo agradeció. Un buen número de conductores tocó su bocina y lanzó gritos de apoyo. Sólo unos pocos mostraron su disconformidad con la manifestación, todos blancos salvo uno. Creo que es importante resaltar que mucha gente parecía conocer inmediatamente el motivo de la manifestación. Durante el cortejo fúnebre por Carlo Giuliani que se realizó en el centro de la ciudad el pasado 6 de agosto, encabezado por un gran Bloque Negro, se hizo evidente que la mayoría de la gente no tenía información ninguna sobre la cumbre de Génova y la represión policial.

Pero en el noreste de Portland, hoy oí comentarios como "tienes razón, hermano, tienes razón" y "esa es la historia de mi vida, tío".

Esto es sólo un acto pequeño de un día, pero lo muestro como ejemplo para esas personas que rechazan al Black Bloc y les pido que reconsideren su postura o al menos que empiecen a juzgar caso por caso. El racismo del complejo industrial-carcelario y del llamado Sistema de Justicia es más que evidente y por eso estos jóvenes valiosos y comprometidos salieron a la calle para protestar. Su mensaje fue claro y creativo, sus tácticas efectivas y apropiadas. Están en contra de la injusticia, tanto como para desobedecer la ley y arriesgar su propia libertad para expresarlo. Es una expresión de amor, de verdad, y eso es algo que admiro enormemente.

Para mí, el anarquismo tiene que ver con el amor. Con el amor y el compromiso. Amar el mundo, sus gentes, y comprometerse uno mismo para liberarles de toda opresión, ya sea política, personal o medio ambiental. Quebrantar algunas leyes es parte del juego cuando te comprometes con esta clase de amor, y eso es algo hermoso.

Dios bendiga a Portland por albergar a gente tan comprometida como la que se manifestó en el noreste de la ciudad hoy. No creo que podamos convencer al Jefe Kroeker y al Alcalde Katz de esto. Peor para ellos.

Indymedia Portland. Traducido del inglés por Red La Haine