LUCHA ANTIGLOBALIZACIÓN

3 de diciembre del 2002

Foro Social Continental

Desde Cuba, Teólogos contra el ALCA


ECUPRES

'El No al ALCA es un Si a la vida' es el título de a declaración final del encuentro 'El ALCA, la iglesia y el pueblo creyente' realizado en La Habana, el 23 y 24 de noviembre, en el marco del 'IV Encuentro de Teólogos y Científicos Sociales', para discernir los desafíos que plantea el Acuerdo de Libre Comercio para las Américas (ALCA).

'El evento contó con la participación de miembros de diferentes iglesias, instituciones y organizaciones ecuménicas, y científicos sociales de diversos Centros de Estudios e Investigación de América Latina, el Caribe, Canadá, Estados Unidos, España e Italia.

En la declaración final se afirma que las iglesias y el pueblo creyente 'tienen la responsabilidad de enfrentar los claros propósitos hegemónicos de centros de poder', que acentúan las profundas desigualdades e injusticias 'que conducen a nuestros pueblos hacia una mayor pobreza y agresión a nuestra legítima espiritualidad'.

Al ALCA se lo describe como 'un compromiso jurídico internacional' del modelo neoliberal, bajo la hegemonía de Estados Unidos, a la par que a los opositores se los señala 'como una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos, lo que justificaría el uso de la violencia y la militarización, de lo cual el Plan Colombia es un ejemplo'.

Por otra parte se indica que el ALCA 'reconoce todos los derechos y libertades a las corporaciones transnacionales, pero inhabilita el derecho soberano de los pueblos y los Estados a diseñar políticas y estrategias nacionales de desarrollo; atropella los derechos de los pueblos originarios sobre sus recursos, cultura y saberes'.

Sobre el particular el documento coloca como ejemplo la experiencia mexicana, estadounidense y canadiense bajo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que revela la incapacidad del proyecto 'como solución de los problemas socioeconómicos de las mayorías' y demuestra 'sus perversos impactos sobre la soberanía, el empleo, los ecosistemas y la cultura, además de mostrarse como un ejercicio antidemocrático'.

Al sostener que el ALCA es 'un sistema de dominación presentándose como uno absoluto donde fuera de él no hay vida' se apela a testimonios bíblicos como el del Apocalipsis donde se describe la operacionalidad de lo que el escritor bíblico denomina Bestia y se afirma que 'sí hay vida' es 'la vida en abundancia que vino a traernos Jesús (Juan 10:10).

Mas adelante la declaración especifica que la respuesta del pueblo de Dios debe ser la crítica de las injusticias y el anuncio de la esperanza; el apoyo a estructuras políticas y económicas que sirvan a la vida; la resistencia ante los poderes totalitarios globalizantes y el vivir y promover alternativas que descubrimos en las vivencias y practicas cotidianas de nuestros pueblos.

Luego de otras sugerencias el documento finaliza con la exhortación de que 'Como cristianos, como iglesia, estamos llamados a formar parte de la resistencia de Dios en la tierra contra las estructuras de opresión y de injusticia, porque esa es la señal que identifica a los discípulos de Cristo, en su libertad cristiana, bajo la cruz'.

El evento fue auspiciado por el Movimiento Cristiano por la Paz de América Latina y el Caribe y con el co-auspicio del Consejo de Iglesias de Cuba, el Seminario Evangélico de Teología, el Centro 'Martín Luther King', el Centro de Estudios de América, la Asociación de Acción Ecuménica Latinoamericana (ASEL), el Centro de Reflexión y Diálogo y el Departamento de Estudios Socioreligiosos del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas.