20 de marzo del 2001

Detención de Emerenciano Sena

Argentina: Desocupados piden por dirigente encarcelado


Ariel Peter - Buró de Prensa

En Argentina "pedir por trabajo te cuesta que te detengan", declara una dirigente cordobesa de los desocupados.

Desde que se difundió la noticia de la detención de Emerenciano Sena, dirigente chaqueño de los desocupados, hay temor en los grupos medianamente organizados que nuclean a las personas sin trabajo de la Argentina. Si bien las regiones del país se diferencian por su actividad económica, y por tanto el perfil de la desocupación, todos los sectores en lucha por conseguir trabajo o asistencia social creen que si la situación del país empeora económicamente, ellos serán los mas castigados, pero no solo por la falta de alimentos o trabajo, cosas que ya no tienen, sino por la represión que el Estado pueda aplicar a sus organizaciones y dirigentes.

"Pedir trabajo te cuesta que te detengan, te cuesta muchos palos", lamenta una dirigente consultada y agrega que en el norte del país "hay mucha represión".

Actualmente el gobierno provee planes de trabajo, pero se revelan insuficientes para contener a la gran masa de desocupados, siempre hay un sector que queda fuera de esos beneficios. "Nos dicen marginales, somos los desposeídos de siempre", se queja un asistente a una reunión convocada por la Agrupación de Desocupados Agustín Tosco de Rio Cuarto, Córdoba. Esta agrupación surgió a principios de 1997 y desde entonces ha contenido a cientos de personas a las que se las ubica como fuerza laboral de los planes "Trabajar" y otras asistencias del Estado.

La principal dirigente es Rita Aliaga, una maestra que cayó víctima de los recortes presupuestarios del ex gobernador Mestre; junto con su gente acusan y responsabilizan al modelo neoliberal por sus desgracias y están convencidos que solo la lucha podrá hacerlos progresar. "Lo nuestro es no bajar los brazos, decirles ¡podemos!". "Es muy probable que el sistema nos aplaste, pero la vamos a pelear", se sincera un ex empleado que ahora vive de los 160 pesos que le concede un plan de trabajo gubernamental.

Dicen que comparados con lo que ocurre en el norte del país, "la Tosco" está en un vergel: se ha construido un barrio de 26 viviendas por y para desocupados y están planeando otro para este año, la idea que tienen es la de trabajar en cooperativas creando su propio trabajo ante la falta de respuestas laborales por parte del gobierno para la totalidad de los desocupados. "Hicimos un censo paralelo al del gobierno municipal hace un año, y por ejemplo descubrimos que en un barrio periférico no tan castigado como los de la costa del río, de 2000 personas que alli viven 850 estan desocupadas y subocupadas".

"Nos vemos obligados a presionar para pedir, siempre hemos votado buscando un cambio, pero nos sentinos estafados", comenta una mujer mientras trata de calmar al hijo que llora en sus brazos. "Es una lástima que el presidente no gobierne para el pueblo..."

Solidaridad con Emerenciano

Rita Aliaga y su gente no se sorprenden por lo que le ocurre a sus hermanos chaqueños, solo confirma sus temores y los de otros dirigentes del interior del país.

"Allá en el norte la gente pasa hambre y el protestar por eso, el protestar por trabajo, te cuesta que te detengan, te cuesta muchísimos palos" y agrega Rita preocupada, "se ha hecho una institución de la represión".

La Agrupación Agustín Tosco de Río Cuarto se solidariza con Emerenciano Sena y se pone a disposición del compañero para lograr su libertad y reclamar por los derechos constitucionales de alimento y trabajo. Hay alboroto en el grupo al conocer la suerte de Emerenciano, se sienten discriminados. "A los poderosos todo se les disculpa, a los pobres nada se les perdona" lanza a modo de consigna un hombre mayor.

Tratan de tomar contacto con desocupados de todo el país, quieren conformar un movimiento con todos los grupos de argentinos sin trabajo. La reunión se pone intensa cuando todos opinan que hay que crear lazos de solidaridad, unidos por el mismo reclamo. Rita Aliaga sintetiza el sentir del grupo: a nivel nacional, provincial y municipal han votado candidatos que prometían un cambio y se han visto "estafados". "Si esto sigue así en algun momento saldremos a la calle a pedirles a los gobernantes de otra forma", y concluye con gravedad, "cada presión ha dado su fruto".



Emerenciano llegó cabalgando al juzgado junto a su hijo y rodeado de manifestantes.

Emerenciano Sena quedó detenido como pretendía el gobierno provincial [de la norteña provincia del Chaco] por haber dicho que las protestas de los desocupados apuntarían directamente a las casas de los funcionarios si no daban una respuesta satisfactoria al pedido de asistencia social. Ya se baraja la posibilidad de que quede en libertad la próxima semana si el juez que entiende en la causa decide cambiar la carátula por un delito más leve y excarcelable.

El dirigente de los desocupados es acusado de coacción agravada; es decir una amenaza hacia funcionarios provinciales con la finalidad de que realicen una acción o dejen de hacerla. Ayer a las 12.30 fue trasladado a la comisaría de Puerto Vilelas.

A las 8, un minúsculo grupo de desocupados se concentró frente al Banco Nación y mantenían en reserva la estrategia a seguir. El minúsculo grupo se fue incrementando y a las 9.30 sobrepasaban holgadamente los 400 manifestantes que esperaban a su máximo representante en respaldo a lo que consideran una persecución organizada desde el gobierno, tendiente a desarticular el movimiento de desocupados más grande del Chaco. A las 10.20, aproximadamente, Emerenciano llegó en un taxi, la sonrisa era visible a lo lejos aunque estaba en el asiento trasero; adelante viajaba el dirigente peronista Daniel Souilhe.

La adrenalina de Sena chocó con la adrenalina de sus adeptos, los abrazos se chocaban con otros abrazos, los besos, los cánticos, los aplausos y un niño de cuatro años que fue acercado al dirigente y éste lo alzó «éste es mi hijo», dijo con inmensa alegría. El juzgado aún estaba a 150 metros. Un caballo cubierto con un cartel en medio del hocico que versaba tan sólo «Emerenciano» fue el transporte utilizado por el dirigente para llegar hasta los tribunales. «No tengo miedo de quedar detenido» le dijo a este diario mientras cabalgaba por una de las avenidas más importantes de Resistencia, rodeado por desocupados y dirigentes de otras agrupaciones que le brindaron su respaldo.

Emerenciano Sena dejó en manos de los dirigentes del movimiento los pasos que seguirán para lograr su liberación y hacer sentir el profundo malestar por las acciones del gobierno. «Eso queda en manos de los compañeros. Ojalá que no corra sangre», fue el deseo del desocupado que anoche durmió en una celda de Puerto Vilelas mientras su familia estaba en su casa de Villa Los Lirios.

A las 11 ingresó al despacho del juez Ramón Martínez Arias acompañado por el abogado Juan Carlos Saife, presentó un escrito y se abstuvo de declarar.

Nota de Aroldo Figueroa, redactor de La Voz del Chaco y colaborador de Buro de Prensa