LUCHA ANTIGLOBALIZACIÓN 

19 de febrero del 2003

Cuba: V Encuentro Sobre Globalización y Problemas del Desarrollo

La crisis latinoamericana genera la potencialidad de salir de ella


Joaquín Rivery Tur, Granma

Dijo el profesor Julio Gambina, de la Universidad argentina de Rosario. Expresó que las crisis tienen que ver con la capacidad de las masas de poner en jaque al capital transnacional.

La tesis expresada más de una vez por el Comandante en Jefe Fidel Castro de que las crisis generan ellas mismas las condiciones de la creación de líderes populares que guíen a las masas para salir de los momentos cruciales, resonó de nuevo en el V Encuentro de Economistas sobre Globalización y los Problemas del Desarrollo, en la sala plenaria del Palacio de las Convenciones, en la ponencia del argentino Julio Gambina.

En la exposición del profesor de la Universidad de Rosario, las clases dominantes aprovechan las crisis para avanzar y salir de ellas de forma favorable a sus intereses económicos y políticos, pero las circunstancias actuales se destacan por la potencialidad en América Latina de una salida alternativa, distinta a lo que desean las clases dominantes.

Nuestras democracias son ideológicas y manipuladas -indicó- y puso como ejemplo que en Argentina se habla de que se solucionó la crisis, algo falso porque lo que se ha estabilizado se debe a un incremento de la miseria y la precarización de la actividad laboral.

Gambina, en su ponencia La crisis política y América Latina, señala para argumentar su planteamiento la convergencia de una serie de factores como son la continuidad del proyecto socialista en Cuba, la emergencia de movimientos populares en Venezuela y Brasil y la potencialidad de los movimientos de masas en Argentina y algunos otros países.

En fin de cuentas, lo sucedido en Argentina es un castigo del FMI para que entienda que no puede salirse del camino, como han hecho desde hace más de 40 años con el bloqueo a Cuba por salirse de la línea que ellos entienden.

Como un ejemplo de la forma de lucha posible, se refirió a que en Argentina hay unas 150 empresas recuperadas por los trabajadores en forma de cooperativas. Quizás judicialmente las clases dominantes logren recuperarlas, pero también es posible que el ejemplo se expanda y surja una nueva experiencia. Son cosas pequeñas que indican iniciativa popular.

Como nueva forma, también recordó que en abril del pasado año fueron precisamente las masas las que derrotaron un golpe y recolocaron al presidente Chávez en el lugar para el que lo habían elegido. Aclaró que las crisis tienen que ver con la capacidad de las masas de poner en jaque al capital transnacional.

Para la lucha y el enfrentamiento de la crisis, dijo, hace falta una unidad no solo en América Latina, sino de los pueblos de Estados Unidos, Europa y Asia también.

Con las ofensivas, el imperialismo no solamente buscaba recuperar la tasa de ganancia en general, sino conquistar también las conciencias, pero mediante mecanismos de terror.

Jean Paul Fitoussi, secretario general de la Asociación Internacional de Economistas, que asiste por primera vez a este evento, desarrolló su ponencia Democracia y Mundialización (en Europa se emplea mucho este término en lugar de globalización), mientras el costarricense Henry Mora señalaba que toda la cultura de la modernidad está en entredicho con los desafíos y amenazas de la globalización.

Mora volvió a la tesis inicial cuando dijo que en las condiciones actuales se pueden producir revoluciones porque ellas son el freno de emergencia de un tren que va hacia el abismo.

La situación general, tanto económica como política y social, forma un cuadro bastante dramático en la apreciación que el embajador Otto Boye, secretario permanente del Sistema Económico Latinoamericano (SELA), hizo ante el plenario.

Un especialista frecuente en los eventos de Globalización, el profesor brasileño Theotonio dos Santos, presentó el tema La globalización, la regionalización y los estados nacionales, e igualmente, el profesor Alonso Aguilar Monteverde hizo un análisis detallado de las circunstancias económicas, políticas y sociales de hoy y apuntó las señales alentadoras en la lucha en el continente.