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E S P A Ñ A 

1 de mayo del 2004

Un apunte histórico sobre el comunismo catalán y español

1932 Creación del PCC


Avant

La creación, en noviembre de 1932, del Partit Comunista de Catalunya (PCC) es el resultado de diferentes acontecimientos que se inician algunos años antes en el seno del Partido Comunista de España (PCE) y la lectura que, de estos hechos, efectúa la Internacional Comunista (IC).

Si nos remontamos un poco en el tiempo, en 1924 los comunistas catalanes apenas cuentan con unas pocas decenas de militantes y sólo en algunas poblaciones, tendiendo incluso a reducir su número. Sin embargo, en otoño de ese mismo año, se incorporan al PCE los Comités Sindicalistas Revolucionarios (CSR), liderados por Joaquín Maurín . Éstos se han separado de la CNT dos años antes y su incidencia es importante en Catalunya y Valencia. Su incorporación da nacimiento, dentro de la organización del PCE, a la denominada Federación Comunista Catalana-Balear (FCCB).

Ya desde un inicio, la relación entre las direcciones del PCE y de la Federación es tirante, debido, fundamentalmente, a la falta de autonomía que reclama Maurín y a la diferente visión que tienen, tanto sobre la concepción nacionalista, como de su relación con otras fuerzas de izquierda.

Los comunistas catalanes exigen una mayor democratización del aparato del Partido, reclamando que se aplique el centralismo democrático, el cual ya había sido practicado por los bolcheviques en la época leninista. Rechazan los intentos del PCE de crear una nueva fuerza sindical, por entender que debilita a la clase trabajadora y se enfrentan a la IC en su consigna de "clase contra clase", ya que abogan por la unidad de acción con otras fuerzas de izquierda en la lucha a favor de la república.

A estos factores se une la diferente visión que sobre el nacionalismo catalán tiene la dirección del PCE, encabezada por José Bullejos , y que Maurín rebate apoyándose en las tesis de Lenin sobre el derecho a la autodeterminación de los pueblos.

Finalmente, en julio de 1930, Maurín es expulsado del PCE, lo que provoca la escisión de la práctica totalidad de la FCCB, que abandona el Partido.

Esta escisión es una de las claves principales para entender la creación del PCC y uno de los motivos del enfrentamiento sangriento que entre comunistas se dará en el principado y que se prolongará hasta la guerra civil, pues de la FCCB nacerá el Bloc Obrer i Camperol (BOC) y de éste el Partit Obrer d'Unificació Marxista (POUM).

Reorganización del PCE en Catalunya

La situación en la que queda el PCE en Catalunya es desoladora. Subsisten algunos pequeños núcleos, totalmente desorganizados, que no tienen capacidad para acometer el trabajo de fortalecer el Partido.

Ante esta situación, la IC decide enviar a varios de sus delegados a Barcelona: Jules Humbert- Droz , Claude Rabaté de la Internacional Sindical Roja (ISR), Edgar Woog (Stirner), Pierre de la Internacional Juvenil (IJC) y liderando la delegación, el francés Jacques Duclós.

Éstos trasladan la dirección del PCE a Barcelona y entran en contacto con Francisco del Barrio y con Felipe García (Matas) para reconstruir el Partido en la Ciudad Condal, destinando a Stirner a Badalona donde existe un pequeño grupo de 18 militantes.

Fiel reflejo de la realidad es la descripción que realiza Humbert-Droz en sus memorias: "El PC no existía en Barcelona. La dirección nacional de cinco miembros vivía y trabajaba en la clandestinidad, con un aparato escaso y una lentitud desesperante. El número de miembros del Partido en Barcelona era, en teoría, cuarenta. Pero yo sólo ví una docena".

En marzo de 1931, nace en Terrassa el BOC, de la fusión de la FCCB y el Partit Comunista Català (PCC) de Jordi Arquer. La competencia del PCE cuenta en estas fechas con 700 militantes y posee dos órganos de prensa: "La Batalla" y "L'Hora". Políticamente tratan de incidir en la izquierda republicana y en los sectores nacionalistas más progresistas. Obtienen en las elecciones municipales del 12 de abril, 10 concejales.

El 14 de abril de 1931 se proclama la República y Alfonso XIII sale para el exilio. Este nuevo acontecimiento, unido a la pujanza del BOC, provoca cambios sustanciales en las apreciaciones que, sobre España y Catalunya, mantiene la IC en Moscú. Así, ya en mayo, el Ejecutivo de la IC marca como una prioridad el derecho de la autodeterminación de los pueblos de España. Bullejos recoge parte de este escrito en su biografía:

"El Partido debe tener sobre esta cuestión tanta más actividad cuanto que los centros proletarios más importantes de España son, precisamente, Catalunya y Vizcaya, donde la explotación de la clase obrera está ligada a la opresión nacional.

El Partido debe propagar por todo el país el derecho de Catalunya, Vasconia y Galicia a disponer de ellas mismas hasta la separación. Debe defender este derecho con gran energía entre los obreros de España, para destruir su mentalidad hostil al nacionalismo catalán, vasco y gallego. En Catalunya, Vasconia y Galicia los comunistas deben hacer comprender a los obreros y campesinos la necesidad de su estrecha unión con los obreros y campesinos revolucionarios de España para llevar con éxito la lucha contra el imperialismo español, desenmascarar las vacilaciones y capitulaciones de los nacionalistas, llamando a las masas a usar libremente de manera absoluta su derecho de disponer de ellas mismas hasta la separación ,afirmando siempre que el objetivo del Partido Comunista es el de crear sobre las ruinas del imperialismo español la libre federación ibérica de repúblicas obreras y campesinas de Catalunya, Vasconia, España, Galicia y Portugal".

El IV Congreso del PCE

En las elecciones del 28 de junio de 1931 al Parlamento español, el PCE presenta, encabezando su candidatura, a Ramón Casanellas , que se encuentra exiliado en la URSS debido a su participación en la muerte de Dato en 1921. Los resultados son un nuevo índice de la debilidad del Partido: 312 votos en Barcelona.

Sin embargo, el trabajo que realizan los miembros del Partido y las continuas llamadas de la IC a los militantes del BOC para que retornen a las filas del PC, comienza a dar sus frutos y así, en el verano de 1931, se crea un núcleo importante en Reus (Tarragona) dirigido por Josep Banqué, que se ha escindido de las filas del BOC. En octubre, y provenientes también de las filas del partido de Maurín, se incorporan al PCE Hilario Arlandís , Antoni Sesé y Masmano. Son líderes de prestigio y arrastran un número nada despreciable de militantes.

El 17 de marzo de 1932 comienza en el Palacio de Brasil de la Exposición Iberoamericana de Sevilla el IV Congreso del PCE. En él, junto a otras resoluciones, se adopta la decisión de estudiar la posibilidad de crear una organización comunista autónoma para Catalunya, siguiendo las orientaciones de Manuilski , dirigente de la IC .

Con este encargo, a mediados de junio, la dirección del PCE y de la Juventud Comunista se traslada, nuevamente, a Barcelona, para estudiar sobre el terreno las posibilidades reales de esta iniciativa. Será una estancia realmente corta, ya que a finales de agosto se vuelven a Madrid, y poco provechosa pues no se mejora en ningún aspecto, ni se avanza en el proyecto del nuevo partido comunista catalán. Los motivos principales, según Bullejos, serán "el apoliticismo tradicional del obrero catalán", y la "aversión que siempre hubo en Catalunya a los partidos centrales, con sede en Madrid" .

La dirección del actual PCE se encuentra con problemas graves con la IC, que arrastra desde hace tiempo, y que finalmente se saldan con la destitución de su secretario general, Bullejos y de sus colaboradores más cercanos Manuel Adame y Etelvino Vega. Se nombra a José Díaz sucesor de Bullejos en la dirección del Partido.

Finalizada la pugna, comienza un nuevo periodo para el Partido. Libre del problema interno, la nueva dirección comienza a aplicar los acuerdos del Congreso de Sevilla. Por este motivo, en el mes de octubre de 1932, José Díaz y Antonio Mije se desplazan a Barcelona, con objeto de reunirse con Ramón Casanellas y conocer la situación real de Catalunya.

Casanellas ha vuelto recientemente y de forma ilegal de la URSS. Su carisma personal y el aprecio que mantiene entre los cenetistas están fortaleciendo el Partido en Barcelona.

El Secretariado Político de la IC, informado de estos contactos aprueba, el 29 de octubre, la siguiente resolución:

"Para asegurar una mejor dirección a la lucha de clases revolucionaria del proletariado catalán y a la lucha de liberación nacional de las masas obreras de Catalunya, El Secretariado Político juzga necesario que la organización regional catalana del PCE se organice como Partido Comunista de Catalunya, que debe permanecer en relación con el PCE como los partidos de Bielorrusia y de Ucrania Occidental con el PC de Polonia al que pertenecen. Se encarga a la Comisión Política comunicar las directrices oportunas al PCE ..

A finales de octubre se convoca en Barcelona, en casa del Dr.Viladrich, a los principales responsables de la organización: Casanellas, Arlandis, Sesé, Trueba, José y Francisco del Barrio, Felipe García "Matas", Cabré, Lina Odena, Otero, Figueras y Banqué, y se discute sobre los problemas que más afectan a Catalunya. Al finalizar se les comunica que el Comité Central del PCE ha decidido la creación en Catalunya de un partido comunista de corte nacionalista. José Díaz deja muy claro que las relaciones con el PCE han de continuar siendo de hermanamiento y solidaridad, con plena identificación, por parte de la nueva organización, de las líneas políticas generales establecidas por el conjunto de los comunistas del Estado .

Nace así el Partit Comunista de Catalunya (PCC), adherido al PCE, sección española de la IC.

Deciden, los asistentes a la convocatoria de una reunión más amplia, para informar del acuerdo y proponer una dirección interina, hasta la celebración de un congreso constituyente. Se propone para el Buró Político a Ramón Casanellas, Hilario Arlandís, Antoni Sesé, Francisco y José del Barrio y, para el Comité Central, aparte de los indicados, a Felipe García "Matas" (Barcelona), Manuel Trueba (Barcelona), Josep Amades (Lleida), Josep Banqué (Reus), Miquel Valdés (Tarragona), Figueres (Girona) y Lina Odena (Joventut Comunista).

El nuevo partido se estrena con la publicación del que será su órgano de expresión, "Catalunya Roja", que aparece por primera vez el 9 de noviembre de 1932, coincidiendo con la convocatoria de elecciones al Parlament de Catalunya. Su primer programa político es muy radical: denuncia al régimen republicano por burgués y contrarrevolucionario, ataca el Estatut de 1932 y a todas las formaciones de izquierda sin distinción y, por último, preconiza la liberación de Catalunya, hasta la autodeterminación si hiciera falta.

Comienza aquí un periodo de casi cuatro años durante el cual la tónica habitual será el enfrentamiento con el BOC, que sigue ocupando el espacio político comunista y que en multitud de ocasiones adquirirá tintes sangrientos. Serán también años, cuando la IC lo consiente, de crecimiento y de trabajo unitario, de controversias y zancadillas entre las diferentes tendencias que existen en el seno de la dirección del nuevo partido y de muestras de combatividad desproporcionadas para el tamaño real de su organización.

* Manuel Moreno. Coordinador del Departamento de Historia de la Fundación Pere Ardiaca y autor de Abono Inagotable: -Historia del PCC 1932-1936, -El mundo tricolor: Apuntes sobre la II República y -Salida a la superficie.

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